{"id":32559,"date":"2016-06-13T12:09:46","date_gmt":"2016-06-13T17:09:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-sufres-infertilidad-10-consejos-que-pueden-ayudar\/"},"modified":"2016-06-13T12:09:46","modified_gmt":"2016-06-13T17:09:46","slug":"cuando-sufres-infertilidad-10-consejos-que-pueden-ayudar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-sufres-infertilidad-10-consejos-que-pueden-ayudar\/","title":{"rendered":"Cuando sufres infertilidad: 10 consejos que pueden&nbsp;ayudar"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Elizabeth Kirk<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Nadie piensa en infertilidad simplemente al verte, especialmente en estos tiempos en que tanta gente opta por no tener hijos. A pesar de estar en boga una sobreexposici&oacute;n de los detalles m&aacute;s &iacute;ntimos de la vida de las personas, la infertilidad sigue siendo una prueba silenciosa. Pero no es algo que deba ser ignorado. La naturaleza, al final, recuerda mensualmente a la mujer que su cuerpo no est&aacute; cooperando con ella.<br \/> &nbsp;<br \/> El dolor de la infertilidad es diferente de otras formas de sufrimiento: como nuestros cuerpos llevan en s&iacute; el potencial de la maternidad y de la paternidad, la infertilidad hiere la propia concepci&oacute;n de femineidad o de masculinidad. La mujer inf&eacute;rtil tiene &uacute;tero, pero ninguna criatura anida en &eacute;l. Tiene senos, pero estos no amamantar&aacute;n a un hijo. La esterilidad del hombre puede llevarle a sentirse inseguro en su masculinidad y a sufrir profundamente por la imposibilidad de engendrar una familia. Y como los ni&ntilde;os son el signo visible del amor conyugal que literalmente vuelve a marido y mujer un solo cuerpo, la infertilidad hiere el n&uacute;cleo del matrimonio. Para dificultar a&uacute;n m&aacute;s, hombres y mujeres simplemente no se comunican de la misma forma: sus diferentes formas de lidiar con el sufrimiento pueden forzar el matrimonio hasta el punto de romperlo.<br \/> &nbsp;<br \/> Nada cura completamente el dolor de la infertilidad, y as&iacute; la fertilizaci&oacute;n in vitro (FIV) se presenta a s&iacute; misma como una esperanza para los c&oacute;nyuges que padecen ese dolor. Pero el profundo dolor de la infertilidad y el deseo bueno y natural de tener hijos no legitiman el uso de cualquier medio para curar ese dolor y satisfacer ese deseo. Esta fue la dolorosa verdad escrita en mi primer art&iacute;culo: algunos recursos, y la FIV es uno de ellos, simplemente tienen da&ntilde;os colaterales demasiado altos.<br \/> &nbsp;<br \/> Las reacciones al texto fueron variadas. Muchos lectores me escribieron agradeciendo por las aclaraciones sobre los desaf&iacute;os morales implicados en la FIV. Otros escribieron sorprendidos, diciendo que no conoc&iacute;an algunos de los aspectos m&aacute;s problem&aacute;ticos de la FIV. Algunos preguntaron si esta pr&aacute;ctica ser&iacute;a aceptable si prescindiese del diagn&oacute;stico gen&eacute;tico preimplantatorio, de la reducci&oacute;n selectiva y de la conservaci&oacute;n de embriones sobrantes: esto eliminar&iacute;a algunas de las objeciones m&aacute;s graves, pero quedar&iacute;an otras tambi&eacute;n muy serias. En medio de todo eso, vemos a la industria multimillonaria del aborto y de la eugenesia, entre cuyas consecuencias est&aacute;n las centenas de miles de peque&ntilde;as vidas almacenadas en congeladores como si fueran \u201ccosas\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/> Algunos lectores me escribieron indignados, o incluso con rabia, a causa de mi cr&iacute;tica a un procedimiento que a ellos les trajo esperanza y que, en algunos casos, termin&oacute; en el nacimiento del tan esperado y deseado hijo. Parece imposible, al final, decir que alguien comete un error al recurrir a la FIV por desear profundamente un hijo. Pero criticar la fertilizaci&oacute;n in vitro no equivale, en absoluto, a sugerir que los ni&ntilde;os concebidos a trav&eacute;s de esa t&eacute;cnica no sean &quot;hijos de Dios&quot; o no tengan dignidad humana. Ellos son deseados y queridos por encima de toda medida, como todos los ni&ntilde;os deben serlo. La historia humana est&aacute; repleta de situaciones cuestionables de concepci&oacute;n: la dignidad del ni&ntilde;o nunca disminuye por causa de esto. Pero las situaciones cuestionables son, precisamente, cuestionables. Y este hecho debe reconocerse.<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;C&oacute;mo enfrentar la infertilidad sin recurrir a la FIV?<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;O qu&eacute; hacer si ya recurri&oacute; usted a la FIV, pero, por causa del bajo &iacute;ndice de &eacute;xito de esta t&eacute;cnica, a&uacute;n as&iacute; no consigue tener hijos?<br \/> &nbsp;<br \/> Yo no soy m&eacute;dico. Yo s&oacute;lo he sufrido este mismo sufrimiento y humildemente comparto algunos consejos que realmente me ayudaron a mi y a mi marido.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><strong>1) Siga un buen tratamiento m&eacute;dico.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es importante recordar que el sistema reproductivo no es un componente independiente en nuestro cuerpo: muchas veces, la infertilidad puede ser signo de un problema general. Siempre vale la pena buscar asistencia m&eacute;dica completa: ella puede revelar problemas de salud subyacentes, que un examen t&iacute;pico para la FIV puede no identificar. Asuma un papel activo en su salud. Yo busqu&eacute; tratamiento a trav&eacute;s de la NaProTechnology y de la inmunolog&iacute;a reproductiva. Identifiqu&eacute; condiciones subyacentes que afectan a mi estado general de salud y no simplemente mi fertilidad: son condiciones tratables y controlables. Pregunte a su m&eacute;dico: &quot;&iquest;Como puede ayudarme a ser una persona saludable, independientemente de que conciba o no un beb&eacute;?&quot;. Si el m&eacute;dico no estuviera interesado en prestar este tipo de cuidados, busque otro.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>2) Cuide bien de usted mismo.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es f&aacute;cil dejarse envolver por una visi&oacute;n m&eacute;dica focalizada solo en la infertilidad, descuidando la vida saludable como un todo. Coma alimentos nutritivos. Tome suplementos adecuados. Haga ejercicio. Duerma bien.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>3) Ame a su esposo o esposa.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La infertilidad presiona intensamente al matrimonio y su intimidad. As&iacute; como la contracepci&oacute;n y la pornograf&iacute;a reducen al c&oacute;nyuge a un objeto de placer, el foco exagerado en la fertilidad reduce al c&oacute;nyuge a un mero medio para tener hijos. No descuide su matrimonio por causa de su deseo intenso de tener hijos. Antes, haga de la infertilidad una ocasi&oacute;n para aceptar del c&oacute;nyuge con todas sus fragilidades y franquezas. &Aacute;mense. Conc&eacute;ntrense en sus intereses comunes y en su \u201camistad conyugal\u201d. Protejan su intimidad.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>4) Compartan su carga pesada.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La infertilidad es silenciosa y solitaria e impone cargas diferentes a hombres y mujeres. Busque consejo profesional, psicol&oacute;gico, espiritual, de grupos de apoyo o de amigos pr&oacute;ximos: no tenga miedo de buscar apoyo externo. Al mismo tiempo, d&eacute; apoyo a los dem&aacute;s, que agradecer&aacute;n su compa&ntilde;&iacute;a y se pueden beneficiar con las lecciones que usted aprendi&oacute; a lo largo del camino.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>5) Proteja su coraz&oacute;n.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> La infertilidad puede ser dolorosamente recordada en situaciones cotidianas. Escuchar a mujeres que se quejan de estar embarazadas, por ejemplo, puede evocar cruelmente la experiencia que tal vez nunca tengamos. O escuchar a un&nbsp; amigo planear el pr&oacute;ximo hijo, como si quedarse embarazada fuese f&aacute;cil para todas; o a una amiga declarando que est&aacute; &quot;agotada&quot; por el trabajo que dan los hijos, cuando usted no tiene la oportunidad de comenzar&#8230; Puede ser dif&iacute;cil asistir a ba&ntilde;os de beb&eacute;s o incluso acercarse a ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Conozca sus l&iacute;mites y proteja su coraz&oacute;n con antelaci&oacute;n. Puede ser necesario evitar a ciertas personas o situaciones, especialmente en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles del d&iacute;a.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>6) Eduque a los dem&aacute;s.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Puede ser &uacute;til compartir su situaci&oacute;n y ayudar a las personas a ser m&aacute;s sensibles a este sufrimiento y a que apoyen a quien lo sufre. Usted puede, por ejemplo, compartir informaciones sobre la FIV con su m&eacute;dico; o pedir que su p&aacute;rroco tenga especial sensibilidad para con quien sufre la infertilidad y las recuerde en las oraciones de intenci&oacute;n de la liturgia; o poner en marcha un grupo de apoyo en su parroquia o en su comunidad&#8230;<br \/> &nbsp;<br \/><strong>7) Rece.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> A&uacute;n deseando mucho el don de un hijo, yo dudaba, en el fondo, en implorar de Dios esa gracia. Yo ten&iacute;a tantas bendiciones en otras &aacute;reas de la vida, como el matrimonio y la familia, que cre&iacute;a ego&iacute;sta pedir gracias adicionales. En cierto momento cr&iacute;tico, tuve la felicidad de conversar con un obispo sabio sobre nuestra lucha. De forma muy suave y paternal, &eacute;l me alert&oacute; contra la desesperaci&oacute;n y aconsej&oacute;: &quot;Nunca deje de pedir a Dios cualquier cosa que necesite. &Eacute;l no le rechazar&aacute;&quot;. El obispo ten&iacute;a raz&oacute;n. Dios no me neg&oacute; los dones que yo m&aacute;s necesitaba: aceptaci&oacute;n, paz y alegr&iacute;a. Tambi&eacute;n encontr&eacute; consuelo al meditar las Escrituras, especialmente los pasajes sobre las mujeres est&eacute;riles de la Biblia y sobre el testimonio de perseverancia en la oraci&oacute;n. Leer la vida de algunos santos tambi&eacute;n me fue &uacute;til.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/><strong>8) Valore el papel del sufrimiento.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es muy f&aacute;cil que la infertilidad le transforme en una persona amarga y triste, contagiando su matrimonio y su fe. Yo tom&eacute; la decisi&oacute;n de no ser infeliz y tuve la gracia de entender que Dios no quer&iacute;a eso para m&iacute;. Yo quer&iacute;a un matrimonio feliz. Quer&iacute;a mirar a los ni&ntilde;os con alegr&iacute;a, no con resentimiento o envidia. Medit&eacute; sobre el papel del sufrimiento en nuestra vida y sobre c&oacute;mo lidiar con &eacute;l, fuese en forma de infertilidad, fuese en forma de cualquier otra cosa (&iexcl;y siempre hay alguna cosa!). Reconoc&iacute; que, en vez de huir del sufrimiento o dejar que &eacute;ste defina mi vida, yo necesitaba practicar la gratitud y el amor altruista. En su enc&iacute;clica sobre la esperanza, \u201cSpe salvi\u201d, el papa em&eacute;rito Benedicto XVI resumi&oacute;: &quot;No es evitando el sufrimiento o huyendo de &eacute;l como nos curamos, sino acept&aacute;ndolo, madurando a trav&eacute;s de &eacute;l y encontrando sentido a trav&eacute;s de la uni&oacute;n con Cristo, que sufri&oacute; con infinito amor&quot;.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>9) Tenga esperanza.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Es un desaf&iacute;o particular cuando los ciclos menstruales se transforman en ciclos continuos de esperanza y decepci&oacute;n, todos los meses&#8230; Josef Pieper nos recuerda que la esperanza no es la &quot;presuntuosa anticipaci&oacute;n de una realizaci&oacute;n&quot;, sino &quot;el poder de aceptar pacientemente un \u2018a&uacute;n no\u2019&quot;. Benedicto XVI, tambi&eacute;n en la \u201cSpe salvi\u201d, dice: &quot;Es esperanza, pero no cumplimiento; la esperanza nos da el valor de ponernos del lado del bien, incluso en situaciones aparentemente sin esperanza&#8230;&quot;. Yo aprend&iacute;, adem&aacute;s, que al esperar un bien que puede no venir, yo estoy abierta a bienes que nunca podr&iacute;a imaginar que vinieran. &iexcl;D&eacute;jese sorprender por la esperanza!<br \/> &nbsp;<br \/><strong>10) &Aacute;brase a otras maneras de ser &quot;f&eacute;rtil&quot;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Todos los matrimonios est&aacute;n llamados a ser fecundos, aunque esto no sea posible en el sentido biol&oacute;gico. La infertilidad es una ocasi&oacute;n para descubrir en nosotros otros modos de realizar el deseo de cuidar de los dem&aacute;s. Las formas no son iguales para todos. Usted puede adoptar o ayudar en un orfanato. Hay quien descubre otras vocaciones, como cuidar de personas mayores, pobres o enfermas, o realizar trabajos misioneros. Son vocaciones que pueden ser incompatibles con la educaci&oacute;n de hijos propios. En nuestro caso, optamos por la adopci&oacute;n. De ella hablaremos en otro art&iacute;culo, pero adelanto: al descubrir nuestra vocaci&oacute;n de padres adoptivos, mi marido y yo acabamos estando agradecidos por nuestra infertilidad biol&oacute;gica.<\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Elizabeth Kirk Nadie piensa en infertilidad simplemente al verte, especialmente en estos tiempos en que tanta gente opta por no tener hijos. A pesar de estar en boga una sobreexposici&oacute;n de los detalles m&aacute;s &iacute;ntimos de la vida de las personas, la infertilidad sigue siendo una prueba silenciosa. 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