{"id":3211,"date":"2015-12-01T01:09:52","date_gmt":"2015-12-01T06:09:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/formar-timoteos\/"},"modified":"2015-12-01T01:09:52","modified_gmt":"2015-12-01T06:09:52","slug":"formar-timoteos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/formar-timoteos\/","title":{"rendered":"Formar \u00abTimoteos\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n de nuevos l\u00edderes es una de las caracter\u00edsticas que distinguen la vida de los m\u00e1s grandes siervos pues, eventualmente, ellos deber\u00e1n confiar a otros la obra que se les ha encomendado.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p3 align=justify>Entre las muchas relaciones que ilustran la importancia de formar nuevos obreros ninguna ofrece tantos elementos instructivos como la relaci\u00f3n que sostuvo Pablo con Timoteo. A lo largo de un per\u00edodo sostenido de compa\u00f1erismo el ap\u00f3stol invirti\u00f3 profundamente en el joven que conoci\u00f3 en uno de sus viajes misioneros. <\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Eventualmente se convirti\u00f3 en una de las personas de confianza del ap\u00f3stol, y asumi\u00f3 la responsabilidad por aquellas obras que Pablo no pod\u00eda seguir atendiendo. Los detalles de esta relaci\u00f3n indican el camino que podemos recorrer nosotros en la tarea de formar nuevos siervos para la obra.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Cultivar una relaci\u00f3n<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Cuando Pablo conoci\u00f3 a Timoteo \u00abquiso que fuera con \u00e9l\u00bb (Hch 16.3). La frase indica que, desde el comienzo, Pablo invit\u00f3 a Timoteo a ser parte de una relaci\u00f3n, y no de un proyecto ministerial. Su proyecto de formaci\u00f3n descansaba sobre un principio inviolable en la capacitaci\u00f3n de otros: el disc\u00edpulo debe pasar mucho tiempo con la persona que lo est\u00e1 formando. De hecho, las Escrituras revelan que el ap\u00f3stol sent\u00eda un profundo afecto por el joven; por esto, se dirig\u00eda a \u00e9l en sus cartas como a su \u00abamado hijo\u00bb (1Ti 1.2, 2Ti 1.2). El cari\u00f1o que Pablo sent\u00eda por \u00e9l es uno de los ingredientes que lo guard\u00f3 de ver a Timoteo como alguien que simplemente pod\u00eda ayudarlo a cubrir el excedente de ministerio que no pod\u00eda atender.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El primer paso en la formaci\u00f3n de otros, entonces, es la disposici\u00f3n de pasar mucho tiempo con ellos. De hecho, si examinamos los evangelios podremos observar que Jes\u00fas reserv\u00f3 lo mejor de sus veinticuatro horas diarias para invertir en los doce, y de entre ellos le dio acceso exclusivo solamente a tres. No existe forma de sustituir este elemento, ni resulta atractivo hacer lo contrario, pues en el marco de una profunda relaci\u00f3n se produce una transferencia de vida que simplemente no puede ser reemplazada con ninguna otra clase de actividad. Las personas que estamos formando deben tener la absoluta certeza de que nosotros los amamos m\u00e1s a ellos que a los ministerios que puedan realizar.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Ser modelo<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El valor de la relaci\u00f3n est\u00e1 en que permite que la formaci\u00f3n salga del marco de la capacitaci\u00f3n programada y formal, llev\u00e1ndola al plano de la transferencia inconsciente e invisible. Una gran parte de lo que aprendemos en la vida lo asimilamos simplemente por lo que hemos observado en otros que han tenido una importante influencia sobre nosotros. La mayor\u00eda, por ejemplo, copiamos los patrones matrimoniales que vimos en nuestros padres, aun cuando estos no fueran del todo sanas. El hecho de que comparti\u00e9ramos durante tantos a\u00f1os el mismo hogar con ellos nos expuso a aprender patrones y actitudes sin que siquiera fu\u00e9ramos conscientes de que los est\u00e1bamos incorporando.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Del mismo modo la enorme cantidad de tiempo que Timoteo pasaba con Pablo sirvi\u00f3 para que el joven observara sus actitudes y comportamientos en una diversidad de situaciones. Cada experiencia compartida se constituy\u00f3 as\u00ed, tambi\u00e9n, en una lecci\u00f3n impartida. Por esto, Pablo puede decir confiadamente que el joven l\u00edder ha \u00abseguido mi ense\u00f1anza, conducta, prop\u00f3sito, fe, paciencia, amor, perseverancia, persecuciones y sufrimientos\u00bb (2Ti 3.10\u009611), y lo anima a que persista en el ministerio, aun cuando las situaciones se vuelvan complicadas.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Quiz\u00e1s una de las razones por las que evitamos el acceso a nuestra vida a los que estamos formando sea el temor a que vean las imperfecciones y debilidades, de las que somos tan conscientes. Aun en esto, sin embargo, la transparencia y humildad del l\u00edder pueden ser una gran inspiraci\u00f3n al que est\u00e1 formando. No existe sustituto alguno para el legado que deja una relaci\u00f3n de intimidad entre un Pablo y un Timoteo.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Compartir autoridad<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Un l\u00edder no puede formarse a menos que el formador est\u00e9 dispuesto a delegar responsabilidades y autoridad en su persona. Pablo lentamente fue confiando a Timoteo diferentes responsabilidades, envi\u00e1ndolo en representaci\u00f3n del ap\u00f3stol a diversas congregaciones (1Co 4.17; 1Tes 3.1\u00962). Esta es una parte fundamental del proceso, pues la obra no se puede aprender en un marco puramente te\u00f3rico. No importa cu\u00e1n eficaz haya sido el proceso por el que se haya impartido informaci\u00f3n, eventualmente ser\u00e1 necesario que comience a realizarse la obra. Es precisamente por esto que Jes\u00fas comenz\u00f3 a enviar a los disc\u00edpulos, de dos en dos, a diferentes localidades. A\u00fan quedaban muchos asuntos por aprender, pero el Se\u00f1or entend\u00eda que la pr\u00e1ctica es fundamental en el proceso de formaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>A la pr\u00e1ctica se le debe a\u00f1adir otro ingrediente, que es el respaldo que da el formador a la persona que est\u00e1 formando. Sin este respaldo la entrada al ministerio del l\u00edder nuevo ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil. La persona que lo est\u00e1 formando goza de una autoridad y un reconocimiento que el joven a\u00fan no ha podido lograr. Formarlo para el ministerio implica la disposici\u00f3n de compartir esta autoridad y reconocimiento con el nuevo l\u00edder.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>\u00bfDe qu\u00e9 forma logr\u00f3 esto Pablo? Cuando envi\u00f3 a Timoteo a la iglesia de Corinto incluy\u00f3 una carta en la que animaba a los hermanos a recibirlo: \u00abSi llega Timoteo, procurad que est\u00e9 con vosotros con tranquilidad, porque \u00e9l hace la obra del Se\u00f1or lo mismo que yo. Por tanto, nadie lo tenga en poco, sino encaminadlo en paz para que venga a m\u00ed, porque lo espero con los hermanos\u00bb (1 Co 16.10\u009611). Del mismo modo el ap\u00f3stol incluy\u00f3 a Timoteo en varios de los encabezados de sus cartas, como co-autor de las mismas, aunque es probable que la contribuci\u00f3n del joven l\u00edder haya sido m\u00ednima. De esta manera, sin embargo, Pablo le daba un aval p\u00fablico a la persona de Timoteo que significaba un importante respaldo para todo lo que emprend\u00eda.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Advertir sobre los peligros<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Una de las razones por las que un joven l\u00edder puede r\u00e1pidamente naufragar en el ministerio es no conocer los peligros ni los desaf\u00edos que enfrenta. Cuando damos nuestros primeros pasos en el ministerio creemos que no hay nada, ni nadie que podr\u00e1 detener nuestro avance hacia las gloriosas conquistas que visualizamos. No obstante, en la sabidur\u00eda de Dios la fuerza del joven debe ligarse a la sabidur\u00eda de los que le han precedido en la fe. Los que ya gozan m\u00e1s experiencia pueden, y deben, se\u00f1alar a los m\u00e1s j\u00f3venes los peligros que deben evitar si es que desean correr con \u00e9xito la carrera que tienen por delante.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Las cartas de Pablo a Timoteo contienen una serie de advertencias relacionadas a los peligros inherentes al servicio que presta a la Iglesia un siervo. Lo anima reiteradamente a que evite toda clase de argumentaciones necias (1Ti 1.4\u00967). Le advierte que no debe apresurarse a la hora de imponer manos a otros (1Ti 5.22) y lo exhorta a que huya de las tentaciones seductoras del dinero (1Ti 6.11). Declara que vendr\u00e1n tiempos dif\u00edciles en que muchos cambiar\u00e1n el evangelio por un mensaje m\u00e1s apetecible para la carne (2Ti 3.1). En todo Pablo busc\u00f3 la forma para que Timoteo fuera consciente de los errores m\u00e1s comunes en el ministerio e identificara los lugares donde m\u00e1s probablemente podr\u00edan ocurrir las emboscadas del enemigo. De esta forma contribuir\u00eda a que Timoteo no quedara rezagado por el camino.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Animar el coraz\u00f3n<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Algunos estudiosos de la Palabra creen que Timoteo era una persona t\u00edmida que r\u00e1pidamente se desmoronaba frente a las presiones que el ministerio le tra\u00eda. Es posible que su personalidad no haya tenido la fuerza, ni el impulso que exhib\u00eda el ap\u00f3stol Pablo, pero tambi\u00e9n es verdad que la soledad del ministerio muchas veces trae un agobio al coraz\u00f3n que dificulta la realizaci\u00f3n de la obra. Sin duda Timoteo experiment\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el cansancio, la fatiga y el des\u00e1nimo.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Un aspecto del compromiso del ap\u00f3stol Pablo con \u00e9l era animarlo continuamente. Las dos cartas que le escribi\u00f3 est\u00e1n repletas de tiernas exhortaciones a que no \u00abtire la toalla\u00bb frente a las dificultades que enfrentaba. \u00abNinguno tenga en poco tu juventud, sino s\u00e9 ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, esp\u00edritu, fe y pureza\u00bb (1Ti 4.12). \u00abAl acordarme de tus l\u00e1grimas, siento deseo de verte, para llenarme de gozo, trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habit\u00f3 primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti tambi\u00e9n. Por eso te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que est\u00e1 en ti por la imposici\u00f3n de mis manos\u00bb (2Ti 1.4\u00966).<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Uno de los peligros que enfrentamos en la tarea de formaci\u00f3n es el de concentrarnos exclusivamente en el trabajo que est\u00e1n realizando los obreros, descuidando a quienes realizan la obra. En el proceso de servir a otros todo ministro experimentar\u00e1 un paulatino desgaste y transitar\u00e1 por \u00e9pocas de des\u00e1nimo. Pablo nos ense\u00f1a que el obrero es tan importante como la obra que est\u00e1 realizando. Debemos tomar los pasos necesarios para asegurarnos que sienten, en todo momento, que velamos por ellos con un coraz\u00f3n pastoral sensible y tierno. Esto deber\u00e1 incluir, aun, un cuidado de las necesidades f\u00edsicas del otro. La preocupaci\u00f3n del ap\u00f3stol por este aspecto lo llev\u00f3 a aconsejar a Timoteo: \u00abya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu est\u00f3mago y de tus frecuentes enfermedades\u00bb (1Ti 5.23).<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Impartir instrucciones claras<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Muchas veces asignamos a una persona para que ocupe un lugar de responsabilidad en la Iglesia, pero debe descubrir sola la forma de realizarla. El ministerio nos presenta una interminable sucesi\u00f3n de eventos y situaciones donde no siempre gozamos de claridad sobre el camino a recorrer. De cu\u00e1nta bendici\u00f3n resulta, entonces, acceder a la sabidur\u00eda y experiencia de otro que ha estado involucrado en la obra por muchos a\u00f1os.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Las dos cartas de Pablo est\u00e1n repletas de instrucciones puntuales acerca de los diferentes aspectos del ministerio que deb\u00eda afrontar Timoteo. \u00abEsto te escribo\u00bb \u0097le dice\u0097, \u00abaunque tengo la esperanza de ir pronto a verte para que, si tardo, sepas c\u00f3mo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y defensa de la verdad\u00bb\u00a0 (1Ti 3.14\u009615). Entre otros asuntos, le da instrucciones acerca de la importancia de orar por las autoridades del gobierno civil (1Ti 2.1\u00962), la forma en que deben vestir y comportarse las mujeres (1Ti 2.9\u009615), los requisitos para seleccionar obispos (1Ti 3.1\u00967), y di\u00e1conos (1Ti 3.813), la responsabilidad de la Iglesia hacia las viudas (1Ti 5.316), los salarios de los ministros (1Ti 5.1718) y el manejo de situaciones que requieren disciplina (1Ti 5.1920).\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Orar con perseverancia<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Otro de los aspectos del compromiso que Pablo hab\u00eda asumido hacia Timoteo era el de cubrirlo en oraci\u00f3n. \u00abDoy gracias a Dios, a quien sirvo con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar, noche y d\u00eda, me acuerdo de ti en mis oraciones\u00bb, (2Ti 1.3). Sabemos, por otras cartas, que Timoteo no era el \u00fanico beneficiado por la acci\u00f3n intercesora de Pablo pues parece haber cultivado un compromiso similar hacia todas las congregaciones en las que hab\u00eda participado.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>No dudamos que el ap\u00f3stol entend\u00eda que los m\u00e1s grandes avances espirituales en la vida de la persona que estaba formando deb\u00edan conquistarse por medio de la oraci\u00f3n. En esto no hac\u00eda m\u00e1s que imitar el ejemplo que dej\u00f3 Cristo. Su oraci\u00f3n por los disc\u00edpulos en Juan 17 constituye uno de los m\u00e1s preciosos y profundos testimonios sobre el amor que sent\u00eda por los suyos. Tambi\u00e9n anim\u00f3 a Pedro, frente a la prueba dura por la que estaba por pasar: \u00abyo he rogado<B> <\/B>por ti, para que tu fe no falte\u00bb (Lc 22.32).<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El compromiso de orar por aquellos que estamos formando deber\u00eda ser una de los aspectos que distingue nuestra inversi\u00f3n en ellos. En momentos de oraci\u00f3n no solamente podremos asegurar notables victorias espirituales a favor de ellos, sino que tambi\u00e9n nos ser\u00e1n revelados los puntos en que debemos enfocar nuestros esfuerzos en el trabajo que estamos realizando. Adem\u00e1s de esto, sin saberlo estaremos tambi\u00e9n dejando un ejemplo que el otro podr\u00e1 tambi\u00e9n incorporar a su propia vida, convirti\u00e9ndose \u00e9l tambi\u00e9n en un hombre de oraci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>Pasar la posta<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>En la segunda carta a Timoteo Pablo comparte una de las exhortaciones m\u00e1s importantes que dej\u00f3 al joven ministro: \u00abLo que has o\u00eddo de m\u00ed ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean id\u00f3neos para ense\u00f1ar tambi\u00e9n a otros\u00bb (2.2). Ning\u00fan proceso de formaci\u00f3n est\u00e1 completo si no hemos logrado transmitir al otro que el compromiso de formar nuevos obreros no debe, en ning\u00fan momento, interrumpirse. Cuando un siervo deja de formar a otros las congregaciones quedan a la deriva y el impulso del ministerio se interrumpe. Todo l\u00edder debe estar comprometido con la tarea de formar a otros para que la Iglesia siga avanzando, victoriosa, sobre las tinieblas.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Cuando Jes\u00fas estaba muy cerca de partir le dijo claramente a sus disc\u00edpulos: \u00abComo el padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n yo os env\u00edo\u00bb (Jn 20.21). La declaraci\u00f3n no solamente constitu\u00eda una exhortaci\u00f3n a continuar con las obras de bien que \u00e9l hab\u00eda realizado entre tantas personas, sino a comprometerse con el concepto de reunir un pu\u00f1ado de personas en las que pudieran volcar intensamente todo lo que hab\u00edan recibido de \u00e9l. De esta manera el Se\u00f1or se aseguraba que la cadena de formaci\u00f3n no quedar\u00eda interrumpida.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Un l\u00edder no puede esperar hasta que ya no encuentra alternativa para pensar en la responsabilidad de formar a otros. Cuando el traspaso de un siervo a otro se efect\u00faa sin el debido proceso de formaci\u00f3n se desencadena toda clase de dificultades y complicaciones que se podr\u00edan haber evitado si hubiera existido un plan de formaci\u00f3n previo. Aunque Timoteo estaba inmerso en el proceso de ser formado por Pablo, el ap\u00f3stol ya estaba plantando en \u00e9l la inquietud por realizar ese mismo proceso con otros. Del mismo modo, el pastor sabio comenzar\u00e1 a pensar en qui\u00e9nes son las personas que formar\u00e1 desde el primer d\u00eda que asume responsabilidad en una congregaci\u00f3n. El testimonio de la eficacia de su ministerio se podr\u00e1 ver en la continuidad del ministerio despu\u00e9s de que se haya retirado de \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>\u00a9Apuntes Pastorales XXV-1, \u00a92008, Desarrollo Cristiano Internacional, 2007. Todos los derechos reservados. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales La formaci\u00f3n de nuevos l\u00edderes es una de las caracter\u00edsticas que distinguen la vida de los m\u00e1s grandes siervos pues, eventualmente, ellos deber\u00e1n confiar a otros la obra que se les ha encomendado. Entre las muchas relaciones que ilustran la importancia de formar nuevos obreros ninguna ofrece tantos elementos instructivos como la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/formar-timoteos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFormar \u00abTimoteos\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}