{"id":3224,"date":"2015-12-01T01:10:09","date_gmt":"2015-12-01T06:10:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-nos-hizo-libres\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:09","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:09","slug":"cristo-nos-hizo-libres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-nos-hizo-libres\/","title":{"rendered":"\u00a1Cristo nos hizo libres!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Stam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Sorprende y es de lamentar que los evang\u00e9licos de hoy desde\u00f1en el tema de la libertad cristiana. De hecho, dicho tema es, sin lugar a dudas, central en todo el movimiento de la Reforma. La Reforma fue, en su sentido m\u00e1s profundo, un proceso liberador en todas sus dimensiones.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p1 align=justify><B><\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Algunas reflexiones sobre la teolog\u00eda de los reformadores<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El aporte teol\u00f3gico de la Reforma suele resumirse en tres puntos:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n por la gracia mediante la fe (sola gratia, sola fide)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa sola autoridad normativa y definitiva de las Sagradas Escrituras (sola scriptura)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl sacerdocio universal de todos los creyentes. Pero, casi siempre, se tiende a olvidar otros dos, que son cruciales:<br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa libertad cristiana<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00abla Iglesia reformada siempre reform\u00e1ndose\u00bb (ecclesia reformata semper reformanda). <\/LI><\/UL><\/LI><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Sorprende y es de lamentar que los evang\u00e9licos de hoy desde\u00f1en el tema de la libertad cristiana. De hecho, dicho tema es, sin lugar a dudas, central en todo el movimiento de la Reforma. La Reforma fue, en su sentido m\u00e1s profundo, un proceso liberador en todas sus dimensiones. (1)<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>En este marcado \u00e9nfasis en la libertad cristiana, Lutero sigui\u00f3 de cerca a su gran precursor evang\u00e9lico, nada menos que al Ap\u00f3stol Pablo, quien de manera constante vincul\u00f3 la justificaci\u00f3n por la fe con la libertad cristiana. Cuando los g\u00e1latas retornaron al legalismo judaizante, San Pablo los acus\u00f3 de haber negado el evangelio: \u00abDe Cristo os hab\u00e9is separado, vosotros que procur\u00e1is ser justificados por la ley; de la gracia hab\u00e9is ca\u00eddo\u00bb (G\u00e1 5.4 &#8211; BA). Y su rechazo consist\u00eda no en que hubieran ca\u00eddo en alguna inmoralidad ni hubieran negado alguna doctrina ortodoxa, sino en que hab\u00edan vuelto a insistir en la circuncisi\u00f3n y el legalismo como condiciones para que Dios los aceptara. Si quieren vivir bajo el sistema legalista, les advierte San Pablo, \u00abCristo de nada os aprovechar\u00e1\u00bb (G\u00e1 5.2 &#8211; BA), porque \u00abpara libertad fue que Cristo nos hizo libres \u00bb (G\u00e1 5.1 &#8211; BA). Por lo tanto, los exhorta: \u00abpermaneced firmes, y no os somet\u00e1is otra vez al yugo de esclavitud.\u00bb (G\u00e1 5.1 &#8211; BA).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Al inicio de la misma ep\u00edstola, Pablo escribe a estos creyentes en t\u00e9rminos parecidos: \u00abMe maravillo de que tan pronto hay\u00e1is abandonado al que os llam\u00f3 por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente\u00bb (G\u00e1 1.5 &#8211; BA). En seguida, aclara que de hecho \u00abno hay otro evangelio\u00bb, y advierte que si alguien pretendiera predicarles otro evangelio, \u00abque caiga bajo maldici\u00f3n\u00bb (1.8 &#8211; NVI). Ser evang\u00e9lico, seg\u00fan San Pablo, es vivir desde la gracia de Dios que nos hace libres. No es posible ser evang\u00e9lico y legalista a la vez.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>A Mart\u00edn Lutero le gustaba se\u00f1alar que su apellido se origina de una palabra griega (ele\u00fatheros) que significa \u00ablibre, independiente, no ligado\u00bb; a veces se llamaba a s\u00ed mismo \u00abLutero el Libre\u00bb. Uno de sus primeros escritos, en el a\u00f1o 1520, se titul\u00f3 \u00abSobre la libertad del cristiano\u00bb. Tan convencido estaba Lutero de que no es posible obtener la libertad mientras estemos bajo el pecado, como tambi\u00e9n de que el evangelio nos convierte en verdaderamente libres. Evangelio significa libertad; evangelio y servidumbre (dominaci\u00f3n, autoritarismo) se excluyen mutuamente.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>En los p\u00e1rrafos siguientes intentaremos demostrar que cada una de las principales afirmaciones de la Reforma sustenta la libertad cristiana. Sin la libertad cristiana, las dem\u00e1s verdades reformadas no se pueden entender en su sentido pleno.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>La sola gratia nos libera del legalismo<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Cuando Lutero descubri\u00f3 la justificaci\u00f3n por la pura gracia de Dios, coment\u00f3 que se le abrieron las puertas del para\u00edso, porque la sola gratia lo liber\u00f3 del terror a un Dios iracundo y vengativo. La doctrina de la justificaci\u00f3n por la gracia signific\u00f3 para Lutero su liberaci\u00f3n del dominio de la ley y de las obras. Para \u00e9l, personalmente, la revelaci\u00f3n de \u00abla gloriosa libertad de los hijos e hijas de Dios\u00bb (Ro 8.21) fue la respuesta a su angustiosa b\u00fasqueda de paz y salvaci\u00f3n. Signific\u00f3 liberaci\u00f3n de las demandas de la ley. Ya que nuestra justificaci\u00f3n es \u00abpor la gracia mediante la fe\u00bb, podemos confiar firmemente en la palabra de Dios, la cual nos asegura que el Se\u00f1or nos ha aceptado. A la vez, para Lutero, la fe es much\u00edsimo m\u00e1s que mero asentimiento te\u00f3rico. \u00abLa fe es algo activo\u00bb, explicaba Lutero; es \u00abla fe que obra por el amor\u00bb (G\u00e1 5.6, cf. 6.9s).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Para Lutero, esta \u00ablibertad del evangelio\u00bb estaba por encima de toda autoridad y de todas las leyes humanas. Le parec\u00eda que el sistema papal era una intolerable contradicci\u00f3n a esta libertad evang\u00e9lica; \u00abel papa\u00bb \u0097escribi\u00f3\u0097, \u00abhab\u00eda dejado de ser un obispo, para convertirse en un dictador\u00bb (S. S. Wolin, Pol\u00edtica y perspectiva, p. 158). Era imperativo restaurar \u00abnuestra noble libertad cristiana\u00bb, pues, \u00abse debe permitir que cada persona escoja libremente\u00bb (ibid, pp. 156, 158).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Desde el tiempo de los fariseos, la mentalidad legalista, basada en la autosuficiencia de los m\u00e9ritos propios, siempre ha conducido a dos extremos: a ser fariseo o a ser publicano. El fariseo est\u00e1 segur\u00edsimo de su propia justicia, basado en obras de moralismo externo, pero, de hecho, no es ni justo ni realmente libre. El publicano, en cambio, se desespera por su falta de m\u00e9rito y su insuperable fracaso en lograr su propia vindicaci\u00f3n. Pero ninguno de los dos puede obrar el bien con libertad, puesto que lo realizan s\u00f3lo como medio para alcanzar su propia auto-justificaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El mensaje evang\u00e9lico rompe este c\u00edrculo vicioso. Dios en su gracia divina recibe al injusto y lo justifica, \u00abno por obras, sino para buenas obras\u00bb (Ef 2.8\u009610). La gracia (x\u00e1ris) de Dios despierta nuestra gratitud (euxarist\u00eda) y nos transforma en nuevas personas que buscamos cumplir la voluntad de aquel que nos ha redimido. (2)\u00a0 De esa manera, la gracia de Dios nos libera tanto del legalismo y moralismo como del fide\u00edsmo (3) \u00a0y de la \u00abgracia barata\u00bb de una fe puramente formal y verbal. La gracia nos hace libres para obrar el bien, no para lograr por nosotros mismos nuestra justificaci\u00f3n ante Dios, sino para agradecer y glorificar a aquel que nos justific\u00f3 por fe.<\/P><br \/>\n<P class=p2 align=justify><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>La sola scriptura nos libera del autoritarismo dogm\u00e1tico<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La misma paradoja liberadora aparece en la afirmaci\u00f3n de la sola autoridad normativa de la palabra de Dios. El principio de sola scriptura relativiza, necesariamente, toda tradici\u00f3n y toda autoridad humana, aun las eclesi\u00e1sticas. Ninguna autoridad humana puede imponerse sobre la conciencia del creyente, si no puede fundamentarse en las Escrituras. Lo expres\u00f3 Lutero elocuentemente en su defensa ante la Dieta de Worms (1521):<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00abMi conciencia es cautiva de la palabra de Dios. Si no me demuestran por las Escrituras y por razones claras (no acepto la autoridad de papas y concilios, pues se contradicen), no puedo ni quiero retractarme de nada, porque ir contra la conciencia es tan peligroso como errado. Que Dios me ayude. Am\u00e9n\u00bb. (4)<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>A\u00f1os despu\u00e9s Lutero declaraba: \u00abSoy te\u00f3logo cristiano. Quiero creer libremente y no ser esclavo de la autoridad de nadie. Confesar\u00e9 con confianza lo que me parece cierto\u00bb. En su monumento en Worms se escribieron estas palabras de su autor\u00eda: \u00abLos que conocen verdaderamente a Cristo nunca pueden permanecer esclavos de ninguna autoridad humana\u00bb. \u00abLa palabra de Dios,\u00bb \u0097escribi\u00f3 Lutero\u0097 \u00abque ense\u00f1a la libertad plena, no debe ser limitada\u00bb (Wolin, ibid., p. 155).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00a1Qu\u00e9 palabras de libertad teol\u00f3gica! Su total sumisi\u00f3n a la palabra de Dios lo hac\u00eda libre frente a dogmatismos, magisterios, concilios y papas. En la medida en que seamos realmente b\u00edblicos, seremos libres para \u00abexaminarlo todo\u00bb a la luz de las Escrituras y de las evidencias, hoy no menos que en los tiempos de Lutero.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Mart\u00edn Lutero insist\u00eda con vehemencia en la \u00fanica, exclusiva e incondicional autoridad de la palabra de Dios, que cuidadosa y evang\u00e9licamente interpretada. S\u00f3lo el evangelio y las Escrituras poseen autoridad sobre la conciencia del creyente. Por las Escrituras y por la gracia redentora de Dios, somos libres de cualquier otra autoridad que pretenda imponerse sobre nuestra conciencia.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Estudiosos de la Reforma han denominado esta afirmaci\u00f3n \u00abel principio protestante\u00bb: s\u00f3lo Dios mismo es absoluto, s\u00f3lo su Palabra puede ostentar autoridad final. Cualquier otro absoluto no es Dios, sino un \u00eddolo. Por lo mismo, s\u00f3lo las Escrituras, fiel y cuidadosamente interpretadas en la comunidad creyente, pueden fundamentar art\u00edculos de fe. Ni el papa ni los concilios, ni las tradiciones ni los pastores ni los profesores de teolog\u00eda, pueden imponer sus criterios con autoridad obligatoria.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Sin embargo, a menudo pasa lo contrario (no s\u00f3lo con los Testigos de Jehov\u00e1 sino con muchos que se llaman a s\u00ed mismos \u00abb\u00edblicos\u00bb y \u00abevang\u00e9licos\u00bb): se levantan tambi\u00e9n en nuestro medio peque\u00f1os \u00abpapas protestantes\u00bb con su \u00absanto oficio\u00bb, con el cual pretenden imponer sus tradicionalismos y dogmatismos, y condenar (sin pruebas b\u00edblicas con la m\u00e1s m\u00ednima seriedad) a todo aquel que no est\u00e9 de acuerdo con las creencias de ellos. Sin darse cuenta, regresan al autoritarismo dogm\u00e1tico contra el cual Lutero se hab\u00eda levantado, como los judeocristianos de Galacia tambi\u00e9n hab\u00edan vuelto al legalismo antievang\u00e9lico y antib\u00edblico. Pero ser b\u00edblico es ser mentalmente libre, abierto y cr\u00edtico. No se puede ser b\u00edblico y seguir siendo cerrado y dogm\u00e1tico.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00a1Qu\u00e9 libertad la de Lutero, ante toda autoridad, tradici\u00f3n, opini\u00f3n y criterio humanos! \u00bfY por qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo consigui\u00f3 Lutero tal osad\u00eda para reclamar esa libertad para su propia conciencia? Aunque su postura pareciera arrogante y an\u00e1rquica, la fuerza de su libertad evang\u00e9lica pose\u00eda una energ\u00eda totalmente distinta: \u00abMi conciencia es cautiva de la palabra de Dios\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Para Lutero, la obediencia evang\u00e9lica a Dios y a su Santa Palabra poseen como corolario la liberaci\u00f3n evang\u00e9lica de toda autoridad, tradici\u00f3n o heteronom\u00eda (5)\u00a0que pretendieran ser absolutas (idol\u00e1tricas) frente a la exclusiva autoridad normativa de la palabra viva de Dios. Lutero explic\u00f3 este concepto con notable elocuencia en su tratado \u00abSobre la libertad cristiana\u00bb, en 1520: porque el cristiano est\u00e1 sometido incondicionalmente a la palabra liberadora del evangelio, \u00abel cristiano es el m\u00e1s libre de todos los seres humanos\u00bb (cf. Ro 6.16\u009618).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Bien lo expresa el himno, \u00abCaut\u00edvame Se\u00f1or, y libre en ti ser\u00e9\u00bb. Eso se aplica tambi\u00e9n a nuestro pensamiento y a nuestras actitudes: cuando nuestra conciencia es cautiva de la palabra de Dios y del glorioso evangelio, no podr\u00e1 ser nunca cautiva de tradiciones ni de autoridades humanas que pretendan colocarse al nivel de \u0097o incluso por encima de\u0097 la palabra de Dios. Sola scriptura, sola gratia, sola fide: \u00a1mensaje de aut\u00e9ntica libertad evang\u00e9lica para la conciencia de todos los cristianos hoy tambi\u00e9n!<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>El sacerdocio de todos los fieles nos libera del clericalismo<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La afirmaci\u00f3n reformada del sacerdocio universal de todos los fieles (1Pe 2.9; Ap 1.6; 5.10) impulsa, l\u00f3gicamente, un proceso de progresiva democratizaci\u00f3n dentro de la Iglesia, y por consiguiente dentro del mundo moderno. Para Lutero, todo cristiano es un sacerdote y un ministro de Dios, y toda la vida, todo empleo y oficio, son vocaci\u00f3n divina dentro del mundo. \u00abUna lechera puede orde\u00f1ar las vacas para la gloria de Dios\u00bb, afirmaba Lutero. En un pasaje a\u00fan m\u00e1s atrevido, sosten\u00eda que \u00abtodos los cristianos son sacerdotes, y todas las mujeres sacerdotisas, j\u00f3venes o viejos, se\u00f1ores o siervos, mujeres o doncellas, letrados o laicos, sin diferencia alguna\u00bb (W.A. 6,370; R. Garc\u00eda-Villoslada, Mart\u00edn Lutero, Tomo. I, p.467).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>A\u00fan as\u00ed, ciertamente los reformadores no se guiaron por este principio hasta sus \u00faltimas consecuencias. Conservaron mucho del clericalismo heredado de largos siglos de tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica. Sin embargo, algunos, conocidos como anabautistas de la Reforma Radical, llevaron el principio del sacerdocio universal a un paso adelante de manera notable. Hoy d\u00eda, tanto en c\u00edrculos cat\u00f3licos como protestantes, se reconocen los carismas de todos los fieles y se cuestiona constantemente el clericalismo y el autoritarismo que, lamentablemente, han prevalecido en la iglesia protestante como tambi\u00e9n en la cat\u00f3lica.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>El paso de la Edad Media al mundo moderno signific\u00f3 un cuestionamiento radical del autoritarismo medieval e impuls\u00f3 la marcha de una serie de libertades humanas que hoy d\u00eda damos por sentadas. En ese proceso, Mart\u00edn Lutero desempe\u00f1\u00f3 un papel decisivo. Su mensaje de gracia evang\u00e9lica nos libera del legalismo (autoritarismo \u00e9tico). Su insistencia en la autoridad b\u00edblica, interpretada cr\u00edtica y cient\u00edficamente, nos libera del tradicionalismo (autoritarismo doctrinal). Su ense\u00f1anza del sacerdocio universal de todos los fieles comenz\u00f3 a liberarnos del clericalismo (autoritarismo eclesi\u00e1stico).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Lutero lanz\u00f3 una cruzada tenaz contra las estructuras autoritarias de la iglesia medieval. En su tratado \u00abTodas y cada una de las pr\u00e1cticas de la Iglesia\u00bb, (1520) escribi\u00f3: \u00abson estorbadas, y enredadas, y amenazadas por las pestilentes, ignorantes e irreligiosas ordenanzas artificiales. No hay esperanza de cura, a menos que todas las leyes establecidas por el hombre, cualquiera que sea su duraci\u00f3n, sean derogadas para siempre. Cuando hayamos recobrado la libertad del evangelio, debemos juzgar y gobernar de acuerdo con \u00e9l en todos los aspectos\u00bb (Woolf I, p.303, en Wolin p. 156). Al denunciar la tiran\u00eda del Vaticano, Lutero exig\u00eda a la Iglesia \u00abrestaurar nuestra noble libertad cristiana\u00bb (Wolin p.158) tambi\u00e9n en las iglesias evang\u00e9licas.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify><B>\u00abLa iglesia reformada siempre reform\u00e1ndose\u00bb nos libera del tradicionalismo est\u00e1tico<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Otra consigna de la Reforma, cuya importancia no puede ser exagerada, rezaba \u00abecclesia reformata semper reformanda\u00bb (iglesia reformada siempre reform\u00e1ndose). Es impresionante que los reformadores hayan pose\u00eddo la humildad y la flexibilidad de ver su movimiento como inconcluso, con necesidad de continua revisi\u00f3n. Sab\u00edan que su encuentro con la palabra de Dios hab\u00eda introducido en la historia nuevas fuerzas de transformaci\u00f3n, pero (a lo menos en sus mejores momentos) no sosten\u00edan ilusiones de haber concluido la tarea. Su gran m\u00e9rito hist\u00f3rico fue el de haber realizado un buen comienzo, muy din\u00e1mico, y precisamente de no pretender haber pronunciado la \u00faltima palabra per saecula saeculorum.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>En los movimientos hist\u00f3ricos se observa un fen\u00f3meno t\u00edpico, que consiste en que, despu\u00e9s de comenzar con la espont\u00e1nea creatividad de una b\u00fasqueda din\u00e1mica, poco a poco su ideolog\u00eda se va institucionalizando hasta perder casi totalmente la flexibilidad de sus inicios y su capacidad original de sorprender. En muchos casos, este proceso llega a un estado senil de arterioesclerosis institucional.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>De hecho, esto es lo que pas\u00f3 en gran parte con la Reforma protestante. Sus sucesores redujeron los explosivos descubrimientos de los fundadores (especialmente la \u00abteolog\u00eda irregular\u00bb de Lutero mismo) en un nuevo escolasticismo ortodoxo, sea de corte luterano o calvinista. El proceso din\u00e1mico de los inicios se petrific\u00f3 en un sistema r\u00edgido y cerrado. Siglos despu\u00e9s el fundamentalismo norteamericano resucitaba a ese escolasticismo protestante en una nueva reencarnaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Los reformadores anticiparon este peligro, e implantaron en su teolog\u00eda defensas contra esa excesiva institucionalizaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n. En parte por factores adversos del siglo XVII, sobre todo el surgimiento del racionalismo esc\u00e9ptico, los sucesores de ellos buscaron una falsa seguridad en la \u00abfortaleza teol\u00f3gica\u00bb de su ortodoxia inflexible. Contra esta postura, los ataques de pensadores como Lessing resultaron devastadores. En el siglo XX, volvi\u00f3 a surgir con gran energ\u00eda el principio de ecclesia reformata semper reformanda.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>En ning\u00fan momento todas estas libertades deben significar libertinaje, ni en doctrina ni en conducta; eso significar\u00eda elegir el extremo opuesto del legalismo. Como lo ha expresado el te\u00f3logo franc\u00e9s Claude Geffre, necesitamos dogma (doctrina) pero sin dogmatismo, tradici\u00f3n pero sin tradicionalismo, y autoridad sin autoritarismo (La iglesia ante el riesgo de la interpretaci\u00f3n, Ediciones Cristiandad, 1983, p.69) y, podemos agregar, instituciones sin institucionalismo.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>\u00bfQu\u00e9 nos dicen hoy estos postulados fundamentales de la Reforma? (1) Nos desaf\u00edan a redescubrir constantemente el significado de las Buenas Nuevas y la fuerza de la libertad evang\u00e9lica, que resultaron tan caras para los reformadores. (2) Nos llaman al continuo trabajo de ex\u00e9gesis b\u00edblica, seria, cient\u00edfica, cr\u00edtica y evang\u00e9lica, individual y corporativa: s\u00f3lo en la cuidados\u00edsima interpretaci\u00f3n de la palabra de Dios se hallar\u00e1 la libertad evang\u00e9lica del pueblo de Dios y de la teolog\u00eda. (3) Nos llaman a un profundo respeto hacia los dem\u00e1s hermanos y hermanas, al buscar juntos la voluntad del Se\u00f1or en esa obediencia a la Palabra que es tambi\u00e9n una sana libertad ante toda palabra humana. En las muy sabias palabras de un antiguo refr\u00e1n de la Iglesia: \u00aben lo esencial (lo b\u00edblico y evang\u00e9lico), unidad; en lo no-esencial (opiniones, tradiciones, costumbres), libertad; en todo, caridad\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p2 align=justify><\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Bibliograf\u00eda<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nGarc\u00eda-Villoslada, Ricardo, Mart\u00edn Lutero. El fraile hambriento de Dios, vol. I, Madrid, BAC, 1973.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nGeffr\u00e9, Claude, El cristianismo ante el riesgo de la interpretaci\u00f3n, Madrid, Cristiandad, 1984.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nWolin, Sheldon S, Pol\u00edtica y Perspectiva, Buenos Aries, Amorrortu, 1960.<\/LI><\/UL><br \/>\n<P class=p2 align=justify>El art\u00edculo es una conferencia dictada en la consulta sobre la Reforma (CIC de Cuba y CLAI) en la Habana, octubre, 2002. Se tom\u00f3 del libro Haciendo teolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina, Tomo I, Editorial SEBILA, San Jos\u00e9, Costa Rica, \u00a92006 pp 241-247. Se usa con permiso del autor. DesarrolloCristiano.com, derechos reservados.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>(1) Esto lo reconoci\u00f3 Jos\u00e9 Mart\u00ed cuando escribi\u00f3 que \u0093todo hombre libre debe colgar en su muro, como el de un redentor, el retrato de Mart\u00edn Lutero\u0094 (citado por Alfonso Rodr\u00edguez en La Nueva Democracia, octubre de 1952).<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>(2) Karl Barth dec\u00eda a menudo que las dos palabras m\u00e1s importantes para la fe evang\u00e9lica son \u00abgracia\u00bb (palabra central de toda la teolog\u00eda) y \u00abgratitud\u00bb (motivo central de toda la \u00e9tica), Cf. el inicio de la Confesi\u00f3n de Heidelberg.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>(3) Tendencia teol\u00f3gica que insiste especialmente en la fe, disminuyendo la capacidad de la raz\u00f3n para conocer las verdades religiosas.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>(4) Ponemos a un lado las preguntas sobre la historicidad de esta declaraci\u00f3n o de su formulaci\u00f3n precisa. No cabe duda de que corresponde al momento hist\u00f3rico y expresa la convicci\u00f3n de Lutero.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>(5) Condici\u00f3n de la voluntad que se rige por imperativos que est\u00e1n fuera de ella misma.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Stam Sorprende y es de lamentar que los evang\u00e9licos de hoy desde\u00f1en el tema de la libertad cristiana. De hecho, dicho tema es, sin lugar a dudas, central en todo el movimiento de la Reforma. La Reforma fue, en su sentido m\u00e1s profundo, un proceso liberador en todas sus dimensiones. Algunas reflexiones sobre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristo-nos-hizo-libres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1Cristo nos hizo libres!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}