{"id":32148,"date":"2016-06-13T11:54:09","date_gmt":"2016-06-13T16:54:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-macias\/"},"modified":"2016-06-13T11:54:09","modified_gmt":"2016-06-13T16:54:09","slug":"hoy-celebramos-a-san-juan-macias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-san-juan-macias\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a&#8230; san Juan&nbsp;Mac\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Orden de los Dominicos<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">San Juan Mac&iacute;as nace en Ribera de Fresno (Badajoz) el a&ntilde;o 1585. Hu&eacute;rfano a los cuatro a&ntilde;os, desde muy ni&ntilde;o fue dedicado al oficio de pastor. Su vida esta marcada por una primera educaci&oacute;n familia de especial devoci&oacute;n a la Virgen Mar&iacute;a, particularmente mediante el rezo del Rosario. Las largas horas cuidando ovejas le permiten adquirir h&aacute;bitos contemplativos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Piensa mucho en el texto del Apocalipsis: &quot;vi un cielo nuevo y una tierra nueva&quot; y lo identifica con las Am&eacute;ricas, hac&iacute;a poco descubiertas. Emigra a Am&eacute;rica del&nbsp;Sur. En una nave mercante llega a Cartagena de Indias (Colombia) y m&aacute;s tarde a Lima. All&iacute; pide el h&aacute;bito de hermano cooperador, en el convento de Santa Mar&iacute;a Magdalena, en 1622, cuando contaba treinta y siete a&ntilde;os.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su vida se distingue por una gran pobreza, humildad y caridad, es una persona sencilla y siempre abierta al cambio de vida. Aprende de los acontecimientos y de la lectura de la Palabra de Dios. Su oraci&oacute;n es muy profunda: en ella la Virgen Mar&iacute;a y San Juan Evangelista le ayudan a encontrarse permanentemente con Cristo. Es un hermano muy respetuoso de los consensos comunitarios e incansable trabajador.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fue portero del convento durante veinticinco a&ntilde;os. Desde ese puesto ejercita una incre&iacute;ble obra de beneficencia material y espiritual con limosnas y con el rosario ofrecido por los pecados propios por los dem&aacute;s y en sufragio por las almas del purgatorio. Tuvo tambi&eacute;n mucho influjo en la ciudad con sus consejos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Aquella porter&iacute;a de la Magdalena se convierte en lugar de comuni&oacute;n y participaci&oacute;n de pobres y enfermos. All&iacute; Juan Mac&iacute;as ora con ellos, les imparte catequesis y les ayuda en sus necesidades. Su acci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; del recito conventual. Es capaz de amaestrar un borriquillo que con &eacute;l pide limosna. M&aacute;s de una vez, sin gu&iacute;a alguna, se dirige a las casas de los necesitados llev&aacute;ndoles alimento. Contempor&aacute;neo de San Mart&iacute;n de Porres y Rosa de Lima, es tambi&eacute;n evangelio viviente del Se&ntilde;or Jes&uacute;s. Tambi&eacute;n como San Mart&iacute;n, sufre con valent&iacute;a injurias y calumnias por su caridad heroica con los necesitados.<\/p>\n<p align=\"justify\"> San Juan Mac&iacute;as muri&oacute; en Lima el 15 de septiembre de 1645. Su cuerpo se venera en la bas&iacute;lica del Rosario. Fue beatificado por Gregorio XVI en 1813 y canonizado por Pablo VI el 28 de septiembre de 1975.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"line-height:1.6;\">Desde ni&ntilde;o era muy modesto y amigo de las cosas religiosas, frecuentaba las iglesias y o&iacute;a con gran atenci&oacute;n los sermones, que a su manera contaba a otros ni&ntilde;os. Atendiendo la porter&iacute;a con humildad, San Juan Mac&iacute;as procur&oacute; ocultar siempre la estimaci&oacute;n que de su santidad hac&iacute;an todos, dentro y fuera del convento, lo mismo los grandes se&ntilde;ores que los pobres a quienes en la porter&iacute;a daba sustento. Ten&iacute;ase por indigno de tratar con los dem&aacute;s religiosos, estimando no solamente a los sacerdotes, sino tambi&eacute;n a los novicios y conversos como si cada uno fuera su superior. Las reprensiones las llevaba con mucha paz sinti&eacute;ndose mortificado cuando era alabado.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"> Su obediencia era tan pronta que, sin formar juicio de lo que le mandaban, inmediatamente lo cumpl&iacute;a. Bastaba con que el superior le hiciese la m&aacute;s m&iacute;nima se&ntilde;al o indicaci&oacute;n para dejar hasta los mismos ejercicios espirituales y hacer lo que le mandaban.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Su caridad con los pobres fue grande en socorrerlos y consolarlos, para lo cual se daban ayuda los nobles de la ciudad y de otras partes. En cada pobre ve&iacute;a a Jesucristo. Socorr&iacute;a a todos, en su porter&iacute;a o enviando un criado a las familias necesitadas. Esta caridad que con los pobres ejercitaba, d&aacute;ndoles limosna, la ejercitaba tambi&eacute;n con los ricos aconsej&aacute;ndoles y consol&aacute;ndolos.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.dominicos.org\/grandes-figuras\/santos\/san-juan-macias\">Art&iacute;culo<\/a> publicado en la p&aacute;gina oficial de la Orden de los Dominicos&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Orden de los Dominicos San Juan Mac&iacute;as nace en Ribera de Fresno (Badajoz) el a&ntilde;o 1585. Hu&eacute;rfano a los cuatro a&ntilde;os, desde muy ni&ntilde;o fue dedicado al oficio de pastor. Su vida esta marcada por una primera educaci&oacute;n familia de especial devoci&oacute;n a la Virgen Mar&iacute;a, particularmente mediante el rezo del Rosario. 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