{"id":32436,"date":"2016-06-13T12:05:41","date_gmt":"2016-06-13T17:05:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/somos-esposos-y-queremos-contarte-nuestra-historia\/"},"modified":"2016-06-13T12:05:41","modified_gmt":"2016-06-13T17:05:41","slug":"somos-esposos-y-queremos-contarte-nuestra-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/somos-esposos-y-queremos-contarte-nuestra-historia\/","title":{"rendered":"Somos esposos, y queremos contarte nuestra&nbsp;historia\u2026"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: La Opci\u00f3n V<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hemos decidido compartir con ustedes, j&oacute;venes de La Opci&oacute;n V, nuestra historia, porque queremos alentarlos en el dif&iacute;cil camino de la castidad con la convicci&oacute;n \u2014y con nuestro testimonio\u2014 de que ese es el camino seguro para encontrar el verdadero amor en sus vidas.<br \/> &nbsp;<br \/> Esposo:<br \/> &nbsp;<br \/> Soy alem&aacute;n y conoc&iacute; a mi esposa en Espa&ntilde;a hace m&aacute;s de 6 a&ntilde;os. <strong>Mi vida antes de conocerla era como la mayor&iacute;a de los chicos de mi edad y de mi pa&iacute;s, donde es completamente normal llevar a tu pareja a la casa de tus padres (cuando aun vives con ellos) a que pase la noche o el fin de semana contigo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Mis padres me hicieron un cuarto en el s&oacute;tano para que tuviera total privacidad y comodidad, para poder invitar a mis amigos y amigas cuando quisiera.<br \/> &nbsp;<br \/> Mi primera enamorada la tuve a los 16 a&ntilde;os. Con ella manten&iacute;amos relaciones sexuales como todos o casi todos los chicos de mi edad. No hacerlo habr&iacute;a sido algo raro, anormal. Nunca me cuestion&eacute; sobre las consecuencias de hacerlo o no. Simplemente <strong>era \u201clo normal\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> A los 25 a&ntilde;os me mud&eacute; con una chica al poco tiempo de conocerla, y la convivencia hizo que todo acabase en solo 6 meses. Despu&eacute;s de esa experiencia, lo que me quedaba claro es que <strong>sin amor verdadero no se puede trascender las \u201cdiferencias\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Nunca tuve relaciones muy largas. <strong>Siempre estaba insatisfecho, hasta que conoc&iacute; a mi esposa a los 26 a&ntilde;os. Estudi&aacute;bamos juntos y me llamaba la atenci&oacute;n lo alegre que era<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se le ve&iacute;a feliz, me gustaba como bailaba, su sonrisa, etc. Est&aacute;bamos en clases distintas y para ese entonces yo no hablaba espa&ntilde;ol, as&iacute; que no entend&iacute;a que significaba el apodo que le hab&iacute;an puesto entre su grupo de amigos. <strong>Le dec&iacute;an \u201cmonjita\u201d, yo la llamaba igual sin imaginarme que era una persona de fe.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Empezamos a salir y al poco tiempo le dije para estar juntos y en ese momento ella <strong>me dijo que cre&iacute;a en la virginidad y que si empez&aacute;bamos una relaci&oacute;n formal no iba a pasar nada entre nosotros. Al escuchar eso me qued&eacute; en shock por unos segundos<\/strong>, no entend&iacute;a bien lo que me estaba diciendo, <strong>pero en ese momento supe que era una persona especial y con eso me termin&oacute; de enamorar. Le dije que la iba a respetar, y como buen alem&aacute;n, &iexcl;cumpl&iacute; mi palabra!<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> <strong>A los 6 meses le habl&eacute; de matrimonio, a los 10 meses nos hicimos novios, al a&ntilde;o nos casamos por civil y a los 15 meses nos casamos por la Iglesia. <\/strong>Yo sab&iacute;a que una mujer as&iacute; no la iba a volver a encontrar y no la pod&iacute;a dejar ir, ya que nuestras nacionalidades eran diferentes.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero<strong> en estos 15 meses tambi&eacute;n recorr&iacute; un camino de fe. <\/strong>Pude conocer a Dios, entender cu&aacute;n presente estaba en mi vida, cu&aacute;nto lo necesitaba, y empec&eacute; a conocerme m&aacute;s a m&iacute; mismo y a cuestionarme qu&eacute; quer&iacute;a realmente de la vida. Este proceso sigui&oacute; y hace 2.5 a&ntilde;os me hice cat&oacute;lico, pues antes era evang&eacute;lico luterano.<br \/> &nbsp;<br \/> Esposa:<br \/> &nbsp;<br \/> Nac&iacute; en el Per&uacute;. Yo era una chica como tantas otras. <strong>A los 15 a&ntilde;os empec&eacute; a hacer labor social con ni&ntilde;os en barrios pobres y fue as&iacute; que empec&eacute; a vivir una vida de fe. Al poco tiempo tuve inquietudes vocacionales y ante la sorpresa de mi familia y amigos, luego de terminar mis estudios universitarios, entr&eacute; a vivir en una comunidad religiosa. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Luego de algunos a&ntilde;os, y en discernimiento con mis consejeras, <strong>descubr&iacute; que mi vocaci&oacute;n no era a la vida consagrada, sino que Dios me ten&iacute;a preparada una vida fascinante en el matrimonio.<br \/> &nbsp;<br \/> A mis 30 a&ntilde;os viaj&eacute; a Espa&ntilde;a para estudiar una maestr&iacute;a, y es all&iacute; donde conoc&iacute; a mi esposo. <\/strong>Al empezar a salir con &eacute;l<strong> ten&iacute;a fuertes dudas. <\/strong>No sab&iacute;a si lo nuestro iba a funcionar, pues &eacute;l era un chico europeo, ambos de diferentes religiones y encima menor que yo.<br \/> &nbsp;<br \/> Recuerdo que <strong>cuando &eacute;l me pidi&oacute; para empezar una relaci&oacute;n formal me arm&eacute; de valor y le dije que si segu&iacute;amos juntos no &iacute;bamos a tener relaciones sexuales, para que ninguna miel endulce nuestra relaci&oacute;n y podamos verla tal cual es. &iexcl;&Eacute;l abri&oacute; tanto sus ojos que pens&eacute; que todo iba a terminar all&iacute; mismo! Sin embargo me dijo que me iba a respetar y que no iba a intentar seducirme.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Cuando nuestros amigos se enteraban de mi opci&oacute;n por la virginidad <strong>me dec&iacute;an que \u201cera importante conocerlo a nivel sexual\u201d, que \u201csi era generoso o no\u201d, y yo les respond&iacute;a: \u201c&iexcl;qu&eacute; mayor muestra de generosidad que la de renunciar a tener relaciones cuando para &eacute;l era algo normal!\u201d.<\/strong><\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>En los viajes en grupo yo trataba de hacer cuarto de chicas y de chicos, pero mis amigos no me dejaban, ellos quer&iacute;an dormir en parejas. Sin embargo eran personas maduras y no se re&iacute;an de mis propuestas.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> <strong>No siempre fue f&aacute;cil mantener los l&iacute;mites. Hab&iacute;amos hecho una opci&oacute;n, pero igual hab&iacute;a momentos de lucha,<\/strong> &iexcl;m&aacute;s a&uacute;n cuando est&aacute;bamos (y estamos) tan enamorados!<\/p>\n<p align=\"justify\">Ser consistentes en el tiempo no era f&aacute;cil, hab&iacute;a momentos de fragilidad, m&aacute;s aun en el tiempo de novios (es decir, luego de la pedida formal de mano), cuando ya ten&iacute;amos m&aacute;s certeza de que nos &iacute;bamos a casar. Pero <strong>gracias a Dios, que siempre nos acompa&ntilde;aba de muchas formas, supimos superar esos momentos de fragilidad <\/strong>y esperar hasta el matrimonio religioso.<br \/> &nbsp;<br \/> &Eacute;l me dec&iacute;a que <strong>lo nuestro era del cielo.<\/strong> Pero m&aacute;s que sus palabras,<strong> el respeto que &eacute;l me mostraba y c&oacute;mo &eacute;l mismo me apartaba de las situaciones que nos pon&iacute;an en riesgo hac&iacute;an que me enamorara cada vez mas de &eacute;l.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Familia<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El tiempo de enamoramiento fue como un entrenamiento de respeto, de amor, de dominio personal, que han florecido ahora en frutos de fidelidad, amor y respeto.<\/strong> <strong>Ahora somos m&aacute;s que felices, tenemos m&aacute;s de 5 a&ntilde;os de casados y 2 hijos hermosos.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Si nos animamos a contarles nuestra historia es para alentarlos, chicas y chicos, a vivir esta aventura de la castidad, una aventura contracorriente que ciertamente es exigente pero que con el tiempo trae much&iacute;simas recompensas a nivel personal, de pareja y de familia.<br \/> &nbsp;<br \/> Un &uacute;ltimo consejo para todos: <strong>antes de buscar desesperadamente el amor en otros, es muy importante conocernos y amarnos primero a nosotros mismos<\/strong>. S&oacute;lo as&iacute; vamos a tener claridad de qu&eacute; queremos, qu&eacute; buscamos, qu&eacute; necesitamos y as&iacute; encontrarnos con el amor verdadero.<br \/> &nbsp;<br \/> <em>IC&amp;PD<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> <em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/laopcionv.wordpress.com\/2014\/08\/04\/somos-esposos-y-queremos-contarte-nuestra-historia\/#more-2460\"><strong>Art&iacute;culo <\/strong><\/a>originalmente publicado por La Opci&oacute;n V<\/em><br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: La Opci\u00f3n V Hemos decidido compartir con ustedes, j&oacute;venes de La Opci&oacute;n V, nuestra historia, porque queremos alentarlos en el dif&iacute;cil camino de la castidad con la convicci&oacute;n \u2014y con nuestro testimonio\u2014 de que ese es el camino seguro para encontrar el verdadero amor en sus vidas. &nbsp; Esposo: &nbsp; Soy alem&aacute;n y conoc&iacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/somos-esposos-y-queremos-contarte-nuestra-historia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSomos esposos, y queremos contarte nuestra&nbsp;historia\u2026\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32436","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32436\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}