{"id":32230,"date":"2016-06-13T11:57:24","date_gmt":"2016-06-13T16:57:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-es-el-olor-de-santidad\/"},"modified":"2016-06-13T11:57:24","modified_gmt":"2016-06-13T16:57:24","slug":"que-es-el-olor-de-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-es-el-olor-de-santidad\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es el \u201color de&nbsp;santidad\u201d?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. El olor de santidad designa un olor agradable que emana de cad&aacute;veres, de cuyo origen no se sabe nada: un hecho que, para los cristianos, siempre ha constituido una especie de milagro.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSe trata de un aroma (o fragancia, del lat&iacute;n <em>fragrantia<\/em> y del verbo <em>fragrere<\/em>, sentir) de una suavidad excepcional, un perfume perceptible por el olfato pero de origen desconocido para la ciencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En general, el perfume se nota en la proximidad de un humano (vivo o, m&aacute;s frecuentemente, fallecido) o de reliquias, o incluso al acercarse a un objeto lit&uacute;rgico o a una pintura religiosa (icono). Tambi&eacute;n se han observado casos de estigmas olorosos, como el de santa Mar&iacute;a Francisca de las Cinco Llagas (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.franciscanos.net\/santoral\/nombres\/Maria%20Francisca%20de%20las%205%20Llagas.htm\">http:\/\/www.franciscanos.net\/santoral\/nombres\/Maria%20Francisca%20de%20las%205%20Llagas.htm<\/a>), el del santo Padre P&iacute;o (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/pio_padre.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/santos\/pio_padre.htm<\/a>), etc&eacute;tera.<\/p>\n<p align=\"justify\">El espectro de fragancias es amplio; las esencias registradas en los anales de la m&iacute;stica se cuentan por centenares. El aroma de rosa figura en muy buena posici&oacute;n, evocando la presencia de la Virgen. La duraci&oacute;n del fen&oacute;meno se extiende desde algunos minutos hasta varios a&ntilde;os y, en casos raros, a varios siglos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es propiamente un milagro porque, por una parte no puede avanzarse ninguna explicaci&oacute;n natural, y por otra, la Iglesia discierne en el olor de santidad el signo y la anticipaci&oacute;n de aquello en lo que la carne est&aacute; llamada a convertirse en el Reino de Dios: resucitada y eterna, m&aacute;s all&aacute; de toda corrupci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este v&iacute;nculo entre perfume y santidad tiene una base b&iacute;blica: el <em>Cantar de los cantares<\/em> evoca ya la figura de la bien amada (o &ldquo;la esposa&rdquo;: la Iglesia por venir) con la forma de un jard&iacute;n exquisito lleno de suaves perfumes (Cant 4,14).<\/p>\n<p align=\"justify\">La Edad Media evoca perfumes y olor de santidad. El para&iacute;so se describe en t&eacute;rminos de suavidades olorosas. Honorio de Autun (Honorius Augustodunensis, hacia 1120) describe estos olores extraordinarios (<em>Elucidarium<\/em>, <em>PL<\/em> 172, col. 172); Pedro Dami&aacute;n (+ 1072), consejero de papas, uno de los autores de la reforma gregoriana, atribuye a los perfumes extraordinarios la funci&oacute;n de anunciar alegr&iacute;as celestiales (PL 145, col. 861).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. La Iglesia considera este fen&oacute;meno como un signo de santidad, reflejo del car&aacute;cter heroico de las virtudes de un fiel. Pero permanece prudente y se siempre se pregunta por su procedencia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">A partir de finales del siglo II y principios del III, los cristianos, obligados a vivir en la clandestinidad y a honrar a sus m&aacute;rtires en secreto, identificaron perfumes maravillosos y santidad. El relato de los funerales del m&aacute;rtir Policarpo de Esmirna &nbsp;(+ 155) (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.es.catholic.net\/santoral\/articulo.php?id=666\">http:\/\/www.es.catholic.net\/santoral\/articulo.php?id=666<\/a>) establece ya esa asociaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia reconoce poco a poco el dedo de Dios en estas fragancias inexplicables. Se trata de un signo positivo del car&aacute;cter heroico de las virtudes de un fiel. A un creyente cuyo cuerpo exhala un perfume anormal (antes o despu&eacute;s de la muerte) se le llama &ldquo;santo miroblita&rdquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">A lo largo de los siglos se han declarado unos 500 casos, entre ellos los de santos y santas muy conocidos: Rosa de Lima (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/rosa_lima.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/santos\/rosa_lima.htm<\/a>), Teresa de &Aacute;vila (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/teresa_avila.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/santos\/teresa_avila.htm<\/a>), el Padre P&iacute;o, etc&eacute;tera.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertamente es un signo indicador y no una prueba cient&iacute;fica. La santidad, concepto teol&oacute;gico y espiritual, no se demuestra. Las autoridades eclesi&aacute;sticas prestan m&aacute;s atenci&oacute;n cuando hay convergencia (y coherencia) de fen&oacute;menos: olor de santidad, incorruptibilidad del cuerpo, elasticidad de los tejidos mucho tiempo despu&eacute;s de la muerte, exudaci&oacute;n de l&iacute;quidos bals&aacute;micos de origen desconocido (san Charbel Makhlouf &nbsp;(<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/charbel.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/santos\/charbel.htm<\/a>), apariciones aut&eacute;nticas de la Virgen Mar&iacute;a (santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de Laus, reconocido el 4 de mayo de 2008 por Mons. Di Falco y lugar eminente de perfumes inexplicables desde el siglo XVII),&hellip;).<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia siempre permanece prudente en esta &aacute;rea. Una pregunta permanece: &iquest;la presencia de compuestos arom&aacute;ticos y de un eventual embalsamiento no explicar&iacute;a los perfumes extraordinarios?<\/p>\n<p align=\"justify\">En los casos contempor&aacute;neos, el uso de compuestos arom&aacute;ticos y otros productos de embalsamiento tradicional no se plantea. Por contra, los recursos de la medicina y de la tanatolog&iacute;a (estudios cient&iacute;ficos sobre la muerte, sus causas y sus efectos) se ponen a servicio de los investigadores eclesi&aacute;sticos en el marco del proceso de beatificaci&oacute;n y de canonizaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. M&aacute;s all&aacute; de la muerte est&aacute; &ldquo;el buen olor de Cristo&rdquo;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El Nuevo Testamento y los cristianos reconocen a Dios el poder de resucitar a los muertos. La Resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s es por s&iacute; misma el fundamento de la fe. No se trata s&oacute;lo de un renacimiento o de la reanimaci&oacute;n de un cad&aacute;ver, sino de una transformaci&oacute;n, de una elevaci&oacute;n en el orden del ser.<\/p>\n<p align=\"justify\">Varias veces, Cristo resucita a personas de su entorno, personas realmente muertas, como L&aacute;zaro de Betania (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/san-lazaro-de-betania\/\">http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/san-lazaro-de-betania\/<\/a>), sepultado &ldquo;desde hac&iacute;a cuatro d&iacute;as&rdquo; (Jn 11,17); Marta (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/santa-marta-de-betania\/\">http:\/\/www.santopedia.com\/santos\/santa-marta-de-betania\/<\/a>), la hermana del difunto, le dice cuando le pide que quite la piedra que cierra el sepulcro: &ldquo;Se&ntilde;or, huele mal&rdquo; (Jn 11,39). Sin embargo, Jes&uacute;s resucita a su amigo L&aacute;zaro contra todas las leyes naturales. Este no es el &uacute;nico ejemplo de resurrecci&oacute;n realizada por &Eacute;l (Lc 7,11-17,&hellip;) y despu&eacute;s por los ap&oacute;stoles (Hch 10,36-43) y los santos. La expresi&oacute;n &ldquo;olor de santidad&rdquo; tiene en consecuencia su origen en la realidad de un milagro y en la calidad espiritual excepcional de un fiel (su santidad).<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia siempre se pregunta si esos hechos podr&iacute;an haber sido ocasionados por causas naturales: &iquest;conten&iacute;an olores notables el lugar de residencia o la tumba del difunto? Los compuestos arom&aacute;ticos (como los de la tradici&oacute;n jud&iacute;a) y un discreto embalsamamiento, &iquest;no explicar&iacute;an los fen&oacute;menos? &iquest;Una aspersi&oacute;n a distancia de perfumes permitir&iacute;a esos prodigios? La Iglesia quiere continuar razonando porque se trata cada vez de afirmar si &ndash;s&iacute; o no- el &ldquo;buen olor de Cristo&rdquo; se manifiesta aqu&iacute; abajo, este cuerpo de Jes&uacute;s que es el &ldquo;m&aacute;s agradablemente perfumado entre todo lo que en todo el universo exhala perfumes&rdquo; (Rimbertino, <em>Liber de deliciis sensibilibus paradisi<\/em> (Venecia, 1498).<\/p>\n<p align=\"justify\">&ldquo;Olor de santidad&rdquo; es una expresi&oacute;n elocuente y concreta: perfumes inexplicables, de una fuente desconocida, se refiere al &ldquo;buen olor&rdquo; de cuerpos santos y reliquias aut&eacute;nticas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Bibliograf&iacute;a<\/em><\/strong>: Jean-Pierre Albert, <em>Odeurs de saintet&eacute;. La mythologie chr&eacute;tienne des aromates<\/em>, Par&iacute;s, Aubier, 1990 ; Joachim Bouflet, <em>Une Histoire des miracles<\/em>, Par&iacute;s, Le Seuil, 2008, p. 124-127 ; Jean Guitton y Jean-Jacques Antier, <em>Les Pouvoirs myst&eacute;rieux de la foi<\/em>, Par&iacute;s, Perrin, 1993 ; Hubert Larcher, <em>La M&eacute;moire du soleil. Aux fronti&egrave;res de la mort<\/em>, r&eacute;ed., Meolans-Revel, Ed. d&eacute;sIris, 1990 ; H&eacute;l&egrave;ne Renard, <em>Des prodiges et des hommes<\/em>, Par&iacute;s, Pocket, 1989 ; Patrick Sbalchiero, &laquo; Myroblytes (saints) &raquo;, <em>Dictionnaire des miracles et de l&rsquo;extraordinaire chr&eacute;tiens<\/em>, Par&iacute;s, Fayard, 2002, p. 561 ; <em>id<\/em>., <em>L&rsquo;&Eacute;glise face aux miracles. De l&rsquo;&Eacute;vangile &agrave; nos jours<\/em>, Par&iacute;s, Fayard, 2007 ; Herbert Thurston SJ, <em>Los fen&oacute;menos f&iacute;sicos de misticismo<\/em>, Dinor, 1953; Patricia Treece, <em>The Sanctified Body<\/em>, Ligori, Triumph Books, 1989.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Internet<\/em><\/strong> : <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">www<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">.<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">persee<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">.<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">fr<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">web<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">revues<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">home<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">prescript<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">article<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">\/<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\">medi<\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.persee.fr\/web\/revues\/home\/prescript\/article\/medi%200751-2708\"> 0751-2708<\/a> 1982 num 122895<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team 1. 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