{"id":32606,"date":"2016-06-13T12:11:03","date_gmt":"2016-06-13T17:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/venezuela-prepara-el-camino-al-matrimonio-igualitario\/"},"modified":"2016-06-13T12:11:03","modified_gmt":"2016-06-13T17:11:03","slug":"venezuela-prepara-el-camino-al-matrimonio-igualitario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/venezuela-prepara-el-camino-al-matrimonio-igualitario\/","title":{"rendered":"Venezuela prepara el camino al &#8220;matrimonio igualitario&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La sustituci&oacute;n de los t&eacute;rminos &lsquo;marido y mujer&rsquo; por &lsquo;personas&rsquo; en el art&iacute;culo 44 del C&oacute;digo Civil Venezolano tiene un prop&oacute;sito muy claro: que en Venezuela sea aprobado el matrimonio igualitario. Ante esta eventualidad, compartimos con nuestros lectores esta informaci&oacute;n, tomada del documento de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, en el a&ntilde;o 2003.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo primero que hemos de mencionar es que&nbsp; seg&uacute;n la ense&ntilde;anza de la Iglesia, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales &laquo;deben ser acogidos con respeto, compasi&oacute;n y delicadeza. Se evitar&aacute;, respecto a ellos, todo signo de discriminaci&oacute;n injusta. (1).<\/p>\n<p align=\"justify\">De hecho, ya en 1986, hace 27 a&ntilde;os, La Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, emit&iacute;a el documento: &ldquo;Carta a los Obispos de la Iglesia Cat&oacute;lica sobre la Atenci&oacute;n Pastoral a las Personas Homosexuales&rdquo;(2), de amplia difusi&oacute;n, donde se expresa: &ldquo;Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todav&iacute;a objeto de expresiones mal&eacute;volas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen.&nbsp;&nbsp;&nbsp; Revelan una falta de respeto que lesiona unos principios elementales sobre los que se basa una sana convivencia civil. La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones.&rdquo;(2)<\/p>\n<p align=\"justify\">En este p&aacute;rrafo&nbsp; se expresa con toda nitidez la postura de la Iglesia sobre este delicado tema y en el que se expone la importancia de una actitud de acogida, de comprensi&oacute;n, de acompa&ntilde;amiento pastoral y de integraci&oacute;n a la comunidad parroquial, con el seguimiento personal del pastor y, de ser necesario, de la ayuda profesional necesaria para la&nbsp; plena integraci&oacute;n de estas personas a la Iglesia y a la sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo,&nbsp; el amor y la misericordia deben estar unidos a la VERDAD.<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero: la &uacute;nica &ldquo;sexodiversidad&rdquo;, (para hacer uso del t&eacute;rmino), que reconoce la Iglesia desde el orden racional, biol&oacute;gico, antropol&oacute;gico, social y jur&iacute;dico es la de una diferenciaci&oacute;n sexual bipolar: var&oacute;n y mujer,&rdquo; macho y hembra&rdquo;, seg&uacute;n el relato b&iacute;blico.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta realidad, de seres sexuados, es inmutable, el sexo de cada persona no puede ser &ldquo;cambiado&rdquo;, se es sexuado hasta la muerte y m&aacute;s all&aacute; de ella. Se pueden adoptar actitudes, posturas, maneras y conductas del sexo contrario, se podr&aacute; &ldquo;adecuar&rdquo; la forma f&iacute;sica corporal con cirug&iacute;as y hormonas con la intenci&oacute;n de asemejarse externamente al sexo opuesto, pero el sexo real no cambia, el sexo&nbsp; no se escoge, se nace var&oacute;n o mujer.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\">En el momento de la fecundaci&oacute;n, inicio de la vida del ser humano, ya queda determinado su sexo biol&oacute;gico que formar&aacute; parte constitutiva de su ser personal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es un &ldquo;dato biol&oacute;gico&rdquo; definitivo y definitorio pues la misma naturaleza, a lo largo&nbsp; del desarrollo evolutivo de cada persona, se va acondicionando, de acuerdo a este dato biol&oacute;gico, el sexo gonadal, el sexo hormonal, genital, el cerebro,&nbsp; el sistema nervioso, los caracteres externos,&nbsp; que estar&aacute;n ordenados al desarrollo de una sexualidad propia como hombre o como mujer.<br \/>\nEn esta alteridad, var&oacute;n y mujer, se ha de recordar y ratificar, que ambos, var&oacute;n y mujer,&nbsp; tienen la misma dignidad, ambos son sujeto de los mismos derechos y libertades donde no cabe ninguna supremac&iacute;a ni prevalencia&nbsp; de uno sobre el otro.<\/p>\n<p align=\"justify\">La diferenciaci&oacute;n sexual, var&oacute;n y mujer no existe para el conflicto, ni para el enfrentamiento, ni para entrar en competencia entre ambos. La alteridad sexual humana tiene su verdadero sentido en la complementariedad, la cooperaci&oacute;n mutua, la natural atracci&oacute;n de ambos sexos, su car&aacute;cter esponsal se ordena hacia dos dimensiones: La dimensi&oacute;n unitiva, fundamentada en el amor como donaci&oacute;n, el encuentro &iacute;ntimo en el que se expresa el afecto y el gozo sexual; y la dimensi&oacute;n procreativa en la que los esposos tienen la libre decisi&oacute;n de traer al mundo los hijos que integrar&aacute;n una nueva familia humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ninguna ideolog&iacute;a puede cancelar del esp&iacute;ritu humano la certeza de que el matrimonio en realidad existe &uacute;nicamente entre dos personas de sexo opuesto, que por medio de la rec&iacute;proca donaci&oacute;n personal, propia y exclusiva de ellos, tienden a la comuni&oacute;n de sus personas.<\/p>\n<p align=\"justify\">&ldquo;No existe ning&uacute;n fundamento para asimilar o establecer analog&iacute;as, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia. Los actos homosexuales, en efecto, &laquo; cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual.<\/p>\n<p align=\"justify\">La comprensi&oacute;n de los motivos que inspiran a oponerse a las instancias que buscan la legalizaci&oacute;n de las uniones homosexuales requiere algunas consideraciones &eacute;ticas espec&iacute;ficas, que son de diversos &oacute;rdenes.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>De orden biol&oacute;gico y antropol&oacute;gico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En las uniones homosexuales est&aacute;n completamente ausentes los elementos biol&oacute;gicos y antropol&oacute;gicos del matrimonio y de la familia que podr&iacute;an fundar razonablemente el reconocimiento legal de tales uniones. &Eacute;stas no est&aacute;n en condiciones de asegurar adecuadamente la procreaci&oacute;n y la supervivencia de la especie humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">En las uniones homosexuales est&aacute;, adem&aacute;s, completamente ausente la dimensi&oacute;n conyugal, que representa la forma humana y ordenada de las relaciones sexuales. &Eacute;stas, en efecto, son humanas cuando y en cuanto expresan y promueven la ayuda mutua de los sexos en el matrimonio y quedan abiertas a la transmisi&oacute;n de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como demuestra la experiencia, la ausencia de la bipolaridad sexual crea obst&aacute;culos al desarrollo normal de los ni&ntilde;os eventualmente integrados en estas uniones. A &eacute;stos les falta la experiencia de la maternidad o de la paternidad. La integraci&oacute;n de ni&ntilde;os en las uniones homosexuales a trav&eacute;s de la adopci&oacute;n significa someterlos de hecho a violencias de distintos &oacute;rdenes, aprovech&aacute;ndose de la d&eacute;bil condici&oacute;n de los peque&ntilde;os, para introducirlos en ambientes que no favorecen su pleno desarrollo humano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ciertamente tal pr&aacute;ctica ser&iacute;a gravemente inmoral y se pondr&iacute;a en abierta contradicci&oacute;n con el principio, reconocido tambi&eacute;n por la Convenci&oacute;n Internacional de la ONU sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, seg&uacute;n el cual el inter&eacute;s superior que en todo caso hay que proteger es el del infante, la parte m&aacute;s d&eacute;bil e indefensa.<\/p>\n<p align=\"justify\">De igual forma, la Iglesia se opone en&eacute;rgicamente&nbsp; y denunciar&aacute; cualquier intento de implantar en el sistema educativo venezolano contenidos&nbsp; sobre el tema de la sexualidad con una visi&oacute;n antropol&oacute;gica, pol&iacute;tica o ideol&oacute;gica que presenten una visi&oacute;n distorsionada, pansexualista o reduccionista de la sexualidad o que sea contraria a la recta raz&oacute;n, la &eacute;tica y&nbsp; la dignidad de la persona humana.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.reportecatolicolaico.com\/2014\/02\/nota-editorial-el-amor-y-la-misericordia-deben-estar-unidos-a-la-verdad\/\">Art&iacute;culo <\/a>publicado originalmente por Reporte Cat&oacute;lico Laico<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team La sustituci&oacute;n de los t&eacute;rminos &lsquo;marido y mujer&rsquo; por &lsquo;personas&rsquo; en el art&iacute;culo 44 del C&oacute;digo Civil Venezolano tiene un prop&oacute;sito muy claro: que en Venezuela sea aprobado el matrimonio igualitario. 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