{"id":3219,"date":"2015-12-01T01:10:01","date_gmt":"2015-12-01T06:10:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-aconsejar-en-el-dolor\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:01","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:01","slug":"como-aconsejar-en-el-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-aconsejar-en-el-dolor\/","title":{"rendered":"Como aconsejar en el dolor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Clay Bell<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Juan nos dice que en el cielo \u00abDios secar\u00e1 todas las l\u00e1grimas &#8230;\u00bb (Ap. 21:4). Hasta que Dios haga esto, es nuestro privilegio ser v\u00edas de consuelo y esperanza para aquellos que sufren. No es f\u00e1cil, pero es obra de Dios. \u00c9l nos da la magn\u00edfica oportunidad de levantar nuestros ojos y los ojos de otros hacia Aqu\u00e9l que es la vida &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Es imposible describir el vac\u00edo que sent\u00ed cuando me llamaron por tel\u00e9fono. No quer\u00eda o\u00edr la noticia, y tampoco quer\u00eda dec\u00edrsela a Estefan\u00eda. Pero hay algunas cosas que no se pueden eludir ni demorar; y en esas ocasiones es terriblemente importante notar que, aunque yo soy inadecuado, Dios es completamente adecuado e id\u00f3neo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO I<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque muchas veces el amor y el consuelo de Dios vienen por medio de personas, el consuelo es obra de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque hay \u00abun solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre\u00bb (1 Ti. 2:5), nosotros, los ministros, estamos llamados a completar lo que falta en los sufrimientos de Cristo por su cuerpo, es decir, la iglesia (Col. 1:24). Dios es el Dios de todo consuelo. \u00c9l es la fuente; nosotros, los canales.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Unos a\u00f1os atr\u00e1s, una joven mujer que no era miembro de nuestra congregaci\u00f3n solicit\u00f3 una cita conmigo. Su esposo hab\u00eda sido recientemente asesinado. Su pastor, de aproximadamente la misma edad, era casado y padre de varios ni\u00f1os. En el proceso de tratar de consolarla se comprometi\u00f3 tanto emocionalmente, que traspas\u00f3 los l\u00edmites ministeriales. La visitaba frecuentemente (pero sin la compa\u00f1\u00eda de su esposa) e intentaba darle un apoyo que no ten\u00eda derecho a ofrecer. Ella presinti\u00f3 que algo andaba mal en toda esa situaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desafortunadamente, el pastor no se pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo debe terminar el consuelo que ofrece una persona para dejar que Dios se haga cargo?\u00bb Un m\u00e9dico competente sabe c\u00f3mo limpiar una herida, aplicar el antis\u00e9ptico, suturar donde es necesario, vendar, y esperar el proceso natural de curaci\u00f3n. Un doctor no es el que sana. \u00c9l ayuda en el proceso de curaci\u00f3n que Dios controla, y contribuye con la naturaleza. Un buen m\u00e9dico conoce sus limitaciones y tiene la paciencia de esperar que el proceso natural cure. Lo mismo ocurre con las heridas del dolor. Dios es el que cura y los cristianos (tanto pastores como laicos) pueden mediar en su consolaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n deben saber cu\u00e1ndo retirarse para permitir que Dios efect\u00fae su propia curaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO II<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el ministerio, debemos estar convencidos de nuestra esperanza, que es en Jesucristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfJesucristo resucit\u00f3 de entre los muertos? \u00bfEstaba diciendo la verdad cuando dijo \u00abvoy a preparar un lugar para vosotros\u00bb (Jn. 14:2)? \u00bfSu resurrecci\u00f3n realmente nos da la seguridad de la vida eterna, como cuando les dijo a Marta y a Mar\u00eda \u00abyo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. El que cree en m\u00ed aunque estuviere muerto vivir\u00e1; y el que vive y cree en m\u00ed nunca morir\u00e1\u00bb (Jn. 11:25)? \u00bfHay una existencia real m\u00e1s all\u00e1 de esta vida, una existencia conocida como el cielo? \u00bfRealmente Dios perdona pecados y acepta pecadores? \u00bfTenemos una esperanza en Jesucristo m\u00e1s all\u00e1 de esta vida?<\/P><br \/>\n<P align=justify>La inequ\u00edvoca respuesta del Nuevo Testamento a todas estas preguntas es un rotundo s\u00ed. El ministro cristiano puede transmitir esta esperanza con bases firmes. El evangelio de Jesucristo es el vendaje que envuelve las heridas del dolor, y la presencia del Esp\u00edritu Santo es el b\u00e1lsamo que cura y reconforta los nervios destrozados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO III<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aceptar la validez del proceso de dolor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfEst\u00e1 mal el dolor de un cristiano? \u00bfSon las l\u00e1grimas una contradicci\u00f3n de la fe? \u00bfDebe la fe erradicar las l\u00e1grimas?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los salmistas frecuentemente lloraban durante su dolor. En el Nuevo Testamento, despu\u00e9s de que Esteban fue apedreado, se nos dice que \u00abhombres devotos acarrearon a Esteban a su entierro e hicieron lamentaciones sobre \u00e9l\u00bb (Hch. 8:2). Aun poco tiempo despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, los primeros cristianos lloraron profundamente la p\u00e9rdida de Esteban. En 1 Ts. 4:13-18 tenemos la ense\u00f1anza equilibrada de la iglesia primitiva, que dice \u00abdu\u00e9lanse, pero no como los que no tienen esperanza\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ya sea que el dolor venga por muerte, abandono del hogar, falta de afecto, o divorcio, las l\u00e1grimas son naturales. Tr\u00e1gicamente, algunos cristianos devotos creen que el dolor es inapropiado para quienes creen en la resurrecci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El intento de negar la realidad del dolor es terriblemente destructivo. Cualquiera que desee ministrar a aquellos que se duelen, debe seguir el mandato b\u00edblico: \u00abllorad con aquellos que lloran\u00bb (Ro. 12:15), y soportar pacientemente el llanto de quienes desean enfrentar el nuevo vac\u00edo en sus vidas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO IV<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estar seguro de que haya alguien cuando se necesite.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La pregunta de quienes visitan a aquellos que sufren es: \u00ab\u00bfQu\u00e9 decir?\u00bb Pero las palabras no son tan importantes como el hecho de estar all\u00ed. Un simple abrazo y las palabras \u00ablo siento\u00bb o \u00abte quiero mucho\u00bb quiz\u00e1s sean lo \u00fanico que se necesite decir. Es importante para el que sufre, sentir que est\u00e1 rodeado de gente a quien le importa lo que le est\u00e1 sucediendo, gente dispuesta a tenderle una mano.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO V<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dar la oportunidad, al que sufre, de hablar sobre el ser querido que ha perdido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Caleidoscopios de memorias y emociones aparecen de repente en la mente del dolido, y para el proceso del dolor es esencial hablar de todo esto. El o\u00eddo compasivo es, frecuentemente, la mejor herramienta para la terapia del dolor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO VI<\/P><br \/>\n<P align=justify>El contacto f\u00edsico como medio de comunicaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estefan\u00eda me cont\u00f3, meses despu\u00e9s de la tragedia, que ella no escuchaba mucho lo que yo dec\u00eda, pero cuando mi esposa y yo nos sent\u00e1bamos sobre su cama y tom\u00e1bamos sus manos y or\u00e1bamos, ella recib\u00eda fuerzas. En aquellos primeros d\u00edas, cuando Estefan\u00eda se tiraba sobre su cama llorando, mi esposa sol\u00eda sentarse al lado acariciando sus hombros, su espalda, no s\u00f3lo para aliviarle la tensi\u00f3n f\u00edsica sino tambi\u00e9n para comunicar su cuidado, preocupaci\u00f3n, y apoyo emocional.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO VII<\/P><br \/>\n<P align=justify>Recordar fechas especiales en la vida del que sufre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante los meses posteriores a la muerte de su familia, cada cumplea\u00f1os, feriado o aniversario se volv\u00eda un tiempo abismal de crisis en la vida de Estefan\u00eda. Una llamada telef\u00f3nica, una tarjeta u otra clase de respuesta de amigos que quer\u00edan comunicarle que ella era recordada y apoyada en aquellos d\u00edas, era reconfortante para ella. Cada una de estas fechas era un punzante recordatorio de su p\u00e9rdida y volv\u00eda a abrir sus heridas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es importante que los que sufren reciban apoyo cuando tales eventos despiertan su dolor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO VIII<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estar listos para dar a los que sufren una lista escrita a mano de salmos u otras porciones b\u00edblicas y libros amenos para la lectura diaria y meditaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La Biblia es un gran libro, y encontrar pasajes apropiados para consolar a las personas es dif\u00edcil para algunos. Digo que la lista deber\u00eda ser escrita a mano por la misma raz\u00f3n que los m\u00e9dicos escriben a mano sus recetas. Cuando una persona est\u00e1 realmente enferma no se le da un remedio en serie, sino una prescripci\u00f3n m\u00e9dica <B>personal <\/B>para su curaci\u00f3n. Algunos necesitan el lenguaje del salmista para desahogar sus propios sentimientos en oraci\u00f3n. Otros necesitan la teolog\u00eda de la resurrecci\u00f3n para realzar sus esperanzas. Eval\u00fae cuidadosamente c\u00f3mo pueden combinarse estas cosas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO IX<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una persona que sufre es vulnerable. Sea discreto y ac\u00e9ptela.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En la agon\u00eda del dolor, el que sufre puede decir cosas, compartir sentimientos o secretos que el que ministra debe absorber y exponer ante el Se\u00f1or. En el sufrimiento, as\u00ed como en cualquier asunto de incumbencia pastoral, lo confidencial debe mantenerse confidencial.<\/P><br \/>\n<P align=justify>PRINCIPIO X<\/P><br \/>\n<P align=justify>Formar parte de un grupo ministerial. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En mi caso le estoy extremadamente agradecido al Se\u00f1or por una esposa que comparte mi ministerio. La percepci\u00f3n y sensibilidad de mi esposa han sido elementos para el \u00e9xito en el ministerio. Ella es capaz de hacer por las viudas lo que no es apropiado que yo haga. Porque el Se\u00f1or la ha equipado con dones complementarios a los m\u00edos, yo me gozo cuando podemos compartir el ministerio a los que sufren.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otros que no pueden compartir con sus c\u00f3nyuges de esta forma, pueden acercarse a mujeres y a hombres compasivos y sabios de la iglesia para complementar lo que puede hacer una persona.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Juan nos dice que en el cielo \u00abDios secar\u00e1 todas las l\u00e1grimas de tus ojos\u00bb (Ap. 21:4). Hasta que Dios haga esto, es nuestro privilegio ser v\u00edas de consuelo y esperanza para aquellos que sufren. No es f\u00e1cil, pero es obra de Dios. \u00c9l nos da la magn\u00edfica oportunidad de levantar nuestros ojos y los ojos de otros hacia Aqu\u00e9l que es la vida, y que promete reencuentro y la m\u00e1s completa medida de gozo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aquellos a quienes usted ministre no siempre van a comprender lo que les dice, pero se dar\u00e1n cuenta de si usted los ama. El secreto de muchos obreros cristianos exitosos no es su habilidad, conocimiento ni el hecho de tener dotes superiores a otros, sino que aquellos a <B>quienes <\/B>ministran saben que son queridos por ellos, no de una manera abstracta ni por un sentido del deber, sino que aman de todo coraz\u00f3n lo mejor que Dios quiere para ellos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Clay Bell es hermano de la esposa de Billy Graham. Durante a\u00f1os ha sido el pastor de una iglesia creciente en la ciudad de Dallas, Texas. Apuntes Pastorales, todos los derechos reservados.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Clay Bell Juan nos dice que en el cielo \u00abDios secar\u00e1 todas las l\u00e1grimas &#8230;\u00bb (Ap. 21:4). Hasta que Dios haga esto, es nuestro privilegio ser v\u00edas de consuelo y esperanza para aquellos que sufren. 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