{"id":32708,"date":"2016-06-13T12:26:15","date_gmt":"2016-06-13T17:26:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ecumenismo-segun-el-papa-francisco-buscar-la-verdad-perdon-sentirse-familia\/"},"modified":"2016-06-13T12:26:15","modified_gmt":"2016-06-13T17:26:15","slug":"el-ecumenismo-segun-el-papa-francisco-buscar-la-verdad-perdon-sentirse-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ecumenismo-segun-el-papa-francisco-buscar-la-verdad-perdon-sentirse-familia\/","title":{"rendered":"El ecumenismo seg\u00fan el Papa Francisco: buscar la verdad, perd\u00f3n, sentirse&nbsp;familia"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Alvaro Real<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El Papa Francisco abord&oacute; en su audiencia general de los mi&eacute;rcoles el tema de la divisi&oacute;n de los cristianos y destac&oacute; c&oacute;mo existen muchos hermanos que comparten la fe en Cristo, pero pertenecen a otras denominaciones o tradiciones distintas de la nuestra. &nbsp;<strong>\u201c&iquest;Como nos sentimos ante todo esto? &iquest;Estamos resignados, o indiferentes? &iquest;O creemos que podemos y debemos caminar en la direcci&oacute;n de la reconciliaci&oacute;n y la comuni&oacute;n plena?\u201d<\/strong>, se pregunt&oacute; el Papa Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\"> En su catequesis explic&oacute; c&oacute;mo&nbsp;la unidad ya estaba amenazada mientras Jes&uacute;s estaba con sus disc&iacute;pulos y c&oacute;mo el Se&ntilde;or insist&iacute;a en que \u201cnuestro testimonio ser&aacute; m&aacute;s cre&iacute;ble si somos capaces de vivir en comuni&oacute;n \u201c.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Para el obispo de Roma, en toda la historia,&nbsp;\u201cla iglesia es tentada por el maligno, que busca dividir\u201d y lament&oacute; las \u201cgraves y dolorosas separaciones\u201d.&nbsp;Es dif&iacute;cil ver las razones de esta separaci&oacute;n y enumer&oacute;:<strong> &nbsp;\u201cDesde las diferencias sobre dogm&aacute;ticos y Morales los principios y conceptos diferentes teol&oacute;gicos y pastorales, por razones pol&iacute;ticas y la comodidad, hasta colisiones debido a antipat&iacute;as y ambiciones personales\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> \u201cDetr&aacute;s de estas l&aacute;grimas siempre&nbsp;est&aacute; el orgullo y el ego&iacute;smo, que son la causa de todos los desacuerdos y lo que nos hace intolerantes,&nbsp;incapaces de escuchar y aceptar a aquellos que tienen una visi&oacute;n o una posici&oacute;n diferente a la nuestra\u201d, afirm&oacute; el Papa Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es en este punto, en el que el obispo de Roma se pregunt&oacute; qu&eacute; es lo que debemos hacer para superar estas divisiones y pidi&oacute; oraci&oacute;n y una renovada apertura.&nbsp;<strong>\u201cCaptar lo v&aacute;lido y positivo en todo lo que all&iacute; tambi&eacute;n se ofrece a quienes piensan diferente de nosotros o tienen diferentes posiciones\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"> El Papa Francisco afirm&oacute; que nos encontramos de camino a la unidad completa y que, aunque pueda parecer muy lejano y casi inalcanzable no podemos desfallecer ni sentir angustia.&nbsp;Hay que seguir con la oraci&oacute;n \u201cque todos los cristianos son realmente uno.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Aqu&iacute; el texto completo:<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos hermanos y hermanas, buenos d&iacute;as,<br \/> &nbsp;<br \/> en las &uacute;ltimas catequesis hemos intentado iluminar la naturaleza y la belleza de la Iglesia, y nos hemos preguntado qu&eacute; implica para cada uno de nosotros formar parte de este pueblo, el pueblo de Dios que es la Iglesia. No debemos, sin embargo, olvidar que hay muchos hermanos que comparten con nosotros la fe en Cristo, pero que pertenecen a otras confesiones o a tradiciones diferentes de la nuestra. Muchos se han resignado a esta divisi&oacute;n, incluso dentro de nuestra Iglesia cat&oacute;lica se han resignado que en el curso de la historia ha sido a menudo causa de conflictos y sufrimientos, tambi&eacute;n de guerras, esto es una verg&uuml;enza. Tambi&eacute;n hoy las relaciones no est&aacute;n siempre marcadas por el respeto y la cordialidad\u2026 Yo me pregunto, nosotros, &iquest;c&oacute;mo nos ponemos ante todo esto? &iquest;Estamos tambi&eacute;n nosotros resignados, si no incluso indiferentes a esta divisi&oacute;n? &iquest;O bien creemos firmemente que se puede y se debe caminar en la direcci&oacute;n de la reconciliaci&oacute;n y de la plena comuni&oacute;n? La plena comuni&oacute;n, es decir, poder participar todos juntos en el cuerpo y la sangre de Cristo.<br \/> &nbsp;<br \/> Las divisiones entre los cristianos, dado que hieren a la Iglesia, hieren a Cristo: y nosotros, divididos, hacemos una herida a Cristo; la Iglesia de hecho es el cuerpo del que Cristo es la cabeza. Sabemos bien cu&aacute;n estaba en el coraz&oacute;n de Jes&uacute;s el que sus disc&iacute;pulos permanecieran unidos en su amor. Basta pensar en sus palabras recogidas en el cap&iacute;tulo 17 del evangelio de Juan, la oraci&oacute;n dirigida al Padre en la inminencia de la pasi&oacute;n: \u201cPadre santo, cust&oacute;dialos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean una sola cosa, como nosotros&raquo; (<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Jn&nbsp;17,11). Esta unidad estaba ya amenazada cuanto Jes&uacute;s estaba a&uacute;n entre los suyos: en el Evangelio, de hecho, se recuerda que los ap&oacute;stoles discut&iacute;an entre ellos sobre qui&eacute;n era el mayor, el m&aacute;s importante (cfr&nbsp;Lc&nbsp;9,46). El Se&ntilde;or, sin embargo, insisti&oacute; mucho en la unidad en el nombre del Padre, d&aacute;ndonos a entender que nuestro anuncio y nuestro testimonio ser&aacute;n tanto m&aacute;s cre&iacute;bles cuanto m&aacute;s nosotros, los primeros, seamos capaces de vivir en comuni&oacute;n y querernos. Eso es lo que los ap&oacute;stoles, con la gracia del Esp&iacute;ritu Santo, comprendieron despu&eacute;s profundamente y se tomaron en serio, tanto que san Pablo llegar&aacute; a implorar la comunidad de Corinto con estas palabras: Hermanos, en el nombre de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armon&iacute;a, teniendo la misma manera de pensar y de sentir. (1 Cor&nbsp;1,10).<br \/> &nbsp;<br \/> Durante su camino en la historia, la Iglesia est&aacute; tentada por el maligno, que intenta dividirla, y por desgracia ha sido marcada por separaciones graves y dolorosas. Son divisiones que a veces se han prolongado en el tiempo, hasta hoy, por lo que resulta muy dif&iacute;cil reconstruir todos los motivos y sobre todo encontrar las posibles soluciones. Las razones que han llevado a las fracturas y separaciones pueden ser de lo m&aacute;s distintas: de las divergencias sobre principios dogm&aacute;ticos y morales y sobre conceptos teol&oacute;gicos y pastorales diferentes, a los motivos pol&iacute;ticos, y de conveniencia, hasta los enfrentamientos debidos a antipat&iacute;as y ambiciones personales\u2026 lo cierto es que, de una forma u otra, detr&aacute;s de estas heridas est&aacute;n siempre la soberbia y el ego&iacute;smo, que son la causa de todo desacuerdo y que nos hacen intolerantes, incapaces de escuchar y de aceptar a quien tiene una visi&oacute;n o una postura distinta de la nuestra.<br \/> &nbsp;<br \/> Ahora, ante todo esto, &iquest;hay algo que cada uno de nosotros, como miembros de la santa madre Iglesia, podemos y debemos hacer? Por supuesto, no debe faltar la oraci&oacute;n, en continuidad y en comuni&oacute;n con la de Jes&uacute;s: la oraci&oacute;n por la unidad de los cristianos. Y junto con la oraci&oacute;n, el Se&ntilde;or nos pide una renovada apertura: nos pide que no nos cerremos al di&aacute;logo y al encuentro, sino que captemos todo lo que de v&aacute;lido y de positivo nos es ofrecido tambi&eacute;n por quien piensa de manera distinta de nosotros o se coloca en posturas diferentes. Nos pide que no fijemos la mirada en lo que divide, sino sobre todo en lo que nos une, buscando conocer mejor y amar a Jes&uacute;s y compartir la riqueza de su amor. Y esto comporta concretamente la adhesi&oacute;n a la verdad, junto con la capacidad de perdonarse, de sentirse parte de la misma familia, de considerarse uno un don para el otro y hacer juntos muchas cosas buenas, muchas obras de caridad.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Es un&nbsp; dolor pero hay divisiones, los cristianos nos hemos dividido entre nosotros, pero todos tenemos una cosa en com&uacute;n, todos creemos en Jesucristo el Se&ntilde;or, todos creemos en el Padre, el Hijo y el Esp&iacute;ritu Santo, y en tercer lugar, todos caminamos juntos, estamos en camino, ayud&eacute;monos unos a otros, tu piensas as&iacute;, tu piensas as&iacute;, pero en todas las comunidades hay buenos te&oacute;logos, que ellos discutan y busquen la verdad teol&oacute;gica porque es un deber, pero nosotros caminemos juntos, rezando unos por otros y haciendo obras de caridad, y as&iacute; hacemos la comuni&oacute;n en el camino. Esto se llama ecumenismo espiritual, hacer el camino de la vida todos juntos, en nuestra fe en Jesucristo el Se&ntilde;or.<br \/> &nbsp;<br \/> Se dice que no hay que hablar de cosas personales pero no me resisto a la tentaci&oacute;n: estamos hablando de comuni&oacute;n, de comuni&oacute;n entre nosotros, y hoy yo estoy muy agradecido al Se&ntilde;or porque hoy hace 70 a&ntilde;os que hice la primera comuni&oacute;n. Pero hacer la primera comuni&oacute;n, debemos saber que significa entrar en comuni&oacute;n con los dem&aacute;s, en comuni&oacute;n con los hermanos de nuestra Iglesia, pero tambi&eacute;n con todos aquellos que pertenecen a comunidades diversas pero creen en Jes&uacute;s. Demos gracias a Dios por nuestro bautismo, demos gracias a Dios todos por nuestra comuni&oacute;n, y para que esta comuni&oacute;n acabe siendo de todos juntos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Queridos amigos, sigamos adelante entonces hacia la plena unidad. La historia nos ha separado, pero estamos en camino hacia la reconciliaci&oacute;n y la comuni&oacute;n. Y esto es verdad, y esto debemos defenderlo. Todos estamos en camino hacia la plena comuni&oacute;n. Y cuando la meta nos parezca demasiado distante, casi inalcanzable, y nos sintamos desalentados, tengamos en el coraz&oacute;n la idea de que Dios no puede cerrar el o&iacute;do a la voz de su propio Hijo Jes&uacute;s y no escuchar su oraci&oacute;n y la nuestra, para que todos los cristianos sean de verdad una sola cosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alvaro Real El Papa Francisco abord&oacute; en su audiencia general de los mi&eacute;rcoles el tema de la divisi&oacute;n de los cristianos y destac&oacute; c&oacute;mo existen muchos hermanos que comparten la fe en Cristo, pero pertenecen a otras denominaciones o tradiciones distintas de la nuestra. &nbsp;\u201c&iquest;Como nos sentimos ante todo esto? &iquest;Estamos resignados, o indiferentes? &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ecumenismo-segun-el-papa-francisco-buscar-la-verdad-perdon-sentirse-familia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl ecumenismo seg\u00fan el Papa Francisco: buscar la verdad, perd\u00f3n, sentirse&nbsp;familia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32708","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}