{"id":32180,"date":"2016-06-13T11:55:25","date_gmt":"2016-06-13T16:55:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-rita-de-casia-y-las-rosas\/"},"modified":"2016-06-13T11:55:25","modified_gmt":"2016-06-13T16:55:25","slug":"santa-rita-de-casia-y-las-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-rita-de-casia-y-las-rosas\/","title":{"rendered":"Santa Rita de Casia y las&nbsp;rosas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Devocionario Cat\u00f3lico<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Las Rosas de Santa Rita de Casia deben su origen al hecho de que Santa Rita, estando ya gravemente enferma en su convento de Casia y pr&oacute;xima a la muerte fue visitada por una pariente suya quien, al despedirse, juzgando que ser&iacute;a ya la &uacute;ltima vez que habr&iacute;a de verla le pregunt&oacute; si pod&iacute;a servirle en algo, a lo que Rita contest&oacute;: quiero que cuando llegues a Roca Porrena vayas al huerto de mi casa, cortes una rosa y me la traigas tan luego la obtengas.<br \/> &nbsp;<br \/> Como era el tiempo de invierno y en aquel a&ntilde;o de 1457 se estaba distinguiendo por la intensidad de su crudeza, la mujer crey&oacute; que Rita deliraba ya por su enfermedad y juzgando un desatino el encargo de la enferma, regres&oacute; a la villa sin acordarse para nada de la rosa; pero pasando junto al huerto de la casa de Rita, bien haya sido por curiosidad o por impulso sobrenatural, entr&oacute; en &eacute;l y vio con asombro que de la rama de un rosal medio cubierto por la nieve, pend&iacute;a una rosa fresca y lozana; loca de alegr&iacute;a, la corta retorna a Casia y entrega a Rita la rosa deseada, que se conserv&oacute; largo tiempo fresca despidiendo un intenso perfume.<br \/> &nbsp;<br \/> Este hecho origin&oacute; el que las Religiosas Agustinas de Casia acostumbrasen cubrir con rosas la urna en que yace el cuerpo incorrupto de Santa Rita, especialmente el 22 de mayo, aniversario de su piadosa muerte. Estas rosas eran distribuidas todos los a&ntilde;os entre los bienhechores y amigos de Convento, los cuales las conservaban como preciosas reliquias. El Se&ntilde;or, que se complace en honrar a sus santos y en glorificar a sus siervos, quiso que, mediante las rosas que hab&iacute;an adornado el sepulcro de Santa Rita se verificaran curaciones milagrosas. Con este motivo se extendi&oacute; muy pronto por todas partes la noticia de las rosas de la Santa, como tambi&eacute;n los muchos y extraordinarios favores, alcanzados por el contacto de estas rosas.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Bendici&oacute;n de las rosas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> En la actualidad y desde hace mucho tiempo, se bendicen las rosas solemnemente el 22 de mayo, con las oraciones consignadas en el ritual de la Orden Agustiniana, distribuy&eacute;ndolas entre los fieles devotos. Son innumerables las gracias y favores obtenidos por intercesi&oacute;n de Santa Rita mediante el uso o contacto de estas rosas benditas. Consta que en el proceso de canonizaci&oacute;n de la Santa se presentaron muchos enfermos curados, quienes declararon haber recobrado la salud con las rosas de Santa Rita.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Finalidad de esta devoci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El Ritual Agustiniano dice que estas rosas se usan para recobrar la salud de las enfermedades y para recibir la ayuda de Dios en cualquier necesidad. Como todos los Sacramentales, tiene la eficacia de la oraci&oacute;n de la Iglesia y la de la fe de los fieles que las emplean.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><strong>Modo de usarlas (m&aacute;s com&uacute;n)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Para conseguir de Santa Rita una gracia, en especial la curaci&oacute;n de alguna enfermedad, prep&aacute;rese un t&eacute; con los p&eacute;talos de las rosas benditas y r&eacute;cese durante nueve d&iacute;as seguidos un Padre Nuestro con Ave Mar&iacute;a y Gloria, considerando los sufrimientos que padeci&oacute; Santa Rita durante su vida, en especial los que soport&oacute; a trav&eacute;s de los quince a&ntilde;os que llev&oacute; la espina de la Cruz en su frente.<br \/> &nbsp;<br \/> Y a continuaci&oacute;n las siguientes preces:<br \/> &nbsp;<br \/> Ant&iacute;fona: Nadie que espera en Dios queda frustrado en sus esperanzas. Nada hay imposible a la fe con la oraci&oacute;n.<br \/> Creo, Se&ntilde;or, pero auxilia mi fe y ens&eacute;&ntilde;ame a orar.<br \/> &nbsp;<br \/> Vers&iacute;culo: Se&ntilde;alaste, Se&ntilde;or, a tu sierva Santa Rita.<br \/> &nbsp;<br \/> Responso: Con el sello de tu caridad y pasi&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Oraci&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Dios y Se&ntilde;or, que a la bienaventurada Santa Rita te dignaste dar tan abundante, gracia y que, por haberte imitado en el amor a sus enemigos, le concediste llevase en su coraz&oacute;n y en su frente las insignias de tu pasi&oacute;n; te rogamos nos concedas por su intercesi&oacute;n y por sus merecimientos, amar a nuestros enemigos, y con la espina de la compunci&oacute;n y del dolor contemplar los dolores de vuestra sant&iacute;sima Pasi&oacute;n: que vives y reinas por los siglos de los siglos. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.devocionario.com\/santos\/rita_4.html\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por Devocionarios&nbsp;<\/strong><\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Devocionario Cat\u00f3lico Las Rosas de Santa Rita de Casia deben su origen al hecho de que Santa Rita, estando ya gravemente enferma en su convento de Casia y pr&oacute;xima a la muerte fue visitada por una pariente suya quien, al despedirse, juzgando que ser&iacute;a ya la &uacute;ltima vez que habr&iacute;a de verla le pregunt&oacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-rita-de-casia-y-las-rosas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Rita de Casia y las&nbsp;rosas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32180","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32180\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}