{"id":32419,"date":"2016-06-13T12:05:03","date_gmt":"2016-06-13T17:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-10-nunca-del-matrimonio\/"},"modified":"2016-06-13T12:05:03","modified_gmt":"2016-06-13T17:05:03","slug":"los-10-nunca-del-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-10-nunca-del-matrimonio\/","title":{"rendered":"Los 10 nunca del&nbsp;matrimonio"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: LaFamilia.info<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En la relaci&oacute;n matrimonial existen varias situaciones que en lugar de contribuir, lesionan a los c&oacute;nyuges, dando opci&oacute;n a que se formen peque&ntilde;as heridas que en un principio pueden parecer insignificantes, pero con el tiempo, pueden llegar a volverse muy nocivas. Esta es la recopilaci&oacute;n de 10 situaciones que ojal&aacute; nunca est&eacute;n presentes en el matrimonio:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.&nbsp;Nunca hablen mal del c&oacute;nyuge con nadie<\/strong><br \/> La ropa sucia se lava en casa, reza un dicho muy sabio. Es mejor que los problemas se hablen y se resuelvan entre los esposos. Involucrar a terceros, puede complicar las cosas, pues aunque la tormenta pase, los miembros de la familia siempre lo recordar&aacute;n, o peor a&uacute;n, tomar&aacute;n partido de forma poco objetiva.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La comunicaci&oacute;n sincera y oportuna es la mejor soluci&oacute;n. Si lo que se busca es un consejo, es mejor buscar a alguien neutro, ajeno a la familia, de preferencia a un asesor espiritual, terapeuta familiar o alguna pareja con m&aacute;s experiencia y capacidad de orientaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.&nbsp;Nunca hablen ni piensen en singular<\/strong><br \/> Desde el momento en que ambos dijeron \u201cacepto\u201d se convirtieron en una sola carne y una sola alma. Esto tambi&eacute;n implica compartir los bienes materiales, por lo que se debe pensar siempre en plural al tomar decisiones, principalmente las que implican dinero. De igual forma, el lenguaje debe ser coherente con ese compromiso, es decir, hablar en plural cuando se refieren a proyectos o actividades comunes: \u201cnuestra casa\u201d, \u201cnuestro auto\u201d, \u201cfuimos a pasear\u201d, \u201cdecidimos dejarlo para despu&eacute;s\u201d, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La prioridad debe ser el bienestar y tranquilidad de la familia, antes que las necesidades y caprichos personales de cada uno.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.&nbsp;Nunca se griten<\/strong><br \/> Los gritos son una falta de respeto que deteriora las relaciones, no son propios del lenguaje del amor. Existen otras formas de expresar los desacuerdos y las diferencias. Adem&aacute;s no es el ejemplo que queremos dar a nuestros hijos, &iquest;con qu&eacute; autoridad les pediremos despu&eacute;s que no griten a su hermano, a sus compa&ntilde;eros o a nosotros mismos?<\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cCuando discutan, no digan palabras que los distancien, pues llegar&aacute; el d&iacute;a en que la distancia sea tan larga que no encontrar&aacute;n m&aacute;s el camino de regreso.\u201d *Autor desconocido.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4.&nbsp;Nunca se duerman sin terminar una discusi&oacute;n<\/strong><br \/> A veces la indiferencia o el silencio parecen resolver los problemas, pero esto no es cierto. La mejor herramienta es la comunicaci&oacute;n oportuna, cuando ambos tengan sus pensamientos claros y fr&iacute;os. Si bien hay que tomarse un tiempo para meditar antes de hablar, no hay que dejar que la discusi&oacute;n termine hasta el d&iacute;a siguiente, pues empeorar&aacute; las cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los esposos son un equipo, ambos deben trabajar juntos para resolver sus problemas, en lugar de culparse y agredirse el uno al otro, asimismo hay que ceder no una, sino muchas veces.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5.&nbsp;Nunca dejen de retroalimentarse<\/strong><br \/> En algunos casos los grandes conflictos son consecuencia del represamiento de peque&ntilde;os agravios que se viven en el d&iacute;a a d&iacute;a. Cuando algo de su pareja no le guste (un gesto, una palabra, un comportamiento\u2026) comun&iacute;queselo de inmediato y juntos busquen la salida. Solucionar las cosas a tiempo, impide que se alimenten rencores y se agranden los problemas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6.&nbsp;Nunca pongan a sus hijos antes que al c&oacute;nyuge<\/strong><br \/> Si bien es cierto que los hijos demandan atenciones y cuidados de parte de los padres, hay que tener claro que la prioridad es la pareja. Si los c&oacute;nyuges est&aacute;n bien, los hijos tambi&eacute;n lo estar&aacute;n. La armon&iacute;a entre los esposos genera un ambiente estable y feliz para los hijos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>7.&nbsp;Nunca discutan frente a los hijos<\/strong><br \/> Los hijos deben ser un factor de uni&oacute;n en el matrimonio. Una pelea frente a ellos no solo les puede generar inseguridad, sino efectos a largo plazo como agresividad, ansiedad y depresi&oacute;n. Si hay algo que discutir, habr&aacute; que guardar las palabras para despu&eacute;s, buscar el momento y lugar adecuado.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>8.&nbsp;Nunca pierdan el romanticismo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El romanticismo es uno de los aliados por excelencia que tienen los esposos para mantener vivo el amor a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Es por eso que los c&oacute;nyuges no deben descuidarse y menos dejar que otros aspectos les roben el espacio mutuo. Se deben dar tiempo para estar solos, sin los hijos. Cada d&iacute;a debe estar lleno de detalles para volver a enamorar a la pareja, resaltando sus virtudes y no sus defectos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>9.&nbsp;Nunca entren en conflicto con la familia del c&oacute;nyuge<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> La relaci&oacute;n con la familia pol&iacute;tica es la piedra en el zapato de muchos matrimonios. Pero a&uacute;n en los casos donde por diversas razones no es posible una fraternidad con la familia de origen del c&oacute;nyuge, hay que conservar un m&iacute;nimo trato de cordialidad y respeto, por el bien de todos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>10.&nbsp;Nunca se olviden de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Por &uacute;ltimo, pero lo m&aacute;s importante, ubicar a Dios como centro de la vida matrimonial y familiar. Si Dios est&aacute; presente en la vida cotidiana y en todas las decisiones, con seguridad que el amor reinar&aacute; en el hogar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Con la colaboraci&oacute;n de Beatriz de Echeverr&iacute;a \u2013 Blog \u201cDe FAMILIA, dos puntos\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: LaFamilia.info En la relaci&oacute;n matrimonial existen varias situaciones que en lugar de contribuir, lesionan a los c&oacute;nyuges, dando opci&oacute;n a que se formen peque&ntilde;as heridas que en un principio pueden parecer insignificantes, pero con el tiempo, pueden llegar a volverse muy nocivas. 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