{"id":32397,"date":"2016-06-13T12:04:12","date_gmt":"2016-06-13T17:04:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-de-verdad-nos-amamos-y-terminaremos-casandonos-por-que-no-adelantarnos\/"},"modified":"2016-06-13T12:04:12","modified_gmt":"2016-06-13T17:04:12","slug":"si-de-verdad-nos-amamos-y-terminaremos-casandonos-por-que-no-adelantarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-de-verdad-nos-amamos-y-terminaremos-casandonos-por-que-no-adelantarnos\/","title":{"rendered":"\u201cSi de verdad nos amamos y terminaremos cas\u00e1ndonos, \u00bfpor qu\u00e9 no&nbsp;adelantarnos?\u201d"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: La Opci\u00f3n V<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"> Desde hace unos meses he venido leyendo cada una de las publicaciones que han ido apareciendo en La Opci&oacute;n V. <strong>Sinceramente me sorprendi&oacute; mucho la cantidad de j&oacute;venes que hacen lo mismo que yo, y aprend&iacute; a no sentirme sola con esta opci&oacute;n tomada. <\/strong>Desde peque&ntilde;a siempre pens&eacute; que el d&iacute;a de mi matrimonio ser&iacute;a con alguien especial, con alguien a quien Dios me mandar&iacute;a para ser felices juntos. Pensaba que &eacute;l ser&iacute;a la primera persona en mi vida y yo la &uacute;nica persona en la suya.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero los a&ntilde;os fueron pasando, yo crec&iacute;a con todo lo que la sociedad ahora vende: sexualidad por placer y sin amor. A&uacute;n as&iacute; me manten&iacute;a firme en mi decisi&oacute;n de que solo a mi esposo me entregar&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/> Sin embargo, a los 16 a&ntilde;os tuve a mi segundo enamorado, a quien yo quer&iacute;a bastante y de quien pensaba que ser&iacute;a mi futuro esposo. De hecho muchas veces hac&iacute;amos planes a futuro, pensando en ese d&iacute;a en que nos casar&iacute;amos. &Eacute;l, al igual que yo, era virgen. <strong>Lleg&oacute; un momento en que se nos present&oacute; a los dos la pregunta: \u201cSi de verdad nos amamos y terminaremos cas&aacute;ndonos, &iquest;porqu&eacute; no adelantarnos en el tiempo, si ya no podemos contener todo este amor que nos tenemos?\u201d<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Al comienzo ambos nos resist&iacute;amos y nos dec&iacute;amos el uno al otro que solo pasar&iacute;a cuando ya no pudi&eacute;semos contenernos. Pero conforme pasaba el tiempo nuestras demostraciones afectivas iban pasando de los abrazos, besos y caricias puras a acercamientos cada vez m&aacute;s intensos. <strong>Cuando en esos momentos yo dec&iacute;a \u201cno\u201d, &eacute;l tan solo me dec&iacute;a que respetar&iacute;a lo que yo quer&iacute;a, pero que quer&iacute;a demostrarme todo el amor que sent&iacute;a por m&iacute;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Eran tan bellas las promesas que nos hac&iacute;amos el uno al otro que dej&aacute;ndome llevar por la sensaci&oacute;n y emoci&oacute;n del momento ced&iacute;. Lo hab&iacute;amos planeado todo: el d&iacute;a, el lugar, la hora y algunos peque&ntilde;os detalles m&aacute;s. Lleg&oacute; el d&iacute;a y yo estaba muy nerviosa, por alguna raz&oacute;n me mor&iacute;a de miedo, pero no me arrepent&iacute;a de lo que &iacute;bamos a hacer.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Algunos lo llamar&aacute;n coincidencia, yo pienso que fue la mano de Dios que estuvo ah&iacute;, porque ese d&iacute;a pasaron muchas cosas para que yo no acudiera a la cita.<\/strong> A pesar de todo fui. Luego, cuando ya estaba con &eacute;l, ambos nos pusimos nerviosos, pero &eacute;l me tranquiliz&oacute; dici&eacute;ndome un bello poema y poni&eacute;ndome un anillo con los votos del matrimonio.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En ese momento pens&eacute; instant&aacute;neamente en serle fiel a mi futuro esposo esperando, pero otra vez ced&iacute;. Un momento despu&eacute;s me llegaron mensajes de texto a mi celular, de mis hermanos de la parroquia a quienes hab&iacute;a dejado poco a poco desde que empec&eacute; mi enamoramiento. Justo me dec&iacute;an para que vaya con ellos, y otra vez, terca yo, segu&iacute;a all&iacute; a pesar que &eacute;l me hab&iacute;a dicho que pod&iacute;a ir.<br \/> &nbsp;<br \/> S&iacute;, a pesar de tantas se&ntilde;ales que Dios me mandaba yo segu&iacute;a terca con esa decisi&oacute;n que hab&iacute;a tomado. <strong>Sin embargo, el amor de Dios fue tan grande ese d&iacute;a que &Eacute;l tambi&eacute;n se puso terco para impedir lo que yo me hab&iacute;a empe&ntilde;ado en hacer. <\/strong>Hubo algo que ocurri&oacute; en el preciso momento en que todo estaba a punto de consumarse, algo que mi enamorado pudo ver en mi rostro: dolor y tristeza. <strong>No pod&iacute;a seguir con eso y felizmente &eacute;l me entendi&oacute;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Ese d&iacute;a regres&eacute; a casa y a pesar de no haber consumado el acto, me puse a llorar. Sab&iacute;a que hab&iacute;a estado a punto de cometer algo de lo que me arrepentir&iacute;a toda mi vida. No pod&iacute;a ver ni a mam&aacute; ni a pap&aacute; a los ojos, porque sent&iacute;a que les hab&iacute;a fallado. No pod&iacute;a cont&aacute;rselo ni a mi enamorado, porque pensaba que se sentir&iacute;a mal. Le hab&iacute;a perdido la confianza. No pod&iacute;a ni hablar con Dios, porque me sent&iacute;a sucia.<br \/> &nbsp;<br \/> Tome la decisi&oacute;n de no volver a ceder a esas propuestas, pero los acercamientos segu&iacute;an y en mi cabeza estaba la idea: <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: La Opci\u00f3n V Desde hace unos meses he venido leyendo cada una de las publicaciones que han ido apareciendo en La Opci&oacute;n V. Sinceramente me sorprendi&oacute; mucho la cantidad de j&oacute;venes que hacen lo mismo que yo, y aprend&iacute; a no sentirme sola con esta opci&oacute;n tomada. Desde peque&ntilde;a siempre pens&eacute; que el d&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-de-verdad-nos-amamos-y-terminaremos-casandonos-por-que-no-adelantarnos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201cSi de verdad nos amamos y terminaremos cas\u00e1ndonos, \u00bfpor qu\u00e9 no&nbsp;adelantarnos?\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}