{"id":32013,"date":"2016-06-13T11:49:04","date_gmt":"2016-06-13T16:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-siete-santos-fundadores-de-la-orden-de-los-siervos-de-la-virgen-maria\/"},"modified":"2016-06-13T11:49:04","modified_gmt":"2016-06-13T16:49:04","slug":"los-siete-santos-fundadores-de-la-orden-de-los-siervos-de-la-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-siete-santos-fundadores-de-la-orden-de-los-siervos-de-la-virgen-maria\/","title":{"rendered":"Los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen&nbsp;Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Estos siete varones florentinos llevaron primero una vida erem&iacute;tica en el monte Senario, con particular dedicaci&oacute;n al culto de la Virgen. Despu&eacute;s se dedicaron a predicar por toda la Toscana y fundaron la Orden de Siervos de santa Mar&iacute;a Virgen, &laquo;Servitas&raquo;, reconocida por la Santa Sede el a&ntilde;o 1304. Su memoria anual se celebra este d&iacute;a, en el que, seg&uacute;n se dice, muri&oacute; uno de ellos, san Alejo Falconieri, el a&ntilde;o 1310.<br \/> &nbsp;<br \/> Hagamos el elogio de los hombres ilustres<\/p>\n<p align=\"justify\"> De la tradici&oacute;n sobre el origen de la Orden de los Siervos de la Virgen Mar&iacute;a<br \/> (Monumenta Ordinis Servorum Beatae Mariae Virginis, 1,3.5.6.9.11:pp.71ss.)<br \/> &nbsp;<br \/> Siete fueron los varones, dignos de reverencia y honor, que reuni&oacute; nuestra Se&ntilde;ora como siete estrellas, para dar comienzo, por la concordia de su cuerpo y de su esp&iacute;ritu, a la Orden de sus siervos.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando yo entr&eacute; en la Orden s&oacute;lo viv&iacute;a uno de aqu&eacute;llos, que se llamaba hermano Alejo. Nuestra Se&ntilde;ora tuvo a bien mantenerlo en vida hasta nuestros d&iacute;as para que nos contara los or&iacute;genes de la Orden. La vida de este hermano Alejo era, como pude ver con mis propios ojos, una vida tan edificante que no s&oacute;lo mov&iacute;a con su ejemplo a todos los que con &eacute;l viv&iacute;an, sino que constitu&iacute;a la mejor garant&iacute;a a favor de su esp&iacute;ritu, del de sus compa&ntilde;eros y de nuestra Orden.<br \/> &nbsp;<br \/> Su estado de vida, antes de que vivieran en comunidad, constaba de cuatro puntos. El primero, referente a su condici&oacute;n ante la Iglesia. Unos hab&iacute;an hecho voto de virginidad o castidad perpetua, otros estaban casados y otros viudos. Referente a su actividad p&uacute;blica, eran comerciantes. Pero en cuanto encontraron la perla preciosa, es decir, nuestra Orden, no solamente dieron a los pobres todo lo que pose&iacute;an, sino que se entregaron con gran alegr&iacute;a al servicio de Dios y de la Se&ntilde;ora.<br \/> &nbsp;<br \/> El tercer punto se refiere a su devoci&oacute;n a la Virgen. En Florencia exist&iacute;a una antiqu&iacute;sima congregaci&oacute;n que, debido a su antig&uuml;edad, su santidad y n&uacute;mero de miembros, se llamaba &laquo;Sociedad mayor de nuestra Se&ntilde;ora&raquo;. De esta sociedad proced&iacute;an aquellos siete varones, tan amantes de nuestra Se&ntilde;ora.<br \/> &nbsp;<br \/> Por &uacute;ltimo, me referir&eacute; a su esp&iacute;ritu de perfecci&oacute;n. Amaban a Dios sobre todas las cosas, a &eacute;l dirig&iacute;an, como pide el debido orden, todo cuanto hac&iacute;an y le honraban con sus pensamientos, palabras y obras.<br \/> &nbsp;<br \/> Una vez que tomaron la decisi&oacute;n de vivir en comunidad, y confirmado su prop&oacute;sito por inspiraci&oacute;n divina, ya que nuestra Se&ntilde;ora les impulsaba especialmente a este g&eacute;nero de vida, fueron arreglando la situaci&oacute;n de sus familias, dej&aacute;ndoles lo necesario y repartiendo lo dem&aacute;s entre los pobres. Despu&eacute;s buscaron a varones prudentes, honestos y ejemplares y les participaron su prop&oacute;sito.<br \/> &nbsp;<br \/> Subieron al monte Senario, edificaron en lo alto una casita y se fueron a vivir all&iacute;. Comenzaron a pensar que no s&oacute;lo estaban all&iacute; para conseguir su santidad, sino que tambi&eacute;n deb&iacute;an admitir a otros miembros para acrecentar la nueva Orden que nuestra Se&ntilde;ora hab&iacute;a comenzado con ellos. Dispuestos a recibir a m&aacute;s hermanos, admitieron a algunos de ellos y as&iacute; fundaron nuestra Orden. Nuestra Se&ntilde;ora fue la principal art&iacute;fice en la edificaci&oacute;n de la Orden, fundada sobre la humildad de nuestros hermanos, construida sobre su caridad y conservada por su pobreza.<br \/> &nbsp;<br \/><strong><em>Oraci&oacute;n<\/em><\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Se&ntilde;or, infunde en nosotros el esp&iacute;ritu de amor que llev&oacute; a estos santos hermanos a venerar con la mayor devoci&oacute;n a la Madre de Dios, y les impuls&oacute; a conducir a tu pueblo al conocimiento y al amor de tu nombre. Por nuestro Se&ntilde;or Jesucristo.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/biblia_y_liturgia\/oficio_lectura\/fechas\/febrero_17.htm\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por corazones.org&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org Estos siete varones florentinos llevaron primero una vida erem&iacute;tica en el monte Senario, con particular dedicaci&oacute;n al culto de la Virgen. Despu&eacute;s se dedicaron a predicar por toda la Toscana y fundaron la Orden de Siervos de santa Mar&iacute;a Virgen, &laquo;Servitas&raquo;, reconocida por la Santa Sede el a&ntilde;o 1304. 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