{"id":32596,"date":"2016-06-13T12:10:48","date_gmt":"2016-06-13T17:10:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-tiene-un-cura-que-ensenar-sobre-el-matrimonio\/"},"modified":"2016-06-13T12:10:48","modified_gmt":"2016-06-13T17:10:48","slug":"que-tiene-un-cura-que-ensenar-sobre-el-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-tiene-un-cura-que-ensenar-sobre-el-matrimonio\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 tiene un cura que ense\u00f1ar sobre el&nbsp;matrimonio?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan \u00c1vila Estrada<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando comparto que estoy haciendo una licenciatura en Matrimonio y familia muchas personas suelen re&iacute;rse y me preguntan qu&eacute; sabemos los curas sobre el matrimonio si no estamos casados. &iquest;C&oacute;mo osa un sacerdote hablar de aquello de lo que no tiene experiencia? Parto entonces de esta primera verdad: los sacerdotes somos hombres&nbsp; c&eacute;libes pero eso no significa que seamos solteros, de hecho no estamos dispuestos ni libres para ninguna.<br \/> &nbsp;<br \/> Para entenderlo quiero empezar con lo siguiente: nuestro ministerio sacerdotal no es nuestro ministerio sacerdotal, es el ministerio de Jes&uacute;s, Sacerdote eterno, el &uacute;nico y verdadero sacerdote de la nueva Alianza. Lo que nosotros somos y hacemos no es una mera representaci&oacute;n de su acci&oacute;n evangelizadora sino una participaci&oacute;n directa de su gracia santificante, que nos ha dado, en su nombre, la potestad para someter el Maligno, perdonar pecados, santificar el amor, ungir enfermos y ense&ntilde;ar la belleza de su palabra. Suena algo engre&iacute;do, &iquest;cierto?, pero esa es la belleza y la grandeza del ministerio que se nos ha confiado. No nos arrogamos privilegios ni atributo alguno, s&oacute;lo tenemos responsabilidades por las que tendremos que responder ante el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Ahora bien, el ap&oacute;stol Pablo, en Efesios 5, 25-26&nbsp; nos dice: <strong><em>Maridos, amad a vuestras mujeres, as&iacute; como Cristo am&oacute; a la iglesia, y se entreg&oacute; a s&iacute; mismo por ella, &nbsp;para santificarla, habi&eacute;ndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra. <\/em><\/strong>Este texto nos muestra claramente la relaci&oacute;n esponsal que Cristo tiene con la Iglesia, de la que es cabeza y ella su cuerpo, haciendo de&nbsp; los dos una sola unidad por el amor; Cristo es Esposo de la Iglesia luego, si somos presencia de Cristo en la tierra somos esposos verdaderos de ella. No nos encontramos ante una mera ficci&oacute;n sino ante una realidad de car&aacute;cter teol&oacute;gico que se comprende cuando al coraz&oacute;n entran aquellas mismas palabras de Jes&uacute;s que hab&iacute;a dicho: \u201c<strong><em>hay quienes se hacen eunucos a s&iacute; mismos &nbsp;por el Reino de los cielos\u201d. \u201cEl que tenga o&iacute;dos para o&iacute;r, que oiga\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> Desde esta perspectiva es que se logra comprender de qu&eacute; manera un sacerdote es verdadero esposo que tiene responsabilidades conyugales, que engendramos hijos en el bautisterio y&nbsp; sabemos perfectamente lo que significa escuchar aquellos&nbsp; que \u201clloran\u201d a medianoche pidiendo ayuda a su padre, sabemos lo que es educar en las diferencias y tener que perdonar a los que se alejan de casa. Pero tambi&eacute;n sabemos de infidelidades, esas que salen a la luz p&uacute;blica cada tanto, mostrando la miseria de un coraz&oacute;n que tambi&eacute;n intenta amar&nbsp; y que es fr&aacute;gil como los dem&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Como esposos sabemos el peligro que encierra una rutina en el amor y el deseo que asalta el coraz&oacute;n de buscar aventuras&nbsp; que nos saquen de nuestro permanente devenir. Sabemos lo que significa acostarse enojado con ella y querer cambiarla permanentemente porque no siempre encanta con su presencia. Hay d&iacute;as en que la vemos fea, desali&ntilde;ada, pero hemos aprendido a amarla tal cual es y buscamos enamorarla permanentemente para no tener nunca que dejarla y buscarnos amantes furtivas.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Quien&nbsp; cree que no tenemos algo que ense&ntilde;ar sobre el amor conyugal no tiene idea lo que significa ser sacerdote y el cura que cree que es soltero, tampoco. Somos \u201cesposos c&eacute;libes\u201d, dos palabras que encierran entre s&iacute; una aparente contradicci&oacute;n, pero que son las que permiten asimilar este misterio de amor.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Adem&aacute;s, como esposos, tenemos una palabra oportuna, de aliento e iluminadora para aquellos otros c&oacute;nyuges&nbsp; que necesitan luz en la oscuridad para saber enfrentar el demonio de la rutina y del hast&iacute;o; para aquellos que no ven a su problema otra soluci&oacute;n que el divorcio con la enorme frustraci&oacute;n y derrota de no haber sabido amar para siempre y la inevitable lucha para buscar la justicia que les permita \u201crepartir\u201d a sus hijos como se reparten los enseres de la casa.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Sabemos del amor conyugal, sabemos de amores y de infidelidades, sabemos de lo que hablamos cuando lo hablamos.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan \u00c1vila Estrada Cuando comparto que estoy haciendo una licenciatura en Matrimonio y familia muchas personas suelen re&iacute;rse y me preguntan qu&eacute; sabemos los curas sobre el matrimonio si no estamos casados. &iquest;C&oacute;mo osa un sacerdote hablar de aquello de lo que no tiene experiencia? 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