{"id":32215,"date":"2016-06-13T11:56:50","date_gmt":"2016-06-13T16:56:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-santos-nacen-o-se-hacen\/"},"modified":"2016-06-13T11:56:50","modified_gmt":"2016-06-13T16:56:50","slug":"los-santos-nacen-o-se-hacen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-santos-nacen-o-se-hacen\/","title":{"rendered":"\u00bfLos santos nacen o se&nbsp;hacen?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Samuel Guti\u00e9rrez\/Catalunya Cristiana<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&quot;Los santos no nacen, sino que se hacen, y se hacen con algo tan maravilloso como es el cruce entre la gracia de Dios y la libertad humana&quot;. Lo afirma el historiador&nbsp;Jos&eacute; Carlos Mart&iacute;n de la Hoz, que trabaja desde hace once a&ntilde;os en la Oficina para las Causas de los Santos del Opus Dei. En contacto con la vida de personas que van camino de los altares, Mart&iacute;n de la Hoz ha descubierto que en la santidad destacan dos rasgos esenciales: la caridad y la humildad.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>No sale muy bien parada la Iglesia en los libros de historia&#8230; &iquest;Hay m&aacute;s leyenda que historia?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa palabra leyenda viene del t&eacute;rmino latino <em>legendus, legenda, legendum<\/em>, que significa &ldquo;las cosas que han de ser le&iacute;das&rdquo;. Tanto es as&iacute; que leyendas, en los siglos XV, XVI y XVII, eran sobre todo las vidas de los santos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nActualmente leyenda hace referencia a un hecho hist&oacute;rico deformado que se utiliza para fustigar a otro. Por ejemplo, la leyenda negra de la evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica, que toma los hechos err&oacute;neos de esa &eacute;poca para castigar a la Iglesia. El giro que ha sufrido el t&eacute;rmino es muy ilustrativo. Es un paso de la confianza a la desconfianza.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn este sentido es importante una fecha clave: <strong>12 de marzo del 2000. Ese d&iacute;a Juan Pablo II, delante de un impresionante crucifijo del siglo XII, pidi&oacute; solemnemente perd&oacute;n por todos los pecados de todos los cristianos de todos los tiempos.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLos cristianos tenemos que pedir perd&oacute;n cada d&iacute;a por las incoherencias de nuestra vida con respecto al Evangelio. <strong>Pidiendo perd&oacute;n estamos en condiciones de perdonar a otros. Si nos perdonamos unos a otros, y aprendemos a olvidar los errores, podremos generar confianza<\/strong> y construir juntos una sociedad m&aacute;s justa.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;A qu&eacute; se debe ese inter&eacute;s suyo por las leyendas negras de la Iglesia?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl objetivo ha sido quitar los anacronismos. Hay que <strong>procurar meterse en la mentalidad de la &eacute;poca, para se&ntilde;alar los errores, pero tambi&eacute;n entender el contexto. <\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nJuzgar los hechos del pasado con la mentalidad actual es un error y no sirve para nada. Objetivar el problema nos ayuda a <strong>pedir perd&oacute;n por las cosas que realmente lo merecen. No tenemos por qu&eacute; pedir perd&oacute;n porque Galileo muriera en una hoguera. Porque no muri&oacute; en una hoguera<\/strong>, sino en su casa, rodeado de su familia.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>S&iacute; que hubo, sin embargo, otras hogueras&#8230;<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nS&iacute;, claro, pero tampoco tantas como se dice. Por eso es importante objetivar las leyendas negras y ver lo que realmente es. Es innegable que hay que pedir perd&oacute;n por las cosas que se han hecho mal, pero tambi&eacute;n es verdad que <strong>la Iglesia ha hecho y sigue haciendo cosas maravillosas, a menudo silenciadas. Se trata de presentar la verdad completa.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Precisamente usted trabaja desde hace a&ntilde;os en las leyendas &laquo;blancas&raquo;, que ser&iacute;an las de las vidas de los santos. &iquest;Qu&eacute; ha descubierto?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAl estudiar estas vidas descubres que <strong>los santos no nacen, sino que los santos se hacen. Y se hacen con algo tan maravilloso como es el cruce entre la gracia de Dios y la libertad humana. <\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCuando inicio un proceso de canonizaci&oacute;n escribo un libro de 40 p&aacute;ginas donde resumo las grandes l&iacute;neas de esa persona. Siempre intento descubrir los puntos que ten&iacute;a que mejorar: su punto d&eacute;bil. Todos los tenemos. <strong>En la vida espiritual se avanza mucho m&aacute;s en las &eacute;poca de borrasca y debilidad que en las &eacute;pocas de bonanza<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEs bonito ver c&oacute;mo una persona con mucho car&aacute;cter lucha por dulcificar sus maneras sin perder la fuerza que le caracteriza. Es bonito ver tambi&eacute;n c&oacute;mo vence la verg&uuml;enza y la timidez en favor de la predicaci&oacute;n. Los santos se van haciendo santos con la gracia de Dios, y tambi&eacute;n con su esfuerzo. La lucha es la expresi&oacute;n del amor.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;La historia de la Iglesia la escriben los santos?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nS&iacute;, los santos, pero tambi&eacute;n los pecadores. Es bonito ver tambi&eacute;n c&oacute;mo <strong>la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo se manifiesta en ese acto de libertad que es pecar y en ese acto de libertad que es arrepentirse.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>El mundo de las canonizaciones, que usted conoce bien, tambi&eacute;n ha generado un buen n&uacute;mero de leyendas negras&#8230;<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEs importante no olvidar un dato: la instrucci&oacute;n Sanctorum Mater, del 17 de mayo de 2007. En el pre&aacute;mbulo, Benedicto XVI se&ntilde;ala que entre los millones de santos que hay en el cielo, unos cuantos han sido escogidos por el Esp&iacute;ritu Santo para ser puestos como modelos e intercesores de todo el pueblo de Dios.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn este sentido, <strong>la fama de santidad y de favores es el aut&eacute;ntico motor de un proceso de canonizaci&oacute;n.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSi cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de una persona siguen llegando por escrito testimonios de gracias obtenidas de Dios a trav&eacute;s de la intercesi&oacute;n de esa persona y testimonios de fama de santidad de esa persona, el postulador le pide al obispo de la di&oacute;cesis donde ha fallecido esa persona que lo nombre siervo de Dios y abra un proceso, que nombre un tribunal, que se recojan las pruebas&#8230; Ese proceso se enviar&aacute; a la Congregaci&oacute;n para las Causas de los Santos, que determinar&aacute; si est&aacute; bien hecho o no.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Y si est&aacute; bien hecho?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPues el proceso puede concluir con el decreto de venerable, es decir, el reconocimiento de que esa persona ha vivido las virtudes cristianas y puede ser puesta como modelo para todo el pueblo de Dios.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPero todav&iacute;a falta una voz: la voz de Dios. De ah&iacute; la necesidad del milagro. <strong>Cuando se demuestra que en un milagro hay una intervenci&oacute;n divina, y hay una invocaci&oacute;n a ese siervo de Dios, esa persona podr&aacute; ser beatificada. Y si surge un nuevo milagro, ser&aacute; canonizada.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHa habido muchos beatos y santos cuyos procesos han sido muy r&aacute;pidos. Ah&iacute; tenemos, por ejemplo, el de Juan Pablo II.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cree que en este caso se ha sido excesivamente r&aacute;pido?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNo, en absoluto. Es el Esp&iacute;ritu Santo quien marca los ritmos. En cierto modo, la prisa la pone el Esp&iacute;ritu Santo cuando suscita el santo <em>subito<\/em> o se empiezan a producir milagros. Es lo que ha sucedido con Juan Pablo II.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLas causas pueden ir m&aacute;s de prisa si hay m&aacute;s milagros. El milagro se&ntilde;ala la urgencia. Y hay muchos santos que siguen haciendo favores despu&eacute;s de la canonizaci&oacute;n. Como el padre P&iacute;o, que es el campe&oacute;n de los milagros. Y de una gran espectacularidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<em>Extracto de una entrevista publicada originalmente en el semanario Catalunya Cristiana del 9 de febrero.<br \/>\n&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Samuel Guti\u00e9rrez\/Catalunya Cristiana &quot;Los santos no nacen, sino que se hacen, y se hacen con algo tan maravilloso como es el cruce entre la gracia de Dios y la libertad humana&quot;. 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