{"id":3238,"date":"2015-12-01T01:10:25","date_gmt":"2015-12-01T06:10:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/exitomania-pastoral\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:25","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:25","slug":"exitomania-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/exitomania-pastoral\/","title":{"rendered":"\u00bfExitoman\u00eda pastoral?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Alfredo C. Smith<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El \u00e9xito es quiz\u00e1 el trofeo m\u00e1s apetecible de nuestro tiempo, y el terreno religioso, no por ser religioso queda exonerado de esta fiebre \u00abexitista\u00bb tan propia de este siglo. Si embargo, lo que Cristo espera de nosotros no es \u00ab\u00e9xito\u00bb sino fidelidad, confiabilidad y obediencia.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p3 align=justify>El \u00e9xito es quiz\u00e1 el trofeo m\u00e1s apetecible de nuestro tiempo. Todo el montaje publicitario, empresarial, profesional, educacional, deportivo, financiero y pol\u00edtico se centra en la urgencia de alcanzar \u00e9xito. Sin este ingrediente nada resulta \u00fatil para conseguir que el hombre se sienta bien, obtenga una cierta conciencia de realizaci\u00f3n personal y le permita \u00absobresalir\u00bb del medio com\u00fan y corriente y reafirme su yo.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Por supuesto, el terreno religioso, no por ser religioso queda exonerado de esta fiebre \u00abexitista\u00bb tan propia de este siglo. El principio del deber, el servicio, la renuncia, el ocupar el segundo lugar, puesto en las palabras de San Pablo: \u00abel estimar a los otros como superiores a s\u00ed mismos\u00bb, es ya un arca\u00edsmo, ha sido descartado. Con las sutiles infiltraciones de la psicolog\u00eda secular en nuestros c\u00edrculos evang\u00e9licos,\u00a0 con vestiduras de religiosidad y racionalidad, se ha colado este sentido de exitismo profesional, que desvirt\u00faa t\u00e1citamente el significado de la cruz de Cristo. La debilidad ministerial resultante pocos quisieran verla. Reconocerlo es ir contra el concepto positivista de logros, \u00e9xitos, \u00abavivamientos\u00bb, crecimiento de iglesia, y del triunfalismo laodiceano que ya est\u00e1 aqu\u00ed en nuestro medio. No que esto signifique que no haya iglesias y ministerios fieles que saben lo que es estar escondidos en Cristo y a los pies de la cruz, y cuenten con la bendici\u00f3n de lo Alto.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Recientemente, mientras participaba en una conferencia misionera de una prominente iglesia de confesi\u00f3n tradicional, escuch\u00e9 algunas presentaciones que sencillamente me dejaron at\u00f3nito. Un expositor de un pa\u00eds asi\u00e1tico present\u00f3 unas transparencias en las que, con cifras, estad\u00edsticas y cuadros ilustrativos, demostraba que hoy en el mundo por cada persona creyente en Cristo, siete no conocen al Se\u00f1or. <\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Termin\u00f3 su presentaci\u00f3n afirmando que si cada cristiano llevara a siete personas a los pies de Cristo, la tarea de la evangelizaci\u00f3n mundial estar\u00eda cumplida. Otro expositor de occidente y muy famoso por sus incursiones en el campo de censos y estad\u00edsticas eclesi\u00e1sticas, se\u00f1al\u00f3 que disent\u00eda con esta afirmaci\u00f3n elevando el n\u00famero de relaci\u00f3n entre creyentes e incr\u00e9dulos a 1 X 10. Es decir, que si cada creyente llevara a diez personas al Se\u00f1or, la tarea de la evangelizaci\u00f3n mundial se ver\u00eda cumplida. El sentido facilista y el cl\u00e1sico juego de las estad\u00edsticas me estaba dejando boquiabierto.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Habiendo sido pastor de varias iglesias, habiendo trillado, literalmente, miles de casas en diversos pueblos y ciudades con la evangelizaci\u00f3n personal, habiendo participado en conferencias tanto de evangelizaci\u00f3n como de edificaci\u00f3n, guiando seminarios para pastores pr\u00e1cticamente en todo el continente, y viajando por el mundo (tres veces en forma intercontinental) en eventos interconfesionales e internacionales, habiendo dado y recibido talleres de todo tipo en el campo que estamos considerando, y habiendo vivido y ministrado en cuatro naciones distintas (disculpen toda falta de modestia aqu\u00ed), nunca supe que estuvi\u00e9ramos tan cerca de alcanzar el \u00e9xito de la evangelizaci\u00f3n mundial como el mencionado. Dada mi incredulidad \u00abtomasina\u00bb sobre el particular, pregunt\u00e9 a un compa\u00f1ero que estaba conmigo en ese momento, vietnamita para mayor referencia, si \u00e9l compart\u00eda tal afirmaci\u00f3n. Con todo aplomo me asegur\u00f3: \u00abNo\u00bb. Confieso que respir\u00e9 un tanto aliviado por cuanto me estaba creyendo el ser m\u00e1s negativo e incr\u00e9dulo de esa vasta conferencia. \u00a1A mi lado estaba otro incr\u00e9dulo igual que yo!<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Las t\u00e9cnicas y las filosof\u00edas de trabajo que hoy est\u00e1n gobernando el funcionamiento eclesi\u00e1stico deben ser motivo de honda preocupaci\u00f3n y oraci\u00f3n para quienes gozan, con legitimidad, de discernimiento espiritual y de un coraz\u00f3n sensible. El peligro de lo que alguien lleg\u00f3 a llamar el trabajo de los expertos de \u00abescritorio\u00bb, se cierne sobre nosotros. Estudiosos que necesitamos, indudablemente, en \u00e1reas de an\u00e1lisis y visualizaci\u00f3n estrat\u00e9gica, suelen meterse al trabajo de \u00abt\u00e1cticos\u00bb, lo cual escapa a sus funciones y capacidades, y como consecuencia nos ofrecen ideas como las descritas. <\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Dichas conclusiones exitistas, para quienes hemos estado en las operaciones t\u00e1cticas por d\u00e9cadas, y que ya estamos pasando a la retaguardia y a la evaluaci\u00f3n log\u00edstica m\u00e1s calmada, sabemos que son irreales, crean trabazones muy serias para la generaci\u00f3n que nos viene pisando los talones y que tendr\u00e1n que tomar la antorcha de nuestras manos. La fiebre exitista est\u00e1 llegando a tal punto que estamos literalmente hechizados con la idea de que si no llenamos con centenares de personas nuestras reuniones, y si no contamos con toda clase de se\u00f1ales, portentos, milagros y, por supuesto, conversiones sensacionales, testimonios electrizantes e informes estad\u00edsticos que satisfagan la maquinaria denominacionalista, hemos llegado a ser un fracaso. No desestimamos el obrar de Dios, cuando es el obrar de Dios y no el producto de la manipulaci\u00f3n (exitista) que hoy est\u00e1 carcomiendo la misma esencia y raz\u00f3n de ser de la Iglesia de Jesucristo.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Gracias a Dios, \u00e9l est\u00e1 al control por encima de nuestros desaciertos y las \u00abpuertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra la Iglesia de Jesucristo\u00bb. Su obra es cierta y \u00absus maravillas para ser contadas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, la fiebre del \u00e9xito nos embarga como una peste mal\u00e9fica y no pareciera haber mucha conciencia de ello. Nos dec\u00eda un muy valioso y querido hermano que recaudaba fondos para la expansi\u00f3n del Evangelio en diversos pa\u00edses, que \u00e9l \u00abno pod\u00eda levantar fondos para obras que no estuvieran experimentando crecimiento explosivo\u00bb.\u00a0<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Se\u00f1al\u00e9 en esa oportunidad la distorsi\u00f3n b\u00edblica que tal concepto entra\u00f1aba, dado que este principio pretend\u00eda imponer a \u00abDios que es quien da el crecimiento\u00bb (1Co 3.6) las \u00abcondiciones que los hombres le ponemos a Dios\u00bb, para darle de lo que estimamos es nuestro dinero. En otras palabras el juego debe jugarse de acuerdo a nuestras leyes y no de acuerdo a las de Dios!, manejar nuestras finanzas de acuerdo a nuestras propias expectaciones del \u00e9xito. Agregu\u00e9 lo que tal presi\u00f3n tra\u00eda a los pastores, creando obsesiones frustrantes y una total desnaturalizaci\u00f3n del ministerio. Indiqu\u00e9 la artificiosidad de tipo \u00abpromocionalista\u00bb que ello imprim\u00eda sobre el pastor o evangelista. Iba a subrayar lo artificioso de muchos \u00abcrecimientos informados\u00bb con gentes que entran por la puerta delantera de nuestras iglesias y salen por la trasera y el estado de fascinaci\u00f3n que puede producir la sensaci\u00f3n del \u00abtemplo lleno\u00bb. Quise explicar el problema de las congregaciones mutantes, con cientos o miles este a\u00f1o, que s\u00f3lo Dios sabe d\u00f3nde est\u00e1n el a\u00f1o entrante.\u00a0 Pero me di cuenta de que estaba yendo \u00abcontra la corriente del esp\u00edritu\u00bb (de este siglo), que ya est\u00e1 atrincherado en nuestro medio.\u00a0 Era una voz en el desierto, de un \u00abdesubicado\u00bb que no vibra al ritmo del presente.\u00a0 Los que escuchaban no parec\u00edan estar presentes sino s\u00f3lo en cuerpo.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El hecho subsiste y es que la turbina propulsora del \u00ab\u00e9xito obligado\u00bb nos est\u00e1 llevando a profundas desviaciones, cuyos efectos se ver\u00e1n con el correr del tiempo, como siempre sucede con los desv\u00edos profundos.\u00a0 No se ven tales efectos inmediatamente sino despu\u00e9s de cierto tiempo, peo s\u00f3lo cuando las consecuencias son ya devastadoras e irreparables.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>S\u00e9 de quienes se sienten motivados a trabajar fatigosamente en proyectos con el s\u00f3lo fin de satisfacer las demandas del \u00e9xito impuesto por el maquinismo, sea de una denominaci\u00f3n sedienta de estad\u00edsticas o por las demandas de la obtenci\u00f3n de un t\u00edtulo doctoral que acredite en papeles su calificaci\u00f3n a tal grado doctoral. Conozco el caso de una tesis doctoral fundada sobre algo inexistente y que \u00a1fue aprobada! La triste falacia de todo esto ya est\u00e1 produciendo artificios colosales en todo el continente. Lo peor es la carga psicol\u00f3gica que esto impone sobre vidas consagradas y ministerios sinceros que buscan servir al Se\u00f1or en \u00abesp\u00edritu y verdad\u00bb y quedan entrampados en las redes sutiles del maquinismo (a veces voraz) del \u00e9xito \u00ab\u00a1aqu\u00ed y ahora!\u00bb. Asimismo es real el despilfarro injustificado, de dineros ofrendados de manera sacrificada, en proyectos \u00absinceramente inventados\u00bb por la prol\u00edfica imaginaci\u00f3n organizativa del hombre, pero carente de las perspectivas de Dios: dineros estos que a veces llevan el \u00absincero\u00bb cometido de mantener andando el complejo institucional, denominacional, educacional, de asistencia m\u00e9dica, avanzadas misioneras, proyectos, etc\u00e9tera, que probablemente ya no est\u00e9n justificados, pero que implican el mantenimiento de personal en sus puestos de trabajo y la subsistencia de algo que ya lleva las marcas del \u00abIcabod\u00bb (gloria perdida), pero que se \u00abviste con ropas de \u00e9xito y bendici\u00f3n\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El af\u00e1n por el \u00e9xito y del logro visible es capaz de cualquier cosa y esto ya no es un problema peque\u00f1o. Es, probablemente, una de las manifestaciones carnales m\u00e1s sutiles y perniciosas que haya encarado la Iglesia en todos los tiempos.\u00a0 La tecnolog\u00eda que hoy disfrutamos, el caudal de informaci\u00f3n del que disponemos, los medios de comunicaci\u00f3n a nuestro alcance y la sorda guerra de competitividad mundial nos est\u00e1 envolviendo y parece que no nos damos cuenta de ello. Cual la iglesia de Laodicea, declaramos en muchos m\u00e1s c\u00edrculos de los que quisi\u00e9ramos reconocer: \u00abestoy rico y me he enriquecido y no tengo necesidad de ninguna cosa &#8230; y no sabes\u00bb.\u00a0 Tal descripci\u00f3n dada por nuestro amado Se\u00f1or a esa iglesia en Apocalipsis, cap\u00edtulo 3, cobra hoy angustiante actualidad; pero la resistiremos si nos alejamos del exitismo que confunde las realidades espirituales y la operaci\u00f3n aut\u00e9ntica del Esp\u00edritu sobrenatural de Dios con optimismos positivistas naturales.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify><B>\u00bfExiste remedio para tal situaci\u00f3n?<\/B><\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Detenernos en el camino y preguntar por las sendas antiguas nos vendr\u00eda muy bien, como dice Jerem\u00edas 6.16.\u00a0 Escapar a las sutilezas del siglo es imperativo como se\u00f1ala San Pablo en 2 Corintios 6.17. Replantear nuestras prioridades en un orden evang\u00e9lico, a la luz de principios establecidos en Marcos 3.1315 y Juan 8.31, 32 es urgente. Observar el orden apost\u00f3lico como hallamos en 1 Corintios 4.1, 2 y con finalidades ciertas como las indicadas a los corintios en 1 Corintios 310\u009615 nos ayudar\u00e1 en todo sentido Abundar\u00edan pasajes b\u00edblicos para ir encadenando pero temo que ser\u00eda demasiado para este presentaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Ning\u00fan pasaje citado o que pudi\u00e9ramos citar nos, muestra que Dios demanda de nosotros \u00ab\u00e9xito\u00bb. S\u00ed nos pide fidelidad y confiabilidad. Ning\u00fan pasaje b\u00edblico asegura que el siervo de Cristo deber\u00e1 esperar la marca de la prosperidad mundana, el halago de las cifras que satisfagan la carne, el sensacionalismo que lleve a los hombres a ver s\u00f3lo al predicador y no a Cristo. No existe principio alguno en las Escrituras para que el siervo de Cristo deba alimentar su yo con \u00e9xitos sensacionales. La megaloman\u00eda es una enfermedad de f\u00e1cil difusi\u00f3n entre pastores, misioneros y obreros cristianos que no toman los recaudos del caso.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Los peligros de los ministerios sensacionalistas son enormes y hacen caer a cualquiera f\u00e1cilmente en este lazo del diablo. Pocos son los que se dan cuenta de los desv\u00edos que esto trae y la apostas\u00eda que viene detr\u00e1s. Muchos ministerios de impacto sobrenatural, en el curso de la historia, revelan que detr\u00e1s hab\u00eda hombres sencillos, temerosos de Dios y con un profundo sentido de indignidad personal (podemos mencionar entre ellos a San Francisco de As\u00eds) y se vieron libres de este virus de la exitoman\u00eda megal\u00f3mana tan difundida en nuestra generaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>El \u00fanico \u00e9xito al que el pastor debe aspirar es al de \u00abagrandar a Cristo\u00bb y esto puede significar el m\u00e1s calamitoso de los fracasos, a los ojos de los hombres, de las estimaciones institucionales, de las expectativas administrativas y de reconocimiento pol\u00edtico alguno. Conozco tumbas de obreros en nuestra Am\u00e9rica Latina, totalmente ignoradas, hombres que supieron servir al Se\u00f1or y hacerlo de tal manera que su pasar por el mundo signific\u00f3 la supervivencia de la iglesia en su pa\u00eds o comarca. Nadie se acuerda hoy del predicador que en una lluviosa noche de Londres, en una iglesia pr\u00e1cticamente vac\u00eda, predic\u00f3 su mensaje \u00abintrascendente\u00bb y obtuvo como \u00fanica respuesta la manifestaci\u00f3n de fe de un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os de edad. \u00a1Vaya \u00e9xito! \u00bfVerdad que hoy d\u00eda muchos pastores llenar\u00edan el vac\u00edo con una improvisada reuni\u00f3n de alabanza y oraci\u00f3n? El detalle interesante es que ese ni\u00f1o se llamaba \u00a1Carlos Spurgeon! \u00bfQu\u00e9 es \u00e9xito ante los ojos Dios? Todos damos gracias a Dios por Pablo, Ap\u00f3stol de Jesucristo. \u00bfCu\u00e1ntos recordamos la obediencia de Anan\u00edas y el riesgo que debi\u00f3 enfrentar al obedecer al Se\u00f1or y llevar a Pablo al lugar espiritual indicado, ante los ojos de Dios?<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Nuestros conceptos de \u00e9xito y fracaso tampoco se relacionan con la aprobaci\u00f3n de Dios. Unos y otros podr\u00edan darse vuelta en 180 grados en el d\u00eda final \u00abcuando pase por el fuego de la aprobaci\u00f3n\u00bb. Cosas que nos parecieron \u00aboro\u00bb resultar\u00e1n heno y hojarasca; cosas que nos parecieron intrascendentes pueden resultar oro y plata en el ajuste final de cuentas.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Lo que reiteramos una vez m\u00e1s es que lo que Cristo espera de nosotros no es \u00ab\u00e9xito\u00bb sino fidelidad, confiabilidad y obediencia. Fidelidad a su Palabra. Confiabilidad en la tarea encomendada hasta sus \u00faltimas consecuencias. Obediencia indiscutida a su Esp\u00edritu que deber\u00e1 ser discernido con temor reverente y humildad. \u00abAhora bien, si sobre este fundamento alguno edifica con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarascas, la obra de cada uno se har\u00e1 evidente porque el d\u00eda la dar\u00e1 a conocer, pues por el fuego ser\u00e1 revelada, el fuego probar\u00e1 la calidad de la obra de cada uno\u00bb 1 Corintios 3.12,13 (V.A.). Una vida llena del Esp\u00edritu Santo no es coincidencia de factores sino de labor honesta en quebranto y humildad, en la presencia de Dios. La direcci\u00f3n evidente del Esp\u00edritu Santo es cosa urgentemente necesaria en un tiempo como el actual, donde las aspiraciones de \u00ab\u00e9xito\u00bb est\u00e1n nublando muchos corazones y desvi\u00e1ndonos del \u00aboprobio de la cruz\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=p3 align=justify>Primera publicaci\u00f3n: Apuntes Pastorales, edici\u00f3n de octubre a diciembre de \u00a91994, Volumen XII, N\u00famero 1. Todos los derechos reservados. Segunda edici\u00f3n diciembre de \u00a92008, DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alfredo C. Smith El \u00e9xito es quiz\u00e1 el trofeo m\u00e1s apetecible de nuestro tiempo, y el terreno religioso, no por ser religioso queda exonerado de esta fiebre \u00abexitista\u00bb tan propia de este siglo. Si embargo, lo que Cristo espera de nosotros no es \u00ab\u00e9xito\u00bb sino fidelidad, confiabilidad y obediencia. El \u00e9xito es quiz\u00e1 el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/exitomania-pastoral\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfExitoman\u00eda pastoral?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}