{"id":32041,"date":"2016-06-13T11:50:12","date_gmt":"2016-06-13T16:50:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-ines\/"},"modified":"2016-06-13T11:50:12","modified_gmt":"2016-06-13T16:50:12","slug":"hoy-celebramos-a-santa-ines","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-ines\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Santa&nbsp;In\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: corazones.org<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Celebramos hoy el nacimiento para el cielo de una virgen, imitemos su integridad; se trata tambi&eacute;n de una m&aacute;rtir, ofrezcamos el sacrificio. Es el d&iacute;a natalicio de santa In&eacute;s. Sabemos por tradici&oacute;n que muri&oacute; m&aacute;rtir a los doce a&ntilde;os de edad. Destaca en su martirio, por una parte, la crueldad que no se detuvo ni ante una edad tierna; por otra, la fortaleza que infunde la fe, capaz de dar testimonio en la persona de una jovencita.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Es que en aquel cuerpo tan peque&ntilde;o cab&iacute;a herida alguna? Y, con todo, aunque en ella no encontraba la espada donde descargar su golpe, fue ella capaz de vencer a la espada. Y eso que a esta edad las ni&ntilde;as no pueden soportar ni la severidad del rostro de sus padres, y si distra&iacute;damente se pinchan con una aguja, se poner a llorar como si se tratara de una herida.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero ella, imp&aacute;vida entre las sangrientas manos del verdugo, inalterable al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas, ofrece todo su cuerpo a la espada del enfurecido soldado, ignorante a&uacute;n de lo que es la muerte, pero dispuesta a sufrirla; al ser arrastrada por la fuerza al altar idol&aacute;trico, entre las llamas tend&iacute;a hacia Cristo sus manos, y as&iacute;, en medio de la sacr&iacute;lega hoguera, significaba con esta posici&oacute;n el estandarte triunfal de la victoria del Se&ntilde;or; intentaban aherrojar su cuello y sus manos con grilletes de hierro, pero sus miembros resultaban demasiado peque&ntilde;os para quedar encerrados en ellos.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Una nueva clase de martirio? No ten&iacute;a a&uacute;n edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria; la lucha se presentaba dif&iacute;cil, la corona f&aacute;cil; lo que parec&iacute;a imposible por su poca edad lo hizo posible su virtud consumada. Una reci&eacute;n casada no ir&iacute;a al t&aacute;lamo nupcial con la alegr&iacute;a con que iba esta doncella al lugar del suplicio, con prisa y contenta de su suerte, adornada su cabeza no con rizos, sino con el mismo Cristo, coronada no de flores, sino de virtudes.<br \/> &nbsp;<br \/> Todos lloraban, menos ella. Todos se admiraban de que, con tanta generosidad, entregara una vida de la que a&uacute;n no hab&iacute;a comenzado a gozar, como si ya la hubiese vivido plenamente. Todos se asombraban de que fuera ya testigo de Cristo una ni&ntilde;a que, por su edad, no pod&iacute;a a&uacute;n dar testimonio de s&iacute; misma. Result&oacute; as&iacute; que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una ni&ntilde;a que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales.<br \/> &nbsp;<br \/> El verdugo hizo lo posible para aterrorizarla, para atraerla con halagos, muchos desearon casarse con ella. Pero ella dijo:<br \/> &nbsp;<br \/> &laquo;Ser&iacute;a una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; &eacute;l me ha elegido primero, &eacute;l me tendr&aacute;. &iquest;A qu&eacute; esperas, verdugo, para asestar el golpe? Perezca el cuerpo que puede ser amado con unos ojos a los que no quiero&raquo;.<br \/> &nbsp;<br \/> Se detuvo, or&oacute;, dobleg&oacute; la cerviz. Hubieras visto c&oacute;mo temblaba el verdugo, como si &eacute;l fuese el condenado; como temblaba su diestra al ir a dar el golpe, c&oacute;mo palidec&iacute;an los rostros al ver lo que le iba a suceder a la ni&ntilde;a, mientras ella se manten&iacute;a serena. En una sola v&iacute;ctima tuvo lugar un doble martirio: el de la castidad y el de la fe. Permaneci&oacute; virgen y obtuvo la gloria del martirio.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Oraci&oacute;n<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los d&eacute;biles para confundir a los fuertes de este mundo, conc&eacute;denos a cuantos celebramos el triunfo de tu m&aacute;rtir santa In&eacute;s imitar la firmeza de su fe. Por nuestro Se&ntilde;or Jesucristo.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/biblia_y_liturgia\/oficio_lectura\/fechas\/enero_21.htm\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por Corazones.org&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: corazones.org Celebramos hoy el nacimiento para el cielo de una virgen, imitemos su integridad; se trata tambi&eacute;n de una m&aacute;rtir, ofrezcamos el sacrificio. Es el d&iacute;a natalicio de santa In&eacute;s. Sabemos por tradici&oacute;n que muri&oacute; m&aacute;rtir a los doce a&ntilde;os de edad. 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