{"id":32521,"date":"2016-06-13T12:08:42","date_gmt":"2016-06-13T17:08:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esposos-no-dejeis-de-luchar-por-salvar-vuestros-matrimonios\/"},"modified":"2016-06-13T12:08:42","modified_gmt":"2016-06-13T17:08:42","slug":"esposos-no-dejeis-de-luchar-por-salvar-vuestros-matrimonios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esposos-no-dejeis-de-luchar-por-salvar-vuestros-matrimonios\/","title":{"rendered":"Esposos: no dej\u00e9is de luchar por salvar vuestros&nbsp;matrimonios"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aciprensa<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Monse&ntilde;or Alejandro Bunge, juez de la Rota Romana, exhort&oacute; a los matrimonios a que \u201cno dejen de luchar; las crisis matrimoniales son inevitables, siempre est&aacute;n presentes\u2026 es tambi&eacute;n a trav&eacute;s de ellas como puede crecer el matrimonio\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> En declaraciones para ACI Prensa, en el marco del X Curso internacional de Derecho Can&oacute;nico que se realiz&oacute; en Lima del 19 al 22 de agosto, explic&oacute; que &quot;<strong>hoy, el matrimonio tiene una especial fragilidad. Es por la cultura del descarte<\/strong> que tanto hiere nuestra realidad humana\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cSe descartan los autos, se descarta la ropa, se descartan los amigos, se descartan los trabajos. Hasta comprometerse en una profesi&oacute;n resulta dif&iacute;cil en los j&oacute;venes&quot;, se&ntilde;al&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> Por consiguiente sostiene que en esta cultura de fragilidad para el compromiso, no es tan extra&ntilde;o &quot;que tambi&eacute;n est&eacute; <strong>herido el matrimonio<\/strong> y mucha gente queda por el camino con el fracaso matrimonial&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/> En este sentido, el miembro de la Rota Romana, tribunal eclesi&aacute;stico de apelaci&oacute;n que juzga con la potestad judicial del Papa, manifest&oacute; que <strong>el fracaso matrimonial a veces proviene de un matrimonio que inici&oacute; sin todos los elementos necesarios.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> &quot;Algo esencial falt&oacute; desde el inicio y entonces aquello que parec&iacute;a un matrimonio en realidad no lo es. En ese caso es posible presentar ante un tribunal eclesi&aacute;stico el propio matrimonio&#8230;Y si falta alguno de esos elementos, entonces se declara la <strong>nulidad<\/strong> matrimonial&quot;, sostuvo.<br \/> &nbsp;<br \/> Dentro de esos elementos est&aacute; primero <strong>el consentimiento que no est&eacute; herido por una incapacidad ps&iacute;quica o por una voluntad contraria al matrimonio.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> \u201cHoy a veces la fragilidad, la anomal&iacute;a, la inconstancia, la psicolog&iacute;a quebrada de las personas puede llevar a que falte ese elemento esencial que haga&nbsp; capaz a la persona de consentir al matrimonio, o a veces puede faltar porque voluntariamente alguien sustrae de su consentimiento algo esencial del matrimonio\u201d, indic&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> \u201cSe casa, pero no quiere darle a la otra parte el derecho a tener hijos porque para &eacute;l los hijos son secundarios y no importan, y lo que le importa es tener un compa&ntilde;era o una compa&ntilde;ero que le haga m&aacute;s placentera la vida. Y excluye los hijos o excluye la fidelidad. Se casa, pero de ninguna manera est&aacute; dispuesto a ser fiel\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo segundo es <strong>que no exista alguna prohibici&oacute;n de la Iglesia para celebrar ese matrimonio.<\/strong> Por ejemplo, \u201clos hermanos entre s&iacute; no podr&aacute;n casarse porque hay una prohibici&oacute;n que es ese impedimento de la cercan&iacute;a en la sangre\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Y \u201ctercero <strong>que el consentimiento matrimonial haya sido expresado de la forma que la Iglesia ha previsto. Delante de un sacerdote o de un di&aacute;cono autorizado a recibir ese consentimiento matrimonial y delante de dos testigos<\/strong> que dan fe que las personas han dicho que s&iacute;\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Frente a toda esta realidad, \u201cla situaci&oacute;n del matrimonio y la familia hoy es un <strong>desaf&iacute;o<\/strong> para esta tarea de la evangelizaci&oacute;n\u201d y lo &nbsp;van a estudiar los obispos en el pr&oacute;ximo s&iacute;nodo. \u201cVan a plantearse c&oacute;mo hacemos hoy para llevar adelante esta dura tarea de anunciar la verdad de siempre a un mundo que tiene urgencias que son de hoy y que requieren respuestas de hoy\u201d, enfatiz&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/> Por &uacute;ltimo, monse&ntilde;or Bunge exhort&oacute; a no olvidar lo que el Papa Francisco \u201cles dijo a todos los matrimonios, los que est&aacute;n en crisis y lo que no. <strong>Respetense primero de todo. Todo lo que hagan pidan permiso al otro. Por todo lo que reciben del otro, dense gracias y por favor no se olviden siempre que en las crisis los dos han hecho algo que no ha estado tan bien hecho, por lo tanto p&iacute;danse perd&oacute;n<\/strong>\u201d, anim&oacute;.<br \/> &nbsp;<br \/><em><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/noticias\/juez-de-la-rota-romana-anima-a-esposos-a-no-dejar-de-luchar-por-salvar-sus-matrimonios-37662\/#.U_xXj_lDuch\"><strong>Art&iacute;culo<\/strong><\/a> originalmente publicado por Aciprensa&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aciprensa Monse&ntilde;or Alejandro Bunge, juez de la Rota Romana, exhort&oacute; a los matrimonios a que \u201cno dejen de luchar; las crisis matrimoniales son inevitables, siempre est&aacute;n presentes\u2026 es tambi&eacute;n a trav&eacute;s de ellas como puede crecer el matrimonio\u201d. &nbsp; En declaraciones para ACI Prensa, en el marco del X Curso internacional de Derecho Can&oacute;nico &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esposos-no-dejeis-de-luchar-por-salvar-vuestros-matrimonios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEsposos: no dej\u00e9is de luchar por salvar vuestros&nbsp;matrimonios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}