{"id":3256,"date":"2015-12-01T01:10:51","date_gmt":"2015-12-01T06:10:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-de-la-cruz\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:51","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:51","slug":"el-mensaje-de-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-de-la-cruz\/","title":{"rendered":"El mensaje de la Cruz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Stam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, este mensaje es el poder de Dios&#8230; Que en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabidur\u00eda humana&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios&#8230; Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabidur\u00eda humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicaci\u00f3n, a los que creen&#8230;. Este mensaje es motivo de tropiezo para los jud\u00edos, y es locura para los gentiles, pero para los que Dios ha llamado, es el poder de Dios y la sabidur\u00eda de Dios. Pues la locura de Dios es m\u00e1s sabia que la sabidur\u00eda humana, y la debilidad de Dios es m\u00e1s fuerte que la fuerza humana.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabidur\u00eda. Me propuse, m\u00e1s bien, estando entre ustedes, no saber de alguna cosa, excepto de Jesucristo y de \u00e9ste crucificado (1 Corintios 1.18-2.2).<\/P><br \/>\n<P align=justify>La predicaci\u00f3n, en su sentido b\u00edblico y teol\u00f3gico, es mucho m\u00e1s que s\u00f3lo la entrega semanal de una homil\u00eda religiosa, con todo respeto por la importancia del serm\u00f3n. Es m\u00e1s que una conferencia teol\u00f3gica o una charla sicol\u00f3gica o social. Es a\u00fan m\u00e1s que un estudio b\u00edblico, elemento esencial de toda la vida cristiana. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 consiste la esencia y el sentido de la predicaci\u00f3n?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El griego del NT emplea b\u00e1sicamente tres t\u00e9rminos para la predicaci\u00f3n. El m\u00e1s com\u00fan es k\u00earuss\u00f4 (proclamar), y su forma substantivada, k\u00earugma, ambos derivados de k\u00earux (heraldo; cf. 1 Tm 2:7; 2 Ti 1:11; 2 Pe 2:5). En el vocabulario teol\u00f3gico moderno se ha creado tambi\u00e9n el adjetivo \u00abkerigm\u00e1tico\u00bb, lo que tiene que ver con la proclamaci\u00f3n del k\u00earugma. Otros conjuntos sem\u00e1nticos son euaggeliz\u00f4 (anunciar buenas nuevas), junto con euaggelion (evangelio) y euaggelist\u00eas (evangelista) y kataggell\u00f4 (anunciar) tambi\u00e9n de la ra\u00edz aggel\u00f4 (llevar una noticia; Jn 20:18) y aggelos (\u00e1ngel, mensajero). En todos esos vocablos se destaca el sentido de proclamar una noticia o entregar un mensaje. La predicaci\u00f3n no consiste esencialmente en comunicar nuevas ideas sino en narrar de nuevo una historia, la de la gracia de Dios en nuestra salvaci\u00f3n, y esperar que por esa historia Dios vuelva a hablar y a actuar. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La predicaci\u00f3n y el reino de Dios: Al estudiar los aspectos y dimensiones de esta tarea kerigm\u00e1tica, nada mejor que comenzar donde inicia el Nuevo Testamento. Juan el Bautista vino predicando en el desierto: \u00abArrepi\u00e9ntanse, porque el reino de los cielos est\u00e1 cerca\u00bb (Mt 3.1), y Jes\u00fas lleg\u00f3 con el id\u00e9ntico mensaje, seg\u00fan Mt 4.17 (cf. Mr 1.14-15). Jes\u00fas comision\u00f3 a los Doce a proclamar el mismo mensaje (Mt 10:7; Lc 9:2). M\u00e1s adelante el primer evangelista, escribiendo para los jud\u00edos, describe el ministerio de Jes\u00fas con las palabras, \u00abJes\u00fas recorr\u00eda todos los pueblos y aldeas, ense\u00f1ando (didask\u00f4n) en las sinagogas, anunciando (k\u00earuss\u00f4n) el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad\u00bb (Mt 9:35; Lc 8:1; cf. 4:43). Seg\u00fan Lucas, el Cristo Resucitado tambi\u00e9n ense\u00f1\u00f3 a los disc\u00edpulos durante cuarenta d\u00edas \u00abacerca del reino de Dios\u00bb (Hch 1:3) y de la misi\u00f3n de proclamar ese Reino hasta lo \u00faltimo de la tierra, hasta su venida (1:1-11). El tema central de los tres primeros evangelios es la llegada del reino de Dios, que con seguridad refleja el mensaje original de Jes\u00fas. Muy relacionado con el tema del Reino, Jes\u00fas proclam\u00f3 tambi\u00e9n la libertad y la igualdad del Jubileo (Lc 4:18-19; cf. 7:22). <\/P><br \/>\n<P align=justify>Aunque el tema del Reino no es tan presente en Pablo y en el cuatro evangelio, por las nuevas circunstancias culturales y pol\u00edticas de su misi\u00f3n, sigue siendo muy importante (cf. Jn 3:3,5; 18:36). La labor misionera de Pablo se describe como \u00abandar predicando el reino de Dios\u00bb (Hch 20:25), y en la fase final de su misi\u00f3n, ya como preso en Roma, Pablo \u00abpredicaba el reino de Dios y ense\u00f1aba acerca del Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (Hch 28:31). Es m\u00e1s, Jes\u00fas mismo, en su serm\u00f3n prof\u00e9tico, anuncia que \u00abeste evangelio del reino se predicar\u00e1 en todo el mundo\u00bb hasta el fin de la historia (Mt 24:14). <\/P><br \/>\n<P align=justify>La expectativa del reino mesi\u00e1nico pertenec\u00eda hac\u00eda siglos a la tradici\u00f3n jud\u00eda; lo novedoso del evangelio del Reino consist\u00eda en anunciar su inmediata cercan\u00eda (Mt 3:1; 4:17). Para Jes\u00fas, el Reino no s\u00f3lo est\u00e1 cerca sino que, en su persona, el Reino se ha hecho presente (Mt 12:28; Lc 4:21; 11:20). Los ap\u00f3stoles tambi\u00e9n proclamaban que los tiempos del reino hab\u00edan llegado (Hch 2:16; 1 Cor 10:11; 1 Jn 2:18). Por eso, predicar es \u00abdecir la hora\u00bb para anunciar que el reino de Dios ha llegado ya. La predicaci\u00f3n es la proclamaci\u00f3n de este hecho para interpretar bajo esta nueva luz el pasado, el presente y el futuro. \u00abLa predicaci\u00f3n pone siempre en presencia de un hecho que plantea una cuesti\u00f3n\u00bb (L\u00e9on Dufour 1973:711). Esta nueva realidad exige una respuesta espec\u00edfica: arrepentimiento, fe y la b\u00fasqueda del reino de Dios y su justicia (Mat 6:33), o en una palabra, la conversi\u00f3n. <\/P><br \/>\n<P align=justify>En conclusi\u00f3n: la proclamaci\u00f3n del Reino es parte central de la predicaci\u00f3n, y tambi\u00e9n, la predicaci\u00f3n es parte esencial de la din\u00e1mica del Reino y un agente importante de su realizaci\u00f3n. Como se\u00f1ala Gonz\u00e1lez Nu\u00f1ez, \u00abLa palabra de Dios es poder activo en la historia. Pero, adem\u00e1s, ejerce en el mundo actividad creadora, empujando todas las cosas hacia su respectiva plenitud. Visto al trasluz de la palabra, el mundo se hace transparente&#8230; Creadora en el mundo, salvadora en la historia, la palabra de Dios es una especie de sustento, necesario para que la vida lo sea plenamente \u00bb (Florist\u00e1n 1983:678). La palabra creativa de la predicaci\u00f3n va acompa\u00f1ando la marcha del reino de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La predicaci\u00f3n y la palabra de Dios: Esa relaci\u00f3n din\u00e1mica entre la proclamaci\u00f3n y el evangelio del Reino implica tambi\u00e9n la relaci\u00f3n inseparable entre la predicaci\u00f3n y la Palabra de Dios. Por eso, se repite a menudo que los ap\u00f3stoles y los primeros creyentes \u00abpredicaban la palabra de Dios\u00bb (Hch 8:25 13:5; 15:36; 17:13), o sin\u00f3nimamente, \u00abla palabra de evangelio\u00bb (1 P 1:25) o \u00abla palabra de verdad\u00bb (2 Ti 2:15). Otras veces se dice lo mismo con s\u00f3lo \u00abpredicar la palabra\u00bb (Hch 8:4). El encargo de los siervos y las siervas del Se\u00f1or es, \u00abpredique la palabra\u00bb (2 Tm 4:2), lo cual es mucho m\u00e1s que s\u00f3lo pronunciar sermones. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La frase \u00abpalabra de Dios\u00bb tiene diversos significados en las Escrituras y en la historia de la teolog\u00eda. La palabra de Dios por excelencia es el Verbo encarnado (Jn 1:1-18; He 1:2; Ap 19:13, Cristo es ho logos tou theou). En las Escrituras tenemos la palabra de Dios escrita, que da testimonio del Verbo encarnado (Jn 5:39). Pero la Palabra proclamada, en predicaci\u00f3n o en testimonio, se llama tambi\u00e9n \u00abpalabra de Dios\u00bb, donde no se refiere ni a Jesucristo ni a las Escrituras (Hch 4:31; 6:7; 8:14,25; 15:35-36; 16:32; 17:13; cf. Lc 10.16). Cristo es la m\u00e1xima y perfecta revelaci\u00f3n de Dios, quien despu\u00e9s de hablarnos por diversos medios, \u00aben estos d\u00edas finales nos ha hablado por medio de su Hijo\u00bb (He 1:1-2, elal\u00easen h\u00eamin en hui\u00f4, \u00abnos habl\u00f3 en Hijo\u00bb). El lenguaje supremo de Dios es \u00aben Hijo\u00bb y las Escrituras son el testimonio inspirado de esa revelaci\u00f3n, definitivamente normativas para toda proclamaci\u00f3n de Cristo. Pero esa proclamaci\u00f3n oral es tambi\u00e9n \u00abpalabra de Dios\u00bb, seg\u00fan el uso b\u00edblico de esa frase.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Esta comprensi\u00f3n de las tres modalidades de la palabra de Dios, y por ende de la predicaci\u00f3n como palabra de Dios cuando es fiel a las Escrituras, fue expresada en lenguaje muy enf\u00e1tico por Mart\u00edn Lutero y reiterado con igual \u00e9nfasis por Karl Barth (KB 1\/1 107; 1\/2 743,751). Seg\u00fan la Confesi\u00f3n Helv\u00e9tica de 1563, \u00abla predicaci\u00f3n de la palabra de Dios es palabra de Dios\u00bb (praedicatio verbi Dei est verbum Dei). Lutero se atrevi\u00f3 a afirmar que cuando el predicar proclama fielmente la palabra de Dios, \u00absu boca es la boca de Cristo\u00bb. Karl Barth hace suya esta teolog\u00eda de la predicaci\u00f3n, para afirmar que la predicaci\u00f3n es en primer t\u00e9rmino una acci\u00f3n de Dios (1\/2 751) en la que es Dios mismo, y s\u00f3lo Dios, quien habla (1\/2 884). <\/P><br \/>\n<P align=justify>Para muchas personas, que suelen entender \u00abpalabra de Dios\u00bb como s\u00f3lo la Biblia, este descubrimiento tiene implicaciones revolucionarias para la manera de entender la predicaci\u00f3n. Por un lado, magnifica infinitamente la dignidad del p\u00falpito y el privilegio de ser portador de la palabra divina. Tambi\u00e9n aumenta infinitamente nuestra expectativa de lo que Dios puede hacer por medio de su Palabra, a pesar de nuestra debilidad e insuficiencia. Es una vocaci\u00f3n demasiada alta y honrosa para cualquier ser humano. As\u00ed entendido, el car\u00e1cter de la predicaci\u00f3n como palabra de Dios nos dignifica y nos humilla a la vez.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aqu\u00ed vale para nuestra predicaci\u00f3n la doble consigna de la Reforma de tota scriptura y sola scriptura. Pablo nos da el ejemplo de proclamar \u00abtodo el consejo de Dios\u00bb (Hch 20:20,27; Col 1:2), sin quitarle nada, y tampoco a\u00f1adirle \u00abnada fuera de las cosas que los profetas y Mois\u00e9s dijeron&#8230;\u00bb (Hch 26:22). Quitamos de las Escrituras cuando s\u00f3lo predicamos sobre ciertos temas o de ciertos libros y pasajes de nuestra preferencia. En ese sentido, predicar desde el calendario lit\u00fargico obtenemos dos grandes ventajas: obliga al predicador a exponer toda la ampl\u00edsima gama de ense\u00f1anza b\u00edblico, y liga la predicaci\u00f3n con la historia de la salvaci\u00f3n (no s\u00f3lo navidad y semana santa, sino ascensi\u00f3n, domingo de Pentecost\u00e9s, etc.). Pero esa pr\u00e1ctica no debe desplazar la predicaci\u00f3n expositiva de libros enteros, teniendo cuidado de incluir en la ense\u00f1anza los diferentes estratos y g\u00e9neros de la literatura b\u00edblica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A\u00fan mayor es la tentaci\u00f3n en la predicaci\u00f3n de a\u00f1adir al texto, como si \u00e9l no fuera suficiente. Un serm\u00f3n fiel a la Palabra de Dios parte del texto b\u00edblico y no sale de \u00e9l si no profundiza en su mensaje hasta el Am\u00e9n final (Hch 2:14-36; 8:35). Muchos predicadores se dedican m\u00e1s bien a sacar inferencias del texto, que aun cuando fueren totalmente v\u00e1lidas l\u00f3gicamente, no son b\u00edblicas y puede hasta contradecir el sentido del texto. Una ensalada de consejos vagos, sugerencias abstractas y exhortaciones muy generales, aunque vengan maquillados con textos b\u00edblicos, no es un serm\u00f3n, mucho menos palabra de Dios. El serm\u00f3n no debe ser una simple antolog\u00eda de ilustraciones, an\u00e9cdotas y ex abruptos sensacionalistas. El serm\u00f3n tampoco es el lugar para ventilar las opiniones personales del predicador, que no surgen de la palabra de Dios ni se fundamentan en ella. En la predicaci\u00f3n contempor\u00e1nea priva un \u00abopinionismo\u00bb que raya con el sacrilegio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El humor debe tener su debido lugar en la predicaci\u00f3n (la Biblia misma es una fuente rica de humor), pero siempre en funci\u00f3n del texto y no como fin en s\u00ed mismo. El humor debe iluminar el mensaje del texto. Jugar con la palabra de Dios es pecado, como lo es tambi\u00e9n volverla aburrida. Los predicadores tienen que saber moverse entre la frivolidad por un lado, y la rutina seca y el aburrimiento por otro lado. La jocosidad fr\u00edvola puede ayudar para el \u00ab\u00e9xito\u00bb del serm\u00f3n y la popularidad del predicador, pero ser\u00e1 un obst\u00e1culo que impida la eficacia del serm\u00f3n como palabra de Dios. Hay dos peligros que evitar en la predicaci\u00f3n: la frivolidad, y el aburrimiento.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La predicaci\u00f3n es una tarea b\u00edblica, es decir, exeg\u00e9tica y hermen\u00e9utica. Bien ha dicho Bernard Ramm (1976:8) que la primera preocupaci\u00f3n del predicador no debe ser homil\u00e9tica (\u00bfC\u00f3mo predico un buen serm\u00f3n?) sino hermen\u00e9utica (\u00bfC\u00f3mo oigo la palabra de Dios, y la hago o\u00edr?). Antes del serm\u00f3n la predicadora se encuentra con Dios en y por el texto, luchando con Dios y el texto hasta recibir de Dios una palabra viva que sea a la vez fiel y contextual. Al presentarse ante la comunidad, plasma ese encuentro en un serm\u00f3n para compartir ese encuentro con los dem\u00e1s y buscar juntos la presencia del Se\u00f1or y escuchar juntos su voz. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La \u00fanica meta del serm\u00f3n, la mayor responsabilidad del predicador y el criterio exclusivo del resultado de la predicaci\u00f3n, todos responden a la pregunta central, si se proclam\u00f3 fielmente la palabra de Dios. El predicador no predica para complacer a los oyentes, para manipular sus emociones ni aun para lograr cambios religiosos y morales en ellos. Su tarea es proclamar la palabra de Dios; no predica buscando esa transformaci\u00f3n sino esper\u00e1ndola como resultado indirecto por la obra del Esp\u00edritu Santo. Mucho menos debe predicar con la motivaci\u00f3n de lograr \u00e9xito y fama como orador o erudito b\u00edblico. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Atreverse a predicar como Dios quiere, es un acto de amor, de humildad y de abnegaci\u00f3n. William Willimon ha se\u00f1alado que el verdadero predicador tiene que amar m\u00e1s a Dios que a su congregaci\u00f3n. Es una gran tentaci\u00f3n para el predicador buscar en su ministerio la realizaci\u00f3n de sus propios intereses y metas. La predicaci\u00f3n fiel comienza en el coraz\u00f3n del predicador. Es un coraz\u00f3n con un supremo amor a Dios y su palabra, aun m\u00e1s que a la congregaci\u00f3n y mucho m\u00e1s que a s\u00ed mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pasa con la predicaci\u00f3n igual que con la profec\u00eda: la predicaci\u00f3n fiel siempre va acompa\u00f1ada por la predicaci\u00f3n falsa, que busca complacer a la gente, se dirige por las expectativas del p\u00fablico y les ense\u00f1a a decir \u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or\u00bb pero no a hacer la voluntad del Padre celestial (Mt 7:21-23). Por eso, la iglesia debe vigilar su p\u00falpito con todo celo en el Esp\u00edritu. No debe dejar a cualquiera que \u00abhabla lindo\u00bb ocupar ese lugar sagrado sino s\u00f3lo a los que se han demostrado maduros, bien centrados en la Palabra y consecuentes en sus vidas. No cabe duda que el descuido en este aspecto ha producido desviaciones y aberraciones en las \u00faltimas d\u00e9cadas, produciendo da\u00f1os muy serios en la Iglesia. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Es urgente tambi\u00e9n ir ense\u00f1ando a las congregaciones lo que b\u00edblicamente deben esperar de un predicador y de un serm\u00f3n. Mucho del desorden de las \u00faltimas d\u00e9cadas se debe a la gran falta de discernimiento de los mismos oyentes. A pesar del exagerado n\u00famero de horas que pasan escuchando sermones, en general no se logra una adecuada formaci\u00f3n b\u00edblica y teol\u00f3gica para discriminar entre predicaci\u00f3n fiel y predicaci\u00f3n \u00abbonita\u00bb, conmovedora o sensacionalista pero no b\u00edblica. Hace a\u00f1os el destacado orador evang\u00e9lico, Cecilio Arrast\u00eda &#8212; \u00a1un verdadero modelo de predicador fiel! &#8212; hablaba de la congregaci\u00f3n como comunidad hermen\u00e9utica en que todos sepan interpretar la Palabra y distinguir entre lo bueno y lo malo en la predicaci\u00f3n (1 Ts 5:21; Hch 17:11; 1 Cor 14:29). <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a1Imploremos al Esp\u00edritu de Dios que unja a nuestros predicadores y congregaciones con amor a la Palabra y discernimiento acertado ante estos abusos!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se tom\u00f3 del art\u00edculo Fundamentos de la predicaci\u00f3n en juanstam.com, \u00a92007. Todos los derechos reservados. Se usa con permiso del autor. Juan Stam (75), oriundo de Paterson, Nueva Jersey, es uno de los te\u00f3logos evang\u00e9licos \u00ablatinoamericanos\u00bb m\u00e1s pertinentes de la actualidad. Aunque es estadounidense de nacimiento, se nacionaliz\u00f3 costarricense como parte de un proceso de identificaci\u00f3n con Am\u00e9rica Latina que lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Est\u00e1 casado con Doris Emanuelson (71), su compa\u00f1era de camino, nacida en Bridgeport, Connecticut. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Stam El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, este mensaje es el poder de Dios&#8230; Que en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabidur\u00eda humana&#8230; El mensaje de la cruz es una locura para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-de-la-cruz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl mensaje de la Cruz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}