{"id":32523,"date":"2016-06-13T12:08:45","date_gmt":"2016-06-13T17:08:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-vida-acrisola-un-amor-a-primera-vista\/"},"modified":"2016-06-13T12:08:45","modified_gmt":"2016-06-13T17:08:45","slug":"cuando-la-vida-acrisola-un-amor-a-primera-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-vida-acrisola-un-amor-a-primera-vista\/","title":{"rendered":"Cuando la vida acrisola un amor a primera&nbsp;vista"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Revista Ser Persona<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Roberto y yo hemos sido grandes amigos por d&eacute;cadas, desde la adolescencia compartimos siempre las m&aacute;s importantes experiencias de nuestras vidas, estrechando nuestro vinculo en cada evento que implicara aquello que fuera marcando cada tiempo, con el signo imborrable del asombro y la belleza de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Por eso, cuando conoci&oacute; a quien ser&iacute;a la compa&ntilde;era de su vida,&nbsp; inmediatamente me escribi&oacute; una peque&ntilde;a carta inform&aacute;ndomelo, y&nbsp; describiendo emocionado la forma en que cupido acababa de intervenir contundentemente en su vida.<br \/> Dec&iacute;a m&aacute;s o menos lo siguiente:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Mi siempre apreciado Manuel:<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Me encontraba apenas hace unos d&iacute;as en una trattoria romana ante suculento plato de espagueti,&nbsp; cuando me invadi&oacute; una extra&ntilde;a y agradabil&iacute;sima sensaci&oacute;n&nbsp; que me hizo levantar la vista, para encontrarme con la mirada de unos intensos ojos claros en una hermos&iacute;sima persona sentada en la mesita vecina. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Entre el calor, y la timidez que bien sabes que me caracteriza, le correspond&iacute; lo mejor que pude. Su mirada parec&iacute;a concentrar toda la profunda belleza que un rostro pueda expresar, y que s&oacute;lo deja lugar a la &iacute;ntima&nbsp; comuni&oacute;n que nace espontanea entre dos seres ante el&nbsp; descubrimiento del amor a primera vista. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>De pronto, el sentimiento que flu&iacute;a entre ambos&nbsp; fue confirmado por ella con&nbsp; la m&aacute;s maravillosa de las sonrisas. Yo, a mi vez,&nbsp; un poco sonrojado, encontr&eacute; el valor para acercarme y presentarme. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Desde ese momento no quise perderla y, tal vez te sorprendas &iexcl;ya es mi novia!&nbsp; Espero pronto la conozcas, su nombre es Susana. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"> Asist&iacute; feliz&nbsp; a su boda con Susana y a otros&nbsp; tantos&nbsp; eventos importantes en su vida familiar.&nbsp;Hoy, algunos a&ntilde;os despu&eacute;s me encuentro con &eacute;l en la habitaci&oacute;n de un&nbsp; hospital,&nbsp; cuida de su esposa reci&eacute;n operada de un carcinoma en la mand&iacute;bula derecha.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Roberto observa&nbsp; la curaci&oacute;n por parte de dos enfermeras. Una l&aacute;grima resbala en silencio desde el borde del lacrimal hasta la brutal herida en el rostro de la enferma que denota un momento de angustia.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &Eacute;l capta aquella mirada asustada, suplicante, toma un ap&oacute;sito y hace un gui&ntilde;o a las enfermeras que suspenden moment&aacute;neamente su labor, se aplica suavemente&nbsp; con una sonrisa encantadora a hacerle ver que es &eacute;l quien&nbsp; la cura, mientras va susurrando dulces palabras de consuelo. Luego, deja a las enfermeras proseguir mientras&nbsp; le acaricia la frente.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Al final de la curaci&oacute;n, con la frente perlada de sudor por una natural resistencia hacia las consecuencias&nbsp; humanamente desagradables&nbsp; de la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, acerca su rostro y besa el ap&oacute;sito sobre la herida&nbsp; aun supurante, para luego acurrucar su cara junto a la suya.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ella cierra los ojos apret&aacute;ndolos intensamente,&nbsp; sorbiendo la sensaci&oacute;n de ambos rostros juntos. Tras unos momentos, los abre para esbozar con esfuerzo en su rostro tumefacto, adolorido y desfigurado,&nbsp; una sonrisa de profundo y amoroso agradecimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Aquel rostro distante de la belleza f&iacute;sica de aquel primer encuentro descrito en la carta de Roberto a&uacute;n expresa la &iacute;ntima comuni&oacute;n que sigue naciendo espont&aacute;nea, con la confianza de recibir del amado una sonrisa y ternura verdaderas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Se aman con una libertad&nbsp; que los eleva muy por encima de las experiencias&nbsp; sensibles y los motivos de raz&oacute;n que integraron&nbsp; su uni&oacute;n en sus inicios. Razones todas de bondad&nbsp; pero que jam&aacute;s&nbsp; limitar&iacute;an su yo lib&eacute;rrimo que preside con toda su voluntad,&nbsp; su mutua&nbsp; entrega en cuerpo y alma.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Soy testigo de la lecci&oacute;n&nbsp; de vida y&nbsp; amor de un matrimonio acrisolado; de un ejemplo de amor grande en la vida ordinaria, en donde la voluntad enamorada comunica su presencia con rostros y manos entra&ntilde;ablemente afectuosos, con la amabil&iacute;sima sonrisa y la caricia tierna. Manifestaciones que tocan la verdad, bondad y&nbsp; belleza en lo sublime del&nbsp; amor conyugal.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art&iacute;culo publicado por la revista Ser Persona<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Revista Ser Persona Roberto y yo hemos sido grandes amigos por d&eacute;cadas, desde la adolescencia compartimos siempre las m&aacute;s importantes experiencias de nuestras vidas, estrechando nuestro vinculo en cada evento que implicara aquello que fuera marcando cada tiempo, con el signo imborrable del asombro y la belleza de la vida. 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