{"id":32097,"date":"2016-06-13T11:52:15","date_gmt":"2016-06-13T16:52:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-beato-miguel-agustin-pro\/"},"modified":"2016-06-13T11:52:15","modified_gmt":"2016-06-13T16:52:15","slug":"hoy-celebramos-a-beato-miguel-agustin-pro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-beato-miguel-agustin-pro\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Beato Miguel Agust\u00edn&nbsp;Pro"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Santopedia<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Miguel Agust&iacute;n Pro Ju&aacute;rez (Padre Pro), naci&oacute; el 13 de enero de 1891 en la poblaci&oacute;n minera de Guadalupe, Zacatecas, tercero de once hermanos e hijo de Miguel Pro y Josefa Ju&aacute;rez. El 19 de agosto de 1911, ingresa al Noviciado de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en El Llano, Michoac&aacute;n, luego de unos Ejercicios hechos con jesuitas y de haber madurado lentamente la decisi&oacute;n. Ya la familia hab&iacute;a dado antes dos vocaciones religiosas en la persona de dos hermanas mayores de Miguel.<br \/> &nbsp;<br \/> Luego del Noviciado, contin&uacute;a sus estudios en Los Gatos, California, obligados los jesuitas a abandonar Los Llanos a causa de la presencia de fuerzas carrancistas. Estudia despu&eacute;s ret&oacute;rica y filosof&iacute;a en Espa&ntilde;a. Desempe&ntilde;a el oficio de profesor en el colegio de la Compa&ntilde;&iacute;a en Granada, Nicaragua y hace la teolog&iacute;a en Enghien, B&eacute;lgica, donde recibe el presbiterado.<br \/> &nbsp;<br \/> Un juicio imparcial sobre la vida de formaci&oacute;n del P. Miguel nos inclina a admitir que gozaba en alto grado de talento pr&aacute;ctico, pero que carec&iacute;a de facilidad para los estudios especulativos, quiz&aacute; debido a la deficiente ense&ntilde;anza de sus primeros a&ntilde;os. Su gloriosa muerte contribuy&oacute; adem&aacute;s a que se esfumara el recuerdo de la parte negativa de su temperamento jocoso, bromista y agudo.<br \/> &nbsp;<br \/> Una &uacute;lcera estomacal, la oclusi&oacute;n del p&iacute;loro y toda la ruina del organismo hicieron prever un desenlace r&aacute;pido al final de sus estudios en B&eacute;lgica. &quot;Los dolores no cesan -escribe en una carta &iacute;ntima-. Disminuyo de peso, 200 a 400 gramos cada semana, y a fuerza de embaular porquer&iacute;as de botica, tengo descarriado el est&oacute;mago&#8230; Las dos operaciones &uacute;ltimas estuvieron mal hechas y otro m&eacute;dico ve probable la cuarta&quot;. Luego detalla el insoportable r&eacute;gimen diet&eacute;tico que se le hace sufrir. Su organismo se reduce a tal extremo que sus superiores en Enghien tratan de apresurar el regreso a M&eacute;xico, para que la muerte no lo recoja fuera de su patria.<br \/> &nbsp;<br \/> En esta situaci&oacute;n realiza su anhelo de viajar a Lourdes, al pie del Pirineo, donde espera una intervenci&oacute;n de la Virgen que le devuelva las fuerzas que necesitar&aacute; en M&eacute;xico para ayudar a los cat&oacute;licos entonces vejados por una persecuci&oacute;n. La prisi&oacute;n, el fusilamiento y el destierro est&aacute;n a la orden del d&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> De la visita a la c&eacute;lebre gruta, escribe: &quot;Ha sido uno de los d&iacute;as m&aacute;s felices de mi vida&#8230; No me pregunte lo que hice o qu&eacute; dije. S&oacute;lo s&eacute; que estaba a los pies de mi Madre y que yo sent&iacute; muy dentro de m&iacute; su presencia bendita y su acci&oacute;n&quot;. Esa experiencia m&iacute;stica es para leerse entera en su vida. Sabemos por ella que la Virgen le prometi&oacute; salud para trabajar en M&eacute;xico. El exorbitante trabajo que tuvo los meses que vivi&oacute; en la capital desde su llegada en julio de 1926, realizado adem&aacute;s mientras hu&iacute;a de casa en casa para despistar a los sabuesos que segu&iacute;an sus pasos, no hubiera podido ser ejercido por un individuo de mediana salud, y menos por uno tan maltratado como Miguel Agust&iacute;n, de no haber sido por la intervenci&oacute;n de la Madre de Jesucristo.<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; le sorprende el fracasado intento de Segura Vilchis para acabar con Obreg&oacute;n, el presidente electo. Las bombas de aquel cat&oacute;lico exasperado estaban tan mal hechas que ni siquiera causaron desperfectos graves en el coche abierto del pr&oacute;cer. El ingeniero Segura hab&iacute;a procedido con todo sigilo para preparar y ejecutar el acto. Nadie, sino el chofer y dos obreros estaban enterados. La liga de Defensa Religiosa, y por tanto Humberto y Roberto Pro, hermanos del Padre, y el mismo Padre, fueron ajenos al plan magnicida.<br \/> &nbsp;<br \/> El Papa P&iacute;o XI hab&iacute;a defendido a los cat&oacute;licos mexicanos y hab&iacute;a condenado la injusta persecuci&oacute;n en tres ocasiones a trav&eacute;s de documentos p&uacute;blicos dirigidos al mundo. Calles, el perseguidor, estaba irritad&iacute;simo contra &eacute;l; pero no pudiendo descargar sus iras contra un enemigo tan distante las descarg&oacute; contra un eclesi&aacute;stico, el P. Pro, al que la indiscreci&oacute;n de una mujer y un ni&ntilde;o hizo caer en las garras de la polic&iacute;a mientras comet&iacute;a sus cotidianos delitos de llevar la comuni&oacute;n, de confesar o socorrer a los indigentes. Calles se vengar&iacute;a del Papa en un cura&#8230; Y aprovechando que el Padre Pro estaba en los s&oacute;tanos de la Inspecci&oacute;n de Polic&iacute;a atribuy&oacute; a &eacute;l y a sus hermanos la responsabilidad de un acto cuyo verdadero autor no hab&iacute;a podido ser descubierto.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> El autor verdadero, el lng. Segura Vilchis, hab&iacute;a &aacute;gilmente saltado del autom&oacute;vil desde el que arroj&oacute; la fallida bomba. Luego sigui&oacute; caminando impert&eacute;rrito por la banqueta mientras preparaba una coartada admirable. Obreg&oacute;n se dirig&iacute;a a los toros. Segura Vilchis, sin ser reconocido por los esbirros, entr&oacute; a la plaza detr&aacute;s del general, busc&oacute; su palco y encontr&oacute; el modo de hacerse bien visible y reconocible por &eacute;ste. As&iacute; pod&iacute;a citarlo como testigo de que &eacute;l se hallaba en los toros pocos minutos despu&eacute;s del atentado.<br \/> &nbsp;<br \/> No obstante, enterado por las extras de los peri&oacute;dicos de que acusaban al padre Pro y a sus hermanos Humberto y Roberto del lanzamiento de la bomba, Segura Vilchis resolvi&oacute; su caso de conciencia y corri&oacute; a la Inspecci&oacute;n de Polic&iacute;a para presentarse al general Roberto Cruz, Inspector General y, previa palabra de honor de que soltar&iacute;a a los Pro, que nada ten&iacute;an que ver con el delito, se ofreci&oacute; a decir qui&eacute;n era el verdadero autor. Se delat&oacute; a s&iacute; mismo y prob&oacute; con toda facilidad que lo era. Con todo, de la Presidencia de la Rep&uacute;blica lleg&oacute; la orden directa de fusilar a los Pro y a Segura Vilchis, sin sombra de investigaci&oacute;n judicial.<br \/> &nbsp;<br \/> As&iacute; el 23 de noviembre de 1927, a la puerta del fat&iacute;dico s&oacute;tano, y minutos despu&eacute;s de la diez de la ma&ntilde;ana, un polic&iacute;a llamo a gritos al preso: &quot;&iexcl;Miguel Agust&iacute;n Pro!&quot; Sali&oacute; el padre y pudo ver el patio lleno de ropa y de invitados como a un espect&aacute;culo de toros, a multitud de gente, a unos seis fot&oacute;grafos por lo menos y a varios miembros del Cuerpo Diplom&aacute;tico &quot;para que se enteraran de c&oacute;mo el gobierno castigaba la rebeld&iacute;a de los cat&oacute;licos&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> El padre Pro camin&oacute; sereno y tuvo tiempo de o&iacute;r a uno de sus aprehensores, que le susurraba:<br \/> &nbsp;<br \/> -Padre, perd&oacute;neme.<br \/> &nbsp;<br \/> -No s&oacute;lo te perdono -le respondi&oacute;-; te doy las gracias.<br \/> &nbsp;<br \/> -&iquest;Su &uacute;ltima voluntad? -le preguntaron ya delante del pelot&oacute;n de fusilamiento.<br \/> &nbsp;<br \/> -Que me dejen rezar.<br \/> &nbsp;<br \/> Se hinc&oacute; delante de todos y, con los brazos cruzados, estuvo unos momentos ofreciendo sin duda su vida por M&eacute;xico, por el cese de la persecuci&oacute;n, y reiterando el ofrecimiento de su vida por Calles, como ya lo sol&iacute;a hacer antes&#8230; Se levant&oacute;, abri&oacute; los brazos en cruz, pronunci&oacute; claramente, sin gritar.- &iexcl;Viva Cristo Rey! y cay&oacute; al suelo para recibir luego el tiro de gracia.<br \/> &nbsp;<br \/> Oraci&oacute;n a Beato Miguel Agust&iacute;n Pro<br \/> Palabra del Se&ntilde;or ya rubricada<br \/> Es la vida del m&aacute;rtir, ofrecida<br \/> Como prueba fiel de que la espada<br \/> No puede ya truncar la fe vivida.<br \/> &nbsp;<br \/> Fuente de fe y de luz es su memoria,<br \/> Coraje para el justo en la batalla<br \/> Del bien, de la verdad, siempre victoria<br \/> Que, en vida y muerte, el justo en Cristo halla.<br \/> &nbsp;<br \/> Martirio es el dolor de cada d&iacute;a,<br \/> Si en Cristo y con amor es aceptado,<br \/> Fuego lento de amor que en la alegr&iacute;a<br \/> De servir al Se&ntilde;or es consumado.<br \/> &nbsp;<br \/> Conc&eacute;denos, oh Padre, sin medida,<br \/> Y t&uacute;, Se&ntilde;or Jes&uacute;s crucificado,<br \/> El fuego del Esp&iacute;ritu de vida<br \/> Para vivir el don que nos has dado.<br \/> &nbsp;<br \/> Am&eacute;n<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/beato-miguel-agustin-pro\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por Santopedia<\/strong><\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Santopedia Miguel Agust&iacute;n Pro Ju&aacute;rez (Padre Pro), naci&oacute; el 13 de enero de 1891 en la poblaci&oacute;n minera de Guadalupe, Zacatecas, tercero de once hermanos e hijo de Miguel Pro y Josefa Ju&aacute;rez. 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