{"id":32245,"date":"2016-06-13T11:58:01","date_gmt":"2016-06-13T16:58:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-vivimos-la-memoria-de-los-difuntos-de-forma-cristiana-o-pagana\/"},"modified":"2016-06-13T11:58:01","modified_gmt":"2016-06-13T16:58:01","slug":"papa-vivimos-la-memoria-de-los-difuntos-de-forma-cristiana-o-pagana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-vivimos-la-memoria-de-los-difuntos-de-forma-cristiana-o-pagana\/","title":{"rendered":"Papa: \u00bfVivimos la memoria de los difuntos de forma cristiana o&nbsp;pagana?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Radio Vaticano<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas:<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHoy quisiera hablar de una realidad muy bella de nuestra fe, es decir de la &ldquo;comuni&oacute;n de los santos&rdquo;. El <em>Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica<\/em> nos recuerda que con esta expresi&oacute;n se entienden dos realidades: la comuni&oacute;n en las cosas santas y la comuni&oacute;n entre las personas santas (n.948). Me detengo en el segundo significado: se trata de una verdad de las m&aacute;s consoladoras de nuestra fe, ya que nos recuerda que <strong>no estamos solos sino que existe una comuni&oacute;n de vida entre todos los que pertenecen a Cristo. Una comuni&oacute;n que nace de la fe<\/strong>; de hecho, el t&eacute;rmino &ldquo;santos&rdquo; se refiere a los que creen en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s y se han incorporado a &Eacute;l en la Iglesia mediante el Bautismo. Por<em> Hcht<\/em> 9,13.32.41; <em>Rm<\/em> 8,27; <em>1 Cor<\/em> 6,1).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Evangelio de Juan testifica que, <strong>antes de su Pasi&oacute;n, Jes&uacute;s rez&oacute; al Padre por la comuni&oacute;n entre los disc&iacute;pulos<\/strong>, con estas palabras: &ldquo;Para que todos sean una sola cosa; como t&uacute;, Padre, est&aacute;s en m&iacute; y yo en ti, est&eacute;n tambi&eacute;n ellos en nosotros, para que el mundo crea que t&uacute; me has enviado&rdquo; (17,21). <strong>La Iglesia, en su verdad m&aacute;s profunda, <em>est&aacute; en comuni&oacute;n con Dios, <\/em>comuni&oacute;n de amor con Cristo y con el Padre en el Esp&iacute;ritu Santo, que se prolonga en una comuni&oacute;n fraterna. Esta relaci&oacute;n entre Jes&uacute;s y el Padre es la &ldquo;matriz&rdquo; del v&iacute;nculo entre nosotros los cristianos<\/strong>: si estamos &iacute;ntimamente insertos en esta matriz, en este horno de amor ardiente que es la Trinidad, entonces podemos convertirnos verdaderamente en un solo coraz&oacute;n y una sola alma entre nosotros, porque <strong>el amor de Dios destruye nuestros ego&iacute;smos<\/strong>, nuestros prejuicios, nuestras divisiones internas y externas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si existe este enraizarnos en la fuente del Amor, que es Dios, entonces se verifica tambi&eacute;n el movimiento rec&iacute;proco: <strong>de los hermanos a Dios<\/strong>; la experiencia de la comuni&oacute;n fraterna me conduce a la comuni&oacute;n con Dios. Este es el segundo aspecto de la comuni&oacute;n de los santos que quisiera destacar: <strong><em>nuestra fe necesita del apoyo de los dem&aacute;s, <\/em>especialmente en los momentos dif&iacute;ciles<\/strong>. &iexcl;Qu&eacute; bello es sostenernos los unos a los otros en la aventura maravillosa de la fe! Digo esto, porque <strong>la tendencia de encerrarnos en lo privado ha influido tambi&eacute;n el &aacute;mbito religioso, as&iacute; que muchas veces nos cuesta pedir ayuda espiritual<\/strong> de los que comparten con nosotros la experiencia cristiana. &iquest;Qui&eacute;n de nosotros no ha experimentado inseguridades, se ha perdido o ha tenido dudas en el camino de la fe? Todo esto no debe sorprendernos, porque somos seres humanos, marcados por la fragilidad y los l&iacute;mites. Sin embargo, en estos momentos dif&iacute;ciles <strong>es necesario confiar en la ayuda de Dios, mediante la oraci&oacute;n filial y, al mismo tiempo, es importante encontrar el coraje y la humildad de abrirse a los dem&aacute;s.<\/strong> En la comuni&oacute;n de los santos somos una gran familia donde todos los componentes se ayudan y se apoyan entre ellos. Pregunt&eacute;monos: <strong>&iquest;sabemos compartir con los dem&aacute;s, especialmente con los que forman parte de nuestra parroquia, asociaci&oacute;n, movimiento o grupos, las experiencias de nuestro itinerario de fe, buscando la ayuda fraterna de la oraci&oacute;n y del consuelo espiritual? Y por otro lado &iquest;estamos disponibles para escuchar y ayudar a los que se dirigen a nosotros?<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y vamos con otro aspecto: <strong>la comuni&oacute;n de los santos <em>va m&aacute;s all&aacute; de la vida terrena, va m&aacute;s all&aacute; de la muerte y dura para siempre<\/em><\/strong><em>. <\/em>La comuni&oacute;n espiritual que nace del Bautismo no se destruye con la muerte, sino que, gracias a la Resurrecci&oacute;n de Cristo, est&aacute; destinada a encontrar la plenitud en la vida eterna. Hay un v&iacute;nculo profundo e indisoluble entre los que todav&iacute;a son peregrinos en este mundo y los que han cruzado el umbral de la muerte para entrar en la eternidad. <strong>Todos los bautizados aqu&iacute; en la tierra, las almas que son purificadas en el Purgatorio y los beatos que ya est&aacute;n en el Para&iacute;so forman una &uacute;nica gran familia.<\/strong> <strong>Esta comuni&oacute;n entre la tierra y el cielo se da especialmente en la oraci&oacute;n de la intercesi&oacute;n que es la m&aacute;s alta forma de solidaridad y que es la base de la celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica de Todos los Santos y de la Conmemoraci&oacute;n de los fieles difuntos <\/strong>que viviremos en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. <strong>La memoria de los difuntos es muy sentida, pero deber&iacute;amos preguntarnos: &iquest;la vivimos de forma cristiana o pagana? &iquest;Se basa sobre la fe en un Cristo muerto y resucitado? &iquest;O en una mezcla de creencia y de miedo que poco tiene que ver con el Evangelio? &iquest;Confiamos a nuestros familiares, amigos y conocidos difuntos en la oraci&oacute;n? &iquest;Los sentimos cercanos en la gran compa&ntilde;&iacute;a espiritual de la Iglesia especialmente mediante la Eucarist&iacute;a?<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nQueridos amigos, <strong>&iexcl;redescubramos la belleza de la fe en la comuni&oacute;n de los santos!<\/strong> Una realidad que nos afecta mientras somos peregrinos en el tiempo, en la cual, con la gracia de Dios, viviremos para siempre.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Radio Vaticano Queridos hermanos y hermanas: &nbsp; Hoy quisiera hablar de una realidad muy bella de nuestra fe, es decir de la &ldquo;comuni&oacute;n de los santos&rdquo;. 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