{"id":32469,"date":"2016-06-13T12:07:02","date_gmt":"2016-06-13T17:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-salvo-a-mi-familia-de-la-violencia-domestica\/"},"modified":"2016-06-13T12:07:02","modified_gmt":"2016-06-13T17:07:02","slug":"como-salvo-a-mi-familia-de-la-violencia-domestica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-salvo-a-mi-familia-de-la-violencia-domestica\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo salvo a mi familia de la violencia&nbsp;dom\u00e9stica?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan \u00c1vila Estrada<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&iquest;Qu&eacute; se cuece en el&nbsp; coraz&oacute;n humano cuando en un arranque de ira la respuesta ante una incomodidad o incomprensi&oacute;n en relaciones de pareja suele ser la agresi&oacute;n f&iacute;sica e incluso la muerte de la otra persona?&nbsp; &iquest;Qu&eacute; ha llevado a que la violencia dom&eacute;stica sea el pan de cada d&iacute;a en aquellos lugares donde el amor y el respeto deber&iacute;an ser los pilares de toda relaci&oacute;n en familia?<\/p>\n<p align=\"justify\"> La consuetudinaria violencia de quienes est&aacute;n convencidos de que todo se arregla a los golpes, ha desmembrado familias enteras llev&aacute;ndolas al borde del abismo y del odio mutuo. <strong>La mentalidad de quienes empiezan a construir relaciones, muchas veces desde el noviazgo, en donde no se entiende el amor como donaci&oacute;n sino como posesi&oacute;n<\/strong>; la creencia de que quien est&aacute; a nuestro lado tiene una deuda impagable que debe abonar permanentemente para que los intereses afectivos no le devoren el alma, han sido le&ntilde;a en una enorme pira que ha consumido poco a poco las posibilidades del amor verdadero.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es como si se cerniera sobre el amor de la familia &nbsp;un halo de destrucci&oacute;n que busca mediante la agresi&oacute;n romper la posibilidad del di&aacute;logo y del entendimiento entre padres e hijos y c&oacute;nyuges entre s&iacute;. No podemos desconocer que la esperanza de cuerdos no se genera &uacute;nicamente en la posibilidad de expresar lo que se siente y quiere sino tambi&eacute;n en escuchar lo que el otro lleva en su coraz&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Generalmente, las alternativas &nbsp;de di&aacute;logo est&aacute;n siendo fundamentadas en lo que se &nbsp;quiere y no en lo que a la otra persona desea. Pero cuando la palabra no tiene el efecto deseado, m&aacute;xime cuando se aspira que la nuestra sea la &uacute;ltima que se exponga, es cuando &nbsp;ante la sensaci&oacute;n de impotencia, &nbsp;la agresividad se convierte en la respuesta recurrente de aquellos a quienes les falta imaginaci&oacute;n pensando que, de esa manera, pueden hacerse escuchar o respetar u obedecer.<br \/><strong>T&uacute; me gritas, yo te grito, as&iacute;, quien eleve m&aacute;s la voz cree que puede vencer al otro. Nos falta habilidad para la resoluci&oacute;n de conflictos familiares; <\/strong>los miembros de nuestra casa se han vuelto peras de boxeo a quienes permanentemente agredimos sin m&aacute;s creyendo que los lazos sangu&iacute;neos son lo suficientemente fuertes como para ser permisivos y capacitarnos &nbsp;para perdonar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Existen ejercicios en familia que deber&iacute;an hacerse frecuentemente para volverse habilidosos en la resoluci&oacute;n de conflictos. No deber&iacute;a esperarse a tener una situaci&oacute;n de emergencia para intentar obrar desesperadamente y solucionar lo que generalmente se escapa de las manos. Veamos algunas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 1.&nbsp;<strong>Evaluar con regularidad la vida de familia<\/strong>. Esto implica sentarse a pensar lo que son y lo que quieren de cada uno y de todos. No se limiten a preguntar por las cosas del cole y del trabajo, del clima y de la econom&iacute;a. Es fundamental expresar el amor, crecer en el amor y abonar el amor.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 2.&nbsp;<strong>Proponerse de modo personal crecer en aquello que cada uno quiere de s&iacute; mismo<\/strong>, ayudado y animado por los dem&aacute;s. Esto requiere contar a los otros los sue&ntilde;os del coraz&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 3.&nbsp;<strong>No suponer nunca que la otra persona debe saber lo que pasa y lo que se siente. <\/strong>No hay adivinos en la familia. Exprese oportunamente la incomodidad del momento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 4.&nbsp;<strong>Tener como principio fundamental nunca irse a la cama enojados. <\/strong>Es menester recordar lo que el ap&oacute;stol Pablo ense&ntilde;a: <strong><em>\u201cSi se enojan, no pequen; que la noche no os sorprenda en vuestro enojo\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> 5.&nbsp;<strong>Recordar que \u201clas palabras no se las lleva el viento\u201d, <\/strong>puesto que ellas siempre cumplen su objetivo. Quien las pronuncia ha de saber que la palabra nunca vuelve vac&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 6. <strong>Cuando la ira aflora la calma precisa. <\/strong>La ira se&nbsp; permite hacer o decir lo que la sensatez y paz nunca har&iacute;an. Fuera de esto es vital reconocer que la violencia destruye cualquier v&iacute;a por pedregosa que sea. Hay caminos dif&iacute;ciles de recorrer, sobre todo cuando las piedras hacen tropezar con frecuencia.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando el amor es lastimado, el respeto debe prevalecer. <\/strong>Es m&aacute;s f&aacute;cil sanar un amor maltrecho que un respeto quebrantado. El amor no da posesi&oacute;n aunque genere un sentimiento que se le parezca. No lo da porque cada quien se dona pero no para ser objeto del otro sino como un don en el que se comparte lo que cada uno es.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Si los padres dejan de ver a sus hijos como \u201calgo\u201d que les pertenece, si los novios van entendiendo la construcci&oacute;n de sus vidas como una oportunidad para \u201cser con otro\u201d, si los esposos dejan de pensar que un sacramento o v&iacute;nculo civil es una factura que le da derechos de exclusividad de \u201cuso\u201d y posesi&oacute;n de un bien, entonces generaremos relaciones m&aacute;s sanas en las que se mire a la otra persona como alguien semejante que merece y necesita todo el cuidado y respeto que cada quien busca.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Somos seres en construcci&oacute;n, en continuo crecimiento y desarrollo y precisamos de estar abiertos siempre a ser de d&iacute;a en d&iacute;a&nbsp; parte del proyecto divino. Si en un momento no sabes decir algo bueno, no digas lo que lastime. Si no hay palabras amables da un abrazo oportuno, uno&nbsp; que d&eacute; seguridad y confianza, que recupere la paz y sane el amor herido. Somos seres para el amor; ha sido el pecado quien nos ense&ntilde;&oacute; a mirarnos con ojos agresivos y como parte de nuestras pertenencias, pero nada est&aacute; perdido, pues es con la familia y en la familia en la que somos salvados.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan \u00c1vila Estrada &iquest;Qu&eacute; se cuece en el&nbsp; coraz&oacute;n humano cuando en un arranque de ira la respuesta ante una incomodidad o incomprensi&oacute;n en relaciones de pareja suele ser la agresi&oacute;n f&iacute;sica e incluso la muerte de la otra persona?&nbsp; &iquest;Qu&eacute; ha llevado a que la violencia dom&eacute;stica sea el pan de cada d&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-salvo-a-mi-familia-de-la-violencia-domestica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo salvo a mi familia de la violencia&nbsp;dom\u00e9stica?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}