{"id":32080,"date":"2016-06-13T11:51:39","date_gmt":"2016-06-13T16:51:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-lazaro-de-betania\/"},"modified":"2016-06-13T11:51:39","modified_gmt":"2016-06-13T16:51:39","slug":"hoy-celebramos-a-san-lazaro-de-betania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-lazaro-de-betania\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; San L\u00e1zaro de&nbsp;Betania"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Conocemos a L&aacute;zaro por el Evangelio. Vive en Betania con sus hermanas Marta y Mar&iacute;a y son amigos de Jes&uacute;s. La primera y principal fuente de informaci&oacute;n que tenemos de L&aacute;zaro es el Evangelio. Muerto tras una corta enfermedad, Jes&uacute;s lo resucita ante el asombro de familiares y enterradores.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Este L&aacute;zaro hist&oacute;rico es un ejemplo al que muchos nos gustar&iacute;a aspirar. Con Jes&uacute;s entre sus amigos, acogi&eacute;ndolo en su casa en al menos tres ocasiones, <strong>Jes&uacute;s le cuida y le quiere hasta el punto de resucitarlo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Juan 11:1-44 explica:&nbsp;Hab&iacute;a un cierto enfermo, L&aacute;zaro, de Betania, pueblo de Mar&iacute;a y de su hermana Marta. Mar&iacute;a era la que ungi&oacute; al Se&ntilde;or con perfumes y le sec&oacute; los pies con sus cabellos; su hermano L&aacute;zaro era el enfermo.<br \/> &nbsp;<br \/> Las hermanas enviaron a decir a Jes&uacute;s: \u201cSe&ntilde;or, aquel a quien t&uacute; quieres, est&aacute; enfermo\u201d. Al o&iacute;rlo Jes&uacute;s, dijo: \u201cEsta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s amaba a Marta, a su hermana y a L&aacute;zaro. Cuando se enter&oacute; de que estaba enfermo, permaneci&oacute; dos d&iacute;as m&aacute;s en el lugar donde se encontraba. Al cabo de ellos, dice a sus disc&iacute;pulos: \u201cVolvamos de nuevo a Judea\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Le dicen los disc&iacute;pulos: \u201cRabb&iacute;, con que hace poco los jud&iacute;os quer&iacute;an apedrearte, &iquest;y vuelves all&iacute;? Jes&uacute;s respondi&oacute;: \u201c&iquest;No son doce las horas del d&iacute;a? Si uno anda de d&iacute;a, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque no est&aacute; la luz en &eacute;l\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Dijo esto y a&ntilde;adi&oacute;: \u201cNuestro amigo L&aacute;zaro duerme; pero voy a despertarle\u201d. Le dijeron sus disc&iacute;pulos: &laquo;Se&ntilde;or, si duerme, se curar&aacute;\u201d. Jes&uacute;s lo hab&iacute;a dicho de su muerte, pero ellos creyeron que hablaba del descanso del sue&ntilde;o.<br \/> &nbsp;<br \/> Entonces Jes&uacute;s les dijo abiertamente: \u201cL&aacute;zaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado all&iacute;, para que cre&aacute;is. Pero vayamos donde &eacute;l\u201d. Entonces Tom&aacute;s, llamado el Mellizo, dijo a los otros disc&iacute;pulos: \u201cVayamos tambi&eacute;n nosotros a morir con &eacute;l\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando lleg&oacute; Jes&uacute;s, se encontr&oacute; con que L&aacute;zaro llevaba ya cuatro d&iacute;as en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusal&eacute;n como a unos quince estadios, y muchos jud&iacute;os hab&iacute;an venido a casa de Marta y Mar&iacute;a para consolarlas por su hermano.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando Marta supo que hab&iacute;a venido Jes&uacute;s, le sali&oacute; al encuentro, mientras Mar&iacute;a permanec&iacute;a en casa. Dijo Marta a Jes&uacute;s: \u201cSe&ntilde;or, si hubieras estado aqu&iacute;, no habr&iacute;a muerto mi hermano. Pero aun ahora yo s&eacute; que cuanto pidas a Dios, Dios te lo conceder&aacute;\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Le dice Jes&uacute;s: \u201cTu hermano resucitar&aacute;\u201d. Le respondi&oacute; Marta: \u201cYa s&eacute; que resucitar&aacute; en la resurrecci&oacute;n, el &uacute;ltimo d&iacute;a\u201d. Jes&uacute;s le respondi&oacute;: \u201cYo soy la resurrecci&oacute;n El que cree en m&iacute;, aunque muera, vivir&aacute;; y todo el que vive y cree en m&iacute;, no morir&aacute; jam&aacute;s. &iquest;Crees esto?<br \/> &nbsp;<br \/> Le dice ella: \u201cS&iacute;, Se&ntilde;or, yo creo que t&uacute; eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo\u201d. Dicho esto, fue a llamar a su hermana Mar&iacute;a y le dijo al o&iacute;do: \u201cEl Maestro est&aacute; ah&iacute; y te llama\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Ella, en cuanto lo oy&oacute;, se levant&oacute; r&aacute;pidamente, y se fue donde &eacute;l. Jes&uacute;s todav&iacute;a no hab&iacute;a llegado al pueblo; sino que segu&iacute;a en el lugar donde Marta lo hab&iacute;a encontrado.<br \/> &nbsp;<br \/> Los jud&iacute;os que estaban con Mar&iacute;a en casa consol&aacute;ndola, al ver que se levantaba r&aacute;pidamente y sal&iacute;a, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar all&iacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> Cuando Mar&iacute;a lleg&oacute; donde estaba Jes&uacute;s, al verle, cay&oacute; a sus pies y le dijo: \u201cSe&ntilde;or, si hubieras estado aqu&iacute;, mi hermano no habr&iacute;a muerto\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Vi&eacute;ndola llorar Jes&uacute;s y que tambi&eacute;n lloraban los jud&iacute;os que la acompa&ntilde;aban, se conmovi&oacute; interiormente, se turb&oacute; y dijo: \u201c&iquest;D&oacute;nde lo hab&eacute;is puesto?\u201d Le responden: \u201cSe&ntilde;or, ven y lo ver&aacute;s\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Jes&uacute;s se ech&oacute; a llorar. Los jud&iacute;os entonces dec&iacute;an: \u201cMirad c&oacute;mo le quer&iacute;a\u201d. Pero algunos de ellos dijeron: \u201cEste, que abri&oacute; los ojos del ciego, &iquest;no pod&iacute;a haber hecho que &eacute;ste no muriera?<br \/> &nbsp;<br \/> Entonces Jes&uacute;s se conmovi&oacute; de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y ten&iacute;a puesta encima una piedra.<br \/> &nbsp;<br \/> Dice Jes&uacute;s: \u201cQuitad la piedra\u201d. Le responde Marta, la hermana del muerto: \u201cSe&ntilde;or, ya huele; es el cuarto d&iacute;a\u201d. Le dice Jes&uacute;s: \u201c&iquest;No te he dicho que, si crees, ver&aacute;s la gloria de Dios?\u201d<br \/> &nbsp;<br \/> Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jes&uacute;s levant&oacute; los ojos a lo alto y dijo: \u201cPadre, te doy gracias por haberme escuchado. Ya sab&iacute;a yo que t&uacute; siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que t&uacute; me has enviado\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Dicho esto, grit&oacute; con fuerte voz: \u201c&iexcl;L&aacute;zaro, sal fuera!\u201d Y sali&oacute; el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jes&uacute;s les dice: \u201cDesatadlo y dejadle andar\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/san-lazaro-de-betania\">Art&iacute;culo<\/a> <\/strong>publicado por Santopedia&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia Conocemos a L&aacute;zaro por el Evangelio. Vive en Betania con sus hermanas Marta y Mar&iacute;a y son amigos de Jes&uacute;s. La primera y principal fuente de informaci&oacute;n que tenemos de L&aacute;zaro es el Evangelio. 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