{"id":32600,"date":"2016-06-13T12:10:55","date_gmt":"2016-06-13T17:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comunion-a-los-divorciados-la-propuesta-del-cardenal-kasper\/"},"modified":"2016-06-13T12:10:55","modified_gmt":"2016-06-13T17:10:55","slug":"comunion-a-los-divorciados-la-propuesta-del-cardenal-kasper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/comunion-a-los-divorciados-la-propuesta-del-cardenal-kasper\/","title":{"rendered":"\u00bfComuni\u00f3n a los divorciados? La &#8220;propuesta&#8221; del cardenal&nbsp;Kasper"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Julio de la Vega-Hazas<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>&quot;El asunto en cuesti&oacute;n es el siguiente: Estos d&iacute;as ha sido publicada la siguiente noticia que ya conocer&aacute;s y de la que te mando enlace,&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.religionenlibertad.com\/articulo.asp?idarticulo=34083\">http:\/\/www.religionenlibertad.com\/articulo.asp?idarticulo=34083<\/a>.<br \/> Me gustar&iacute;a la comentarais en profundidad ya que otros lo est&aacute;n haciendo no sin suscitar cierto asombro. Por ejemplo,&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/yorezoxelpapa.wordpress.com\/2014\/02\/24\/divorciados-el-papa-francisco-y-su-discurso-de-misericordia-infinita\/\">http:\/\/yorezoxelpapa.wordpress.com\/2014\/02\/24\/divorciados-el-papa-francisco-y-su-discurso-de-misericordia-infinita\/<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La propuesta del cardenal Kasper.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Como la cuesti&oacute;n \u2013vamos a llamarla as&iacute;- de la situaci&oacute;n de los divorciados vueltos a casar vuelve a ser objeto de estudio, es de esperar que se digan al respecto todo tipo de cosas. Evidentemente, lo que proponga un cardenal tiene una relevancia especial, y por eso han surgido comentarios por todas partes. Trat&aacute;ndose de un asunto candente, no debe extra&ntilde;ar a nadie.<br \/> &nbsp;<br \/> Lo primero que conviene tener en cuenta es que no estamos simplemente ante un tema pastoral. Es un tema moral, y por tanto doctrinal. Lo cual requiere, en primer lugar, tratarlo con serenidad, con la cabeza fr&iacute;a, sin dejarse llevar por argumentos sentimentales, que pueden llevar a cualquier parte (esto no lo digo por Kasper, sino por la mayor&iacute;a de comentarios que se hacen sobre lo que ha dicho). Un asunto doctrinal requiere examinar las fuentes de la fe \u2013del dep&oacute;sito revelado-, destacando lo que Jesucristo mismo ense&ntilde;&oacute;, y c&oacute;mo la ha entendido la Iglesia en sus veinte siglos de existencia. Requiere asimismo ver el bien del hombre, que puede o no coincidor con su apreciaci&oacute;n o su satisfacci&oacute;n moment&aacute;nea. Y requiere conectar el tema tratado con las dem&aacute;s verdades de fe.<br \/> &nbsp;<br \/> Pero, antes que todo ello, lo que hay que ver es qu&eacute; ha dicho el cardenal Walter Kasper. Y qu&eacute; no ha dicho. Porque, en realidad,<strong> no hay propiamente una propuesta de Kasper. El Papa le pidi&oacute; que planteara preguntas, no que formulara propuestas<\/strong>. As&iacute; lo hizo. No hay tal propuesta: lo que Kaspers dijo a los periodistas (su documento es solo un documento de trabajo, y no se ha hecho p&uacute;blico) es que pod&iacute;a intentarse buscar una soluci&oacute;n dentro de un marco que respetara las creencias de la Iglesia. De ah&iacute; que dijera que \u201cla indisolubilidad de un matrimonio sacramental y la imposibilidad de un nuevo matrimonio, mientras la pareja anterior sigue con vida, no puede abandonarse o romperse con base en un llamamiento a la misericordia. Sobre todo porque la fe y la misericordia van de la mano\u201d. Interpretar esto como que hay una posibilidad de admisi&oacute;n a los sacramentos cuando el segundo matrimonio es civil y no can&oacute;nico es, con perd&oacute;n, una majader&iacute;a, en primer lugar porque no hay admisi&oacute;n posible a un segundo matrimonio can&oacute;nico.<strong> Lo que dijo Kasper en realidad es que solo se plantea para quienes forman una familia y no se unen mediante una simple uni&oacute;n de hecho.<br \/> &nbsp;<\/strong><br \/><strong>El cardenal se plante&oacute; la posible analog&iacute;a con la pr&aacute;ctica penitencial de los primeros siglos acerca de la apostas&iacute;a. <\/strong>Hab&iacute;a una pr&aacute;ctica muy dura, por pensarse que har&iacute;a falta un imposible segundo bautismo para volver al seno de la Iglesia, ya que se hab&iacute;a renegado del primero. Y en este ambiente se desarroll&oacute; la idea de un an&aacute;logo a un segundo bautismo no con el agua de la pila bautismal, sino con el de las l&aacute;grimas de penitencia, que revivir&iacute;a la eficacia del bautismo ya recibido una vez.<br \/> &nbsp;<br \/> En este contexto hay que situar las palabras de Kasper. Transcribo el &uacute;timo p&aacute;rrafo de la noticia como figura en Vatican Insider (la fuente m&aacute;s fiable de las que he le&iacute;do): \u201c&iquest;Se podr&iacute;a recorrer esta v&iacute;a en el futuro? Es la pegunta que se plante&oacute; el cardenal Kasper ante los cardenales del Consistorio. No se tratar&iacute;a de &laquo;gracia a buen precio&raquo;, de misericordia &laquo;low cost&raquo;. Pero, si existen casos de divorciados que se han vuelto a casar arrepentidos por el fracaso del primer matrimonio, si &eacute;stos han aclarado las obligaciones del primer matrimonio (que seguir&aacute; siendo, para la Iglesia, &uacute;nico e indisoluble), si queda completamente excluida la posibilidad de que puedan volver atr&aacute;s, si no pueden abandonar sin nuevas culpas los compromisos asumidos con una nuevo matrimonio civil, si se esfuerzan por vivir de la mejor manera sus segundas nupcias a partir de la fe, si se comprometen a educar a los hijos en la fe, si tienen el deseo de los Sacramentos como fuente de fuerza en sus situaciones, &iquest;es posible negarles el sacramento de la penitencia y despu&eacute;s el de la comuni&oacute;n sacramental?\u201d.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<br \/> Se puede hacer alg&uacute;n comentario sobre esto. A tal efecto la comparacion, que el cardenal mismo hace, con la situaci&oacute;n de los <em>lapsi<\/em> de los primeros siglos \u2013los que a causa de las persecuciones hab&iacute;an cedido y renegado de su fe- resulta bastante esclarecedora. Y es que, tanto para aquel asunto como para &eacute;ste, por sorprendente que parezca,<strong> el principal problema no es el sacramento de la Eucarist&iacute;a: es el de la Penitencia. Si &eacute;ste se administra, no hay problema alguno para recibir al se&ntilde;or en la Eucarist&iacute;a.<\/strong> No es infrecuente encontrar una mentalidad seg&uacute;n la cual lo que es necesario para recibir la Penitencia es el reconocimiento sincero y humilde de los pecados cometidos. Es un error. En realidad, lo esencial en este sacramento no es propiamente la confesi&oacute;n, sino la contrici&oacute;n. La confesi&oacute;n es necesaria, pero como consecuencia de la contrici&oacute;n; una confesi&oacute;n sin contrici&oacute;n no sirve, en t&eacute;rminos teol&oacute;gicos podemos decir que no es materia v&aacute;lida para el sacramento. Y la mayor prueba de autenticidad de la contrici&oacute;n no es un sentimiento de pesar, sino el prop&oacute;sito de enmienda. <strong>No puede ser una contrici&oacute;n sincera la que dijera \u2013o pensara- \u201che pecado, y pienso volver a pecar\u201d, ni siquiera si la frase se revistiera tomando la forma de \u201che pecado, y me temo que no tengo m&aacute;s remedio que volver a pecar\u201d.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/> Y aqu&iacute; vuelve a tener relevancia la comparaci&oacute;n con el problema de los lapsi. Hay algo, en las fuentes antiguas, de lo que apenas se hace menci&oacute;n, no porque careciera de importancia, sino porque se ve&iacute;a como indiscutible, hab&iacute;a unanimidad: esa vuelta a la Iglesia requer&iacute;a el firme prop&oacute;sito de no volver a renegar munca m&aacute;s de la fe, aunque ello costara la vida (lo que ocurri&oacute; en alguna ocasi&oacute;n). Hoy en d&iacute;a esto cuesta entenderlo a bastante gente. En el fondo, lo que no se entiende es que la moral cristiana no se limite a exhortar a una conducta heroica, sino que la pueda exigir en ocasiones. Precisamente por ello Juan Pablo II quiso incluir un cap&iacute;tulo sobre el martirio en la enc&iacute;clica <em>Veritatis splendor<\/em>. Para la inmensa mayor&iacute;a de los cat&oacute;licos no es un riesgo pr&oacute;ximo, pero no era esa la cuesti&oacute;n, sino el dejar constancia de que a veces lo que viene moralmente exigido puede llegar hasta a costar la vida.<br \/> &nbsp;<br \/> Por eso, me parece que las palabras de Kasper acaban por resultar una magn&iacute;fica introducci&oacute;n al n&ordm; 84 de la exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio_sp.html\">Familiaris Consortio<\/a>, de Juan Pablo II. Hay casos, efectivamente, en que no hay marcha atr&aacute;s, hay una familia de la que cuidar, hay un deseo sincero de rehacer la vida espiritual\u2026 Y se podr&iacute;a recibir el sacramento de la Penitencia, que abre la puerta al de la Eucarist&iacute;a, pero solo \u201csi est&aacute;n sinceramente dispuestos a una forma de vida que no contradiga la insisolubilidad del matrimonio\u201d; o sea, a \u201cabstenerse de los actos propios de los esposos\u201d (las citas son del mencionado documento y n&uacute;mero).<br \/> &nbsp;<br \/> &iquest;Pero no podr&iacute;a encontrarse una soluci&oacute;n, digamos, menos exigente? Lo cierto es que no hay mucho espacio para ello. <strong>El mismo cardenal Kasper descarta la posibilidad de \u201cdivorcios cat&oacute;licos\u201d disfrazados, como sucede en las Iglesias Ortodoxas<\/strong>, o logrados mediante una ampliaci&oacute;n de las sentencias de nulidad (nulidad, no anulaci&oacute;n. La diferencia es que anular es dejar sin vigor algo que lo ten&iacute;a, y declarar nulidad es constatar que hab&iacute;a un vicio en el momento de contraer que lo hac&iacute;a inv&aacute;lido desde el principio. Y lo que dijo fue nulidad: traducir por anulaci&oacute;n es un&nbsp; error). Lo que sucede es que, sin tanta notoriedad como ahora, Juan Pablo II ya se hab&iacute;a hecho todas estas preguntas. Busc&oacute; un acercamiento hacia las personas en esa situaci&oacute;n, y lleg&oacute; hasta donde pod&iacute;a llegar. Creo que se est&aacute;n levantando unas expectativas que a la postre van a acabar siendo decepciones.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Julio de la Vega-Hazas &quot;El asunto en cuesti&oacute;n es el siguiente: Estos d&iacute;as ha sido publicada la siguiente noticia que ya conocer&aacute;s y de la que te mando enlace,&nbsp;http:\/\/www.religionenlibertad.com\/articulo.asp?idarticulo=34083. 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