{"id":3223,"date":"2015-12-01T01:10:07","date_gmt":"2015-12-01T06:10:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mantenerse-sin-mancha\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:07","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:07","slug":"mantenerse-sin-mancha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mantenerse-sin-mancha\/","title":{"rendered":"Mantenerse sin mancha&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eros Pasquini<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfPodemos resistir al enemigo? Por la gracia de Dios, y en el poder del Esp\u00edritu Santo, podemos y lo haremos. Pero no es tarea f\u00e1cil: es una tarea ardua, costosa, que requiere paciencia, determinaci\u00f3n y perseverancia &#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Hace nueve a&ntilde;os, un colega el ministerio pastoral me cont&oacute; que hab&iacute;a le&iacute;do un art&iacute;culo en una revista de circulaci&oacute;n nacional sobre un &quot;retiro espiritual de l&iacute;deres espiritistas&quot; realizado en el nordeste del Brasil, cuyo objetivo era &quot;interceder por la ca&iacute;da de los l&iacute;deres evang&eacute;licos de forma de promover esc&aacute;ndalo y detener el avance del evangelio&quot;.<br \/>\nSoy consciente del da&ntilde;o que las huestes espirituales del mal tratan de hacer en las filas del liderazgo evang&eacute;lico y, que en muchos casos lo logran. Frente a esta batalla espiritual, &iquest;c&oacute;mo podemos mantenernos puros como ministros de Dios?Trate de terminar su d&iacute;a en la Palabra, en oraci&oacute;n. Comience su d&iacute;a en la Palabra, en oraci&oacute;n. COMPRENDIENDO LOS &quot;CAMPOS MINADOS&quot;<br \/>\nDurante la Segunda Guerra Mundial, Douglas MacArthur fue un general clave para la victoria de las fuerzas aliadas en el sudeste asi&aacute;tico. Seg&uacute;n lo que &eacute;l mismo afirm&oacute;, el secreto de su &eacute;xito se debi&oacute; al conocimiento del enemigo y de sus t&aacute;cticas. Para nosotros no es diferente. En 2 Corintios 2, cuando el ap&oacute;stol Pablo trata sobre la reintegraci&oacute;n de un hermano a la comuni&oacute;n de la iglesia, despu&eacute;s de haber sido disciplinado, dice que da aquellas instrucciones &quot;para que Satan&aacute;s no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones&quot;(v 11).<br \/>\nDentro de las trampas que nos conducen a los &quot;campos minados&quot; est&aacute;n:<br \/>\n1. Los ataques sorpresivos<br \/>\n&iquest;Se ha sorprendido usted algunas veces de haber quedado s&uacute;bitamente irritado y airado con una situaci&oacute;n, y que, al analizarla m&aacute;s tarde, ya con la &quot;cabeza fr&iacute;a&quot;, no pudo explicar lo que tanto le importun&oacute;? La estrategia de Satan&aacute;s en contra de nosotros incluye sus astutas embestidas, del tipo de &quot;ataques de guerrilla&quot;. Un director de seminario, hablando al cuerpo docente, dijo que &quot;Satan&aacute;s dibuj&oacute; un blanco en nuestras espaldas, y su diversi&oacute;n es la de practicar tiro al blanco&quot;.<br \/>\n2. La plataforma de desembarque<br \/>\nDebido al esp&iacute;a que vive en nuestros sistemas nuestra &quot;carne&quot; (la naturaleza hostil para con Dios), es como si tuvi&eacute;semos una plataforma en nosotros que sirve para el desembarque de las tropas enemigas. Durante toda nuestra vida, a pesar de ser salvos por Jesucristo, e incluso luchando para que &eacute;l sea Se&ntilde;or, existe una parte de nuestro ser inclinada a servir a los intereses de nuestro antiguo due&ntilde;o&#8230;<br \/>\n3. La atm&oacute;sfera sofocante<br \/>\nEl ambiente en que vivimos, el sistema dirigido por Satan&aacute;s que la Biblia llama &quot;mundo&quot;, ejerce una influencia asfixiante sobre nosotros. La sutileza de esa influencia, ya sea de la cultura o del ambiente, es que termina absorbi&eacute;ndonos para sus prioridades. Y si no tomamos las debidas precauciones, sucede con nosostros lo que Malcom Mugridge ilustr&oacute;: Algunas ranas puestas en una olla con agua que est&eacute; sobre la llama de fuego, juegan normalmente, sin percibir el calentamiento lento y constante del agua, hasta que mueren. Podemos estar &quot;quem&aacute;ndonos vivos&quot; si no tomamos cuidado para que el &quot;mundo&quot; no nos mate lentamente.<br \/>\n&iquest;QU&Eacute; DECIR DE LOS &quot;CAMPOS MINADOS&quot; EN S&Iacute; MISMOS?<br \/>\n1. El primero de ellos es la embriaguez del poder &minus;la fascinaci&oacute;n por controlar, como sucedi&oacute; con el rey Sa&uacute;l, cuando el Esp&iacute;ritu de Dios le hab&iacute;a dejado, y &eacute;l insisti&oacute; en mantener la soberan&iacute;a sobre Israel. Por incre&iacute;ble que parezca, ese es un &quot;campo minado&quot; para los siervos de Dios. A veces, se trata de un largo pastorado, o una iglesia &quot;que yo comenc&eacute;&quot;, o una congregaci&oacute;n que creci&oacute; bastante porque Dios escogi&oacute; usarme y ahora aprend&iacute; tomarle el gusto al control. La cultura moderna est&aacute; embriagada por el poder hasta en el l&eacute;xico cristiano se habla de &quot;encuentros de poder&quot;, &quot;evangelismo de poder&quot;. Todo parece conducimos en direcci&oacute;n a ese campo minado. Bueno ser&iacute;a que nos pregunt&aacute;ramos si estamos detr&aacute;s del poder para hacer alguna cosa grande a fin de honrar a Jesucristo, nuestro Se&ntilde;or, o si lo estamos para ser grandes, tener el poder en las manos y ser aclamados por los dem&aacute;s.<br \/>\n2. Un segundo &quot;campo minado&quot; es la man&iacute;a del dinero. Lord Hallifax dijo: &quot;Aquel que cree que el dinero todo lo puede, cae bajo sospecha de hacer todo por dinero&quot;. As&iacute; fue con Balaam, que se comport&oacute; vergonzosamente con Israel porque &quot;am&oacute; el premio de la maldad&quot; (2 P. 2:15), y con Sim&oacute;n el mago, que pens&oacute; que pod&iacute;a comprar el poder del Esp&iacute;ritu Santo con dinero (Hch. 8:9-24). Preg&uacute;ntese:&iquest;Cu&aacute;nto dinero de otros pasa por mis manos sin que otras personas lo sepan? Sea duro consigo mismo en ese asunto. Puedo garantizar que no es legalismo!<br \/>\n3. El tercer &quot;campo minado&quot; es aquel en el que deseamos concentrar nuestra atenci&oacute;n en este art&iacute;culo: la codicia sexual. Fue el pecado de David, e infelizmente ha sido el pecado de tantos colegas nuestros. Observe c&oacute;mo el propio David fue imprudente, facilitando las cosas para Satan&aacute;s: &quot;en el tiempo que salen los reyes a la guerra&#8230; se levant&oacute; David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real&#8230;&quot; (2 5.11:1-2). En lugar de estar &quot;en la batalla&quot;, David estaba en el palacio, aprovech&aacute;ndose de la tranquila posici&oacute;n del reino consolidado &eacute;poca de sus mayores conquistas. Y David no era un joven inexperto ten&iacute;a cerca de 50 a&ntilde;os. En medio de aquella ociosidad, David toma su siesta, despierta, y va a pasear sobre el terrado del palacio, como quien no tiene nada que hacer&#8230; Satan&aacute;s vio la &quot;barrera baja&quot; y acert&oacute; con un gancho en el h&iacute;gado de David&#8230; quien al ver a la bella Betsab&eacute; &quot;al natural&quot;, las cuerdas de su lira interior comenzaron a tocar una melod&iacute;a que, de suave y dulce, pas&oacute; a ser fuerte e irresistible. El problema es que una vez que nos dejamos &quot;atraer por nuestra propia concupiscencia, esta, despu&eacute;s que ha concebido, da a luz el pecado&quot; (Stg. 1:14-15).<br \/>\nEn el momento en que David codici&oacute; la hermosura de aquella mujer, todas sus acciones siguientes fueron &quot;absurdas&quot; para alguien que fue llamado &quot;un hombre seg&uacute;n el coraz&oacute;n de Dios&quot; (1 S.13:14):<br \/>\n&#8211; (David manda a preguntar qui&eacute;n es la mujer; descubre que es casada, esposa de un valiente de guerra, y ese valiente est&aacute; en la guerra.<br \/>\n&#8211; David toma ventaja de su autoridad como rey, y manda a buscarla, satisface su codicia sexual, y la mujer vuelve a su casa. Si ella no hubiese quedado embarazada, probablemente la &quot;aventura&quot; de David hubiera concluido all&iacute;. Pero ella manda a avisarle al rey que est&aacute; embarazada.<br \/>\n&#8211; David se sumerge m&aacute;s hondamente en su pecado (tanto como en el abuso de su autoridad): manda a llamar a Ur&iacute;as, pensando que este llegar&iacute;a de la guerra ardiendo de deseos de poseer a su mujer. Sin embargo, Ur&iacute;as se reh&uacute;sa ir a verla, porque era hombre &iacute;ntegro, y no quer&iacute;a privilegios, aun cuando fueran extendidos por el rey, y acompa&ntilde;ados de soborno (2 5. 11:8).<br \/>\n&#8211; David, entonces, embriaga a Ur&iacute;as, pensando que as&iacute; encubrir&iacute;a su adulterio. Ni as&iacute; Ur&iacute;as vuelve a casa.<br \/>\n&#8211; El pecado de David llega a su grado m&aacute;ximo de complicaci&oacute;n: manda colocar a Ur&iacute;as en la l&iacute;nea del frente para que muera.<br \/>\n&#8211; Y cuando David se entera de que Ur&iacute;as muri&oacute;, deja que la viuda llore por &eacute;l, y luego la manda a buscar, como otro de sus trofeos. Y todo comenz&oacute; con un descuido de David. &iquest;Consecuencias?<br \/>\n&#8211; La criatura del adulterio muri&oacute;<br \/>\n&#8211; Absal&oacute;n, hijo rebelde de David, cohabit&oacute; con las concubinas de David a la vista de todo el pueblo<br \/>\n&#8211; La serie de muertes en la casa de David es desencadenada cuando Absal&oacute;n mata a su medio hermano Amn&oacute;n<br \/>\n&#8211; Salom&oacute;n, a pesar de ser sabio y bendecido por Dios, teniendo el ejemplo de su padre, tiene muchas mujeres y acaba siguiendo a otros dioses.<br \/>\nDESARMANDO LOS &quot;CAMPOS MINADOS&quot;<br \/>\nAun cuando no hayamos estado de hecho en una guerra, todos sabemos que &quot;desarmar minas armadas&quot; no es tarea simple: requiere pericia, atenci&oacute;n, herramientas apropiadas y el apoyo de otros. De la misma manera, para que podamos desarmar los &quot;campos minados&quot; ya mencionados, principalmente el de la codicia sexual, existen algunos pasos fundamentales que debemos seguir:<br \/>\n1- Nunca subestime la importancia de la relaci&oacute;n f&iacute;sica con su esposa. Si usted tiene 20 a&ntilde;os, o 50, recuerde que la Biblia nos dice taxativamente: &quot;Al&eacute;grate con la mujer de tu juventud&quot; (Pr. 5:18). El problema es que muchos tienen la tendencia de leer lo que ese vers&iacute;culo no dice: &quot;Al&eacute;grate con tu mujer mientras sea joven&#8230;&quot; En el siguiente vers&iacute;culo, el texto dice claramente &quot;&#8230;sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recr&eacute;ate siempre&quot;. He encontrado a muchos colegas que creen en el enga&ntilde;o de Satan&aacute;s de que es posible mantener una relaci&oacute;n sana con Dios y no estar bien con su esposa.<br \/>\n2- No trabaje hasta el punto de estar exhausto. Nuestra cultura latinoamericana nos impulsa en la direcci&oacute;n de ser el &quot;pastor-polivalente&quot;. Si el f&uacute;tbol fuese nuestra ilustraci&oacute;n, ser&iacute;amos el jugador que juega en todas las posiciones: de golero a centro-delantero. Hay cierto sentimiento de &quot;imprescindibilidad&quot; que nos mueve, tal vez porque somos los &uacute;nicos con alguna instrucci&oacute;n en la Palabra, o quiz&aacute; por causa del sentido de urgencia ministerial, y a veces, hasta porque no podemos pasar sin un elogio, sin un masaje en nuestro ego: &quot;Nuestro pastor es incansable. No trabaja por el salario sino por amor a Dios&quot;. Sea cual fuere el motivo, el cansancio f&iacute;sico nos deja emocionalmente carentes. Y en el trabajo que realizamos, principalmente si la consejer&iacute;a pastoral es el &aacute;rea fuerte de nuestro ministerio, precisamos m&aacute;rgenes de seguridad.<br \/>\n3- Mucho cuidado con el tipo de cosas que permite entrar en su mente. Lo que entra en su mente, va a acabar saliendo: &iquest;Cu&aacute;ntas horas por d&iacute;a usted pasa frente al televisor? &iquest;Acostumbra ir al cine? &iquest;Y los videos, ya tan comunes en los hogares de casi toda Am&eacute;rica Latina? &iquest;Se deja atraer por literatura sexual expl&iacute;cita, &quot;s&oacute;lo para ver la portada y poder decir a los miembros de mi iglesia de lo perdido que est&aacute; el mundo&quot;? Es necesario que seamos honestos en decir que nuestro &quot;viejo hombre&quot; est&aacute; pronto a &quot;resucitar&quot; al menor incentivo que haya. He viajado mucho, he pasado incontables horas en cuartos de hotel solitarios, y la conclusi&oacute;n a la que he llegado es la siguiente: no existe campo neutral; o est&aacute; minado, o est&aacute; seguro: tiempo pasado con el Se&ntilde;or, en oraci&oacute;n y en su Palabra. Trate de terminar su d&iacute;a en la Palabra, en oraci&oacute;n. Comience su d&iacute;a en la Palabra, en oraci&oacute;n. Es impresionante el resultado que eso produce sobre nuestra mente: ella queda m&aacute;s alerta ante los peligros, el Esp&iacute;ritu de Dios consigue nuestra atenci&oacute;n con mayor facilidad, y pasamos nuestros d&iacute;as en el verdadero regocijo del Se&ntilde;or. No olvide de la advertencia de Proverbios 4.23 &quot;Sobre toda cosa guardada, guarda tu coraz&oacute;n; porque de &eacute;l mana la vida&quot;.<br \/>\n4- Asuma una posici&oacute;n de compromiso con Dios. Es incre&iacute;ble que Daniel ten&iacute;a entre 14 y 16 a&ntilde;os cuando &quot;propuso en su coraz&oacute;n no contaminarse con la porci&oacute;n de la comida del rey, ni con el vino que &eacute;l beb&iacute;a&quot; (Dn 1.8). Todos conocemos el ejemplo de vida que fue Daniel. En Esdras 7.10 leemos que &quot;Esdras hab&iacute;a preparado su coraz&oacute;n para inquirir la ley de JEHOV&Aacute; y para cumplirla, y para ense&ntilde;ar en Israel sus estatutos y decretos&quot;. Fue otro ejemplo de un hombre &iacute;ntegro. Si vamos a Job 31, tenemos otro compromiso interesante (y serio) que &eacute;l asumi&oacute; delante de Dios: &quot;Hice pacto con mis ojos; &iquest;C&oacute;mo, pues, hab&iacute;a yo de mirar a una virgen?&#8230; Si fue mi coraz&oacute;n enga&ntilde;ado acerca de mujer, y si estuve acechando a la puerta de mi pr&oacute;jimo, muela para otro mi mujer, y sobre ella otros se encorven&quot; Job 31.1, 9).<br \/>\n5- As&oacute;ciese a un grupo donde pueda &quot;rendir cuentas&quot;. No nos gusta contar a otros cosas &iacute;ntimas, pero si cada uno de nosotros tuviera 2 &oacute; 3 hermanos comprometidos con el Se&ntilde;or que quisieran incentivarse mutuamente, eso puede ser de ayuda inestimable para mantenerse puro. Mi consejo es reunirse peri&oacute;dicamente (semanal o quincenalmente). Adopten preguntas francas y honestas, como por ejemplo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Ha pasado tiempo en la Palabra y en oraci&oacute;n?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tuvo alguna actitud de codicia o de flirteo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estuvo expuesto a material sexualmente expl&iacute;cito, que no glorifica a Dios?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Se mantuvo irreprensible en asuntos financieros?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Permiti&oacute; que alguna circunstancia en su vida le robara la alegr&iacute;a del Se&ntilde;or?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u25e6&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Minti&oacute; en alguna de las respuestas anteriores?<br \/>\n6- No se contente con nada menos que una vida llena del Esp&iacute;ritu. Cuanto m&aacute;s tiempo pasemos con el Se&ntilde;or, m&aacute;s habremos de querer agradarle. Y cuanto m&aacute;s tratemos y no lo logremos por nuestras propias fuerzas, m&aacute;s seremos incentivados &minus;por &eacute;l mismo&minus; a buscar el control completo del Esp&iacute;ritu Santo. Me permito aqu&iacute; agregar una sugerencia de lectura; no conozco nada m&aacute;s simple y objetivo que el precioso librito de Roy Hession Sed llenos ahora (C.L.C.).<br \/>\n&iquest;Podemos resistir al enemigo? Por la gracia de Dios, y en el poder del Esp&iacute;ritu Santo, podemos y lo haremos. Pero no es tarea f&aacute;cil: es una tarea ardua, costosa, que requiere paciencia, determinaci&oacute;n y perseverancia. Pero s&oacute;lo pensar en o&iacute;r de Jes&uacute;s aquellas palabras de bendici&oacute;n eterna, ya es motivaci&oacute;n para comenzar: &quot;Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr&eacute;; entra en el gozo de tu se&ntilde;or&quot; (Mt 25.21).\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Traducido por Vivian Coleman. Tomado del libro Conducta Ministerial. Usado con permiso de Rogelio Nonini. \u00a9Copyright 2009, Desarrollo Cristiano Internacional, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eros Pasquini \u00bfPodemos resistir al enemigo? Por la gracia de Dios, y en el poder del Esp\u00edritu Santo, podemos y lo haremos. Pero no es tarea f\u00e1cil: es una tarea ardua, costosa, que requiere paciencia, determinaci\u00f3n y perseverancia &#8230; Hace nueve a&ntilde;os, un colega el ministerio pastoral me cont&oacute; que hab&iacute;a le&iacute;do un art&iacute;culo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mantenerse-sin-mancha\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMantenerse sin mancha&#8230;\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}