{"id":32258,"date":"2016-06-13T11:58:33","date_gmt":"2016-06-13T16:58:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alvaro-me-ayudo-a-mi-y-yo-a-el\/"},"modified":"2016-06-13T11:58:33","modified_gmt":"2016-06-13T16:58:33","slug":"alvaro-me-ayudo-a-mi-y-yo-a-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/alvaro-me-ayudo-a-mi-y-yo-a-el\/","title":{"rendered":"\u00c1lvaro me ayud\u00f3 a m\u00ed y yo, a&nbsp;\u00e9l"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Revista Misi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Su hijo estuvo en parada cardiaca durante m&aacute;s de 30 minutos. Tras rezar sin descanso la oraci&oacute;n de la estampita de &Aacute;lvaro del Portillo y sin ayuda m&eacute;dica alguna, su coraz&oacute;n volvi&oacute; a latir solo. Gracias a esta mediaci&oacute;n milagrosa, el sucesor de san Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer al frente del Opus Dei ser&aacute; beatificado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos&eacute; Ignacio es hoy un ni&ntilde;o alegre, bail&oacute;n y futbolero. Le encantan los tallarines con salsa de tomate y dice que de mayor quiere ser cantante. Esto no tendr&iacute;a nada de especial en cualquier otro ni&ntilde;o, pero en el caso de Jos&eacute; Ignacio, poder hablar de su futuro es un aut&eacute;ntico milagro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Naci&oacute; hace diez a&ntilde;os con 1,7 kg, una cardiopat&iacute;a cong&eacute;nita y un onfalocele &ndash;una grave malformaci&oacute;n que impide que la pared abdominal se cierre y que provoca que los intestinos se desarrollen en el exterior del cuerpo&ndash;. A los dos d&iacute;as de nacer, le hicieron la primera intervenci&oacute;n para intentar cerrar su abdomen, pero el beb&eacute; sufri&oacute; una crisis cardiaca muy grave y los m&eacute;dicos tuvieron que terminar la operaci&oacute;n de forma precipitada.<\/p>\n<p align=\"justify\">A partir de entonces, las crisis de coraz&oacute;n fueron frecuentes, y una de ellas culmin&oacute; en un paro cardiaco que dur&oacute; m&aacute;s de 30 minutos. Jos&eacute; Ignacio Rodr&iacute;guez, uno de los m&eacute;dicos que le atendi&oacute;, asegura que el ni&ntilde;o lleg&oacute; a estar cl&iacute;nicamente muerto: &ldquo;Todos los que est&aacute;bamos all&iacute; hicimos lo que t&eacute;cnicamente &eacute;ramos capaces; pero hubo algo que no hicimos nosotros&rdquo;. Su madre, la chilena Susana Wilson cuenta a la <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/revistamision.com\/articulos.php?revista=57&amp;articulo=3\">revista Misi&oacute;n<\/a> todo lo que pas&oacute;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;C&oacute;mo pasaron esa media hora en la que su hijo estuvo en parada cardiaca?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEst&aacute;bamos en casa de mis suegros y nos llamaron para avisarnos de que Jos&eacute; Ignacio estaba muy mal. Como nunca antes nos hab&iacute;an llamado, pensamos que lo que suced&iacute;a deb&iacute;a ser muy grave. Al llegar a la cl&iacute;nica, nos dijeron que lo estaban reanimando. Me abrac&eacute; a mi suegro y me puse a rezar la estampita de don &Aacute;lvaro sin parar. Al momento apareci&oacute; mi marido, que estaba aparcando el coche, y se uni&oacute; a rezar con nosotros. Toda la familia nos pusimos a rezar sin parar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Poco despu&eacute;s, nos avisaron de que hab&iacute;a recuperado la frecuencia cardiaca. El doctor, muy impresionado, pregunt&oacute; que a qui&eacute;n nos hab&iacute;amos encomendado. Pero, como segu&iacute;a muy mal, estuvimos toda esa tarde rezando. Con una amiga, nos pusimos a rezar la estampita sin descanso.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Por qu&eacute; decidieron encomendarse a don &Aacute;lvaro y no al mismo san Josemar&iacute;a u otro santo conocido?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLo hicimos por sugerencia de mi madre. Ella hab&iacute;a sido operada, se hab&iacute;a encomendado a don &Aacute;lvaro y sinti&oacute; su cercan&iacute;a. A ra&iacute;z de eso, yo tambi&eacute;n le ped&iacute; a don &Aacute;lvaro que me ayudara con mi hijo; si todo sal&iacute;a bien, yo me encargar&iacute;a de presentar los papeles para la causa de beatificaci&oacute;n. Siempre me imagin&eacute; que ten&iacute;a que suceder un milagro, no pod&iacute;a ser otra cosa. San Josemar&iacute;a ya era santo, y, de alguna manera, con mi petici&oacute;n a don &Aacute;lvaro, &eacute;l me ayudaba a m&iacute; y yo, lo ayudaba a &eacute;l.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Al d&iacute;a siguiente de la parada cardiaca, uno de los m&eacute;dicos pregunt&oacute; que a qu&eacute; hora hab&iacute;a fallecido su hijo. &iquest;Lleg&oacute; el ni&ntilde;o a estar cl&iacute;nicamente muerto?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl doctor que pregunt&oacute; eso fue el mismo que nos dijo que hab&iacute;a recuperado la frecuencia cardiaca, y, como sab&iacute;a todo lo que hab&iacute;a pasado, creo que no ten&iacute;a muchas esperanzas de que siguiera vivo. Cuando se cumplieron los 30 minutos de reanimaci&oacute;n, los doctores siguieron el protocolo, que consiste en disminuir las maniobras de reanimaci&oacute;n. Sin mediar ayuda m&eacute;dica alguna, Jos&eacute; Ignacio recuper&oacute; la frecuencia cardiaca. Yo le pregunt&eacute; al doctor c&oacute;mo era posible y &eacute;l me dijo que Jos&eacute; Ignacio nos hab&iacute;a mirado desde el cielo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Qu&eacute; ha llevado a constatar que la curaci&oacute;n ha sido un aut&eacute;ntico milagro y no un logro del equipo m&eacute;dico que lo atendi&oacute;?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPrincipalmente, lo bien que est&aacute;. &Eacute;l deber&iacute;a de haber quedado postrado en una cama o morir; sin embargo, hoy lleva una vida normal. En ese episodio no s&oacute;lo se produjo un paro cardiaco, sino que perdi&oacute; tres veces el volumen de su sangre por la hemorragia que sufri&oacute;. Eso es muy peligroso en un adulto, pero m&aacute;s a&uacute;n en un ni&ntilde;o de ese peso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los doctores fueron los que primero dijeron que para ellos no ten&iacute;a explicaci&oacute;n. Por otro lado, se abri&oacute; un tribunal eclesi&aacute;stico que reuni&oacute; toda la informaci&oacute;n m&eacute;dica, desde la ficha y la entrevista a los doctores hasta los ex&aacute;menes y las revisiones de Jos&eacute; Ignacio con m&eacute;dicos ajenos al episodio.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Por qu&eacute; creen que Dios ha permitido la curaci&oacute;n de su hijo?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNos hemos preguntado eso muchas veces y nos damos cuenta de que tanto Jos&eacute; Ignacio como nosotros tenemos una gran misi&oacute;n que Dios nos ha encomendado. Quiz&aacute; esto que ha sucedido sea parte de esa misi&oacute;n: servir de esperanza para quienes tienen poca o ninguna fe.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Qu&eacute; sienten al saber que gracias a este milagro &Aacute;lvaro del Portillo ser&aacute; proclamado beato?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nUna enorme alegr&iacute;a. Pero tambi&eacute;n viene a confirmar que, efectivamente, todo lo que sucedi&oacute; es gracias a la acci&oacute;n de Dios obrada a trav&eacute;s de don &Aacute;lvaro. Para m&iacute;, personalmente, cumpl&iacute; con mi acuerdo: don &Aacute;lvaro me ayud&oacute; a m&iacute; y yo, a &eacute;l.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cre&iacute;an antes en los milagros?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nS&iacute;; de alguna manera, todo lo que nos rodea es un milagro. La vida, la familia, los sucesos importantes de nuestra vida&#8230; son gracias a Dios. En la vida podemos tener sucesos extraordinarios que no tienen una explicaci&oacute;n a nuestros ojos, pero claramente es Dios el que est&aacute; ah&iacute;, interviniendo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Se siguen encomendando a don &Aacute;lvaro del Portillo?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSiempre. En cada operaci&oacute;n que ha tenido Jos&eacute; Ignacio, en mis partos, en los momentos importantes para la familia, don &Aacute;lvaro nos acom&shy;pa&ntilde;a.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Qu&eacute; ha cambiado en sus vidas tras haber vivido esta experiencia?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara nosotros hay un antes y un despu&eacute;s. Antes de esto viv&iacute;amos la fe desde la distancia: cumpl&iacute;amos con los deberes de un cristiano pero no ten&iacute;amos cercan&iacute;a con Dios. Pero esto nos hizo darnos cuenta de que somos privilegiados de Dios y de que cada d&iacute;a tenemos mucho que agradecerle.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos quiere infinitamente y est&aacute; cada d&iacute;a esper&aacute;ndonos. Somos nosotros quienes debemos dar ahora el paso. Tambi&eacute;n como familia nos ha unido mucho m&aacute;s y como matrimonio hemos salido fortalecidos.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Revista Misi\u00f3n Su hijo estuvo en parada cardiaca durante m&aacute;s de 30 minutos. Tras rezar sin descanso la oraci&oacute;n de la estampita de &Aacute;lvaro del Portillo y sin ayuda m&eacute;dica alguna, su coraz&oacute;n volvi&oacute; a latir solo. 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