{"id":3222,"date":"2015-12-01T01:10:05","date_gmt":"2015-12-01T06:10:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-autoridad-sus-peligros-y-patrones\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:05","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:05","slug":"la-autoridad-sus-peligros-y-patrones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-autoridad-sus-peligros-y-patrones\/","title":{"rendered":"La autoridad: sus peligros y patrones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Roberto Bastante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 lleva a un l\u00edder a abusar de la autoridad que se le ha delegado? \u00bfC\u00f3mo evitar caer en ese abuso? El autor nos ilustra con algunos personajes b\u00edblicos los peligros que enfrentamos en el ejercicio de la autoridad y cu\u00e1les podr\u00edan ser los patrones que nos protegen de caer en ellos.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p1 align=justify>No cabe duda alguna de que vivimos tiempos complicados. A finales de 1995 Yitzhak Rabin, primer ministro de Israel ca\u00eda fulminado por tres balas disparadas por un estudiante an\u00f3nimo. El asesino justific\u00f3 su brutal acci\u00f3n aduciendo que obedec\u00eda a Dios. En realidad su acci\u00f3n fue hacer valer no la autoridad de Dios sino el poder de los proyectiles.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>A veces en la iglesia del Se\u00f1or sucede lo mismo cuando la autoridad se ejercita fuera de los par\u00e1metros de la palabra de Dios. Este principio lo demostraron de manera dram\u00e1tica los hijos del sacerdote El\u00ed (1Sa 2\u00964). Ellos quebraron principios elementales del ejercicio de la autoridad. Y las facturas espirituales se pagan como el ap\u00f3stol Pablo ense\u00f1a.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Los hijos de El\u00ed introdujeron al culto costumbres ajenas a la Palabra. La Ley fijaba con exactitud la porci\u00f3n que les correspond\u00eda pero ellos impusieron sus propias condiciones, aun con violencia. Esta es una tragedia que la iglesia sufre tambi\u00e9n cuando sus l\u00edderes reemplazan los valores eternos de la Palabra por pr\u00e1cticas o tradiciones fundamentadas en el ego\u00edsmo. Por ese camino se le da el paso a otro peligro: el autoritarismo. Este mata a la iglesia y en s\u00ed constituye la negaci\u00f3n del pastorado. Casos ocurridos como el de Jim Jones, cuyo autoritarismo condujo a 900 personas al suicidio, son muestra de un ejercicio de autoridad alejado de los principios de la Palabra.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>A\u00fan queda otro peligro que podemos enfrentar si al ejercer la autoridad reemplazamos el consejo de la Palabra por nuestros criterios. Los hijos de El\u00ed fueron amonestados, pero con tibieza, y no quisieron o\u00edr la reprensi\u00f3n paterna porque sus propios criterios eran m\u00e1s importantes para ellos.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La Biblia registra otros ejemplos muy formativos. A la muerte de Salom\u00f3n, su hijo Roboam escuch\u00f3 el clamor de Jeroboam y de todo el pueblo para que les aliviara la carga tributaria que pesaba sobre ellos (1Re 12). El joven rey pidi\u00f3 consejo a los ancianos, los mismos que hab\u00edan servido a su padre y que pose\u00edan autoridad espiritual. Ellos le aconsejaron que sirviera al pueblo y que les hablara con sabidur\u00eda. Pero \u00e9l dej\u00f3 el consejo calificado y sigui\u00f3 el de sus contempor\u00e1neos, j\u00f3venes e inexpertos como \u00e9l. Esta insensatez provoc\u00f3 la divisi\u00f3n del reino. Jeroboam, su adversario, cay\u00f3 en el mismo error. Escuch\u00f3 su propio coraz\u00f3n, enga\u00f1oso como el de todo humano, y del consejo que proven\u00eda del temor y la competencia elabor\u00f3 un culto idol\u00e1trico. La autoridad que pose\u00eda la hab\u00eda recibido de la mano de Dios, pero, a\u00fan as\u00ed, el temor a perderla era mayor que la confianza en su Se\u00f1or. No escuch\u00f3 a Ah\u00edas, el profeta que le asegur\u00f3 que Dios se compromet\u00eda con \u00e9l a afirmar su casa si le fuere fiel a Jehov\u00e1. Como una tragedia, los cronistas del Antigo Testamento al describir el comportamiento de los reyes malos de Israel repiten como un estribillo: \u00abAnduvo en el pecado de Jeroboam\u00bb o \u00abanduvo en los caminos de Jeroboam\u00bb. Y esto por reemplazar el consejo autorizado por los criterios de su coraz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Cu\u00e1ntas veces actuamos como estos l\u00edderes, s\u00f3lo escuchamos lo que queremos, y desechamos el consejo autorizado porque se opone a lo que dicta nuestro coraz\u00f3n. El resultado es desastroso, la iglesia se divide, aparecen los partidismos y se frustra el prop\u00f3sito de la congregaci\u00f3n. Las rupturas que sufren muchas iglesias y denominaciones proceden casi siempre de la incapacidad de no visualizar estos peligros. Cu\u00e1ntas pujantes congregaciones, que fueron canal de bendici\u00f3n a la generaci\u00f3n de su tiempo, terminaron siendo arrasadas o frenadas por algunos de estos excesos.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Sin embargo, la historia de la acci\u00f3n de Dios entre su pueblo, como siempre, ilustra las soluciones que est\u00e1n a nuestro alcance. En medio de esta tragedia que precipit\u00f3 la ca\u00edda de la familia sacerdotal y se desat\u00f3 una crisis nacional. El contraste\u00a0 que se levanta es produgioso. Mientras el sacerdocio de El\u00ed se desmoronaba, Dios formaba un sacerdote fiel. En medio de la densa oscuridad reinante, aparecen algunos luminosos vers\u00edculos que refieren la vida del peque\u00f1o Samuel. Su desarrollo muestra tres patrones de c\u00f3mo ejercer autoridad.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La Escritura habla del crecimiento integral de Samuel, el cual resultaba evidente para quienes lo rodeaban. Este es el principal sustento para el ejercicio de la autoridad. Nuestro crecimiento no puede detenerse, necesitamos seguir creciendo. Si esto no sucede se producir\u00e1 el efecto contrario. El libro de Malaqu\u00edas registra el deterioro de la autoridad sacerdotal hasta el punto del desprecio (Mal 2.5\u00969). El Se\u00f1or Jes\u00fas afirm\u00f3 que el disc\u00edpulo no es mayor que su maestro. Antes de la apostas\u00eda del pueblo llega la decadencia de la autoridad ministerial.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El segundo patr\u00f3n que permite un ejercicio sano de autoridad lo obseervamos en 1 Samuel 2.26. Samuel era acepto a los ojos de Dios y de los hombres. Jehov\u00e1 estaba con \u00e9l (3.19b). Similar testimonio ofrece el evangelista Lucas acerca del Se\u00f1or Jes\u00fas (Lc 2.52). Y esta comuni\u00f3n tiene una meta: Presentarse aprobado delante de Dios. A veces nuestro ministerio puede gozar de popularidad y aceptaci\u00f3n delante de los hombres pero no es suficiente. Apeles (Ro 16.10) no fue un disc\u00edpulo con fama, pero s\u00ed aprobado. Cuando nos enfocamos en el activismo o nos afanamos por llevar una agenda recargad,a nos negamos muchas veces esa comuni\u00f3n vital.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El tercer patr\u00f3n para el ejercicio de autoridad aparece en 1 Samuel 3.19. Es la fidelidad en consevar la Palabra. \u00abNo dej\u00f3 caer en tierra ninguna de las palabras de Dios\u00bb. El vers\u00edculo 20 es un hermoso corolario: Todo Israel de frontera a frontera conoci\u00f3 y reconoci\u00f3 la autoridad de Samuel porque era fiel. Conserv\u00f3 esa autoridad todo su ministerio, y la ocasi\u00f3n en que el pueblo no la respet\u00f3, simplemente fue porque Dios quer\u00eda ilustrarle a Samuel c\u00f3mo su gente obraba regularmente. As\u00ed como hab\u00edan dejado al Se\u00f1or para ir tras los \u00eddolos, de la misma forma ahora hac\u00edan con Samuel. En la vida de iglesia muchas veces sucede igual. El pueblo de Dios en pecado desconoce la autoridad del siervo fiel, pero es Dios quien desde su soberano gobierno mueve a su siervo a otra funci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El Se\u00f1or nos ayude a evitar los peligros y afirmar los patrones cuando ejerzamos autoridad en su nombre para cuidar su iglesia. De tanto en tanto aparecer\u00e1n \u00abdi\u00f3trefes\u00bb en la congregaci\u00f3n, que desconocen la autoridad espiritual (3 Jn 9\u009610). Pero Dios es soberano y \u00e9l gobierno. \u00c9l es el mismo ayer, hoy y por los siglos.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Publicado por primara vez en Apuntes Pastorales, Volumen XIII &#8211; N\u00famero 2 Segunda edici\u00f3n: \u00a9DesarrolloCristiano.com, octubre de 2008, todos los derechos reservados. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Roberto Bastante \u00bfQu\u00e9 lleva a un l\u00edder a abusar de la autoridad que se le ha delegado? \u00bfC\u00f3mo evitar caer en ese abuso? 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