{"id":32619,"date":"2016-06-13T12:11:26","date_gmt":"2016-06-13T17:11:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-interesante-historia-de-otro-papa-que-gano-el-titulo-de-magno\/"},"modified":"2016-06-13T12:11:26","modified_gmt":"2016-06-13T17:11:26","slug":"la-interesante-historia-de-otro-papa-que-gano-el-titulo-de-magno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-interesante-historia-de-otro-papa-que-gano-el-titulo-de-magno\/","title":{"rendered":"La interesante historia de otro papa que gan\u00f3 el t\u00edtulo de &#8220;Magno&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Brantly Millegan<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">A&uacute;n no ha sido canonizado oficialmente, pero el Beato papa Juan Pablo II ya es el papa m&aacute;s amado de los tiempos modernos, y cada vez m&aacute;s fieles se refieren a &eacute;l como &ldquo;Juan Pablo II Magno&rdquo;. Ya hay un instituto y una universidad con este nombre, as&iacute; como libros y postales. Hay incluso homil&iacute;as de los cardenales Angelo Sodano y Donald W. Wuerl, arzobispo de Washington D.C., archivadas en la web del Vaticano, que usan este t&iacute;tulo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl t&iacute;tulo de &ldquo;Magno&rdquo; constituye una gran distinci&oacute;n que no deber&iacute;a tomarse a la ligera. De los 266 hombres que se han sentado en el trono de san Pedro, s&oacute;lo tres han visto unido el apelativo &ldquo;Magno&rdquo; a sus nombres. Los tres vivieron en el primer milenio, y entre los tres hay pocos siglos de diferencia. Es decir: hasta Juan Pablo II, ning&uacute;n papa en los &uacute;ltimos 1100 a&ntilde;os de historia de la Iglesia mereci&oacute; tan alto honor.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSeguramente hayas o&iacute;do hablar del papa san Le&oacute;n Magno y del papa san Gregorio Magno, pero, sorprendentemente, el tercero es uno del que casi nadie ha o&iacute;do hablar: el papa san Nicol&aacute;s Magno &ndash; y su historia constituye una lecci&oacute;n importante para nuestros d&iacute;as.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>La gran controversia sobre el matrimonio, en el siglo IX<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLo primero que hay que saber sobre san Nicol&aacute;s Magno es que no es la base hist&oacute;rica de Santa Claus, y que tampoco abofete&oacute; a Arrio en la cara durante el Concilio de Nicea. Ese fue Nicol&aacute;s de Bari, que vivi&oacute; cinco siglos antes, y que era obispo de Mira, la actual Turqu&iacute;a.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl Papa Nicol&aacute;s Magno, al contrario, naci&oacute; en Roma de una familia respetable en el a&ntilde;o 800, el mismo a&ntilde;o en que el papa Le&oacute;n III coronaba a Carlomagno como Emperador de los Romanos. Recibi&oacute; una buena educaci&oacute;n y fue conocido por su piedad, pero no recibi&oacute; las sagradas &oacute;rdenes hasta que no lleg&oacute; a los cuarenta a&ntilde;os. No obstante, en unos diez a&ntilde;os fue elegido papa con apoyo del Emperador Luis II. Rein&oacute; como obispo de Roma justo nueve a&ntilde;os hasta su muerte &ndash; pero en esos nueve a&ntilde;os tuvieron lugar acontecimientos dram&aacute;ticos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa controversia m&aacute;s intensa de su pontificado comenz&oacute; cuando el rey Lotario II de Lotaringia y su mujer Teutberga se dieron cuenta de que no pod&iacute;an tener hijos, lo que por supuesto significaba que Lotario II no tendr&iacute;a hijos a los que dejar el trono cuando muriera. Convencido de que esto se deb&iacute;a a que su mujer era est&eacute;ril, Lotario pidi&oacute; la nulidad para poder casarse con su amante Waldrada. Pero el hermano de Teutberga, Hucberto, abogado, defendi&oacute; su causa. La no culpabilidad de Teutberga fue probada despu&eacute;s de que pasara una prueba por agua, as&iacute; que Lotario tuvo que volver con ella, al menos de momento.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPero Lotario sigui&oacute; buscando la nulidad, y fue capaz de convencer al clero local para que le apoyara. Los obispos de Francia convocaron un s&iacute;nodo y confirmaron la nulidad aunque no cumpliera los requisitos de la ley eclesi&aacute;stica. Se celebr&oacute; otro s&iacute;nodo en Francia sobre el tema un a&ntilde;o despu&eacute;s, y a &eacute;l asistieron delegados papales enviados por Nicol&aacute;s, pero fueron sobornados por el rey Lotario II y apoyaron la nulidad. Teutberga apel&oacute; a Carlos el Calvo, rey de Francia Occidental, y el caso fue llevado finalmente a Roma ante el propio Nicol&aacute;s.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nDos arzobispos fueron enviados desde Alemania con el apoyo del Emperador Luis II para argumentar a favor de la nulidad. Nicol&aacute;s no s&oacute;lo declar&oacute; la nulidad inv&aacute;lida, sino que tambi&eacute;n conden&oacute; y depuso a los dos arzobispos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEnfadado por la decisi&oacute;n, el rey Lotario II envi&oacute; su ej&eacute;rcito a Roma y puso sitio a la ciudad, exigiendo que el papa Nicol&aacute;s le concediera la anulaci&oacute;n. A pesar de ser confinado en la vieja bas&iacute;lica de San Pedro, y de permanecer prisionero durante dos d&iacute;as sin comida, Nicol&aacute;s rehus&oacute; ceder. Cuando qued&oacute; claro que la anulaci&oacute;n era una causa perdida y que se estaba jugando la excomuni&oacute;n por sus actos, Lotario se reconcili&oacute; con Nicol&aacute;s, retir&oacute; sus ej&eacute;rcitos y volvi&oacute; con su mujer Teutberga. El Emperador Luis II orden&oacute; que los dos arzobispos depuestos volvieran a sus casas. Y la decisi&oacute;n del papa Nicol&aacute;s sigui&oacute; en pie.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>Una historia familiar<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nTodo esto suena familiar, y es por lo siguiente: una situaci&oacute;n muy similar precipit&oacute; el cisma anglicano en el siglo XVI. Pero donde Lotario II acept&oacute; finalmente la autoridad del Papa, el rey Enrique VIII decidi&oacute; seguir adelante creando su propia religi&oacute;n, una que le permitiera el divorcio de su esposa, tal como &eacute;l quer&iacute;a.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&iquest;Se puede imaginar que algo semejante sucediera hoy? Los obispos locales apoyando una nulidad ileg&iacute;tima, los enviados del Papa sobornados, el Papa cambiando la decisi&oacute;n y deponiendo a los arzobispos, el disgustado l&iacute;der de una gran potencia enviando un ej&eacute;rcito para sitiar Roma y encarcelar al Papa- Los medios de comunicaci&oacute;n tendr&iacute;an un d&iacute;a inolvidable. El <em>New York Times <\/em>declarar&iacute;a el final de la Iglesia cat&oacute;lica, el <em>Huffington Post<\/em> bramar&iacute;a contra la postura retr&oacute;grada del Papa sobre el matrimonio, y los expertos de la CNN hablar&iacute;an sobre si el futuro papa ser&iacute;a liberal y traer&iacute;a la modernizaci&oacute;n a la Iglesia.. Y sobre todo la confusi&oacute;n doctrinal que semejante desuni&oacute;n entre los obispos provocar&iacute;a y el miedo a que tal intensa persecuci&oacute;n del Santo Padre se extendiera a los cat&oacute;licos de todo el mundo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nY sin embargo, la Iglesia sobrevivi&oacute;, y en lugar de ser recordado como un molesto conservador, el papa Nicol&aacute;s consigui&oacute; los dos mayores honores posibles: la santidad y el t&iacute;tulo exclusivo de &ldquo;Magno&rdquo;, convirti&eacute;ndole en uno de los mejores papas que haya existido.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Brantly Millegan A&uacute;n no ha sido canonizado oficialmente, pero el Beato papa Juan Pablo II ya es el papa m&aacute;s amado de los tiempos modernos, y cada vez m&aacute;s fieles se refieren a &eacute;l como &ldquo;Juan Pablo II Magno&rdquo;. 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