{"id":32609,"date":"2016-06-13T12:11:10","date_gmt":"2016-06-13T17:11:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/casados-en-crisis-como-hacer-antes-de-que-sea-tarde\/"},"modified":"2016-06-13T12:11:10","modified_gmt":"2016-06-13T17:11:10","slug":"casados-en-crisis-como-hacer-antes-de-que-sea-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/casados-en-crisis-como-hacer-antes-de-que-sea-tarde\/","title":{"rendered":"Casados en crisis: c\u00f3mo hacer antes de que sea&nbsp;tarde"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&ldquo;&iexcl;Se acab&oacute;!&rdquo; Con esa breve observaci&oacute;n, muchas personas describen el final de su matrimonio, Detr&aacute;s de este verbo hay crisis, sufrimientos, explosiones y, no pocas veces, peleas interminables. &iquest;Donde quedaron enterradas las sonrisas del d&iacute;a de la boda y las promesas de fidelidad &ldquo;hasta que la muerte nos separe&rdquo;? &iquest;En qu&eacute; fase de la vida se desvaneci&oacute; la certeza de que &ldquo;nadie ser&aacute; m&aacute;s feliz que nosotros dos&rdquo;? &iquest;Como entender la amargura que acab&oacute; con una relaci&oacute;n que parec&iacute;a tan feliz?&#8230;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNing&uacute;n matrimonio termina &ldquo;de repente&rdquo;. Especialistas matrimoniales constatan que, normalmente, el camino de la desintegraci&oacute;n tiene cuatro etapas, profundamente interconectada &ndash; es decir, cada etapa prepara y pr&aacute;cticamente condiciona la siguiente.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la primera, comienzan a surgir comentarios negativos, uno respecto de otro. M&aacute;s que quejarse del esposo o la esposa (la queja se refiere a un comportamiento espec&iacute;fico), se multiplican las cr&iacute;ticas que son siempre abiertas, indeterminadas, generales: &ldquo;&iexcl;Eres aburrido!&rdquo;; &ldquo;&iexcl;Eres cada vez m&aacute;s insoportable!&rdquo;. Est&aacute;n aquellos (o aquellas) que sufren callados: no aceptan el comportamiento del compa&ntilde;ero, pero no lo verbalizan. El problema es que van acumulando rabia en su coraz&oacute;n. Cuando se deciden a hablar, no miden las palabras. Las agresiones&nbsp;&nbsp;&ndash;&nbsp;&nbsp;verbales o de hecho &ndash; parecen ser de enemigos mortales. Ahora, lo importante es humillar al otro, para dejar claro que no hay posibilidad alguna de reconciliaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara no llegar a ese punto, es preciso cultivar el di&aacute;logo. M&aacute;s que escuchar al otro, es importante tener la capacidad de ponerse en su lugar, para ver el problema &ldquo;desde el otro lado&rdquo;. Un matrimonio me hizo una confidencia: cuando se casaron, tomaron una decisi&oacute;n que marc&oacute; sus vidas: se prometieron el uno al otro que jam&aacute;s dormir&iacute;an sin, antes, solucionar los problemas que pudieran haber surgido entre ellos durante el d&iacute;a. &ldquo;Solucionar&rdquo;, en este caso, significaba cultivar el perd&oacute;n como actitud habitual. El perd&oacute;n ser&aacute; menos dif&iacute;cil si cada uno, en vez de atacar al otro de forma generalizada, llama la atenci&oacute;n sobre los errores concretos y sobre los comportamientos que deben ser corregidos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la segunda etapa, crece el desprecio por el otro. Despreciar es una forma de ignorar, de insultar, de herir. El desprecio viene siempre acompa&ntilde;ado del mal humor, insultos, ridiculizaci&oacute;n. El objetivo a alcanzar es la destrucci&oacute;n del otro. Lo importante es salir vencedor.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSolo se supera esa etapa cuando al menos uno de los dos acepta no ver al otro como un enemigo, y pasa a creer que no necesita demostrar que es el m&aacute;s fuerte. &ldquo;Cuando soy d&eacute;bil, entonces soy fuerte&rdquo; (2Cor 12,10), dir&iacute;a el ap&oacute;stol Pablo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la tercera etapa, el que ha sido v&iacute;ctima del desprecio empieza a defenderse. Se impone la idea de que la mejor defensa es el ataque. Ya nadie escucha a nadie. Se acab&oacute; la comunicaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSe consigue cortar esa situaci&oacute;n solamente con la disposici&oacute;n de escuchar al otro, de prestarle atenci&oacute;n, demostrando que es importante.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn la cuarta etapa, domina el mutismo. Uno de los dos permanece en silencio, quiz&aacute;s incluso con el deseo de no empeorar la situaci&oacute;n. Pero, en ese caso, no es as&iacute; como se soluciona el problema. Es preciso, en cambio, dejar claro que se est&aacute; escuchando al otro. Nadie puede permanecer indiferente ante una persona que le presta atenci&oacute;n. Escuchar y prestar atenci&oacute;n con un coraz&oacute;n dispuesto a acoger es una forma de crear puentes &ndash; puentes de di&aacute;logo y de perd&oacute;n, puentes de comuni&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPor fin, lo que podr&iacute;a haberse escrito desde el principio: en mis m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de servicio a la Iglesia, atendiendo a numerosos casados, nunca encontr&eacute; un matrimonio que rezase diariamente, que colocase a Dios en el centro de sus vidas, y que hubiera pasado por crisis matrimoniales insuperables. Por decirlo de forma positiva, recuerdo la respuesta que una joven me dio, cuando le pregunt&eacute; c&oacute;mo le iba la vida, ya que se hab&iacute;a casado dos a&ntilde;os antes: &ldquo;Mi marido sabe que yo amo a Dios m&aacute;s que a &eacute;l. Yo s&eacute; que mi marido ama a Dios m&aacute;s que a m&iacute;. A partir de ah&iacute;, todo se hace m&aacute;s f&aacute;cil y todo se resuelve sin grandes dificultades&#8230;&rdquo;<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<div style=\"font-family:arial, sans-serif;font-size:13px;\">\n\t<em>Por monse&ntilde;or Murilo S. Krieger,arzobispo de Sao Salvador y primado de Brasil<br \/>\n\t<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.cnbb.org.br\/articulistas\/dom-murilo-sebastiao-ramos-krieger\/13510-casais-em-crise\"><strong>Art&iacute;culo <\/strong><\/a>publicado originalmente en la p&aacute;gina web de la CNBB (conferencia episcopal de Brasil)<\/em><\/div>\n<div style=\"font-family:arial, sans-serif;font-size:13px;\">\n\t<br \/>\n\t&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team &ldquo;&iexcl;Se acab&oacute;!&rdquo; Con esa breve observaci&oacute;n, muchas personas describen el final de su matrimonio, Detr&aacute;s de este verbo hay crisis, sufrimientos, explosiones y, no pocas veces, peleas interminables. &iquest;Donde quedaron enterradas las sonrisas del d&iacute;a de la boda y las promesas de fidelidad &ldquo;hasta que la muerte nos separe&rdquo;? &iquest;En qu&eacute; fase &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/casados-en-crisis-como-hacer-antes-de-que-sea-tarde\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCasados en crisis: c\u00f3mo hacer antes de que sea&nbsp;tarde\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32609","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}