{"id":32501,"date":"2016-06-13T12:08:09","date_gmt":"2016-06-13T17:08:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hay-que-gastarse-una-fortuna-para-casarse\/"},"modified":"2016-06-13T12:08:09","modified_gmt":"2016-06-13T17:08:09","slug":"hay-que-gastarse-una-fortuna-para-casarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hay-que-gastarse-una-fortuna-para-casarse\/","title":{"rendered":"\u00bfHay que gastarse una fortuna para&nbsp;casarse?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Por tu matrimonio<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas parejas, a&uacute;n sinti&eacute;ndose <strong>ya listas<\/strong> para el matrimonio, <strong>retrasan la boda<\/strong> y hasta inician su vida en com&uacute;n sin antes celebrar el sacramento del matrimonio, porque no tienen <strong>dinero<\/strong><strong>para festejar.<\/strong>Y claro que todos desean poder tener un lindo vestido para ese d&iacute;a, e <strong>invitar a familiares y<\/strong><strong>amigos<\/strong> a <strong>unirse a su alegr&iacute;a<\/strong> ofreciendo para ellos una gran fiesta, con flores, m&uacute;sica y buena comida. Sin embargo, si ese es tu caso, queremos que <strong>consideres lo siguiente<\/strong>:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.&nbsp;Celebrar el matrimonio<\/strong> es distinto de <strong>festejarlo<\/strong>. La <strong>celebraci&oacute;n<\/strong> tiene que ver con el <strong>momento sagrado<\/strong> en que frente al altar la pareja <strong>se entrega el uno al otro<\/strong>, teniendo a Dios como testigo y fundamento para su entrega total y fiel. <strong>La fiesta<\/strong> es la forma como se invita a familiares y amigos a <strong>participar de esta alegr&iacute;a<\/strong>, pero no es esencial al <strong>matrimonio en s&iacute;<\/strong> mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 2. El <strong>d&iacute;a de la boda<\/strong> es s&oacute;lo <strong>un momento<\/strong>, el <strong>matrimonio<\/strong> es <strong>para toda la vida<\/strong>. Hoy en d&iacute;a, las influencias culturales presionan a las parejas a <strong>gastar mucho dinero<\/strong> en la <strong>fiesta de bodas<\/strong>. El elevado costo de estas fiestas hacen que muchas veces las parejas empiecen su vida matrimonial <strong>con deudas<\/strong> que les traen al final m&aacute;s problemas que alegr&iacute;as.<\/p>\n<p align=\"justify\"> 3. Lo <strong>&uacute;nico <\/strong>que la Iglesia les pide como <strong>contribuci&oacute;n econ&oacute;mica<\/strong>, para celebrar con ustedes el rito del Sacramento del matrimonio, corresponde al <strong>costo del uso del templo<\/strong> (costo de iluminaci&oacute;n, etc.),cuando la ceremonia se realiza fuera del horario normal de las misas a los fieles. Pero si a&uacute;n as&iacute; no pueden dar esa contribuci&oacute;n, hablen con el sacerdote encargado y con seguridad el les dar&aacute; una ayuda. Los costos adicionales dependen de la m&uacute;sica, las flores y el alquiler del tapete rojo de la entrada, etc. Pero todos estos <strong>costos son accesorios<\/strong> y se pueden omitir.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4. Los bienes<\/strong> que <strong>para la pareja<\/strong> y su <strong>futura familia<\/strong> aporta la gracia del sacramento <strong>no tienen precio<\/strong>. Dios mismo garantiz&oacute; su presencia en medio de aquellos que prometen amarse como El nos ama. Esto da a las parejas, que inician su vida en com&uacute;n o a aquellos que ya estaban conviviendo, la posibilidad de contar con su <strong>especial asistencia<\/strong> para llevar a delante su amor y compromiso (V&eacute;ase, Beneficios del Sacramento del matrimonio para el amor).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ciertamente <strong>el matrimonio<\/strong> no es un asunto puramente privado sino que por ser un sacramento y la base para la formaci&oacute;n de una familia estable, tiene <strong>repercusiones comunitaria<\/strong>s y <strong>para la sociedad<\/strong>. Por eso tiene sentido el que se realice <strong>frente a familiares, amigos y frente a la comunidad eclesial<\/strong>. Por eso mismo la Iglesia <strong>se alegra<\/strong> alternativas convenientes, como la creada por la hermana Jan Mengenhausen (Oficina para la vida Familiar de la Di&oacute;cesis de Omaha), que se conoce como \u201cBodas Sencillas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El programa de \u201c<strong>Bodas Sencillas<\/strong>\u201d invita a que las parejas que se van <strong>a casar<\/strong>, o a <strong>convalidar sacramentalmente<\/strong> su uni&oacute;n pues conviv&iacute;an ya, <strong>se preparen<\/strong> a vivir su celebraci&oacute;n sacramental mediante un retiro y unas secciones de encuentros con el sacerdote, donde prepararan juntos <strong>el rito y los festejos<\/strong>. As&iacute; las parejas se sienten <strong>protagonistas<\/strong> de su celebraci&oacute;n, como lo indica la Iglesia. La fiesta puede realizarse en un sal&oacute;n de la misma parroquia, donde de manera <strong>sencilla pero elegante<\/strong> y muy <strong>sentida<\/strong>, los nuevos esposos puedan hacer un brindis, partir una torta y ofrecer unos bocadillos a todos los que decidieron acompa&ntilde;arlos en ese momento tan especial de sus vidas. Si hay otras parejas que se preparan al mismo tiempo, pueden decidir, de com&uacute;n cuerdo, hacer una <strong>celebraci&oacute;n colectiva<\/strong>. As&iacute;, se comparten los gastos y todos tiene ocasi&oacute;n de festejar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Por tu matrimonio Muchas parejas, a&uacute;n sinti&eacute;ndose ya listas para el matrimonio, retrasan la boda y hasta inician su vida en com&uacute;n sin antes celebrar el sacramento del matrimonio, porque no tienen dineropara festejar.Y claro que todos desean poder tener un lindo vestido para ese d&iacute;a, e invitar a familiares yamigos a unirse a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hay-que-gastarse-una-fortuna-para-casarse\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfHay que gastarse una fortuna para&nbsp;casarse?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}