{"id":32203,"date":"2016-06-13T11:56:19","date_gmt":"2016-06-13T16:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-catalina-de-suecia\/"},"modified":"2016-06-13T11:56:19","modified_gmt":"2016-06-13T16:56:19","slug":"hoy-celebramos-a-santa-catalina-de-suecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-catalina-de-suecia\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a &#8230; Santa Catalina de&nbsp;Suecia"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Scott<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Catalina de Suecia o de Vadstena naci&oacute; alrededor del a&ntilde;o 1331 del matrimonio formado por el pr&iacute;ncipe Ulf Gudmarsson y Brigitta Birgesdotter; fue la cuarta de ocho hermanos. La educaron, como era frecuente en la &eacute;poca, al calor del monasterio; en este caso lo hicieron las monjas de Riseberga.<br \/> &nbsp;<br \/> Contrajo matrimonio con el buen conde Egar Lyderson van Kyren con quien acord&oacute; vivir su matrimonio en castidad; ambos influyeron muy positivamente en los ambientes nobles plagados de costumbres fr&iacute;volas y profanas.<br \/> &nbsp;<br \/> Br&iacute;gida, su madre, ha tenido la revelaci&oacute;n de fundar la Orden del Sant&iacute;simo Salvador que tenga como fin alabar al Se&ntilde;or y a la Sant&iacute;sima Virgen seg&uacute;n la liturgia de la Iglesia, reparar por las ofensas que recibe de los hombres, propagar la oraci&oacute;n contemplativa -preferentemente de la Pasi&oacute;n- para la salvaci&oacute;n de las almas.<br \/> &nbsp;<br \/> Madre e hija se encuentran juntas en Roma. Cuando Catalina tiene planes de regresar a su casa junto al esposo, Br&iacute;gida comunica a su hija otra revelaci&oacute;n sobrenatural de Dios: ha muerto su yerno. Esto va a determinar el rumbo de la vida de Catalina desde entonces. Ante el l&oacute;gico dolor y la depresi&oacute;n an&iacute;mica que sufre, es sacada de la situaci&oacute;n por la Virgen. Es en estas circunstancias cuando muestra ante su madre la firme disposici&oacute;n interna a pasar toda suerte de penalidades y sufrimientos por Jesucristo. Las dos juntas y emprenden una &eacute;poca de oraci&oacute;n intensa, de mortificaci&oacute;n y pobreza extrema; sus cuerpos no conocen sino el suelo duro para dormir; visitan iglesias y hacen caridad. La joven viuda rechaza proposiciones matrimoniales que surgen frecuentes, llegando algunas hasta la impertinencia y el acoso. Peregrinan a los santuarios famosos y organizan una visita a Tierra Santa para empaparse de amor a Dios en los lugares donde padeci&oacute; y muri&oacute; el Redentor.<br \/> &nbsp;<br \/> En el a&ntilde;o 1373 han regresado, muere en Roma Br&iacute;gida y Catalina da sepultura provisional en la Ciudad Eterna al cad&aacute;ver de su madre en la iglesia de san Lorenzo. El traslado del cuerpo en cortejo f&uacute;nebre hasta Suecia es una continua actividad misionera por donde pasa. Catalina habla de la misericordia de Dios que espera siempre la conversi&oacute;n de los pecadores; va contando las revelaciones y predicciones que Dios hizo a su santa madre.<br \/> &nbsp;<br \/> S&ouml;derkoping es el lugar patrio que recibe la procesi&oacute;n en 1374 como si fuera un acto triunfal. Se relatan conversiones y milagros que se suceden hasta depositar los restos en el monasterio de Vadstena, donde entra y se queda Catalina, practicando la regla que vivi&oacute; durante veinticinco a&ntilde;os con su madre.<br \/> &nbsp;<br \/> Un segundo viaje a Roma durar&aacute; cinco a&ntilde;os; tendr&aacute; como meta la puesta en marcha del proceso de canonizaci&oacute;n de la futura santa Br&iacute;gida y la aprobaci&oacute;n de la Orden del Sant&iacute;simo Salvador. A su regreso a Vadstena, muere el 24 de marzo de 1381.<br \/> &nbsp;<br \/> Aparte de las revelaciones que tuvo y de las predicciones sobrenaturales que hizo la santa, se cuenta de ella la finura de alma que le llev&oacute; a la confesi&oacute;n diaria durante veinticinco a&ntilde;os -no por ser escrupulosa- y que consigui&oacute; la confesi&oacute;n arrepentida de impenitentes a punto de morir. Tambi&eacute;n se habla de luces que rodean el cuerpo inerte despu&eacute;s de su muerte, de una estrella que pudo verse por un tiempo se&ntilde;alando el lugar del reposo y de luminosidades que refulg&iacute;an junto al sarc&oacute;fago. No es extra&ntilde;o que la leyenda haya querido dejar su huella intentando hacer que los sentidos descubran la magnanimidad de su alma que s&oacute;lo es perceptible por lo externo. Por eso dijeron que nunca mam&oacute; la leche de la nodriza mundana mientras buscaba el pecho de su madre santa y de otras mujeres honestas. Igualmente contaron que libr&oacute; a Roma de inundaci&oacute;n entrando sus pies en el Tiber y hablaron de la liberaci&oacute;n de una posesa.<br \/> &nbsp;<br \/> De todos modos, los santos de ayer y de hoy, siempre han sido puntos de inflexi&oacute;n de la gracia para el bien de todos los hombres.<br \/> &nbsp;<br \/><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.es.catholic.net\/santoral\/articulo.php?id=586\">Art&iacute;culo<\/a> publicado originalmente por catholic.net&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Scott Catalina de Suecia o de Vadstena naci&oacute; alrededor del a&ntilde;o 1331 del matrimonio formado por el pr&iacute;ncipe Ulf Gudmarsson y Brigitta Birgesdotter; fue la cuarta de ocho hermanos. La educaron, como era frecuente en la &eacute;poca, al calor del monasterio; en este caso lo hicieron las monjas de Riseberga. &nbsp; Contrajo matrimonio con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hoy-celebramos-a-santa-catalina-de-suecia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHoy celebramos a &#8230; Santa Catalina de&nbsp;Suecia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32203","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32203\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}