{"id":3243,"date":"2015-12-01T01:10:31","date_gmt":"2015-12-01T06:10:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/gracia-bajo-ataque\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:31","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:31","slug":"gracia-bajo-ataque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/gracia-bajo-ataque\/","title":{"rendered":"Gracia bajo ataque"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Garth M. Rosell<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Uno de sus mayores legados de Billy Graham para nosotros es su ejemplo de c\u00f3mo proceder ante la cr\u00edtica, y lo ha practicado con notable firmeza a trav\u00e9s de los a\u00f1os. Centralizado en cinco principios b\u00e1sicos, es un modelo de cristianismo que ser\u00eda bueno que imitaran los cristianos evang\u00e9licos de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: left;\" class=\"p2\">Desde que tengo memoria, Billy Graham ha sido parte de nuestra familia. Aunque se cri&oacute; en el sur de EE.UU. y mi padre creci&oacute; en Minnesota, Dios escogi&oacute; unirlos, llam&aacute;ndolos al trabajo de evangelizaci&oacute;n. Entre los dos naci&oacute; una amistad duradera;&nbsp; juntos tuvieron el privilegio de guiar a millones de personas a Jesucristo.<br \/>\nA trav&eacute;s del ministerio de Juventud para Cristo, en la d&eacute;cada de los cuarentas, Billy Graham, mi padre Merv Rosell y otros talentosos j&oacute;venes evangelistas compart&iacute;an gran tiempo en oraci&oacute;n por lo que Dios estaba obrando por medio de ellos. Y llegaron a ser los l&iacute;deres de uno de los m&aacute;s grandes derramamientos del Esp&iacute;ritu en la historia de la naci&oacute;n. Este poderoso avivamiento de mediados del siglo XX, con grandes cruzadas evangelizadoras, aument&oacute; el n&uacute;mero de fieles y llev&oacute; a Graham ser el l&iacute;der m&aacute;s conocido y respetado de ese siglo. Sin embargo, ese nuevo prestigio increment&oacute; la cr&iacute;tica. Tanto viejos amigos como nuevos enemigos comenzaron a manifestar preocupaci&oacute;n por todo, desde su teolog&iacute;a hasta su estilo de predicaci&oacute;n. Que el ministerio de Graham haya sido resguardado de murmullos, es evidencia de que sus precauciones fueron honradas por Dios.<br \/>\nPor cierto, las personas muy conocidas son siempre vulnerables a la cr&iacute;tica y con frecuencia pareciera que a los l&iacute;deres religiosos se los somete a un escrutinio especial. Desde Whitefierd y Finney a Moody y Sunday, todos los evangelistas han sido objeto de embestidas adversas de sus contempor&aacute;neos.&nbsp; No obstante, pocos parecen haber comprendido la importancia de la cr&iacute;tica, o desarrollado una estrategia tan constructiva para tratar con ella, como lo ha hecho Billy Graham. Estoy convencido de que uno de sus mayores legados para nosotros es su ejemplo de c&oacute;mo proceder ante la cr&iacute;tica, y lo ha practicado con notable firmeza a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Centralizado en cinco principios b&aacute;sicos, es un modelo de cristianismo que ser&iacute;a bueno que imitaran los cristianos evang&eacute;licos de nuestros d&iacute;as.<br \/>\n<b>1. Comprometerse a guardar la pureza moral<\/b><br \/>\nRichard Baxter, pastor, evangelista y escritor del puritanismo, inici&oacute; su cl&aacute;sico libro del siglo XVII, El Pastor Reformado, con una llamativa advertencia a los l&iacute;deres cristianos: &laquo;Tengan cuidado. Que su ejemplo no contradiga su doctrina ni coloque tales piedras de tropiezo a los ciegos, que puedan ser ocasi&oacute;n de su ruina; no retracten con sus vidas lo que declaran con sus lenguas, ni seamos el mayor impedimento del &eacute;xito de nuestra labor. Es terrible ser un predicador no santificado&raquo;.<br \/>\nSospecho que pocos predicadores se han empe&ntilde;ado en considerar tan en serio la advertencia de Baxter como Billy Graham.<br \/>\nEn la biograf&iacute;a de William Martin, Un Profeta con honor, el autor recopila los &laquo;trapos sucios&raquo; de los evangelistas de carne y hueso. Esa imagen de evangelista norteamericano era bien conocida por Graham, y decidi&oacute; reunir a los miembros de su equipo para debatir ideas sobre c&oacute;mo fortalecerse m&aacute;s eficazmente contra &laquo;los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida&raquo; (1Jn 2.16). Tambi&eacute;n pidi&oacute; a sus colegas que identificaran todo lo que hab&iacute;a sido piedra de tropiezo e impedimento a evangelistas del pasado, y juntos, entonces, establecieron medios efectivos para evitarlo.<br \/>\nDe ese encuentro surgi&oacute; el &laquo;Manifiesto de Modesto&raquo;, nombrado as&iacute; por ciudad donde estaban reunidos, un conjunto de pautas para mantener la pureza moral y evitar aun &laquo;la apariencia de maldad&raquo; en medio de la tentaci&oacute;n de dinero, sexo y poder. Se aunaron en ferviente oraci&oacute;n reconociendo que estas normas tan rigurosas ser&iacute;an imposibles de mantener sin la ayuda de Dios, y pidiendo al Esp&iacute;ritu Santo que los guardase de tales peligros. Si el ministerio de Graham ha sido resguardado hasta de murmullos de inmoralidad, es evidencia de que sus precauciones fueron honradas y sus oraciones contestadas. Como resultado los cristianos de todo el mundo han sido bendecidos.<br \/>\nEste principio de Graham fue nuevamente enfatizado en la &laquo;Afirmaci&oacute;n de &Aacute;msterdam&raquo;, un documento de quince puntos al que m&aacute;s de 4.000 evangelistas de todos los continentes se adhirieron al finalizar la Conferencia Internacional para Evangelistas Itinerantes (Holanda, 1983). Mientras pap&aacute; y yo est&aacute;bamos sentados en esa sesi&oacute;n, me sent&iacute; impresionado por la claridad de las afirmaciones 8&ordf;. y 10&ordf;. que se&ntilde;alaban la necesidad continua de pureza moral: &laquo;Reconocemos nuestra obligaci&oacute;n, como siervos de Dios, de llevar vidas santas y de pureza moral, sabiendo que somos ejemplo de Cristo para la Iglesia y el mundo. Prometemos, adem&aacute;s, ser mayordomos fieles de todo lo que Dios nos da, responsables ante los dem&aacute;s de las finanzas de nuestros ministerios y honrados al informar sobre nuestras estad&iacute;sticas&raquo;.<br \/>\n<b>2. Considerar todo a la luz de las Escrituras<\/b><br \/>\nAunque ansioso de aprender de sus cr&iacute;ticos, para Graham la autoridad fundamental es siempre la Biblia. Al principio de su ministerio lleg&oacute; al convencimiento pleno de que la Biblia es verdadera Palabra de Dios. Durante semanas el joven predicador fue perturbado por dudas sobre la autoridad de las Escrituras. El asunto deb&iacute;a resolverse en su mente para predicar con autoridad y poder, y luch&oacute; con sus dudas hasta que pudo orar: &laquo;Oh Dios, no puedo probar ciertas cosas. No puedo responder algunas preguntas de mis amigos. Sin embargo, aqu&iacute; y ahora estoy listo para aceptar por fe que la Biblia es Palabra de Dios&raquo;.<br \/>\nEsta sencilla oraci&oacute;n transform&oacute; el ministerio de Graham y lo convenci&oacute; de la autoridad absoluta de la Biblia. A partir de ese momento, ninguna convicci&oacute;n ha marcado m&aacute;s profundamente su ministerio. A trav&eacute;s de los a&ntilde;os, la Biblia ha sido el fundamento de su predicaci&oacute;n y la norma principal de sus relaciones y su conducta en la tarea evangelizadora.<br \/>\nDos ejemplos interesantes de este principio surgen de la cruzada en Nueva York de 1957. Fue atacado por teolog&iacute;as de izquierda por predicar un evangelio &laquo;desprovisto de &eacute;nfasis social&raquo;, y de derecha por &laquo;fraternizar con los liberales&raquo;. Billy Graham estaba atrapado entre dos fuegos. Sus respuestas reflejan una profunda reflexi&oacute;n en las ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas.La evangelizaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n marc&oacute; en un sentido la ruptura final entre fundamentalismo y evangelicalismo Cuando fue severamente criticado desde la izquierda por Reinhold Niebuhr, el entonces bien conocido profesor del Union Theological Seminary, por predicar un evangelio muy simplista, Billy Graham respondi&oacute;: &laquo;Cuando el Dr. Niebuhr me critica, estudio sus cr&iacute;ticas, pues las respeto&raquo;. Y confes&oacute; haber le&iacute;do casi todo lo que Niebuhr escribi&oacute;. Estudiando la Biblia lleg&oacute; a la siguiente conclusi&oacute;n: &laquo;No creo que se pueda cambiar el mundo con su lascivia, odio y avaricia hasta que los corazones de los hombres cambien; el hombre debe amar a Dios primeramente para poder amar de verdad a su pr&oacute;jimo. Pareciera que los te&oacute;logos no lo comprenden&raquo;.<br \/>\nMientras tanto, surg&iacute;a otra cr&iacute;tica por parte de algunos amigos fundamentalistas de derecha. Citando el mandamiento b&iacute;blico &laquo;salid de en medio de ellos y apartaos&raquo;, expresaban su inquietud sobre el deseo de Graham de unirse en sus cruzadas con los que ellos consideraban pastores de iglesias &laquo;liberales&raquo;. La evangelizaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n marc&oacute; en un sentido la rotura final entre fundamentalismo y evangelicalismo, y fue decisivo en el ministerio de Graham, quien lo alcanz&oacute; solamente despu&eacute;s de haber estudiado las cr&iacute;ticas a la luz de las ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas.<br \/>\nEn una extensa carta sobre separaci&oacute;n publicada en 1958 en la revista Eternidad, Graham escribi&oacute;:<br \/>\n&quot;Durante las &uacute;ltimas semanas, he llegado a profundas convicciones. Me parece que todo el peso de las Escrituras apunta a la comuni&oacute;n y no a la separaci&oacute;n&quot;<br \/>\nEn Juan 13.34-35 leemos: Un mandamiento nuevo os doy: Que os am&eacute;is unos a otros como yo os he amado, que tambi&eacute;n os am&eacute;is unos a otros. En esto conocer&aacute;n todos que sois mis disc&iacute;pulos, si tuviereis amor los unos con los otros. &iquest;Cu&aacute;l es la evidencia aplastante de que hemos pasado de muerte a vida? &iquest;La ortodoxia, la moral, la pasi&oacute;n evangelizadora? &iexcl;No! &iexcl;Es el amor!&quot;<br \/>\nGraham marc&oacute; una distinci&oacute;n entre separaci&oacute;n apropiada e inapropiada seg&uacute;n Juan 17; Romanos 14; Efesios 2 y 1 Corintios 12. Y sugiri&oacute;:&nbsp;<br \/>\n&quot;A veces deberemos separarnos por causas teol&oacute;gicas. Reconozco que existen algunos modernistas de quienes debemos separarnos, y por otro lado, estoy convencido de que existen algunos llamados fundamentalistas de quienes tambi&eacute;n debemos separarnos. El mismo defecto espiritual que aparece en el liberalismo extremo, y que causa mortandad, endurecimiento e incredulidad, es el mismo que causa amargura, celos, rencor, divisi&oacute;n, contiendas, dureza y deseos de venganza, que caracteriza a algunos fundamentalistas. Las Escrituras ense&ntilde;an que debemos evitar ambos extremos.&quot;<br \/>\nLuego de luchar con los temas que sus cr&iacute;ticos se&ntilde;alaron y mostrando su voluntad de ser instruido, el an&aacute;lisis final de Graham fue y es que s&oacute;lo la Biblia debe suplir las conclusiones finales.<br \/>\n<b>3. Considerar las cr&iacute;ticas como oportunidades para correcci&oacute;n y crecimiento<\/b><br \/>\nLa mayor&iacute;a de nosotros nunca enfrentaremos el inexorable y, algunas veces, brutal escrutinio a que los l&iacute;deres tales como Graham son sometidos regularmente. Pero podemos aprender valiosas lecciones sobre c&oacute;mo proceder con las piedras que nos tiran, observando c&oacute;mo otros han tratado a sus cr&iacute;ticos durante a&ntilde;os. Desde reporteros c&iacute;nicos y te&oacute;logos oponentes, a estudiantes enojados y colegas celosos, Billy Graham los ha visto a todos. Sin embargo, con &laquo;su simpat&iacute;a, sinceridad y sencillez unidas por una profunda caridad cristiana&raquo; (descripci&oacute;n del London Daily Telegraph en 1955), a menudo ha tornado a muchos de sus cr&iacute;ticos en fervientes admiradores.<br \/>\nEl an&aacute;lisis de Graham a la cr&iacute;tica puede ser visto en su art&iacute;culo para Christian Century (febrero, 1960) titulado &laquo;Lo que me han ense&ntilde;ado diez a&ntilde;os&raquo;:&nbsp;&nbsp;<br \/>\n&quot;Hace s&oacute;lo diez a&ntilde;os que mi trabajo de evangelizaci&oacute;n capt&oacute; la atenci&oacute;n de la Iglesia como resultado de la cruzada en Los &Aacute;ngeles. Para m&iacute; fue como un rel&aacute;mpago en el cielo despejado&#8230;. Descubr&iacute; que mis sermones y exposiciones eran analizados y criticados por cientos de cl&eacute;rigos, laicos y te&oacute;logos a trav&eacute;s del mundo. Los peri&oacute;dicos religiosos se un&iacute;an en aplausos o cr&iacute;ticas sobre mi mensaje, m&eacute;todos y motivos. Cuando menos, estaba desconcertado y hasta temeroso. Vez tras vez estuve de rodillas pidiendo gu&iacute;a y direcci&oacute;n&#8230;. Ha habido triunfos y derrotas, gozos y tristezas, pero nunca he dudado de la validez del don o el llamado a evangelizar. Desear&iacute;a poder retractarme de algunas declaraciones efectuadas en los primeros tiempos, en que era inmadura y me faltaba sabidur&iacute;a y experiencia. Muchas de aquellas declaraciones fueron sacadas de contexto por algunos cr&iacute;ticos y usadas para ridiculizar el mensaje. Tambi&eacute;n hubo algunas malas interpretaciones que a&uacute;n debo enfrentar. Por ejemplo, una noche tom&eacute; una cita del entonces ministro de la fuerza a&eacute;rea en la que &eacute;l afirmaba que Norteam&eacute;rica ten&iacute;a dos a&ntilde;os para prepararse. Al d&iacute;a siguiente una agencia de noticias informaba a todo el pa&iacute;s que yo hab&iacute;a predicho el fin del mundo en dos a&ntilde;os. Me llev&oacute; mucho tiempo aprender que un orador p&uacute;blico debe ser cuidadoso tanto con el texto como con el contexto, para no ser malinterpretado.<br \/>\nLas lecciones de esta d&eacute;cada, contin&uacute;a Graham en el art&iacute;culo, han sido apabullantes. He llegado a reconocer m&aacute;s claramente los estrechos l&iacute;mites que se asignan al evangelista &#8230; que la evangelizaci&oacute;n masiva, aunque es una herramienta adecuada puede no ser el m&eacute;todo ideal para alcanzar a los pecadores. M&aacute;s a&uacute;n continu&oacute;, he profundizado mis convicciones teol&oacute;gicas, particularmente las referentes a la verdad y poder de la Palabra de Dios.&quot;<br \/>\nAdem&aacute;s, su visi&oacute;n de la Iglesia se hab&iacute;a ampliado, y sus creencias en las implicaciones sociales del evangelio se profundizaron.<br \/>\nPodemos descubrir el esp&iacute;ritu que ha caracterizado a la respuesta de Graham a la cr&iacute;tica. Primero, una comprensi&oacute;n de su propia debilidad y necesidad de correcci&oacute;n. Segundo, su continua seguridad en el poder soberano de Dios, poder que hace suyo mediante la oraci&oacute;n, para el cumplimiento de su ministerio. Tercero, est&aacute; listo a admitir sus errores en su ministerio. Cuarto, refleja la determinaci&oacute;n de corregir errores y efectuar cualquier cambio necesario. Y finalmente, un ardiente deseo de servir a Dios tan plenamente como las fuerzas y la capacidad humana le permitan.<br \/>\nPor cierto que una consideraci&oacute;n de amor por aquellos a quienes es llamado a servir aun si fueren oponentes, pareciera sustentar todo lo dem&aacute;s.<br \/>\nDavid Poling parece captar el sentimiento en su libro &iquest;Por qu&eacute; Billy Graham?:&nbsp;<br \/>\nCuando se seleccionen y recojan las &uacute;ltimas conclusiones sobre Graham, puede que su mayor don para la &uacute;ltima mitad del siglo XX no haya sido que llen&oacute; estadios o que tuvo &eacute;xito en radio, televisi&oacute;n y p&aacute;gina impresa. Sino que am&oacute; a la gente profundamente, y por amarlos, los gui&oacute; a las puertas del reino de Dios.<br \/>\n<b>4.&nbsp; Recordar que Dios es el cr&iacute;tico m&aacute;s exigente,<\/b><br \/>\nEn una publicaci&oacute;n en 1984, Graham record&oacute; la necesidad de una &laquo;honradez transparente&raquo; en todo lo que digan y hagan los evangelistas.&nbsp; Aunque otros &laquo;no est&eacute;n observando y evaluando nuestra honestidad e integridad en el ministerio, aun as&iacute; debemos estar libres de reproche, porque somos responsables ante Dios&raquo;.<br \/>\nEn un sentido, los cr&iacute;ticos de Graham no han sido tan duros con &eacute;l como lo ha sido &eacute;l consigo mismo. En&nbsp; su biograf&iacute;a de 1979, Billy Graham: Evangelista al mundo, John Pollock informa sobre la creciente preocupaci&oacute;n de Graham de que en &laquo;estos d&iacute;as de publicidad y presencia en los medios&raquo;, la gente tienda a ponerlo en un pedestal en el que est&aacute; convencido de no pertenecer. &laquo;No soy el santo y justo profeta de Dios que muchos creen que soy. Comparto con Wesley el sentimiento constante de mi propia insuficiencia y pecaminosidad.&nbsp; Muchas veces me sorprendo de que Dios me use&raquo;.<br \/>\nGraham sabe que las normas de Dios de verdad y de rectitud son m&aacute;s grandes que cualquier expectativa que aun el m&aacute;s duro cr&iacute;tico pueda abrigar. Las normas de estilo de vida y conducta para el ministerio cristiano se basan en las Escrituras.&nbsp; Por lo tanto es indispensable que cada cristiano estudie en oraci&oacute;n la Biblia, comprenda sus mandatos y busque obedecerlos en el poder del Esp&iacute;ritu Santo.<br \/>\n&iquest;Continuaremos sirviendo a nuestros propios intereses o seremos leales a un Dios Santo? &iquest;Trataremos de agradar a quienes nos rodean o seguiremos los mandatos de Dios? &iquest;Seremos guiados por un mundo que busca ajustarnos a su propio molde, o conformaremos nuestras vidas a la imagen de Jesucristo?<br \/>\n<b>5.<\/b> <b>Mantenerse centrado en los prop&oacute;sitos<\/b><br \/>\nSiendo uno de los individuos m&aacute;s admirados y cuya opini&oacute;n se requiere regularmente, es notable que Graham haya podido mantener un enfoque tan singular en su trabajo como evangelista. Cierta vez coment&oacute; que le hab&iacute;an presentado varias oportunidades de involucrarse en televisi&oacute;n, cine y aun ayudar en la fundaci&oacute;n de una universidad cristiana, &laquo;pero siempre la voz suave y apacible ha dicho &quot;Dios te llam&oacute; a ser un evangelista&quot;. Cuando Dios nos llama, debemos mantenernos fieles&raquo;.Es indispensable que cada cristiano estudie en oraci&oacute;n la Biblia, comprenda sus mandatos y busque obedecerlos en el poder del Esp&iacute;ritu Santo. Por esta raz&oacute;n Billy Graham ha rehusado entrar en debates p&uacute;blicos con muchos de sus cr&iacute;ticos. &laquo;&iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;a de meterme en controversias?&raquo;, escribi&oacute; una vez, &laquo;Pronto me embrollar&iacute;a tanto, que la efectividad de este ministerio cesar&iacute;a&#8230;. Recuerdo la respuesta de Nehem&iacute;as a sus cr&iacute;ticos. Estoy efectuando una gran tarea, por lo tanto no puedo ir, &iquest;por qu&eacute; cesar el trabajo, mientras lo deje, para ir a ustedes? (Neh 6.3). No podemos permitimos el lujo de quedarnos atascados en desacuerdos&raquo;.<br \/>\nHarold J. Ockenga, presidente y fundador de la Asociaci&oacute;n Nacional de Evang&eacute;licos estaba convencido de que era necesario un genuino despertar espiritual, un avivamiento, tal como Dios lo hab&iacute;a hecho para refrescar a su pueblo tantas veces en el pasado. Cuando Ockenga expres&oacute; su esperanza de un fresco despertar espiritual en la d&eacute;cada de los cuarentas, no imagin&oacute; que el avivamiento por el cual &eacute;l oraba ya estaba en camino. Al comienzo s&oacute;lo fue una suave brisa; sin embargo, a principios de 1950 los grandes vientos del Esp&iacute;ritu de Dios comenzaron a soplar con tal fuerza a trav&eacute;s de los Estados Unidos, y aun m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras, que los editores de Acci&oacute;n Evang&eacute;lica Unida estaban listos para proclamar el a&ntilde;o 1951 como &laquo;el a&ntilde;o evang&eacute;lico&raquo;. El &laquo;avivamiento religioso que est&aacute; en marcha en Norteam&eacute;rica&raquo; informaron, &laquo;ha batido todas las marcas de asistencia de Billy Sunday&raquo;. Mientras tanto, muchos otros eran usados por Dios para proveer liderazgo en este despertar. La demostraci&oacute;n m&aacute;s espectacular de poder del avivamiento fue encabezada por Billy Graham, manifestaban. &Eacute;l fue claramente &laquo;elegido y ungido por Dios&raquo;, como a pap&aacute; le gusta expresarlo, para predicar el evangelio por todo el mundo, y se ha entregado con sencillez de prop&oacute;sito durante cincuenta a&ntilde;os.<br \/>\n&laquo;&iexcl;Qu&eacute; momento para ser embajador de Cristo!&raquo;, escribi&oacute; Graham. &laquo;&iexcl;Qu&eacute; hora para la proclamaci&oacute;n del evangelio! Este es el momento de dar a conocer a Cristo, ya sea que seamos pastores, maestros, evangelistas o laicos. Mi intenci&oacute;n es continuar predicando y escribiendo del evangelio mientras tenga vida. Espero que antes de morir, sea por herida de bala, c&aacute;ncer o ataque card&iacute;aco, mi &uacute;ltima palabra sea Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor es profesor de Historia de la Iglesia y director del Instituto Ockenga en el Gordon-Conwell Theological Seminary en South Hamilton, Massachussets. Publicado en Apuntes Pastorales, edici\u00f3n de octubre a diciembre de 1996, Volumen XIV N\u00famero 1. Segunda edici\u00f3n: noviembre de \u00a92008, DesarrolloCristiano.com.  Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Garth M. Rosell Uno de sus mayores legados de Billy Graham para nosotros es su ejemplo de c\u00f3mo proceder ante la cr\u00edtica, y lo ha practicado con notable firmeza a trav\u00e9s de los a\u00f1os. 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