{"id":32146,"date":"2016-06-13T11:54:06","date_gmt":"2016-06-13T16:54:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/otro-milagro-del-padre-pio-atendio-al-cardenal-midszenty-en-la-carcel\/"},"modified":"2016-06-13T11:54:06","modified_gmt":"2016-06-13T16:54:06","slug":"otro-milagro-del-padre-pio-atendio-al-cardenal-midszenty-en-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/otro-milagro-del-padre-pio-atendio-al-cardenal-midszenty-en-la-carcel\/","title":{"rendered":"Otro milagro del padre P\u00edo: atendi\u00f3 al cardenal Midszenty en la&nbsp;c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Portaluz<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La santidad del sacerdote capuchino Francesco Forgione -nacido en Pietrelcina, Italia el a&ntilde;o 1885- era una devota certeza para muchos fieles, antes de los \u201cdones\u201d que la historia y testigos consignan: estigmas, bilocaciones (estar en dos lugares al mismo tiempo), capacidad de leer las conciencias al confesar, mediar en oraci&oacute;n para que Dios sanare a personas\u2026 Antes incluso &nbsp;que el santo Papa Juan Pablo II lo canonizara oficialmente el 16 de junio del a&ntilde;o 2002 como san Pio de Pietrelcina y cuya fiesta la Iglesia celebra el 23 de septiembre.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Francesco fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Beneveto, y el 28 de julio de 1916 se estableci&oacute; en San Giovanni Rotondo, donde permaneci&oacute; hasta su muerte, el 23 de septiembre de 1968. Es all&iacute; donde se inicia el apostolado de Francesco (padre Pio) que toca el coraz&oacute;n de los pobres y enfermos\u2026 los del cuerpo y el alma, sus predilectos. Salvar almas era su norte y quiz&aacute;s por ello tambi&eacute;n el demonio le dedic&oacute; permanentes acosos que Dios permiti&oacute; acorde al misterio salv&iacute;fico que deseaba expresar a trav&eacute;s de Padre P&iacute;o.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cientos de libros, pel&iacute;culas y sitios en internet dan cuenta de su vida y la acci&oacute;n de la gracia de Dios que por su mediaci&oacute;n muchos alcanzan incluso en nuestros d&iacute;as. Por ello sus muchos se devotos se alegrar&aacute;n con las revelaciones que contiene el libro&nbsp;<em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/edizionipadrepio.it\/prodotti\/libri\/Guide\/Padre-Pio-la-sua-chiesa-i-suoi-luoghi-tra-devozione-storia-e-opere-darte\/886\" target=\"_blank\">Padre Pio. La sua chiesa, i suoi luoghi, tra devozione storia e opere d\u2019arte<\/a>&#8230;&nbsp;<\/em>seg&uacute;n se&ntilde;ala en un reciente art&iacute;culo el conocido vaticanista Andrea Tornielli.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El&nbsp;testigo que entrevist&oacute; al propio Padre P&iacute;o<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> En la obra dice Andrea T.,&nbsp;est&aacute; el relato de Angelo Battisti, director de la&nbsp;<em>Casa Alivio del Sufrimiento<\/em>&nbsp;y dactil&oacute;grafo de la Secretar&iacute;a de Estado del Vaticano. Battisti fue uno de los testigos en el proceso de beatificaci&oacute;n del santo religioso.<br \/> &nbsp;<br \/> El Cardenal J&oacute;zsef Mindszenty, arzobispo de Esztergom, Primado y Regende de Hungr&iacute;a, fue encarcelado por las autoridades comunistas en diciembre de 1948 y condenado a prisi&oacute;n perpetua el a&ntilde;o siguiente.<br \/> &nbsp;<br \/> Fue falsamente acusado de conspirar contra el gobierno socialista. Pas&oacute; ocho a&ntilde;os en la c&aacute;rcel y en prisi&oacute;n domiciliar hasta ser liberado durante la revuelta popular de 1956, cuando se refugi&oacute; en la delegaci&oacute;n comercial de los Estados Unidos, en Budapest, hasta 1873, a&ntilde;o en que Paulo VI impuso su salida y su renuncia a la arquidi&oacute;cesis.<br \/> &nbsp;<br \/> En aquellos a&ntilde;os de prisi&oacute;n se habr&iacute;a dado la bilocaci&oacute;n, que llev&oacute; al Padre Pio hasta la celda del Cardenal.<br \/> &nbsp;<br \/> Batista describe como sigue en el referido libro la escena milagrosa:<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEl capuchino estigmatizado, mientras se encontraba en San Giovanni Rotondo, fue a llevarle al Cardenal el pan y el vino destinados a transformarse en el cuerpo y sangre de Cristo. (\u2026).&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEs simb&oacute;lico el n&uacute;mero de registro del detenido impreso en su pijama de presidiario: 1956, a&ntilde;o de la liberaci&oacute;n del Cardenal.&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cComo es sabido \u2013 cuenta Battisti \u2013 el cardenal Mindszenty fue preso, colocado en la c&aacute;rcel y vigilado permanentemente. Con el pasar del tiempo, crec&iacute;a fuertemente su deseo de poder celebrar la Santa Misa.&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cUna ma&ntilde;ana, se present&oacute; delante de &eacute;l el Padre Pio, con todo lo que &eacute;l precisaba. El Cardenal celebra su misa y el Padre Pio le sirve (como ac&oacute;lito). Despu&eacute;s conversaron y, al final, el Padre Pio desaparece con todo lo que hab&iacute;a llevado.&quot;<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cUn padre venido de Budapest me habl&oacute; confidencialmente sobre el hecho, preguntando si yo podr&iacute;a obtener una confirmaci&oacute;n del Padre Pio. Le dije que si yo hubiese preguntado una cosa de esas, el Padre Pio me habr&iacute;a expulsado a los rezongos.&quot;<br \/> &nbsp;<br \/> Pero una noche de marzo de 1965, al final de una conversaci&oacute;n, Battisti pregunt&oacute; al capuchino estigmatizado:<br \/> &nbsp;<br \/> &#8211; Padre, &iquest;el Cardenal Mindszenty lo reconoci&oacute; a usted?<br \/> &nbsp;<br \/> &#8211; Despu&eacute;s de una primera reacci&oacute;n de irritaci&oacute;n, el santo respondi&oacute;:<br \/> &nbsp;<br \/> &#8211;&nbsp;<em>\u201cNosotros nos encontramos y conversamos, &iquest;y a ti te parece que no me habr&iacute;a reconocido?\u201d<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Confirmando as&iacute; la bilocaci&oacute;n a la c&aacute;rcel, que habr&iacute;a sucedido algunos a&ntilde;os antes.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cEntonces \u2013 agrega Battisti \u2013 el Padre Pio se volvi&oacute; triste y agreg&oacute;:&nbsp;<em>&laquo;El diablo es feo, pero lo hab&iacute;an dejado m&aacute;s feo que el diablo<\/em>&raquo;\u201d, refiri&eacute;ndose a los malos tratos que sufr&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo que demuestra que el Padre Pio lo hab&iacute;a socorrido desde el inicio de la prisi&oacute;n, porque no se puede concebir, humanamente hablando, c&oacute;mo el Cardenal fue capaz de resistir a todo el sufrimiento a que fue sometido y que &eacute;l describe en sus memorias.<br \/> &nbsp;<br \/> El Padre Pio entonces concluy&oacute;:&nbsp;<em>\u201cAcu&eacute;rdese de rezar por ese gran confesor de la Fe, que tanto sufri&oacute; por la Iglesia\u201d.<\/em><\/p>\n<div>\n<p> <em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.aleteia.org\/es\/politica\/articulo\/independencia-de-escocia-quien-ha-ganado-de-verdad-el-referendum-5771169240186880\">Art&iacute;culo<\/a> publicado por Portaluz<\/strong><\/em><\/p>\n<p> &nbsp;\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Portaluz La santidad del sacerdote capuchino Francesco Forgione -nacido en Pietrelcina, Italia el a&ntilde;o 1885- era una devota certeza para muchos fieles, antes de los \u201cdones\u201d que la historia y testigos consignan: estigmas, bilocaciones (estar en dos lugares al mismo tiempo), capacidad de leer las conciencias al confesar, mediar en oraci&oacute;n para que Dios &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/otro-milagro-del-padre-pio-atendio-al-cardenal-midszenty-en-la-carcel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOtro milagro del padre P\u00edo: atendi\u00f3 al cardenal Midszenty en la&nbsp;c\u00e1rcel\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32146\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}