{"id":32017,"date":"2016-06-13T11:49:15","date_gmt":"2016-06-13T16:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-gregorio-ii\/"},"modified":"2016-06-13T11:49:15","modified_gmt":"2016-06-13T16:49:15","slug":"hoy-celebramos-a-san-gregorio-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-gregorio-ii\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Gregorio&nbsp;II"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: evangeliodeldia.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> San Gregorio II (715-731), considerado por algunos historiadores como el mejor Papa del siglo VIII, fue digno sucesor de Gregorio Magno, a quien se pareci&oacute; en la alteza de miras que lo gui&oacute; en todas sus acciones y en la magnitud de empresas en que tuvo que intervenir.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Procedente de una ilustre familia patricia naci&oacute; en Roma, donde recibi&oacute; la educaci&oacute;n propia de la nobleza en el palacio de Letr&aacute;n. De este modo se apropi&oacute; ya desde un principio aquella erudici&oacute;n eclesi&aacute;stica que luego lo distingui&oacute; y tan excelentes servicios prest&oacute; a la Iglesia. Algunos autores suponen que fue monje benedictino, pero los bolandistas lo desmienten.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En realidad, no aparece como tal en todo el desarrollo de su actividad eclesi&aacute;stica. Bien pronto entr&oacute; en servicio directo de la Iglesia, pues el papa Sergio I (687-701) lo puso al frente de la tesorer&iacute;a pontificia y luego lo orden&oacute; de di&aacute;cono. En medio de todas estas ocupaciones y honores eclesi&aacute;sticos, distingui&oacute;se Gregorio ya desde entonces por la sencillez y humildad de su conducta, as&iacute; como tambi&eacute;n por su absoluta fidelidad al servicio de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero Dios lo ten&iacute;a destinado para altas empresas y para defender a su Iglesia en problemas y momentos dif&iacute;ciles, por lo cual quiso introducirlo pronto en los asuntos m&aacute;s trascendentales que entonces se debat&iacute;an. El papa Constantino I (708-715), a quien &eacute;l deb&iacute;a suceder en el solio pontificio, tuvo que hacer un viaje a Oriente, con el objeto de terminar las discusiones que hab&iacute;an surgido despu&eacute;s del c&eacute;lebre concilio Quini-Sexto o Trullano II, del a&ntilde;o 692.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Tom&oacute;, pues, consigo como asesor y t&eacute;cnico al di&aacute;cono Gregorio, y notan los historiadores del tiempo que, gracias a su profundo conocimiento de las cuestiones eclesi&aacute;sticas, se fueron resolviendo pac&iacute;ficamente las dificultades que surgieron en la controversia. Por lo dem&aacute;s, la acogida de que fueron objeto el Papa y su acompa&ntilde;ante fue realmente tan grandiosa, que en nada presagiaba las turbulencias que deb&iacute;an seguirse poco despu&eacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\"> No mucho despu&eacute;s, el 19 de mayo del a&ntilde;o 715, a la muerte de Constantino I, Gregorio fue elegido Papa y como tal tuvo que intervenir desde un principio en importantes asuntos de la Iglesia, en todos los cuales aparece siempre su extraordinaria virtud y el esfuerzo constante, puesto en la defensa de los derechos eclesi&aacute;sticos y pontificios.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Siguiendo el ejemplo de su gran predecesor y modelo, San Gregorio Magno, en primer lugar, afianz&oacute; definitivamente el prestigio y posici&oacute;n del Romano Pont&iacute;fice en Roma y en toda Italia. Ya desde la invasi&oacute;n de los lombardos en Italia hacia el a&ntilde;o 570, dos poderes se disputaban la posesi&oacute;n de estos territorios: los lombardos, que pose&iacute;an el norte con su capital en Pav&iacute;a, y los bizantinos, que desde Justiniano I (527-565) dominaban el sur y centro de la Pen&iacute;nsula.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En medio de estas dos fuerzas se hallaba el Romano Pont&iacute;fice, quien, territorial y civilmente, era s&uacute;bdito del emperador bizantino, mas por un conjunto de circunstancias se fue desligando de &eacute;l e independizando cada vez m&aacute;s. Precisamente en esto consiste el m&eacute;rito especial de San Gregorio II, en haber sabido aprovechar las circunstancias para aumentar el prestigio del Romano Pont&iacute;fice.<\/p>\n<p align=\"justify\"> De hecho, ya de antiguo pose&iacute;an los Papas, en Roma y en sus cercan&iacute;as, en Sicilia y aun en Oriente, algunas posesiones, fruto de donativos personales de algunos pr&iacute;ncipes. Esto los constitu&iacute;a en se&ntilde;ores feudales, como tantos otros de su tiempo y formaba lo que se llam&oacute; patrimonio de San Pedro. Uno de los grandes m&eacute;ritos de San Gregorio Magno consiste precisamente en haber organizado y valorizado debidamente este patrimonio, de donde se sacaban los recursos econ&oacute;micos para sus grandes empresas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: evangeliodeldia.org San Gregorio II (715-731), considerado por algunos historiadores como el mejor Papa del siglo VIII, fue digno sucesor de Gregorio Magno, a quien se pareci&oacute; en la alteza de miras que lo gui&oacute; en todas sus acciones y en la magnitud de empresas en que tuvo que intervenir. Procedente de una ilustre familia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-gregorio-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Gregorio&nbsp;II\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}