{"id":32516,"date":"2016-06-13T12:08:33","date_gmt":"2016-06-13T17:08:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-boda-dura-un-dia-el-sacramento-toda-la-vida\/"},"modified":"2016-06-13T12:08:33","modified_gmt":"2016-06-13T17:08:33","slug":"la-boda-dura-un-dia-el-sacramento-toda-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-boda-dura-un-dia-el-sacramento-toda-la-vida\/","title":{"rendered":"La boda dura un d\u00eda, el sacramento&#8230; \u00a1toda la&nbsp;vida!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Por tu matrimonio<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><span><\/p>\n<p align=\"justify\">El d&iacute;a de nuestra boda, ese d&iacute;a donde decimos s&iacute; a nuestra uni&oacute;n de amor ante Dios y ante los hombres, es un momento transformador en nuestra jornada de vida. <\/span><span>Podemos decir que de alguna manera la historia del ser humano de divide en antes y despu&eacute;s de casarse ya que es ese instante cuando dejamos de ser un solo ser, una sola persona, para convertirnos en un solo ser y tres personas. <\/span><span>&iquest;Cu&aacute;les son esas tres personas? <strong>El esposo, la esposa y Dios<\/strong>. Ese es el plan de Dios para el matrimonio. <\/span><span>Dios nos cre&oacute; hombre y mujer para que uni&eacute;ndonos en una sola carne en mutuo amor y sellados y unidos en el amor de Dios, nuestro matrimonio sea el reflejo del Amor de Dios en la Tierra. <\/span><span>En otras palabras, nos convertimos en la imagen de la Trinidad Santa en este mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin lugar a dudas, <strong>decirle s&iacute; a la vocaci&oacute;n del matrimonio es uno de los pasos m&aacute;s importantes \u2013si no el m&aacute;s importante- que daremos en nuestra vida.<\/strong>&nbsp;Las implicaciones para la pareja, la familia que formar&aacute;n, la sociedad y la Iglesia son enormes. <\/span><span>Por ello, cuando preparamos nuestra boda, debemos tener en claro lo que implica esta verdad. <\/span><span>De no hacerlo, corremos el peligro de pensar que el matrimonio, el Sacramento, se reduce a la planificaci&oacute;n del d&iacute;a de nuestra boda. <\/span><span>Hoy en d&iacute;a son muchos los que dedican m&aacute;s tiempo, esfuerzo, atenci&oacute;n y aun estr&eacute;s a buscar la iglesia m&aacute;s bonita, el vestido m&aacute;s bello, el lugar de recepci&oacute;n m&aacute;s elaborado, los arreglos florales m&aacute;s vistosos, la comida m&aacute;s elegante, el fot&oacute;grafo mejor y m&aacute;s profesional y un sinf&iacute;n de cosas y gastos para asegurarse de que nuestra boda \u201csea la mejor\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero son pocas las veces en que las parejas piensan en lo m&aacute;s importante. <\/span><span>Pocas somos las parejas que se enfocan en el tiempo que invertir&aacute;n en una buena preparaci&oacute;n matrimonial, en conversar profundamente sobre c&oacute;mo vamos a llevar nuestra vida familiar y espiritual, cu&aacute;les son los valores bajo los cuales regiremos nuestra vida juntos y la de nuestros hijos, c&oacute;mo practicaremos y fomentaremos nuestra fe; en fin, como vamos a hacer de Dios el centro y la roca en la cual fundamentaremos nuestro matrimonio y familia. <\/span><span>Es triste ver cu&aacute;ntas parejas gastan sin medida y pasan cientos de horas y miles de d&oacute;lares planeando su boda, pero recienten que la Iglesia les pida uno o dos d&iacute;as de preparaci&oacute;n matrimonial, cuando se ha demostrado que las parejas que viven una buena preparaci&oacute;n matrimonial reducen dr&aacute;sticamente la incidencia de divorcio y disfrutan de matrimonios m&aacute;s sanos y felices. <\/span><span>Es impresionante ver cu&aacute;ntas parejas se unen simplemente por pasi&oacute;n, por no sentirse que est&aacute;n sin pareja (como sus amistades), para llenar el vac&iacute;o de la soledad o para tener quien les sirva, sin tener un concepto claro de lo que verdaderamente es el matrimonio, seg&uacute;n el plan de Dios, o de <strong>lo que el amor conyugal verdadero y maduro implica: un amor total, libre, fiel y fruct&iacute;fero<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Notamos con frecuencia que cuando las parejas comienzan a vivir la realidad de la vida diaria, cuando enfrentan el proceso de adaptaci&oacute;n de dos vidas con diferentes pasados y trasfondos, cuando se dan cuenta que el amor conyugal exige sacrificios y no es solo disfrutar de compa&ntilde;&iacute;a y beneficios, cuando se dan cuenta que <strong>el amor maduro implica no buscar ego&iacute;stamente el bien propio sino el bien del ser amado<\/strong>, muchos terminan separ&aacute;ndose y aun divorci&aacute;ndose, reduciendo as&iacute; al Sacramento a poco m&aacute;s que un experimento para encontrar una felicidad que es vana y pasajera. <\/span><span>Procuremos pues durante el tiempo de nuestro compromiso nupcial, centrarnos en lo que de verdad importa. <\/span><span>Busquemos entender el verdadero significado y compromiso de esta uni&oacute;n, comprometernos a esta maravillosa vocaci&oacute;n de vida que es el matrimonio, creado y dise&ntilde;ado por Dios para la felicidad de los c&oacute;nyuges y la continuaci&oacute;n de la vida humana. <\/span><span>Recordemos que la boda dura un d&iacute;a, pero el matrimonio, &iexcl;toda la vida!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Por tu matrimonio El d&iacute;a de nuestra boda, ese d&iacute;a donde decimos s&iacute; a nuestra uni&oacute;n de amor ante Dios y ante los hombres, es un momento transformador en nuestra jornada de vida. 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