{"id":3259,"date":"2015-12-01T01:10:55","date_gmt":"2015-12-01T06:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-espacio-para-los-jovenes\/"},"modified":"2015-12-01T01:10:55","modified_gmt":"2015-12-01T06:10:55","slug":"mas-espacio-para-los-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-espacio-para-los-jovenes\/","title":{"rendered":"M\u00e1s espacio para los j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Ana Somoza<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les son algunos de los principios que tenemos que tomar en cuenta y que pueden ser de utilidad para el ministerio con adolescentes? La autora nos brinda pr\u00e1cticas respuestas y consejos para fortalecer el ministerio juvenil.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: left;\">&laquo;Yo vengo a la iglesia a calentar el banco&raquo;, me dijo un adolescente de 15 a&ntilde;os el primer d&iacute;a en que me hice cargo del grupo.<br \/>\n&laquo;Me encanta tu sinceridad. Me parece bien que vengas&raquo;, le contest&eacute;.<br \/>\nSe sorprendi&oacute; ante mi respuesta. Creo que esperaba un serm&oacute;n. En ese momento s&oacute;lo me interesaba que estuviera all&iacute;, pues confiaba en que Dios podr&iacute;a actuar en su vida. La adolescencia estaba siendo el agujero por el que sal&iacute;an de la iglesia muchas ni&ntilde;as y ni&ntilde;os con los que hab&iacute;amos trabajado, por eso hab&iacute;a decidido dejar otras de mis ocupaciones pastorales y trabajar con los adolescentes en forma directa. Un joven y una joven me ayudar&iacute;an ocup&aacute;ndose de los juegos, los deportes y las salidas, mientras que aprend&iacute;an c&oacute;mo llevar a cabo un ministerio con los adolescentes.<br \/>\nEn el primer encuentro organizamos algunos juegos para que se presentaran y se conocieran mejor, lo que les encant&oacute;. Les propusimos buscar un nombre para nuestro grupo. Ten&iacute;an que encontrarlo por consenso y no por votaci&oacute;n. Tomar una decisi&oacute;n por consenso ayuda a la cohesi&oacute;n de un grupo en tanto que hacerlo por votaci&oacute;n puede llevarlo a su fragmentaci&oacute;n.<br \/>\nCuando lleg&oacute; el momento de abrir la Biblia, no mostraron mayor inter&eacute;s. &laquo;&iexcl;Qu&eacute; aburrido!&raquo; dijeron casi todos. Sin embargo, cuando termin&oacute; el encuentro, estaban sorprendidos. Vieron una presentaci&oacute;n en powerpoint, hubo preguntas de nuestra parte y de parte de los adolescentes acerca de los principios b&iacute;blicos que trabajamos, discutimos acerca de casos y situaciones en que podr&iacute;an aplicarlos en sus vidas, propusimos una dramatizaci&oacute;n que se negaron a hacer, hicimos un afiche. En fin, nada m&aacute;s alejado del serm&oacute;n que estaban esperando por parte de la pastora.<br \/>\nLos adolescentes necesitan de un grupo como el aire que respiran. Est&aacute;n viviendo una etapa de transici&oacute;n que no siempre es f&aacute;cil.<br \/>\nEn el pr&oacute;ximo encuentro, la cantidad de adolescentes se duplic&oacute;. Se &laquo;corri&oacute; la bolilla&raquo; de que se hab&iacute;an divertido. El grupo continu&oacute; creciendo en cantidad, pero lo m&aacute;s interesante fueron los cambios que empezaron a producirse en sus vidas. Sus propios padres y madres dan testimonio de eso. Algunos entregaron sus vidas a Cristo y otros se comprometieron con &eacute;l en forma m&aacute;s profunda. &iquest;Cu&aacute;les son algunos de los principios que tenemos que tomar en cuenta y que pueden ser de utilidad para el ministerio con adolescentes?<br \/>\n<b>Fomentar la formaci&oacute;n de un grupo de adolescentes<\/b><br \/>\nLos adolescentes necesitan de un grupo como el aire que respiran. Est&aacute;n viviendo una etapa de transici&oacute;n que no siempre es f&aacute;cil. No son ni&ntilde;os o ni&ntilde;as, pero tampoco son adultos. En ocasiones quieren los beneficios de la ni&ntilde;ez y en otras los de la adultez. Est&aacute;n dejando de lado su identidad infantil y se est&aacute;n desprendiendo de la dependencia de sus padres. Empiezan a transferir a otros de su edad la dependencia que antes ten&iacute;an de sus padres, de ah&iacute; la importancia que otros adolescentes de su edad cobran. Muchos adolescentes se acercan a las iglesias y organizaciones cristianas buscando pertenencia, lazos profundos, amistades e identidad. All&iacute; pueden encontrar distintos modelos de c&oacute;mo vivir la fe cristiana, tanto en otros adolescentes como en los j&oacute;venes o adultos que lideran los grupos. Pueden encontrar amor y aceptaci&oacute;n como en ninguna otra comunidad cuando se viven los valores del Reino de Dios.<br \/>\nEn nuestro grupo fomentamos la amistad. Esto los fortalece para resistir las presiones de otros adolescentes no cristianos con quienes est&aacute;n en contacto en la escuela, en el barrio o en el club, quienes tienden a incitarlos a hacer cosas que no son convenientes para sus vidas. En el grupo de la iglesia tienen la posibilidad de compartir momentos de sano esparcimiento y diversi&oacute;n, en campamentos, paseos, encuentros o fiestas. En otras palabras, pueden disfrutar de verdadera y saludable comuni&oacute;n cristiana.<br \/>\n<b>Fomentar la formaci&oacute;n de un grupo que vale la pena<\/b><br \/>\nUn ministerio con adolescentes no puede limitarse a proporcionarles oportunidades de compa&ntilde;erismo y amistad. Como todos los cristianos, ellos necesitan crecer en su vida cristiana por medio del discipulado, necesitan aprender a servir, a evangelizar a sus pares y a adorar a Dios. As&iacute; ellos y el ministerio pueden crecer de modo saludable. En el discipulado recordamos que durante la adolescencia se produce un replanteo profundo de la fe. La fe infantil, la creencia en el Dios de la infancia son puestas a prueba. Por eso generamos situaciones en las que pueden plantear sus dudas, sus cuestionamientos e interrogantes sin ser juzgados ni condenados por ello. Hay discusiones y debates en torno a la fe, y los guiamos a encontrar en la Palabra de Dios las respuestas a sus dudas.<br \/>\n<b>C&oacute;digo de valores<\/b><br \/>\nOtro aspecto importante es la construcci&oacute;n de un c&oacute;digo de valores, de una moral aut&oacute;noma, que no sea impuesta. Una adolescente siempre me pregunta: &laquo;&iquest;se puede esto?&raquo; &laquo;&iquest;se puede aquello?&raquo; Anteriormente, hab&iacute;a estado asistiendo a una iglesia en la que se entend&iacute;a el cristianismo como una serie de reglas a cumplir, lo que hab&iacute;a producido mucha rebeld&iacute;a en ella. Yo siempre evito responderle con un s&iacute; o con un no. En lugar de eso le hago preguntas acerca de la situaci&oacute;n, acerca de los motivos para actuar de ese modo, acerca de c&oacute;mo se sentir&iacute;a si lo hiciera. O la llevo a encontrar alg&uacute;n principio b&iacute;blico del cual pueda extraer la respuesta y le pregunto, &laquo;&iquest;vos qu&eacute; pens&aacute;s, teniendo en cuenta esto que dice la Biblia?&raquo; Por lo general, su respuesta coincide con la que yo le hubiera dado, pero tiene m&aacute;s valor pues la descubri&oacute; ella, no se la impuse yo. De esta manera la ayudo a construir principios de vida y valores acordes con la voluntad de Dios.<br \/>\nLas chicas y los chicos se han identificado mucho con los l&iacute;deres juveniles que coordinan el grupo entablando una buena amistad con ellos.<br \/>\nPreparamos estudios b&iacute;blicos participativos en los que tienen que descubrir qu&eacute; dice la Biblia. Planteamos casos y situaciones que son semejantes a los que las chicas y los chicos viven para discutir c&oacute;mo aplicar los principios b&iacute;blicos a sus vidas. Les encanta participar en estas actividades, y poco a poco est&aacute;n asumiendo el compromiso de obedecer lo que encuentran en la Biblia. Al mismo tiempo est&aacute;n cambiando los prejuicios que ten&iacute;an acerca de la Palabra de Dios como un libro aburrido. Tratamos de establecer v&iacute;nculos estrechos. Ellos se han identificado mucho con los l&iacute;deres juveniles que coordinan el grupo entablando una buena amistad con ellos. Se animan a hablar de sus problemas, comparten momentos con nosotros, proponen distintas actividades en las que podemos compartir la vida, como aprender a hacer pizza, organizar un paseo u otras. De este modo informal, est&aacute;n aprendiendo a vivir la vida cristiana.<br \/>\nLes brindamos oportunidades de servicio. Los adolescentes se motivan mucho y son capaces de hacer importantes aportes a la comunidad o a la iglesia cuando se les dan oportunidades para ejercer sus dones y poner en juego sus muchas habilidades. Los estimulamos a preparar una cartelera, a colaborar con programas para ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, a presentar una obra de teatro, entre otras actividades. El ejercicio de sus dones los ayuda a crecer espiritualmente y en todas las &aacute;reas de su vida. Los animamos a evangelizar a otros adolescentes. Cuando empezaron a sentirse c&oacute;modos en el grupo y a crecer en la vida cristiana, se empezaron a atrever a invitar a sus amigos no cristianos al mismo. As&iacute; crecen ellos y el grupo.<br \/>\nLos animamos a participar en la adoraci&oacute;n. Buscamos canciones con letra y m&uacute;sica que les gusten. Los estimulamos a tocar la guitarra, la bater&iacute;a y otros instrumentos no s&oacute;lo en las reuniones exclusivas para adolescentes sino tambi&eacute;n en las de la iglesia. Ponen ritmo y alegr&iacute;a que nos inspiran a adorar a Dios. &iquest;Tan f&aacute;cil fue todo? &iexcl;No! Hubo idas y venidas, crecimiento y &laquo;bajonazos&raquo;. En ocasiones vienen todas las chicas y los chicos al grupo, otras veces &laquo;se hacen la rata&raquo;, como en la escuela. A veces est&aacute;n euf&oacute;ricos de alegr&iacute;a, otras est&aacute;n deprimidos, como todos los adolescentes. Pero si hubo algo que aprendimos es que tenemos que ser fieles siempre, y dejar el crecimiento espiritual y num&eacute;rico del grupo en las manos de Dios.<br \/>\n&laquo;Yo plant&eacute;, Apolos reg&oacute;; pero el crecimiento lo ha dado Dios&raquo; (1 Cor. 3.6)\n<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Ana Somoza es pedagoga y formadora de docentes. Tomado de Alcanzando a la ni\u00f1ez, a\u00f1o 7, n\u00famero 28. Un ministerio de Red Viva, www.redviva.org , Todos los derechos reservados. Este suplemento de Alcanzando a la ni\u00f1ez se public\u00f3 en Apuntes Pastorales, volumen XXIII, n\u00famero 2. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Ana Somoza \u00bfCu\u00e1les son algunos de los principios que tenemos que tomar en cuenta y que pueden ser de utilidad para el ministerio con adolescentes? La autora nos brinda pr\u00e1cticas respuestas y consejos para fortalecer el ministerio juvenil. &laquo;Yo vengo a la iglesia a calentar el banco&raquo;, me dijo un adolescente de 15 a&ntilde;os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-espacio-para-los-jovenes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abM\u00e1s espacio para los j\u00f3venes\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3259","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3259"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3259\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}