{"id":32423,"date":"2016-06-13T12:05:12","date_gmt":"2016-06-13T17:05:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vale-cualquier-practica-sexual-dentro-del-matrimonio\/"},"modified":"2016-06-13T12:05:12","modified_gmt":"2016-06-13T17:05:12","slug":"vale-cualquier-practica-sexual-dentro-del-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vale-cualquier-practica-sexual-dentro-del-matrimonio\/","title":{"rendered":"\u00bfVale cualquier pr\u00e1ctica sexual dentro del&nbsp;matrimonio?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Henry Vargas Holgu\u00edn<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios le dio al ser humano la esencial vocaci&oacute;n a ser un ser de relaci&oacute;n. As&iacute;, cuando Dios dijo, que no es bueno que el hombre est&eacute; solo (Gen 2,18) afirm&oacute; que el ser humano, aislado en su individualidad, no puede realizarse completamente.<br \/> &nbsp;<br \/> &Eacute;l <strong>se realiza s&oacute;lo en la medida que existe \u2018para alguien\u2019.<\/strong> Y para esto Dios le dio al ser humano el don de la sexualidad. &iquest;Con qu&eacute; fin?<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La sexualidad es un regalo de Dios gracias al cual una pareja de casados experimenta no s&oacute;lo la finalidad unitiva <\/strong>o el bien de los esposos (con la <strong>alegr&iacute;a, el placer y la grandeza de la &iacute;ntima comuni&oacute;n<\/strong> que implica); <strong>sino que tambi&eacute;n implica la finalidad procreadora<\/strong> (catecismo de la Iglesia en el numero 2363).<br \/> &nbsp;<br \/> La finalidad procreadora del matrimonio <strong>pide que la sexualidad est&eacute; siempre abierta a la vida, pero de manera responsable (esto implica los m&eacute;todos de planificaci&oacute;n natural<\/strong>).<br \/> &nbsp;<br \/> Pero esto tiene sentido dentro de un contexto de <strong>fidelidad<\/strong>, de <strong>orden<\/strong>, de continencia, de disciplina.<br \/> &nbsp;<br \/> Por tanto la finalidad procreadora de la sexualidad excluye, sin bajar a detalles pormenorizados, cualquier otro uso il&iacute;cito o inmoral de la misma; es decir, <strong>el uso l&iacute;cito de la&nbsp; sexualidad excluye otras pr&aacute;cticas sexuales que en nada tienen que ver con la transmisi&oacute;n de la vida. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La sexualidad hace parte intr&iacute;nseca de la vocaci&oacute;n al matrimonio, que hay que desempe&ntilde;ar con un amor que tiene que trascender.<br \/> &nbsp;<br \/> La vocaci&oacute;n matrimonial, ejerciendo una sexualidad sana, correcta y normal, es una v&iacute;a recta hacia la santidad de los esposos.<br \/> &nbsp;<br \/> Y aqu&iacute; recordemos el <strong>respeto por el cuerpo, pues &eacute;ste debe ser templo del Esp&iacute;ritu Santo, como dice san Pablo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Cada pareja se pregunte: <strong>&iquest;Con sus actos sexuales se va en esa direcci&oacute;n?<\/strong><strong>O por el contrario, &iquest;sus actos sexuales rayan en la vulgaridad, en la indecencia o la deshonestidad como consecuencia de una falsa concepci&oacute;n del amor o de la libertad?&nbsp; <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La respuesta la tendr&aacute; cada pareja&nbsp;escuchando la voz de la <strong>conciencia<\/strong>; claro, si la conciencia est&aacute; bien formada.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Si la pareja de esposos se relaciona sexualmente de forma indebida y deshonesta se deber&iacute;a confesar sin dar muchos detalles<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Es cierto que las acciones humanas tienen que tener como base la libertad, pero el ser humano de hoy ha hecho de la libertad, que s&oacute;lo es un instrumento, un fin de s&iacute; misma; y, de este modo, est&aacute; experimentando lo que ya se sabe: que la libertad no libera, libera la verdad.<br \/> &nbsp;<br \/> Hay quienes en nombre de una idea equivocada del amor y de la libertad o por la deformaci&oacute;n del juicio de la conciencia quieren eliminar cuanta norma &eacute;tica o moral haya que regule la sexualidad para satisfacerse sexualmente o para dar <strong>rienda suelta a sus instintos<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Para este tipo de personas servir&iacute;a mucho una imagen, pues una imagen vale m&aacute;s que mil palabras. Imagin&eacute;monos&nbsp; <strong>un barril de vino sin sus respectivos anillos de hierro<\/strong>; &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a?<br \/> &nbsp;<br \/> Pues notar&iacute;amos que el&nbsp;barril perder&iacute;a el vino por todas las rendijas. Podr&iacute;amos titular la imagen precedente con la frase: \u2018<strong>lo que se pierde por la libertad<\/strong>\u2019.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Por tanto la sexualidad ser&aacute; ejercitada l&iacute;citamente dentro del contexto del matrimonio pero <strong>con respeto, con dignidad, con madurez humana, con decencia, con normas<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> La sexualidad es una cosa muy seria; <strong>no es para banalizarla, ni para jugar<\/strong> con ella, <strong>ni para tergiversarla, ni ocasi&oacute;n para instrumentalizar a la otra persona, ni ser&aacute; nunca un pasatiempo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> La sexualidad procura un placer, pero <strong>este placer no debe ser conseguido a cualquier precio.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Y <strong>el placer que Dios ofrece como aliciente al cumplimiento honesto y correcto del fundamental deber conyugal, es l&iacute;cito y bueno, y est&aacute; santificado por Jesucristo, que dignific&oacute; el matrimonio al elevarlo como sacramento<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"> .<br \/> &nbsp;<br \/> Es decir, <strong>el placer es bueno cuando lo experimentamos dentro del fin para el cual Dios quiso al ser humano sexuado; pero es malo, deshonesto, inmoral cuando, por buscarlo, nos apartamos de la voluntad de Dios<\/strong>.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Mientras no haya pecado, los esposos no deben considerar los actos de su vida matrimonial como un obst&aacute;culo para recibir la Sagrada Comuni&oacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Recordemos que <strong>el goce desordenado del placer sexual se llama lujuria y &eacute;ste es un pecado capital<\/strong>, y si es capital es un pecado que genera otros m&aacute;s o menos graves.<br \/> &nbsp;<br \/> Hoy en d&iacute;a los medios de comunicaci&oacute;n presentan con frecuencia ciertos comportamientos sexuales como normales en el sentido de no patol&oacute;gicos; pero esto no significa que sean morales o conformes a los principios de la Iglesia.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Reducir el amor a sensaciones placenteras es degradarlo, pues el amor tiene una vertiente espiritual que es superior<\/strong> a todas las t&eacute;cnicas de manipulaci&oacute;n de los &oacute;rganos.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> La genitalidad es uno de los aspectos de la sexualidad de la pareja, pero ni es el m&aacute;s importante ni es el m&aacute;s urgente, ni es el de mayor peso, ni es el m&aacute;s prioritario.<br \/> &nbsp;<br \/> El amor es mucho&nbsp;m&aacute;s. Lo demuestran los abuelos que, <strong>sin ejercer la sexualidad, se siguen amando<\/strong>; es m&aacute;s, es un amor cada vez m&aacute;s puro, sublimado, m&aacute;s real o aut&eacute;ntico.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Lastimosamente hoy hay quienes, incluso dentro de los hijos de Dios, llaman madura, progresista y civilizada a la persona que, para ejercer la sexualidad, rompe moldes morales seg&uacute;n le apetece.<br \/> &nbsp;<br \/> Yo creo que <strong>es mucho m&aacute;s civilizada y madura la persona que tiene dominio propio, y sabe comportarse dentro de una rectitud moral.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Si se ejerce la sexualidad se tiene que hacer <strong>lejos de toda mentalidad erotizada<\/strong>; mentalidad que hace suponer que el ejercicio del sexo es la mayor felicidad del mundo y despu&eacute;s resulta que no es as&iacute;; pues las sensaciones carnales son ef&iacute;meras, pobres, superficiales y dan menos que la felicidad espiritual.<br \/> &nbsp;<br \/> Adem&aacute;s <strong>dicen los sex&oacute;logos que la actividad sexual no es lo m&aacute;s importante en la vida de pareja.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hay sex&oacute;logos que cifran todo el &eacute;xito de la pareja en que el sexo&nbsp;\u2018funcione\u2019 bien; lastimosamente tienen una visi&oacute;n de la pareja unidimensional. Reducen todo el amor a la mec&aacute;nica de la genitalidad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>El ser humano es mucho m&aacute;s que un animal<\/strong> &aacute;vido de sensaciones. El ser humano <strong>puede amar<\/strong>, puede comunicar ideales e ideas, puede sentir una armon&iacute;a espiritual; y todo esto le lleva a una plenitud gratificante. La felicidad humana es mucho m&aacute;s que un simple placer sensitivo.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> El sexo se ha convertido en un bien de consumo aun dentro del matrimonio, y <strong>muchas veces se vive el sexo sin amor. &iquest;El resultado? Un hast&iacute;o que desemboca en un vac&iacute;o interior<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> La sociedad y los miembros de la Iglesia deben hacer un esfuerzo por <strong>devolverle a la sexualidad el puesto que merece por el valor que tiene<\/strong>, pero parece una tarea imposible, pues la gente va a la cacer&iacute;a de experiencias diferentes, de mayores y nuevas sensaciones que van m&aacute;s all&aacute; de la racionalidad.<br \/> &nbsp;<br \/> Sin &aacute;nimo de ofender a nadie, <strong>los animales irracionales, en el uso de los &oacute;rganos sexuales, dan ejemplo al ser humano<\/strong>.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> F&aacute;cilmente se llega a las <strong>aberraciones<\/strong> m&aacute;s indignantes, a abusos y perversiones sexuales. <strong>Esta sociedad erotizada est&aacute; convirtiendo a muchos en aut&eacute;nticos maniacos sexuales<\/strong>, hambrientos de toda clase de anormalidades. A veces se llega incluso, dentro del matrimonio, a buscar el placer con agresividad.<br \/> &nbsp;<br \/> La sociedad de hoy parece inculcar y promover unos lemas: \u2018Viva la liberaci&oacute;n de tab&uacute;es; afuera los escr&uacute;pulos anticuados\u2019. Bajo estos lemas vamos hacia un <strong>pansexualismo degradante<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Se est&aacute; produciendo, a escala mundial, una desconcertante exaltaci&oacute;n del sexo, del nudismo, de la obscenidad que lo invade todo, dando origen una<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<div class=\"multipage_separator\">\n &nbsp;\n<\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>triste quiebra de la moral p&uacute;blica&nbsp; y privada. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Pero cuidado que <strong>la moral sexual cat&oacute;lica no reprime el sexo, lo domina<\/strong>, que no es lo mismo. Reprimir tiene un sentido peyorativo; dominar, no. El sexo hay que dominarlo.<br \/> &nbsp;<br \/> En la vida no podemos hacer todo lo&nbsp;que nos apetece; <strong>el apetito no es la suprema norma de conducta. Se hace lo que hay que hacer a trav&eacute;s del correcto, sano y l&oacute;gico uso de los &oacute;rganos sexuales, y cuando hay que hacerlo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> Al instinto sexual le apetecen muchas cosas que no podemos ni debemos hacer. <strong>El apetito hay que subordinarlo a un orden superior. <\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Pero <strong>tampoco se trata de poner al apetito sexual una camisa de fuerza, sino de encauzar el apetito sexual para que cumpla la finalidad querida por Dios<\/strong>. Las cosas <strong>encauzadas son &uacute;tiles, desbordadas son catastr&oacute;ficas<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/> El instinto sexual desbordado en pr&aacute;cticas sexuales extra&ntilde;as esclaviza al ser humano, lo animaliza y lo lleva a las perversiones sexuales m&aacute;s monstruosas y degradantes.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La moral sexual cat&oacute;lica tambi&eacute;n busca liberar a la mujer de la instrumentalizaci&oacute;n&nbsp; del hombre y la dignifica<\/strong>, exigiendo para ella el m&aacute;ximo respeto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Henry Vargas Holgu\u00edn Dios le dio al ser humano la esencial vocaci&oacute;n a ser un ser de relaci&oacute;n. As&iacute;, cuando Dios dijo, que no es bueno que el hombre est&eacute; solo (Gen 2,18) afirm&oacute; que el ser humano, aislado en su individualidad, no puede realizarse completamente. &nbsp; &Eacute;l se realiza s&oacute;lo en la medida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vale-cualquier-practica-sexual-dentro-del-matrimonio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfVale cualquier pr\u00e1ctica sexual dentro del&nbsp;matrimonio?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32423"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32423\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}