{"id":3210,"date":"2015-12-01T01:09:51","date_gmt":"2015-12-01T06:09:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pastor-musico-y-siervo\/"},"modified":"2015-12-01T01:09:51","modified_gmt":"2015-12-01T06:09:51","slug":"pastor-musico-y-siervo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pastor-musico-y-siervo\/","title":{"rendered":"Pastor, m\u00fasico y siervo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Reyner A. Azofeifa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">A veces nos cuesta trabajo recordar que para ser usados por Dios  debemos ser siervos primero. Debemos tener claro que para ser buenos ministros es  necesario tener el respaldo del Rey de reyes &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci&oacute;n entre un m&uacute;sico conforme al coraz&oacute;n de Dios y su Rey<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue conocido y amado por ser el m&uacute;sico del rey, aquel que calmaba los males que perturbaban la mente y el coraz&oacute;n de Sa&uacute;l. Con su m&uacute;sica logr&oacute; apacentar las furias de la personalidad impetuosa de un hombre atormentado por un esp&iacute;ritu ajeno al suyo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab&iacute;a sido escogido para llevar a cabo su misi&oacute;n, porque se hab&iacute;an hallado en &eacute;l caracter&iacute;sticas valiosas que lo hac&iacute;an apto para realizar tal labor: sab&iacute;a interpretar su instrumento, era valiente y prudente en su hablar, de buen aspecto f&iacute;sico y, adem&aacute;s, Dios estaba con &eacute;l (1 S. 16:18).<\/p>\n<p align=\"justify\">David estaba siendo usado por Dios en lo que sab&iacute;a hacer mejor: tocar el arpa. Sus horas de pr&aacute;ctica mientras cuidaba las ovejas de su padre lo hab&iacute;an transformado en un profesional en el arte de la interpretaci&oacute;n de las cuerdas. Sus melod&iacute;as hab&iacute;an deleitado y ministrado al Se&ntilde;or, hab&iacute;an hecho sentir paz en el reba&ntilde;o, hab&iacute;an llenado su propio ser y calmado el del rey. El pastorcillo de Bel&eacute;n hab&iacute;a llegado a ser el m&uacute;sico del palacio al servicio del rey.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas l&iacute;neas son un an&aacute;lisis de las dimensiones que David, el pastor, el m&uacute;sico, el siervo, alcanz&oacute; al servicio de su rey, y de las bendiciones que este servicio trajo como consecuencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><\/p>\n<p align=\"justify\">El pastor<\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El concepto de m&uacute;sico es diferente al concepto de ministro de m&uacute;sica. Es muy frecuente pensar que en nuestras congregaciones lo que tenemos son m&uacute;sicos que, cada vez que es necesario tocar un instrumento o cantar alg&uacute;n himno o corito, estar&aacute;n all&iacute; para hacerlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El pensamiento no dista mucho de lo que los mismos m&uacute;sicos piensan de s&iacute; mismos. Creen que si saben interpretar un instrumento, poseen una buena voz, dominio esc&eacute;nico, y gran carisma, entonces tienen la capacidad de ser ministros musicales. Este pensamiento se hace cada vez m&aacute;s popular en la Iglesia, pero tambi&eacute;n se confirma que es errado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideremos a nuestro ejemplo musical. David ha pasado su vida entre las ovejas de su padre. Antes de conocer otras cosas de la vida ha tenido que aprender a ser pastor, a guiar, a conducir. Ha debido adiestrarse cada d&iacute;a en el arte de dirigir a sus ovejas desde la salida por la ma&ntilde;ana hasta el regreso por la tarde. Esto le hace tener un coraz&oacute;n preparado para guiar, responder a su reba&ntilde;o, conocer sus necesidades y llevarlo en la mejor direcci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&iquest;Qu&eacute; es lo que encontramos entre nuestros m&uacute;sicos? Somos pocos los que nos hemos dado a la tarea de aprender a ser pastores para guiar a la congregaci&oacute;n a adorar a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Recordemos a los levitas. Ellos ten&iacute;an a su cargo los dos grandes ministerios de servicio directo a Jehov&aacute;: el sacerdocio y el ministerio musical. Hab&iacute;an sido separados para ello, y lo hac&iacute;an con excelencia. Sus dotes musicales se mezclaban con las de l&iacute;deres. Podemos recordar a los siete sacerdotes que tocaron las trompetas en la toma de Jeric&oacute; (Jos. 6:4), o a los m&uacute;sicos delante del arca del pacto cuando fue trasladada a Jerusal&eacute;n (1 Cr. 15:16).<\/p>\n<p align=\"justify\">Con frecuencia se nos olvida que cada una de las ovejas a nuestro cuidado requiere un trato particular. El pastor conoce el nombre de sus ovejas, y ellas lo conocen a &eacute;l y siguen su voz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos m&uacute;sicos actuales no toman en cuenta la responsabilidad pastoral que les es dada. Por lo general, ni siquiera conocen a la gente que est&aacute;n guiando, es decir, su realidad, necesidades, expectativas.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ministerio musical no es debidamente comprendido, no s&oacute;lo por los dem&aacute;s ministerios dentro de la iglesia, sino por los mismos m&uacute;sicos. Se pierde la conciencia pastoral y se convierte en el placer de hacer m&uacute;sica y de satisfacer las necesidades propias como int&eacute;rprete y como adorador. Se olvida el compromiso que se tiene con cada persona ministrada, y muchas veces se convierte en un espect&aacute;culo ego&iacute;sta que gu&iacute;a a s&oacute;lo unos cuantos (si es que no s&oacute;lo a uno) a cumplir el objetivo de alabar a Dios en forma sincera.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><b><\/p>\n<p align=\"justify\">El m&uacute;sico<\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Sa&uacute;l busc&oacute; a una persona apta para que tocara para &eacute;l no s&oacute;lo pens&oacute; en un m&uacute;sico cualquiera. &Eacute;l retuvo en su mente una serie de caracter&iacute;sticas que crey&oacute; imprescindibles para alguien que quisiera servir en su presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sa&uacute;l pide que se busque a alguien que sepa tocar bien, un profesional en el arte de la interpretaci&oacute;n del arpa (1 S. 16:17).<\/p>\n<p align=\"justify\">David es presentado ante el rey por otros que sab&iacute;an de sus virtudes. Era conocido por saber tocar bien el arpa y, adem&aacute;s, por ser un hombre de guerra valiente, prudente en sus palabras, hermoso, y que gozaba de la compa&ntilde;&iacute;a de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces me pregunto si los m&uacute;sicos actuales en nuestras iglesias seremos siquiera la mitad de lo que el rey ped&iacute;a de David.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><b><\/p>\n<p align=\"justify\">Sab&iacute;a tocar el arpa<\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros m&uacute;sicos son, en su mayor&iacute;a, gente que desarroll&oacute; su talento en la ejecuci&oacute;n de instrumentos o en el canto a trav&eacute;s de su experiencia en la iglesia. Sin embargo, hoy nos encontramos con personas especialmente preparadas en esta &aacute;rea, y con otras muchas que est&aacute;n estudiando en seminarios, escuelas musicales, academias y universidades.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se busca profesionalismo. No obstante, deber&iacute;an tener adem&aacute;s los otros requisitos que hicieron de David un m&uacute;sico profesional.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un instrumento llega a amarse con el tiempo. Cada vez que tengo mi guitarra en las manos me doy cuenta del gran valor que representa el que yo pueda ejecutarla bien. Desde ni&ntilde;o he aprendido a tener un tiempo especial con mi instrumento para que, con la pr&aacute;ctica constante, podamos convertirnos en uno cuando estamos juntos. Anal&oacute;gicamente, al Se&ntilde;or le interesa pasar tiempo con sus instrumentos para poder interpretarlos en forma tal que produzcan armon&iacute;as celestiales.<\/p>\n<p align=\"justify\">Saber tocar un instrumento no necesariamente quiere decir que se lo ejecute bien. La utilidad del instrumento se expresa cuando es interpretado magistralmente, no importa la calidad del mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><b><\/p>\n<p align=\"justify\">Era un guerrero valiente<\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy necesitamos ministros musicales que sepan usar las armas que les han sido dadas por el Se&ntilde;or. El uso de la Palabra, el liderazgo correcto, la oraci&oacute;n, son elementos que deben formar parte de la vida de un m&uacute;sico para hacer de &eacute;l un guerrero espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue con m&uacute;sica que se derribaron los muros de Jeric&oacute;. Con la m&uacute;sica que David interpretaba hu&iacute;a el esp&iacute;ritu maligno de Sa&uacute;l.<\/p>\n<p align=\"justify\">El m&uacute;sico tiene la oportunidad de llegar a ser un buen soldado si sabe utilizar bien las armas que se le han dado. La valent&iacute;a de un soldado se ve respaldada por su l&iacute;der y por la capacidad que tenga de pelear la batalla. Tener a cargo un ministerio musical muchas veces nos hace descuidar aspectos b&aacute;sicos de la preparaci&oacute;n de un soldado de la milicia celestial. La oraci&oacute;n, la meditaci&oacute;n en la Palabra, el encuentro diario con Dios, la evangelizaci&oacute;n, son muchas veces aspectos que no se creen necesarios en la vida de un m&uacute;sico. Sin embargo, se pierde lo indispensable en los acordes y canciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><b><\/p>\n<p align=\"justify\">El siervo<\/p>\n<p><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">David demostr&oacute; su capacidad como m&uacute;sico que ministraba al Se&ntilde;or al calmar el esp&iacute;ritu malo que atormentaba al rey (1 S. 16:23), y como hombre de guerra, valiente, al salir a pelear contra Goliat. Estaba agradecido con su rey, y le amaba. Sin embargo, iba a experimentar una nueva dimensi&oacute;n de ese amor al conocer al hijo de &eacute;ste. Jonat&aacute;n lleg&oacute; a ser muy querido para David: su hermano, confidente y amigo. En consecuencia, Sa&uacute;l decidi&oacute; tomar a David como su siervo (1 S. 18:3).<\/p>\n<p align=\"justify\">El Rey de reyes reconoce las capacidades que sus siervos tenemos. &Eacute;l observa nuestro coraz&oacute;n y nos deja servirle. Al decidir hacer del Hijo del Rey nuestro mejor amigo sabemos que, adem&aacute;s de haber recibido la salvaci&oacute;n, hemos sido tomados de un lugar al cual nunca volveremos.<\/p>\n<p align=\"justify\">David se dio cuenta de que val&iacute;a la pena conocer lo que hac&iacute;a, y tener tantos buenos atributos. Pero lo m&aacute;s satisfactorio para David fue el poder compartir sus triunfos con el rey.<\/p>\n<p align=\"justify\">&Eacute;l demostr&oacute; tanta capacidad en las diferentes cosas que el rey le mand&oacute; hacer que fue puesto en alto y se gan&oacute; el respeto, no s&oacute;lo de la gente sino tambi&eacute;n de los l&iacute;deres.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por sus caracter&iacute;sticas de siervo, David fue levantado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me da la sensaci&oacute;n que en la iglesia de hoy el m&uacute;sico es una especie de poseedor de una &quot;unci&oacute;n especial&quot;. Muchos esperan el servicio de los dem&aacute;s, olvid&aacute;ndose de que la palabra ministrar est&aacute; ligada a la palabra servir.<\/p>\n<p align=\"justify\">La vida de David nos ense&ntilde;a que nuestra m&uacute;sica y nuestra vida deben ser una ofrenda de servicio para el Se&ntilde;or. La obediencia y sumisi&oacute;n ante Dios traen como consecuencia el agrado de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas veces los m&uacute;sicos nos esforzamos por la excelencia s&oacute;lo para ser mejores que los dem&aacute;s, o para llegar tan alto como alg&uacute;n otro. Pensamos en el ministerio musical como un trampol&iacute;n para la fama. Intentamos desesperadamente ser reconocidos por las canciones que escribimos y cantamos, por la destreza en nuestras interpretaciones, o por la gran capacidad de direcci&oacute;n que tenemos. Se nos olvida la sencillez de un himno entonado por once hombres una noche antes de la crucifixi&oacute;n, o el poder de una simple arpa bien tocada. Nos cuesta recordar que para ser usados por el Rey debemos ser siervos. Deber&iacute;amos tener en claro que para ser un buen ministro de m&uacute;sica es necesario tener el respaldo de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Que cada vez que elevemos una canci&oacute;n a Dios sea nuestro coraz&oacute;n el que primero la interprete. Que la m&uacute;sica que producen nuestras manos y voces sean el reflejo de la relaci&oacute;n que hemos llevado con el Hijo del Rey.<\/p>\n<p align=\"justify\">David y Jonat&aacute;n fueron fieles en su amistad hasta la muerte. &iquest;Seremos fieles en nuestra amistad con el Hijo del Rey? Qu&eacute; triste ser&iacute;a recordar nuestros ministerios musicales con una de las canciones m&aacute;s angustiantes: el canto de un gallo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p align=\"justify\">Reyner Azofeifa, costarricense, es dise&ntilde;ador gr&aacute;fico, pastor y ministro de m&uacute;sica de la Comunidad Cristiana El Bosque en San Francisco de Dos R&iacute;os, San Jos&eacute;. Tiene estudios en teolog&iacute;a y amplia experiencia en el campo de misiones.<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"p6\">&copy;Apuntes Pastorales vol. XVII, n&uacute;mero 1&nbsp;, &copy;Copyright 2000, &nbsp;todos los derechos reservados.  <\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Reyner A. Azofeifa A veces nos cuesta trabajo recordar que para ser usados por Dios debemos ser siervos primero. 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