{"id":32222,"date":"2016-06-13T11:57:03","date_gmt":"2016-06-13T16:57:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comulgar-en-la-mano-no-es-un-sacrilegio\/"},"modified":"2016-06-13T11:57:03","modified_gmt":"2016-06-13T16:57:03","slug":"comulgar-en-la-mano-no-es-un-sacrilegio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comulgar-en-la-mano-no-es-un-sacrilegio\/","title":{"rendered":"Comulgar en la mano no es un&nbsp;sacrilegio"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Julio de la Vega-Hazas<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>A pesar de que grupos o personas bien intencionadas no son partidarias de la recepci&oacute;n de la Sagrada Comuni&oacute;n en la mano, la consideraci&oacute;n de este gesto como una herej&iacute;a o un sacrilegio es falso, como ya <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.aleteia.org\/es\/religion\/articulo\/sobre-administrar-y-recibir-la-comunion-en-la-mano-5782763361796096\">aclaraba el padre Julio en un art&iacute;culo<\/a> publicado el a&ntilde;o pasado, y que invitamos a leer a nuestros lectores.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, la pol&eacute;mica contin&uacute;a. Un lector de Aleteia nos mandaba la siguiente pregunta a trav&eacute;s de Facebook: &quot;Expl&iacute;quenme eso teol&oacute;gicamente&#8230; yo no logro entender&#8230; san Juan Cris&oacute;stomo dec&iacute;a en el siglo IV: No tiene sentido que el sacerdote se purifique las manos que van a tocar al Se&ntilde;or, y el que comulga, o sea, el pueblo, con las manos sin lavar recibi&eacute;ndola&#8230;&quot;. Por ello, ofrecemos esta segunda respuesta de nuestro experto<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Me pregunta por el siguiente texto del Cris&oacute;stomo: <em>No tiene sentido que el sacerdote se purifique las manos que van a tocar al Se&ntilde;or, y el que comulga, o sea el pueblo, con las manos sin lavar recibi&eacute;ndola&hellip;<\/em> . Supongo que lo que no logra entender es lo que con frecuencia pasa hoy en d&iacute;a, cuando se recibe al Se&ntilde;or en la mano, y que se permita a pesar de palabras tan autorizadas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa verdad es que cuando vi la pregunta me pareci&oacute; un poco extra&ntilde;o el texto: la redacci&oacute;n no es muy buena, y la aclaraci&oacute;n &ldquo;o sea el pueblo&rdquo; sonaba a una glosa a&ntilde;adida al texto original. Pero tambi&eacute;n me resultaba algo extra&ntilde;o el texto mismo: <strong>no era una cuesti&oacute;n debatida en el tiempo y lugar de Juan Cris&oacute;stomo.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nY no es de extra&ntilde;ar, porque no es un texto literal de San Juan Cris&oacute;stomo. El texto original, que forma parte de una homil&iacute;a, es el siguiente: <em>No tiene sentido purificar con cuidado las manos que pueden tocar al Se&ntilde;or, dejando manchada el alma que recibir&aacute; totalmente el Cuerpo del Se&ntilde;or. El que comulga debe tener las manos lavadas y el coraz&oacute;n purificado<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como puede verse, no se trata solamente de que haya algunas diferencias en el texto, ni siquiera de que el &eacute;nfasis se ponga en las disposiciones interiores m&aacute;s que en las exteriores, sino de que <strong>Cris&oacute;stomo est&aacute; dando por supuesto que se recibe al Se&ntilde;or en la mano. As&iacute; era, y as&iacute; sigue siendo en el llamado rito melquita o griego (sea cat&oacute;lico u ortodoxo), que se remonta precisamente a San Juan Cris&oacute;stomo<\/strong>. Hay que tener en cuenta que en &eacute;l se consagra pan fermentado, no &aacute;cimo, por lo que lo empleado no son peque&ntilde;as formas que facilitan la administraci&oacute;n de la comuni&oacute;n en la boca, sino unos peque&ntilde;os bollitos de pan cuya administraci&oacute;n en la boca resultar&iacute;a dif&iacute;cil. En cualquier caso, dentro de ese rito no existe ning&uacute;n debate al respecto.&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>Recibir la comuni&oacute;n en la mano o en la boca no es propiamente un problema teol&oacute;gico: ninguna de las dos opciones afecta a la doctrina eucar&iacute;stica. Es una cuesti&oacute;n de conveniencia. <\/strong>Personalmente &ndash;y siempre en el &aacute;mbito del rito latino-, me parece mejor distribuirla en la boca. Pero no hay que convertir la cuesti&oacute;n en un problema teol&oacute;gico, porque no lo es, ni mezclar en ello a San Juan Cris&oacute;stomo. Lo que &eacute;ste dec&iacute;a es que hay que recibir al Se&ntilde;or dignamente tanto en lo exterior como sobre todo en lo interior, y, dando por supuesto que se recib&iacute;a la comuni&oacute;n en la mano, que lo digno para el sacramento es que esas manos estuvieran bien lavadas. Es dif&iacute;cil, por no decir imposible, estar en desacuerdo con &eacute;l. &nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Julio de la Vega-Hazas A pesar de que grupos o personas bien intencionadas no son partidarias de la recepci&oacute;n de la Sagrada Comuni&oacute;n en la mano, la consideraci&oacute;n de este gesto como una herej&iacute;a o un sacrilegio es falso, como ya aclaraba el padre Julio en un art&iacute;culo publicado el a&ntilde;o pasado, y que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comulgar-en-la-mano-no-es-un-sacrilegio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComulgar en la mano no es un&nbsp;sacrilegio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}