{"id":32276,"date":"2016-06-13T11:59:13","date_gmt":"2016-06-13T16:59:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/son-necesarios-los-milagros-para-convertirse-en-santos\/"},"modified":"2016-06-13T11:59:13","modified_gmt":"2016-06-13T16:59:13","slug":"son-necesarios-los-milagros-para-convertirse-en-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/son-necesarios-los-milagros-para-convertirse-en-santos\/","title":{"rendered":"\u00bfSon necesarios los milagros para convertirse en&nbsp;santos?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Habr&iacute;a bastado la noticia de que Juan Pablo II se convert&iacute;a oficialmente en Santo para la Iglesia junto a Juan XXIII para que diera la vuelta al mundo suscitando el inter&eacute;s general, pero la particularidad de que con respecto al &ldquo;Papa Bueno&rdquo; el Papa Francisco haya decidido aplazar el segundo milagro necesario para la canonizaci&oacute;n ha aumentado considerablemente la curiosidad.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Un milagro para ser beatos y dos para convertirse en santos. Esto es lo que prescribe la &ldquo;tarifa&rdquo; moderna de la Iglesia de Roma &ndash;dice humor&iacute;sticamente el titular del <em>Blitz quotidiano<\/em> (9 de julio) &ndash; pero, para acceder a las moradas celestes, de vez en cuando se recibe una &ldquo;ayudita&rdquo;. Este es el caso del Papa Roncalli que ser&aacute; santo pronto gracias a una derogaci&oacute;n querida por el actual Pont&iacute;fice, un solo milagro probado, en su caso puede bastar. Para el peri&oacute;dico se trata de una elecci&oacute;n &ldquo;exquisitamente pol&iacute;tica&rdquo; del Papa Francisco que se siente muy cercano a Juan XXIII, no solo por el trato humano y la capacidad de acercarse a la gente, sino tambi&eacute;n por la voluntad reformadora que anim&oacute; el Papa del Concilio.<br \/>\n&iquest;Pero cu&aacute;les son las reglas de la materia? &iquest;Es el caso del Papa Roncalli es una excepci&oacute;n en sentido estricto?<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSiempre seg&uacute;n <em>Blitz quotidiano <\/em>los dos milagros son, en verdad, una novedad relativa en la historia de la Iglesia, introducidos solo cinco siglos antes por el Papa Sixto V (1585-1590) y Urbano VIII (1623-1644), que establecen los procedimientos modernos de canonizaci&oacute;n. Durante los quince precedentes, y los respectivos Papas hechos santos, la regla de los dos milagros no val&iacute;an. &ldquo;Incluso &ndash;destaca la publicaci&oacute;n- para los Pont&iacute;fices desde Pedro hasta el 335, la santidad se ha reconocido autom&aacute;ticamente en virtud de su, digamos, dif&iacute;cil situaci&oacute;n operativa. Todos los obispos de Roma, hasta Constantino, son considerados m&aacute;rtires y por esto Santos. La situaci&oacute;n cambia en los siglos siguientes: en los doscientos a&ntilde;os posteriores a Constantino los pont&iacute;fices canonizados fueron unos veinte, con una media de uno cada diez a&ntilde;os. Despu&eacute;s no. En la Edad Media, de hecho, solo un sucesor de Pedro fue canonizado: Celestino V, el del gran rechazo, el &uacute;nico Papa, hasta Benedicto XVI, que dimiti&oacute;. Despu&eacute;s de tres siglos, en 1606 Pablo V canoniz&oacute; a Gregorio VII; por tanto se retoma la serie al final de 1800, al final del poder temporal de la Iglesia pero, concluye <em>Blitz quotidiano <\/em>&laquo;nunca antes se hab&iacute;a visto un &ldquo;doblete&rdquo; como el que, gracias a Francisco, se ver&aacute; este a&ntilde;o&raquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>El Post<\/em> (6 de julio) recuerda que, actualmente, seg&uacute;n a Constituci&oacute;n apost&oacute;lica <em>Divinius Perfectionis Magister<\/em>, promulgada en 1983 por Juan Pablo II, el proceso para convertirse en santo, es decir la canonizaci&oacute;n, requiere diversas condiciones y pasos: &ldquo;El candidato debe haber muerto al menos cinco a&ntilde;os antes, (a menos que no haya una dispensa del Papa, como hizo Benedicto XVI con Juan Pablo II), debe haber sido proclamado Siervo de Dios y despu&eacute;s Beato, y le deben haber reconocido al menos un milagro, si muri&oacute; m&aacute;rtir, o dos, si no ha sido martirizado&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&iquest;Entonces Roncalli? &iquest;C&oacute;mo se le puede canonizar si le &ldquo;falta&rdquo; un milagro? La palabra definitiva la tiene el vaticanista Andrea Tornielli que en <em>Vatican Insider<\/em> (15 de julio) explica c&oacute;mo puede suceder esto seg&uacute;n las fuentes autorizadas de <em>Avvenire<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">\nSi muchos recuerdan la petici&oacute;n de &ldquo;santo s&uacute;bito&rdquo; que se dio durante los funerales de Juan Pablo II, pocos saben que algo parecido pas&oacute; con Juan XXIII. En el pleno de los trabajos conciliares &ndash;relata la periodista Stefania Falasca en <em>Avvenire<\/em> &ndash; el te&oacute;logo Yves Congar escrib&iacute;a en su diario que el cardenal belga L&egrave;on Joseph Suenens quiso concluir su intervenci&oacute;n sobre el esbozo &ldquo;De Ecclesia&rdquo; pidiendo la canonizaci&oacute;n por aclamaci&oacute;n de Juan XXIII. &ldquo;Un objetivo este &ndash;escrib&iacute;a Congar- que obtener enseguida&rdquo;. Una petici&oacute;n compartida por muchos otros padres conciliares y por miles de fieles que lloraban la desaparici&oacute;n del pont&iacute;fice de Sotto il Monte.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl pasado 5 de julio el Papa Francisco promulg&oacute; el decreto sobre el milagro por intercesi&oacute;n del beato Juan Pablo II y contempor&aacute;neamente aprob&oacute; los votos favorables expresados por la Sesi&oacute;n Ordinaria de los cardenales y de los obispos para la canonizaci&oacute;n &ldquo;pro gratia&rdquo; del beato Juan XXIII. &ldquo;Esto quiere decir &ndash;escribe <em>Avvenire<\/em> &ndash; que el Papa Bergoglio ha acogido favorablemente las motivaciones presentadas por la Congregaci&oacute;n de los Santos sobre la petici&oacute;n de la postulaci&oacute;n de la causa de Juan XXIII, para poder proceder a su canonizaci&oacute;n incluso en ausencia de un milagro formalmente reconocido, como sucede en la pr&aacute;ctica para llegar a la proclamaci&oacute;n de la santidad&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa posibilidad de proclamar la santidad tambi&eacute;n en ausencia de un milagro cient&iacute;fica y teol&oacute;gicamente demostrado, confirma <em>Avvenire<\/em>, no es una novedad absoluta: se trata sobre todo de una &ldquo;excepci&oacute;n contemplada en la pr&aacute;ctica, que ha tenido varios precedentes&rdquo;.<br \/>\nRecientemente, por ejemplo, se dio el caso de los Santos M&aacute;rtires chinos (Agust&iacute;n Zhao Rong y 119 compa&ntilde;eros) proclamados santos por Juan Pablo II en el 2000. &ldquo;Los m&aacute;rtires &ndash;recuerda <em>Avvenire<\/em> -, a los que la Iglesia recuerda el 9 de julio, llegaron a la beatificaci&oacute;n por el procedimiento regular en momentos diversos. Sus causas se unificaron y, con la firma del decreto &ldquo;de signis&rdquo; Juan Pablo II, los dispensaron del milagro, los inscribi&oacute; directamente entre los santos el 1&ordm; de octubre del a&ntilde;o del Gran Jubileo. Los elementos que lo llevaron a esta determinaci&oacute;n por parte del Papa Wojtyla fueron: una indiscutible y creciente fama signorum (es decir una fama de signos y milagros) atribuida a ellos despu&eacute;s de la beatificaci&oacute;n y la influencia especial que su memoria hab&iacute;a ejercitado en la perseverancia de la fe en contextos extremos y dif&iacute;ciles&rdquo;.<br \/>\nEn el caso de Juan XXIII las razones principales por las que proceder a la canonizaci&oacute;n son esencialmente dos: &ldquo;La primera tiene que ver con la excepcional amplitud del culto lit&uacute;rgico ya reconocido al beato, que, previa petici&oacute;n de autorizaci&oacute;n, fue concedido por la Santa Sede a distintas di&oacute;cesis del mundo, de Asia a las Am&eacute;ricas. La memoria lit&uacute;rgica de Juan XXIII, oficialmente inscrita en el calendario de las Iglesias particulares, de hecho se configura como similar a la de un santo canonizado&rdquo;. &ldquo;A este culto &ndash;recuerda Avvenire- se une tambi&eacute;n una creciente fama de signos y milagros que acompa&ntilde;a en el pueblo de Dios la memoria del Papa bueno. A partir del d&iacute;a de su beatificaci&oacute;n, sucedida el 3 de septiembre del 2000, de hecho llegaron a la postulaci&oacute;n desde todas las partes del mundo, numerosas se&ntilde;alaciones de gracias y de favores obtenidos por intercesi&oacute;n del beato, a menudo acompa&ntilde;ados de documentaci&oacute;n m&eacute;dica. Cerca de unos veinte casos muy interesantes&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa segunda motivaci&oacute;n decisiva se le dio por el &ldquo;santo s&uacute;bito&rdquo; de los padres del Concilio Vaticano II que, justo despu&eacute;s de la muerte de Roncalli, &ldquo;hicieron esperar su inmediata canonizaci&oacute;n incluso como acto del mismo Concilio. Ning&uacute;n candidato a la canonizaci&oacute;n puede por tanto vanagloriarse actualmente de una excepcionalidad similar: un culto lit&uacute;rgico difundido ya en la Iglesia Universal y una petici&oacute;n de canonizaci&oacute;n por aclamaci&oacute;n expresa en un Concilio&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAqu&iacute; se &ldquo;desvelan&rdquo; las principales razones que el Papa Francisco ha aprobado para considerar el procedimiento de la canonizaci&oacute;n del Beato Juan XXIII. Ning&uacute;n &ldquo;descuento&rdquo; en la santidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team Habr&iacute;a bastado la noticia de que Juan Pablo II se convert&iacute;a oficialmente en Santo para la Iglesia junto a Juan XXIII para que diera la vuelta al mundo suscitando el inter&eacute;s general, pero la particularidad de que con respecto al &ldquo;Papa Bueno&rdquo; el Papa Francisco haya decidido aplazar el segundo milagro necesario &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/son-necesarios-los-milagros-para-convertirse-en-santos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfSon necesarios los milagros para convertirse en&nbsp;santos?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}