{"id":32460,"date":"2016-06-13T12:06:41","date_gmt":"2016-06-13T17:06:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nunca-podre-olvidar-lo-mucho-que-mi-suegra-ayudo-a-mi-matrimonio\/"},"modified":"2016-06-13T12:06:41","modified_gmt":"2016-06-13T17:06:41","slug":"nunca-podre-olvidar-lo-mucho-que-mi-suegra-ayudo-a-mi-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nunca-podre-olvidar-lo-mucho-que-mi-suegra-ayudo-a-mi-matrimonio\/","title":{"rendered":"Nunca podr\u00e9 olvidar lo mucho que mi suegra ayud\u00f3 a mi&nbsp;matrimonio"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Revista Ser Persona<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Un encuentro fugaz, una mirada, una certeza del bien anhelado, y comenz&oacute; as&iacute; una amistad, un noviazgo y mi afortunada historia familiar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Mi &nbsp;ahora esposa, siendo amigos, me invit&oacute; a cenar a su casa para conocer a su familia, y ellos a m&iacute;. Se trataba de su madre viuda recientemente y cinco hermanos entre solteros y casados. Asist&iacute; aquella noche muy acicalado, con un obsequio para mi plan de conquista; tambi&eacute;n&nbsp; para mandar a todos los presentes una se&ntilde;al de mis intenciones.&nbsp; Llegaba por motivos profesionales a una peque&ntilde;a ciudad y aun que me consideraba un buen partido, &nbsp;era por as&iacute; decirlo, seg&uacute;n los usos y costumbres, un perfecto extra&ntilde;o;&nbsp; un t&iacute;o que quien sabe qu&eacute; raras costumbres podr&iacute;a tener.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fue mi futura suegra quien me abri&oacute; la puerta; alta, de sobria vestimenta, ce&ntilde;o adusto y gesto decidido. Me parece estarla viendo recorrerme de pies a cabeza con una mirada penetrante e inquisidora, como si dudara en dejarme pasar, y,&nbsp; que en la eternidad de unos instantes pareci&oacute; decirme: &iexcl;Vaya! &iquest;As&iacute; que eres t&uacute;, nada m&aacute;s ni nada menos quien&nbsp; pretende a m&iacute; adorada hija? &iquest;Sabr&aacute;s que es un dechado de virtudes, buenas costumbres y lo que eso significa?<\/p>\n<p align=\"justify\"> Me hubiera gustado decirle que si eso pensaba, efectivamente,&nbsp; ese era yo; que sab&iacute;a de buenas costumbres y que adem&aacute;s de un simple mortal lleno de buenas intenciones,&nbsp; pod&iacute;a&nbsp; presentarme como el ingeniero tal y&nbsp; cual, tratando de mejorar una primera impresi&oacute;n; pero intu&iacute; que el t&iacute;tulo no la iba a impresionar; as&iacute; que,&nbsp; con esp&iacute;ritu encogido solo acert&eacute; a decir: &#8211;Buenas noches,&nbsp; &iquest;se encuentra Sonia?,&nbsp; soy Gustavo\u2026&nbsp; Sent&iacute; que perd&iacute; por knock out en el primer round, sin alcanzar a o&iacute;r&nbsp; tan siquiera la campana.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Durante la cena procur&eacute;&nbsp; sentarme derecho y comer con mucha pulcritud, al tiempo que&nbsp; trataba de conversar en forma amena e interesante; sin dejar un instante de sentirme sopesado y observado por el rabillo de su ojo. Terminada la convivencia, rumbo a mi casa, pensaba: &iexcl;Vaya con la Se&ntilde;ora!&nbsp; ya la ir&eacute; convenciendo, pues como se vea, tengo m&aacute;s mundo y cultura que ella; que&nbsp; al fin y al cabo no es m&aacute;s que una se&ntilde;ora r&uacute;stica, sin escuela; que ha educado y cuida bien de su hija.&nbsp; Seguro habr&eacute; de ense&ntilde;arle&nbsp; algunas cosas, me dec&iacute;a, haciendo c&aacute;balas en mi juvenil cabeza.<br \/> As&iacute; quedaron las cosas y poco a poco fui aceptado por ella y el resto de la familia. Sonia y yo nos casamos&nbsp; y llegaron los primeros hijos; felizmente&nbsp; los vi crecer en aquel sencillo entorno familiar de fuertes valores y&nbsp; enorme riqueza afectiva.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Pero&#8230; &iquest;Y lo que pensaba que le ense&ntilde;ar&iacute;a a mi suegra? &iquest;C&oacute;mo queda en esta historia?<\/p>\n<p align=\"justify\"> Fue al rev&eacute;s, mi suegra, aunque efectivamente poco letrada, resulto de una profunda cultura hecha vida en la que dejaba muy en claro lo&nbsp; que pensaba del&nbsp; amor humano, el matrimonio y la familia. Fue ella quien hizo las m&aacute;s importantes aportaciones a mi proyecto de vida, como un faro de luz con sus firmes actitudes ribeteadas siempre de sus dichos y m&aacute;s que nada de sus hechos.&nbsp;&nbsp; Lo hizo siempre durante el tiempo que Dios le concedi&oacute; de vida, y parti&oacute; dejando un legado tal a toda la familia, que se fue, pero se qued&oacute; en nuestras convicciones.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Un legado que presento aqu&iacute; en pocas palabras y&nbsp; en los mismos t&eacute;rminos que sol&iacute;a usar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>El amor del bueno es elecci&oacute;n libre y responsable.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Buenas personas forman buenos matrimonios, por eso hay que conocer primero a la persona, ya que el matrimonio aunque se forma por amor, un sentimiento bueno, no es puro sentimiento.&nbsp;&nbsp; Es sobre todo decidir con buen juicio y es&nbsp; por eso que se puede convertir en una promesa de: \u201cpara siempre\u201d. Si fueran s&oacute;lo sentimientos no podr&iacute;amos juzgar que durar&iacute;a hasta que la muerte nos separe, porque los sentimientos, sentimientos son, y se necesita de la raz&oacute;n para elegir seguir queriendo contra viento y marea. Los problemas \u201cdecentes\u201d en el matrimonio, esos que vienen de afuera, como pruebas; esos&#8230; como sea y ni tan seguido son. &iexcl;Ah! Pero los que provocamos con nuestros defectos en el vivir juntos, esos s&iacute; que son de a diario, as&iacute; que hay que aprender a querer, no a pesar de los defectos, sino con todo y los defectos. &iexcl;Que no dir&iacute;a mi viejo si me oyera!&#8230; que Dios lo tenga en su santa gloria.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong><em>El amor va con todo lo que somos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Como hombres y mujeres somos muy diferentes, y eso no sirve nom&aacute;s para bailar juntos un buen danz&oacute;n. Todo lo que tenemos y somos: sentimientos, voluntad, esp&iacute;ritu y \u201cdem&aacute;s\u201d como var&oacute;n y mujer, es para querernos, ayudarnos y tener hijos porque Dios as&iacute; lo quiere, y hay que darle gracias a Dios por ese amor, porque nos lleva a &eacute;l.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>En la salud y en la enfermedad, en lo pr&oacute;spero y en lo adverso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Si el amor va con todo, incluye el ser fieles, y eso significa que hay que jalar parejo en todas las circunstancias de la vida, queri&eacute;ndonos lo mismo en tiempos de vacas flacas, que gordas, y si las gordas son para mal, preferible las flacas. El ser fieles incluye, claro, el \u201cnom&aacute;s uno con una, y al rev&eacute;s\u201d, no es de hombres ni de mujeres dignos \u201candar de coscolinos\u201d, es pecado, no es justo y se queda debiendo el compromiso. El Diablo quiere que pensemos que esto no se puede, pero brincos diera\u2026.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Los hijos son el bien de los esposos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Para eso se casa la gente, y no se trata nada m&aacute;s de tenerlos, hay tambi&eacute;n que saber criarlos con amor y buen ejemplo. Y como dec&iacute;an en mi rancho: jalarles la reata cuando sea necesario y hasta darles con ella si se ponen de modo, faltaba m&aacute;s\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>La familia es para querernos mucho y parejo.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> La familia es el mejor lugar para nacer, crecer, vivir y morir como la gente, ayud&aacute;ndonos a ser mejores unos con otros. Si no, preg&uacute;ntenle a los menesterosos, vagabundos, encarcelados y a m&aacute;s de un solitario.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Mi suegra vivi&oacute; en sabio la realidad del amor, el matrimonio y la familia. Fue muy feliz y lo manifestaba. Conociendo la historia de su matrimonio&nbsp; contada por ella misma, s&eacute;, que aunque supo serlo, su trabajo le cost&oacute; a ella y su difunto marido; pues el amor toma forma de cruz y a ellos no les faltaron enfermedades, problemas econ&oacute;micos y hasta la p&eacute;rdida de un&nbsp; hijo. Al final, sus frutos: una s&oacute;lida familia de cinco hijos \u201cbien casados\u201d y quince nietos. Entre las &uacute;ltimas cosas que dijo sonriendo p&iacute;caramente, es que si tuviera la oportunidad de volver a vivir, lo &uacute;nico que corregir&iacute;a en su historia es que se casar&iacute;a m&aacute;s joven, &iexcl;Y con el mismo! &#8230; luego a&ntilde;adi&oacute; con los ojos entornados y una tierna sonrisa como si estuviera viendo a alguien, \u201cMi viejo, tambi&eacute;n dir&iacute;a lo mismo\u201d.<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Revista Ser Persona Un encuentro fugaz, una mirada, una certeza del bien anhelado, y comenz&oacute; as&iacute; una amistad, un noviazgo y mi afortunada historia familiar. Mi &nbsp;ahora esposa, siendo amigos, me invit&oacute; a cenar a su casa para conocer a su familia, y ellos a m&iacute;. 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