{"id":3253,"date":"2015-12-01T01:10:45","date_gmt":"2015-12-01T06:10:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-balas-ni-vomitos\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:45","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:45","slug":"ni-balas-ni-vomitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-balas-ni-vomitos\/","title":{"rendered":"Ni balas, ni vomitos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Nancy Bedford<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El di\u00e1logo con las generaciones bajo nuestro cuidado nos permite redescubrir y entender de mejor forma los contenidos mismos de nuestra esperanza.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Por la ma\u00f1ana, temprano, antes de salir para la escuela, mientras la ayudo a mi hija Carolina a ponerse la crema de enjuague en el cabello, sale el tema de la resurrecci\u00f3n:<\/P><br \/>\n<P align=justify>&#8211; Mami, cuando nos morimos y despu\u00e9s Dios haga que vivamos otra vez, \u00bfvoy a ser una nena o una persona grande?- No vas a ser ni una nena ni una persona grande.- \u00bfC\u00f3mo? \u00bfNo voy a existir?- S\u00ed, vas a existir, pero me imagino que la forma de ser que tengamos all\u00e1 va a combinar lo mejor de las distintas etapas. En realidad no s\u00e9 si vas a ser una nena o una persona grande, pero va a ser lindo, vas a poder hacer muchas cosas que te gusten.- \u00bfVoy a poder tocar cosas peligrosas?- Bueno, en realidad no va a haber nada malo ni peligroso.- \u00bfNo va a haber ni balas, ni v\u00f3mitos, ni cosas as\u00ed?- No, nada de eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A esta altura del di\u00e1logo, pienso que tal vez hayamos resuelto la duda por el momento, incluso con cierta elegancia. Tanto ella como su gemela, Sof\u00eda, tienen, por alg\u00fan motivo, mucho inter\u00e9s en la idea de una resurrecci\u00f3n general, c\u00f3smica, que incluya a los animales y a las plantas. \u00daltimamente sacan seguido el tema. Sof\u00eda, que ha visto la pel\u00edcula Duma, dice que quiere tener un guepardo para andar como a caballo, pero m\u00e1s r\u00e1pido. Cuando le digo que en nuestro departamento no hay lugar para una chita, propone que entonces lo pueda tener en el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n. Supongo que esa ilusi\u00f3n no est\u00e1 tan lejos de la promesa escatol\u00f3gica de que el cordero pueda descansar sin temor junto al le\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero Carolina no ha terminado:-&nbsp; Mami, \u00bfvos c\u00f3mo sab\u00e9s que va a ser as\u00ed?- Bueno, porque algo Jes\u00fas dijo de todo esto, y algo aparece en la Biblia\u0085Se produce una pausa. Luego, con un tono que me dice, \u0093ahora s\u00ed que te agarr\u00e9\u0094:- Pero, \u00bfqui\u00e9n escribi\u00f3 la Biblia?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me llama la atenci\u00f3n c\u00f3mo los chicos de esta edad pueden poner el dedo en todas las llagas relevantes de la teolog\u00eda. En este caso, va al grano: \u00bfpor qu\u00e9 confiar en la Biblia? Despu\u00e9s de todo: \u00bfqui\u00e9n la escribi\u00f3? Y adem\u00e1s: \u00bfvos, con qu\u00e9 autoridad dec\u00eds estas cosas? Aunque Jes\u00fas haya ense\u00f1ado algo de todos esto, Carolina ya se da cuenta que Jes\u00fas no es la fuente directa de mi informaci\u00f3n. Contesto, pensando que es una suerte que mis colegas de Biblia no puedan escuchar esta teor\u00eda de la redacci\u00f3n de los textos:- Bueno, en el caso del Nuevo Testamento hab\u00eda gente que se acordaba de las cosas que hab\u00eda hecho y dicho Jes\u00fas,y esa gente fue contando o escribiendo una parte. Despu\u00e9s hab\u00eda otra gente que no lo hab\u00eda conocido personalmente,como Pablo, pero que se sinti\u00f3 inspirada por el Esp\u00edritu Santo, y esa gente tambi\u00e9n escribi\u00f3 una parte.- \u00bfQuer\u00edan que la gente no se olvidara de Jes\u00fas?- Claro, algo as\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Silencio. Hace pocos meses que Caro empieza a dominar la escritura. La maestra le hace escribir un comentario breve de alg\u00fan cuento todos los d\u00edas como parte de su tarea, y lo hace con gran ah\u00ednco. A veces tambi\u00e9n escribe lo que va haciendo durante el d\u00eda en un peque\u00f1o diario \u00edntimo. Evidentemente, se siente identificada con esa gente que sinti\u00f3 la necesidad de registrar algo de lo que recordaba de Jes\u00fas. Pero ahora la conversaci\u00f3n cambia otra vez de rumbo:- Mam\u00e1, \u00bfqui\u00e9n es el Esp\u00edritu Santo?- Es Dios, Dios tal como est\u00e1 con nosotros ahora.- No entiendo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El di\u00e1logo sigue, y trato de explicar las cosas sin caer en heterodoxias ni en abstracciones, y sin recurrir a autoritarismos teol\u00f3gicos que funcionen a corto plazo pero que luego, tal vez en la adolescencia, alimenten el descreimiento. Siento que si no tomo urgentemente una taza de caf\u00e9, no voy a tener la fortaleza de proseguir con esta conversaci\u00f3n. R\u00e1pidamente lanzo una plegaria a Dios, rog\u00e1ndole que me d\u00e9 paciencia, sabidur\u00eda y sobre todas las cosas, la oportunidad de tomar cuanto antes mi taza de caf\u00e9 con leche. Caro ya est\u00e1 ba\u00f1ada, por cierto, pero todav\u00eda no est\u00e1 vestida, ni peinada, ni juntamos los \u00fatiles, ni desayunamos, ni verificamos si las otras dos ya est\u00e1n m\u00e1s o menos listas. Por la gracia de Dios, organizamos todo m\u00e1s o menos r\u00e1pido y llegamos a la mesa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ya con la taza de caf\u00e9 en la mano, les pregunto a las otras dos si le pueden contestar a Caro la pregunta acerca del Esp\u00edritu Santo. Valeria, desde su sabidur\u00eda de quinto grado, intenta explicar la Trinidad usando el ejemplo de un tr\u00e9bol. Me suena a algo que le deben haber dicho en la escuela dominical. Le digo que s\u00ed, un poco es as\u00ed, pero que imaginarse al Esp\u00edritu como una \u0093parte\u0094 de Dios no funciona muy bien (al mismo tiempo se me cruza por la cabeza la imagen que usaba Ireneo, quien propon\u00eda al Esp\u00edritu y al Hijo como los \u0093brazos\u0094 de Dios, pero decido no meterme en ese asunto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando trato de hablar brevemente de la perij\u00f3resis trinitaria como una danza de las Tres Divinas Personas, las tres nenas, que hacen ballet y saben m\u00e1s de danza que yo, me miran con cierto escepticismo, casi con l\u00e1stima. Ni siquiera se molestan en refutar la met\u00e1fora. Igual, ya se est\u00e1 haciendo tarde. Sigo pensando de todo lo que hemos charlado. En el ascensor cuando vamos bajando, rumbo a la escuela, las nenas me preguntan:- \u00bfEn qu\u00e9 pens\u00e1s, Mami?- \u00a1Adivinen en qu\u00e9!- En Dios\u0085- Eh\u0085.\u00bfc\u00f3mo se dieron cuenta?- Y Mami, sos te\u00f3loga, es f\u00e1cil de adivinar\u0085 \u00bfen qu\u00e9 vas a estar pensando?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Qu\u00e9 transparente que soy para ellas. En realidad, me doy cuenta que si bien el nivel discursivo tiene su importancia (como la charla de hoy con Carolina), la mayor parte de la teolog\u00eda que aprendan de m\u00ed va a basarse en la forma en que viva la fe y sobre todo en la manera en que sea capaz de quererlas y entenderlas. Eso es a la vez m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s dif\u00edcil que tratar de explicar qui\u00e9n es la Ruaj\/Esp\u00edritu o c\u00f3mo ser\u00e1n los cuerpos resucitados: requiere el ejercicio de una coherencia entre lo que les diga que es lo bueno, bello y verdadero, y la forma en la que yo misma act\u00fae y lo demuestre. Tal coherencia es algo que Jes\u00fas ten\u00eda y que yo no tengo, salvo de vez en cuando. Me resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil hablar de cosas lindas que vivir lo que creo: esto es algo que los dem\u00e1s nos suelen achacar a los te\u00f3logos y las te\u00f3logas, y (al menos en mi caso) creo que tiene bastante de cierto. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Me acuerdo de la introducci\u00f3n que escribe Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Faus a su libro de cristolog\u00eda y como dice que se siente al tener la audacia de escribir sobre el tema. Tiene raz\u00f3n. Al mismo tiempo, si no escribimos, tampoco resolvemos el asunto de nuestras propias incoherencias \u0097las que est\u00e1n a la vista en nuestros intentos de criar hijos o hacer cualquier otra cosa que valga la pena. Las exigencias de criar a las nenas desde \u0093adentro\u0094 del camino de la vocaci\u00f3n teol\u00f3gica, me obligan a admitir la pertinencia del apotegma de Evagrio P\u00f3ntico (345-399):<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abTe\u00f3logo es quien ora, y quien ora es te\u00f3logo\u00bb. Acaso el viejo m\u00edstico, que tanta desconfianza les ten\u00eda a las mujeres \u0097pienso en su tratado Sobre los Ocho Esp\u00edritus Malvados\u0097 se sorprender\u00eda al descubrir que su frase pudiera tener eco tantos siglos m\u00e1s tarde, en este ambiente tan mujeril de una casa poblada de hijas. No obstante, desde mis vivencias en la familia y en el trabajo, me queda muy claro que Evagrio en su convicci\u00f3n acerca de la centralidad de la oraci\u00f3n, mucho ten\u00eda de raz\u00f3n; el problema que se me presenta es c\u00f3mo llevar a cabo la oraci\u00f3n o la contemplaci\u00f3n (para \u00e9l, ser \u00abte\u00f3logo\u00bb era precisamente \u00abcontemplar\u0094 a Dios\u00bb). \u00bfC\u00f3mo hacerlo en \u00abmedio del caos\u00bb?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algo parecido viene trabajando hace rato mi amiga Marcela Mazzini, desde la tradici\u00f3n de la teolog\u00eda espiritual cat\u00f3lica.3 Una de las problem\u00e1ticas que ella pone en evidencia es la de las \u00abmadres sin tiempo ni espacio para la amistad con Dios\u00bb. El hecho es que resulta m\u00e1s que dif\u00edcil para muchas encontrar un lugar y un momento para orar, si nos ajustamos a los c\u00e1nones de espiritualidad que tenemos internalizados (por ejemplo, el famoso \u00abmomento devocional\u00bb evang\u00e9lico). Marcela nos recuerda que si espiritualidad significa para los cristianos y las cristianas \u00abvida en el Esp\u00edritu Santo\u0094\u00bbentonces en realidad lo nos que hace falta (a las mam\u00e1s y a cualquiera) es un nuevo \u00abmodelo para armar\u00bb que nos permita seguir con fuerza y creatividad en el camino de Jes\u00fas desde la materialidad de la vida en la que estamos inmersos o inmersas. Sugiere cultivar la \u00abatenci\u00f3n y el silencio\u00bbcomo preparaci\u00f3n para la oraci\u00f3n, en medio de la interacci\u00f3n conlos chicos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Creo que tiene raz\u00f3n. Seguramente una de las claves para m\u00ed \u0096para no caer permanentemente en ese estado almodovariano de mujeres al borde de un ataque de nervios- es tratar de cultivar ese silencio interior, sabiendo que justamente es lo que a veces se me escapa entre tanto ajetreo. Trinidad Le\u00f3n, escribiendo sobre la importancia del silencio para la experiencia de Dios en la cotidianeidad, comenta: \u00abEs necesario pasar del ruido ensordecedor al silencio dialogante, de la dispersi\u00f3n a la concentraci\u00f3n de la superficialidad a la hondura, del individualismo a la relaci\u00f3n que hace comuni\u00f3n\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Saboreo sus palabras: \u00abel silencio dialogante\u00bb. De pronto me lo imagino a Evagrio, tomando un caf\u00e9 con leche con las nenas, antes de salir a los piques para la escuela. Las imagino a ellas, poniendo a prueba todas sus virtudes mon\u00e1sticas, sobre todo la paciencia, exprimiendo \u0097de manera encantadora y p\u00edcara, por cierto\u0097 su reserva de silencio interior, \u00abmetiendo ruido\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Evidentemente, ese silencio no es en s\u00ed mismo el objetivo: es un espacio que nos permite escuchar de veras y percatarnos de que en medio del \u0093ruido\u0094 infantil hay verdades profundas que Dios nos quiere comunicar. Sin ese silencio interior (aunque sea fugaz), que nos centra y prepara para la oraci\u00f3n, es muy dif\u00edcil darnos cuenta que no solamente hace falta escuchar las preguntas (\u00abMami, \u00bfqui\u00e9n es el Esp\u00edritu Santo?\u00bb) sino tambi\u00e9n las respuestas que se van forjando. El hecho es que el di\u00e1logo con las generaciones bajo nuestro cuidado (sean los ancianos y las ancianas; sean los y las menores) nos permite redescubrir los contenidos mismos de nuestra esperanza. Hoy aprend\u00ed, entre otras cosas, que en el nuevo cielo y la nueva tierra, no habr\u00e1 \u00abni balas, ni v\u00f3mitos ni cosas as\u00ed\u00bb <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Nancy Bedford El di\u00e1logo con las generaciones bajo nuestro cuidado nos permite redescubrir y entender de mejor forma los contenidos mismos de nuestra esperanza. Por la ma\u00f1ana, temprano, antes de salir para la escuela, mientras la ayudo a mi hija Carolina a ponerse la crema de enjuague en el cabello, sale el tema de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-balas-ni-vomitos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNi balas, ni vomitos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3253\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}