{"id":32455,"date":"2016-06-13T12:06:24","date_gmt":"2016-06-13T17:06:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cuestion-no-es-la-comunion-a-los-divorciados\/"},"modified":"2016-06-13T12:06:24","modified_gmt":"2016-06-13T17:06:24","slug":"la-cuestion-no-es-la-comunion-a-los-divorciados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cuestion-no-es-la-comunion-a-los-divorciados\/","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n NO es la comuni\u00f3n a los&nbsp;divorciados"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Inma Alvarez<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Seg&uacute;n muchos medios de comunicaci&oacute;n, el debate del S&iacute;nodo estuvo, est&aacute; y estar&aacute; centrado en la comuni&oacute;n a los divorciados vueltos a casar. Es el muro contra el que se estrellar&aacute;n todas las olas, pues con la doctrina cat&oacute;lica en la mano, la Iglesia no tiene potestad para dar la comuni&oacute;n a estas personas. Y es as&iacute;, pues lo contrario ser&iacute;a admitir que el matrimonio religioso no es indisoluble, cosa que el mismo Cristo dej&oacute; atada para siempre.&nbsp;<br \/> &nbsp;<br \/> Ahora bien, la mayor&iacute;a de las personas que se casa por la Iglesia, &iquest;es consciente de haber pronunciado un voto sagrado que le ata ante Dios? Un peque&ntilde;o paseo por cualquier parroquia del mundo nos deber&iacute;a hacer reflexionar: la mayor parte de las parejas que acuden no tienen una experiencia de fe, ni aparecen por la parroquia el resto de su vida. Muchos no se han confirmado, llevan sin comulgar ni confesarse casi desde la Primera Comuni&oacute;n. La mayor parte de ellos quiere \u201cregularizar\u201d una convivencia ya existente, o seguir la tradici&oacute;n familiar. <strong>Si uno pregunta por sus intenciones sobre la donaci&oacute;n de su persona, la fidelidad o la apertura a la fecundidad, lo m&aacute;s probable es que reciba una mirada perpleja como respuesta.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Hoy, en nuestras sociedades tan heridas desde el punto de vista antropol&oacute;gico, un sacramento \u201cde riesgo\u201d como el del matrimonio necesita una s&oacute;lida vida de fe. <strong>Este d&eacute;ficit de vida cristiana, &iquest;se soluciona con un cursillo de tres semanas?<\/strong> Para recibir cualquier sacramento (excepto el bautismo de los reci&eacute;n nacidos y la unci&oacute;n, por razones obvias) hay que prepararse durante a&ntilde;os, y no est&aacute; claro que sea suficiente. &iquest;Qu&eacute; pasa con el matrimonio, entonces? La realidad, como comentaba un catequista de cursillos prematrimoniales, es que, <strong>de las parejas que piden el sacramento, ni el 10% est&aacute;n preparadas para recibirlo<\/strong>. \u201cLo decimos al p&aacute;rroco, pero no nos hace caso\u201d, dice compungido. Y los datos lo avalan: al tercer o quinto a&ntilde;o, casi todos se han divorciado. &iexcl;Al contrario, es un milagro que alguno de ellos, despu&eacute;s de a&ntilde;os y heridas, vuelva a llamar a la puerta de la Iglesia!<br \/> &nbsp;<br \/> Si un matrimonio con experiencia de fe, que se casa consciente de lo que hace, que tiene una comunidad eclesial de referencia y cuenta con el auxilio de la gracia, a&uacute;n as&iacute; atraviesa momentos en los que todo parece tambalearse y debe agarrarse a la fe incluso heroicamente, &iquest;qu&eacute; har&aacute;n quienes construyen su casa sobre arena? <strong>La realidad es que la mayor&iacute;a de los que se casan por la Iglesia est&aacute; firmando una hipoteca que no va a poder pagar<\/strong>. Una hipoteca que le cerrar&aacute; la vuelta a la comuni&oacute;n en el futuro, si se aplica la ley a rajatabla.<br \/> &nbsp;<br \/> Hay que abrir los ojos: el sacramento del matrimonio no es un asunto privado entre dos personas, sino un bien y una responsabilidad para la Iglesia. Los sacerdotes tienen el deber \u2013 lo dice el Derecho Can&oacute;nico, y lo repiti&oacute; Benedicto XVI en uno de sus discursos a la Rota \u2013 de informarse y escrutar a los contrayentes seriamente sobre sus intenciones. Debe haber una pastoral s&oacute;lida antes y despu&eacute;s del matrimonio. Las amonestaciones, los testigos, los padrinos\u2026 todos los requisitos previos que hoy son meras formalidades, hay que redescubrir para qu&eacute; est&aacute;n ah&iacute;. <strong>El matrimonio cristiano debe ser entendido como algo muy serio por parte de todos, empezando por los sacerdotes.<\/strong> Y &iquest;qu&eacute; hacemos con los que vuelven despu&eacute;s de un fracaso? &iquest;Es la mejor respuesta decirle, \u201chaber le&iacute;do el papel antes de firmarlo\u201d? &iquest;No dir&aacute; esa persona, con raz&oacute;n, \u201cpor qu&eacute; no me dijiste que no lo hiciera si sab&iacute;as que no estaba preparado, por qu&eacute; te desentendiste de m&iacute;\u201d?<br \/> &nbsp;<br \/> El desfase est&aacute; en que hemos heredado una pastoral sacramental que presupone la fe de los bautizados. Y esta fe hoy en muchos casos ya no existe. <strong>La llamada a la misericordia hacia los que han cometido errores tambi&eacute;n necesita un reconocimiento, por parte de muchas parroquias, de que los primeros que no nos hemos tomado en serio el matrimonio cristiano somos nosotros<\/strong>, de que lo hemos hecho mal. Y cambiar de rumbo cuanto antes.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Inma Alvarez Seg&uacute;n muchos medios de comunicaci&oacute;n, el debate del S&iacute;nodo estuvo, est&aacute; y estar&aacute; centrado en la comuni&oacute;n a los divorciados vueltos a casar. 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