{"id":32009,"date":"2016-06-13T11:48:56","date_gmt":"2016-06-13T16:48:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-conrado-confalonieri-de-piacenza\/"},"modified":"2016-06-13T11:48:56","modified_gmt":"2016-06-13T16:48:56","slug":"hoy-celebramos-a-san-conrado-confalonieri-de-piacenza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-conrado-confalonieri-de-piacenza\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Conrado Confalonieri de&nbsp;Piacenza"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Naci&oacute; en Piacenza (Italia) hacia el a&ntilde;o 1290, de familia noble. Fue amante de la vida mundana y de la caza. En una cacer&iacute;a orden&oacute; a sus criados que prendieran fuego al matorral donde se hab&iacute;an escondido unas piezas. El fuego se extendi&oacute; y arras&oacute; campos y casas. Conrado volvi&oacute; a la ciudad sin que nadie lo viera.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Acusado del incendio un hombre pobre, fue condenado a muerte. Esto hizo reflexionar a Conrado, que se declar&oacute; culpable y tuvo que satisfacer con sus bienes los da&ntilde;os causados. &Eacute;l y su mujer quedaron en la miseria, pero vieron en ello la mano de Dios y decidieron consagrarse al Se&ntilde;or.<\/strong> Ella entr&oacute; en las clarisas y &eacute;l opt&oacute; por la vida de ermita&ntilde;o. Visti&oacute; el h&aacute;bito de la Tercera Orden de San Francisco. Peregrin&oacute; por Roma y Malta, lleg&oacute; a Sicilia y se estableci&oacute; en Noto. Atendi&oacute; a los enfermos del Hospital hasta que, para huir de sus devotos, se retir&oacute; en un eremitorio cercano. All&iacute; muri&oacute; el 19 de febrero de 1351.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Suele considerarse a Conrado Confalonieri como &laquo;San Conrado de Piacenza&raquo; -incluso en la liturgia de la Orden franciscana a la que perteneci&oacute; como terciario-, aunque no consta que fuera canonizado.<\/strong> Hay constancia hist&oacute;rica de que el papa Le&oacute;n X, el 12 de julio de 1515, mand&oacute; que se recogieran todos los testimonios de curaciones atribuidas a la intercesi&oacute;n del siervo de Dios, especialmente curaciones de hernia, y decidi&oacute; confirmar el culto que desde 1425 se le tributaba en Siracusa &laquo;como Beato no canonizado&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> En cuanto a los datos biogr&aacute;ficos, se cuenta con la &laquo;Vida del Beato Conrado&raquo;, de autor desconocido, escrita en lat&iacute;n entre los siglos XIV y XV.<br \/> &nbsp;<br \/> Conrado Confalonieri naci&oacute; en Piacenza, Norte de Italia, de familia noble, hacia 1290. En su juventud fue protagonista de un suceso que cambi&oacute; radicalmente su vida. Mientras estaba cazando, decidi&oacute; encender una hoguera con el fin de que los conejos salieran de sus madrigueras. Entusiasmado por el &eacute;xito de su ocurrencia, mientras se dedicaba a cazar los conejos que iban saliendo, el fuego fue cobrando tales proporciones que, cuando lo advirti&oacute;, ya era tarde para controlarlo. Varias viviendas de las afueras de la ciudad cayeron calcinadas por aquel fuego voraz. Intent&oacute; pasar inadvertido, hasta que se enter&oacute; de que hab&iacute;an acusado a un pobre hombre, que a punto estuvo de pagar con su muerte la imprudencia de Conrado.<br \/> &nbsp;<br \/> Ante esta noticia, reaccion&oacute; el joven cazador. Se present&oacute; ante las autoridades y se declar&oacute; culpable de los da&ntilde;os acaecidos por el incendio. Y, para castigar la imprudencia que ocasion&oacute; graves perjuicios y compensar a los damnificados, le fueron confiscados todos los bienes a Conrado. Vi&eacute;ndose completamente arruinado, hacia el a&ntilde;o 1329 aproximadamente, opt&oacute; por dedicarse a la mendicidad itinerante.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero actu&oacute; la gracia de Dios, que jam&aacute;s deja desamparados a quienes conf&iacute;an en el amor y misericordia del Padre: el Conrado pobre puso su confianza en el Se&ntilde;or y el mendigo vagabundo a&ntilde;adi&oacute; a su necesaria mendicidad la voluntaria penitencia por su vida pasada, y la asidua oraci&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Uno de los bi&oacute;grafos de Conrado, G. Pugliese, autor de una vida en verso al estilo de los juglares de la &eacute;poca -Vita e miracoli di San Conrado piacentino-, habla del ingreso de Conrado en la Tercera Orden de San Francisco en Gorgolara, sin abandonar su estado seglar. Lleg&oacute; a contraer matrimonio con Eufrosina. Pero, como las fuertes inclinaciones espirituales de Conrado le impel&iacute;an a una vida de plena soledad y austeridad, hacia el a&ntilde;o 1331, de acuerdo con su esposa, &eacute;l se retir&oacute; a Noto, en Sicilia, donde hizo vida erem&iacute;tica, y ella ingres&oacute; en un monasterio de clarisas.<br \/> &nbsp;<br \/> Conrado permaneci&oacute; en Noto hasta 1333. Pero buscaba un lugar completamente apartado del mundanal ruido. Y lo encontr&oacute; en Pizzoni, a unos cinco kil&oacute;metros de Noto. Fue el retiro definitivo de su vida, aunque la fama de su santidad atrajo devotos, curiosos y enfermos que buscaban el milagro de la curaci&oacute;n. Y entre los enfermos, muchos estaban aquejados de hernia, que el venerable ermita&ntilde;o curaba. Desde entonces, se le considera especial protector de los enfermos de hernia. En Pizzoni esper&oacute; a la hermana muerte, que lo llev&oacute; al cielo el 19 de febrero de 1351.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org Naci&oacute; en Piacenza (Italia) hacia el a&ntilde;o 1290, de familia noble. Fue amante de la vida mundana y de la caza. En una cacer&iacute;a orden&oacute; a sus criados que prendieran fuego al matorral donde se hab&iacute;an escondido unas piezas. El fuego se extendi&oacute; y arras&oacute; campos y casas. Conrado volvi&oacute; a la ciudad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-conrado-confalonieri-de-piacenza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Conrado Confalonieri de&nbsp;Piacenza\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32009","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32009\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}