{"id":32050,"date":"2016-06-13T11:50:34","date_gmt":"2016-06-13T16:50:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-marcelo-papa\/"},"modified":"2016-06-13T11:50:34","modified_gmt":"2016-06-13T16:50:34","slug":"hoy-celebramos-a-san-marcelo-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-marcelo-papa\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San Marcelo&nbsp;Papa"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> En Roma, en el cementerio de Priscila, en la v&iacute;a Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como recuerda el papa san D&aacute;maso, fue un verdadero pastor, por lo que sufri&oacute; mucho, siendo expulsado de su patria y muriendo en el destierro por haber sido denunciado falsamente ante el tirano por algunos que despreciaban la penitencia que les hab&iacute;a impuesto.<br \/> &nbsp;<br \/> En la lista de los sucesores de Pedro hace el n&uacute;mero treinta. Era una &eacute;poca en la que los papas viv&iacute;an poco tiempo por las persecuciones. Si ser cristiano era un continuo peligro de perder la vida, ser elegido Pastor supremo, con car&aacute;cter necesariamente visible, era un boleto con premio de martirio. Eso fue, con sus peculiaridades lo que sucedi&oacute; con San Marcelo que s&oacute;lo pudo gobernar la Iglesia un a&ntilde;o, del 308 al 309.<br \/> &nbsp;<br \/> Ten&iacute;a ya la Iglesia una innegable entidad en el siglo III. Las persecuciones de Decio y Valeriano hab&iacute;an conseguido robustecerla m&aacute;s que aniquilarla. Galieno abri&oacute; un per&iacute;odo de paz que permiti&oacute; pudiera organizarse mejor en todo lo que pudiera facilitar la atenci&oacute;n espiritual a sus fieles y tambi&eacute;n con vistas a la difusi&oacute;n del misterio. Entre los a&ntilde;os 284 al 305 es emperador Diocleciano que, repetuoso con los cristianos al principio termina con la m&aacute;s violentas de las persecuciones, la del 303 al 305, sembrando de m&aacute;rtires el Imperio. El papa San Marcelino fue una de sus v&iacute;ctimas en el a&ntilde;o 304.<br \/> &nbsp;<br \/> Desde la muerte de este papa no pueden reunirse los obispos para elegir sumo pont&iacute;fice y vaca la Santa Sede por un par&eacute;ntesis de tres o cuatro a&ntilde;os, dependiendo de que se date en el 307 o el 308 la elecci&oacute;n de Marcelo, seg&uacute;n se use el cat&aacute;logo liberiano o se empleen otras fuentes.<br \/> &nbsp;<br \/> El hecho es que, elegido papa el presb&iacute;tero romano Marcelo que en los d&iacute;as de persecuci&oacute;n fue uno de los firmes puntales de la comunidad, se impone como tarea principal la reorganizaci&oacute;n de la Iglesia. Tiene un car&aacute;cter fuerte, en&eacute;rgico aunque sereno y templado; como don, la tenacidad en sus prop&oacute;sitos. Habilita nuevas iglesias, reorganiza la jerarqu&iacute;a, consagra obispos y sacerdotes, abre las puertas a la reconciliaci&oacute;n -despu&eacute;s de una oportuna penitencia- a los famosos &acute;lapsi&ordf; que tantos conflictos trajeron a la Iglesia en aquellos tiempos y que hab&iacute;an apostatado por debilidad en los d&iacute;as amargos de la persecuci&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Precisamente con este motivo una secci&oacute;n de la Iglesia comienza a tildar a Marcelo de excesivamente riguroso; otros en cambio le consideran blando por conceder el perd&oacute;n. Es la consabida pugna entre el rigor intransigente y la indulgencia intolerable. &Eacute;l s&oacute;lo quiere mantener la indispensable disciplina penitencial. Pero en Roma hay revueltas callejeras entre los cristianos; algunos pierden el control y se llega en alguna ocasi&oacute;n hasta la sangre. Majencio hace responsable de los des&oacute;rdenes a Marcelo y lo condena al destierro. Fue un atropello utilizar la cuesti&oacute;n interna de la Iglesia como pretexto para quitar la cabeza de la religi&oacute;n objeto de odio. En el a&ntilde;o 308 o en el 309 seg&uacute;n la documentaci&oacute;n que se emplee, muere el papa Marcelo en su destierro consumido de dolor y privaciones.<br \/> &nbsp;<br \/> En las actas escritas varios siglos m&aacute;s tarde se adorna el oscuro tiempo de exilio con escenas que engrandecen la vida de Marcelo. Le hacen cumplir los oficios de criado; lo ponen limpiando el establo de sus due&ntilde;os; alguien lo vi&oacute; limpiado las caballerizas p&uacute;blicas de Roma y otros relatan que escribi&oacute; cartas a los obispos de Antioqu&iacute;a pidiendo incondicional comuni&oacute;n con la Sede de Roma. Esto no se puede afirmar como cierto. Desde luego, maltrecho, desterrado, con la responsabilidad de toda la Iglesia, imposibilitado para cumplir su misi&oacute;n&#8230; no lo debi&oacute; pasar muy bien. Merece las gracias por su generosa fidelidad en el gobierno de la Barca de Pedro que anima nuestro &iexcl;tantas veces! tibio amor y pobre conducta al secundar los silbidos del Buen Pastor.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/san-marcelo-i-papa\">Art&iacute;culo <\/a>originalmente publicado por Santopedia<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia En Roma, en el cementerio de Priscila, en la v&iacute;a Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como recuerda el papa san D&aacute;maso, fue un verdadero pastor, por lo que sufri&oacute; mucho, siendo expulsado de su patria y muriendo en el destierro por haber sido denunciado falsamente ante el tirano por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-marcelo-papa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; San Marcelo&nbsp;Papa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}