{"id":3268,"date":"2015-12-01T01:11:06","date_gmt":"2015-12-01T06:11:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-quiero-terminar-seco\/"},"modified":"2015-12-01T01:11:06","modified_gmt":"2015-12-01T06:11:06","slug":"no-quiero-terminar-seco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-quiero-terminar-seco\/","title":{"rendered":"\u00a1No quiero terminar seco!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Dr. Howard Rice<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cualquiera que sea la forma de nuestra propia vida espiritual, la tarea de mantener viva nuestra alma es la actividad m\u00e1s importante que podemos llevar a cabo como lideres. Sin enriquecer nuestra alma podemos secarnos y hacernos inmunes a las palabras y actos que forman el coraz\u00f3n de la obra.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=p1 align=justify>Nadie que se encuentra en el ministerio es inmune a la triste realidad de comprometer sus sue\u00f1os y traicionar su alto llamamiento. S\u00edn embargo, existe esperanza para aquel que se ha propuesto no permitir que su alma se seque y llegue al cinismo. Solamente aquellas actividades que alimentan el alma nos van a mantener vivos espiritualmente. Las que siguen son algunas disciplinas espirituales que nadie deber\u00eda pasar por alto.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>1. Una disciplina espiritual eficaz es llevar un diario. Escribir nuestros pensamientos con frecuencia regular nos permite examinar qu\u00e9 asuntos se repiten en nuestra vida. Si nos descubrimos a nosotros mismos en medio de un tiempo de oscuridad cuando Dios parece distante y el trabajo resulta dolorosamente duro, revisar el diario en las p\u00e1ginas de otros momentos, puede servirnos de gran ayuda. Podemos descubrir patrones, tales como un tiempo en particular del a\u00f1o o alg\u00fan nivel de actividad pastoral que causa ese tiempo de decaimiento. Por ejemplo, aunque no podemos evitar celebrar la Navidad, el recuerdo de navidades dolorosas en nuestra ni\u00f1ez puede que sea la fuente de gran dolor para nosotros en un tiempo del a\u00f1o cuando los dem\u00e1s parecen felices. Este conocimiento puede ayudarnos a pasar por la confusi\u00f3n de esos d\u00edas oscuros.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Ese diario tambi\u00e9n nos permite esa mirada retrospectiva hacia los momentos en que nuestra fe parec\u00eda m\u00e1s genuina, la vida de oraci\u00f3n m\u00e1s profunda y el ministerio m\u00e1s satisfactorio. Esos momentos ofrecen bendici\u00f3n y fortaleza en los d\u00edas oscuros. Nadie vive en lo alto de la monta\u00f1a todo el tiempo, pero releer las p\u00e1ginas del diario pueden afectar de forma significativa nuestro sentido de equilibrio. El diario nos recuerda los patrones de subidas y bajadas presentes en cada vida.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>2. Otra disciplina espiritual \u00fatil es la de mantener un balance entre trabajo y recreaci\u00f3n. Cuando encontramos placer en la recreaci\u00f3n, bien sea en los deportes o en la actividad solitaria de cuidar del jard\u00edn, o en alguna tarea art\u00edstica o artesanal, hemos encontrado la clave para evitar quedar absorbidos en el trabajo. Muchos pastores cometen el error de equiparar estar ocupados con ser fieles. No existe tal correlaci\u00f3n. Estar muy ocupado puede ser una manera de querer evitar una situaci\u00f3n que necesita atenci\u00f3n. La actividad recreativa puede renovarnos, recargar nuestra bater\u00eda espiritual, y hacer que seamos mejores pastores. Por supuesto, destinar tiempo para la recreaci\u00f3n puede forzarnos a decir no a otras actividades.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>3. Cuidarse a s\u00ed mismo es una disciplina espiritual que se practica diciendo no. Para algunas personas decir no parece como un acto de traici\u00f3n al Se\u00f1or. Por el contrario, semejante acto puede se\u00f1alar nuestra disposici\u00f3n de cuidarnos a nosotros mismos. Otra forma de cuidar de nosotros mismos involucra cuidar de nuestro cuerpo. Proteger nuestro cuerpo puede ser una forma de disciplina espiritual. Nuestro cuerpo es un don de Dios. Practicar actividades que destruyen nuestro cuerpo significa que fallamos en apreciar este don. Una dieta nutritiva, y ejercicio y descanso adecuado son formas en que cuidamos de nuestro cuerpo. Hay una relaci\u00f3n directa entre cuidar de nuestro cuerpo y cuidar de nuestra alma.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>4. La oraci\u00f3n tiene una \u00edntima relaci\u00f3n con nuestro cuerpo. La fatiga o lentitud que vienen por comer en exceso nos dificulta para orar bien. La oraci\u00f3n es el coraz\u00f3n de la vida cristiana. Necesitamos mantener viva esa disciplina en una forma apropiada. Todos los ministros se benefician mucho de esta disciplina privada, pero la forma puede diferir bastante de uno a otro. Algunos pastores descubrir\u00e1n el gozo de la oraci\u00f3n silenciosa, sin palabras audibles. Otros se benefician m\u00e1s al seguir un libro de oraciones, leyendo las grandes oraciones de los santos de Dios como una ayuda para su oraci\u00f3n personal. Otros a su vez usar\u00e1n pinturas, im\u00e1genes u otros objetos para ayudarse a tener un sentido de la presencia de Dios. Tambi\u00e9n nos beneficiamos de los peque\u00f1os grupos de oraci\u00f3n en los que podemos orar en voz alta sin preocuparnos de lo que los miembros puedan pensar.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>La oraci\u00f3n es un ejercicio de fe. Cada vez que oramos estamos procurando comunicarnos con el Dios de amor que se interesa por nosotros. En la oraci\u00f3n damos por supuesta la presencia de Dios a quien buscamos para pedir ayuda para nosotros y nuestros amados. Nuestras oraciones son en s\u00ed mismas ayudas para la fe. La mayor\u00eda de los pastores practican con regularidad la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n. No debemos descuidar la oraci\u00f3n por nosotros mismos y nuestra familia a causa de nuestro deseo de ayudar a otros.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>5. Entre las primeras en mi lista de disciplinas espirituales est\u00e1 celebrar la Cena del Se\u00f1or. Para muchos cristianos de todas las denominaciones, la Cena del Se\u00f1or es clave para la espiritualidad. \u00bfC\u00f3mo pueden los pastores recibir bendici\u00f3n de la Cena del Se\u00f1or y a la vez dirigir la celebraci\u00f3n? Estamos tan absortos cuidando de todos lo detalles y de que todo vaya saliendo bien que no recibimos los beneficios espirituales de esta ordenanza de Cristo. Los pastores pueden salir bendecidos de la celebraci\u00f3n de la cena en dos maneras. Una, nos beneficiamos de la celebraci\u00f3n frecuente. Si la celebramos a menudo, llega a ser parte de nosotros y entonces no nos preocupemos de qu\u00e9 tan bien la realizamos y los errores llegan a ser m\u00ednimos. Nuestra meta debe ser participar de la experiencia junto con todos los dem\u00e1s celebrantes. Dos, todo pastor se beneficia de aquellas ocasiones en que recibe la cena cuando otro pastor est\u00e1 oficiando en su iglesia o \u00e9l asiste a la celebraci\u00f3n en otra ciudad.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>6. La otra disciplina primordial de la vida espiritual es la lectura de las Escrituras. La Biblia es una fuente importante de fortaleza solamente si la usamos para algo m\u00e1s que como fuente potencial de material para sermones. Todos los pastores necesitan descubrir la Biblia como un libro que nos nutre espiritualmente. Si la Biblia llega a ser un instrumento para nuestro encuentro con el Dios vivo, entonces crecemos al leerla. Sin embargo, si mientas leemos la Biblia estamos pensando acerca de un serm\u00f3n o de una clase b\u00edblica obtendremos solamente un valor utilitario. Todo pastor necesita recuperar la pr\u00e1ctica de reflexionar y meditar en las Escrituras como se han acercado a ella los cristianos por siglos. Ese m\u00e9todo de meditaci\u00f3n de leer las Escrituras nos lleva a determinar el mensaje de Dios para nosotros hoy. El enfoque viene a ser el encuentro entre el lector y el texto. El prop\u00f3sito de este m\u00e9todo no es aprender m\u00e1s sino encontrarnos con el Dios vivo.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Las disciplinas espirituales permiten a los ministros ser responsables de amarse a s\u00ed mismos. Amarse a uno mismo, en vez de ser una se\u00f1al de ego\u00edsmo, es un aviso de que nos tomamos seriamente la necesidad de cultivar y desarrollar todo nuestro ser como un instrumento para servir a Dios. Debemos cuidar de todo nuestro ser de la mejor manera con el fin de servir eficazmente. Aquellas personas que est\u00e1n siempre sujetas al deber, pero que no sienten gozo es probable que no lleven a nadie a valorar y a apreciar el evangelio. Al celebrar el don que convierte a cada ser humano alguien \u00fanico y especial, descubriremos que cuidar de nosotros mismos es un acto de fidelidad a Dios.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Todos los que son parte de las profesiones de ayuda a los dem\u00e1s necesitan alguna clase de disciplina para poder seguir adelante. La acci\u00f3n de ayudar a otros puede ser agotadora si no nos agenciamos de alguna manera de renovar nuestras fuerzas internas. Estas disciplinas equipan a las personas para un ministerio m\u00e1s eficaz al ayudarnos a conservarnos m\u00e1s saludables. No todas las disciplinas se practican f\u00e1cilmente, y a algunas de ellas nos resistimos porque no vemos que vayan con nuestra personalidad. Esa resistencia puede ser una pista importante para ver si una determinada disciplina nos conviene. Por el otro lado, podemos sentirnos inc\u00f3modos por un tiempo hasta que la disciplina se convierte en algo habitual para nosotros. Algunas disciplinas requieren tiempo a fin de tocar nuestro coraz\u00f3n y ayudarnos a crecer m\u00e1s en la persona que Dios quiere que seamos. Podemos hallar dif\u00edcil discernir si nuestra lucha con una disciplina dada es una indicaci\u00f3n de que debemos dejarlo o continuar practicando. Un director espiritual o gu\u00eda puede ayudarnos a discernirlo.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Cualquiera que sea la forma de nuestra propia vida espiritual, la tarea de mantener viva nuestra alma es la actividad m\u00e1s importante que podemos llevar a cabo como pastores. Sin enriquecer nuestra alma podemos secarnos y hacernos inmunes a las palabras y actos que forman el coraz\u00f3n de la obra pastoral. Podemos terminar amargados y siendo unos c\u00ednicos mientras que predicamos acerca de la paz y la esperanza. Establecer nuestro propio crecimiento espiritual como una elevada prioridad no es ego\u00edsmo. Cuando crecemos en la fe, llegamos a ser mucho mejores para otros.<\/P><br \/>\n<P class=p1 align=justify>Se tom\u00f3 y adapt\u00f3 de El pastor como gu\u00eda espiritual, de Howard Rice, Editorial Portavoz. Se usa con permiso. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Dr. Howard Rice Cualquiera que sea la forma de nuestra propia vida espiritual, la tarea de mantener viva nuestra alma es la actividad m\u00e1s importante que podemos llevar a cabo como lideres. Sin enriquecer nuestra alma podemos secarnos y hacernos inmunes a las palabras y actos que forman el coraz\u00f3n de la obra. 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