{"id":32796,"date":"2016-06-13T12:28:48","date_gmt":"2016-06-13T17:28:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/basta-de-abortos-el-ginecologo-se-convierte\/"},"modified":"2016-06-13T12:28:48","modified_gmt":"2016-06-13T17:28:48","slug":"basta-de-abortos-el-ginecologo-se-convierte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/basta-de-abortos-el-ginecologo-se-convierte\/","title":{"rendered":"Basta de abortos, el ginec\u00f3logo se&nbsp;convierte"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Credere<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Por Patrizia Carollo<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Ha sido la noticia que ha hecho m&aacute;s ruido, durante el anuncio del pr&oacute;ximo Jubileo de la misericordia: la facultad concedida, por v&iacute;a extraordinaria, por el Papa a algunos sacerdotes que ser&aacute;n enviados a las di&oacute;cesis para confesar y perdonar a las personas que han abortado, y al personal m&eacute;dico que ha consentido ese crimen.<br \/> &nbsp;<br \/> A ra&iacute;z de esta noticia, es de gran actualidad la historia del doctor Antonio Oriente, 61 a&ntilde;os, un ex ginec&oacute;logo abortista italiano que, convertido, se ha puesto totalmente al servicio de la vida. Dirigente medico ginec&oacute;logo de un consultorio de la Agencia sanitaria provincial de Messina (Sicilia), durante muchos a&ntilde;os vivi&oacute; su d&iacute;a a d&iacute;a practicando abortos rutinarios.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; piensa de la \u201cbuena noticia\u201d del papa Francisco?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> La decisi&oacute;n del papa Francisco nos recuerda el pasaje del Evangelio de Lucas, donde Jes&uacute;s dice a los disc&iacute;pulos: \u201cSed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso. No juzgu&eacute;is y no ser&eacute;is juzgados; no conden&eacute;is y no ser&eacute;is condenados\u201d. Los efectos que, en mi opini&oacute;n, se ver&aacute;n en seguida, de la decisi&oacute;n del Papa no podr&aacute;n ser m&aacute;s que positivos, y har&aacute;n crecer en las personas (m&eacute;dicos, mujeres, etc.) en la conciencia de ser perdonados y de deber, a continuaci&oacute;n, perdonar y no juzgar.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; Usted vivi&oacute; en su propia piel todo esto. &iquest;Qu&eacute; sinti&oacute; al recibir el perd&oacute;n por los abortos que hab&iacute;a realizado durante su carrera?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Cuando tuve la certeza, gracias a mi obispo, de haber sido perdonado y no juzgado, recib&iacute; un nuevo impulso en mi postura profesional.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; ha cambiado para usted?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Comprend&iacute; que las mujeres que hab&iacute;an abortado, los sufrientes en general, no eran s&oacute;lo cuerpos que curar, sino personas a las que cuidar. Empez&oacute; as&iacute; para mi una nueva forma de ser cristiano y m&eacute;dico, al servicio de Dios y los hermanos.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; Si pudiera decir algo al Papa\u2026<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Le dir&iacute;a: &iexcl;gracias por esta decisi&oacute;n que liberar&aacute; a tantas mujeres y m&eacute;dicos de las cadenas que les mantienen atados a un pasado de sufrimiento! A nosotros ahora nos toca la tarea de seguir las ense&ntilde;anzas de Jes&uacute;s y el Magisterio de la Iglesia. Para que se pueda decir a los hermanos y hermanas: \u201cNo temas, Dios te ha perdonado, tambi&eacute;n nosotros te perdonamos, ve y no peques m&aacute;s\u201d.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; Doctor Oriente, &iquest;podemos recapitular para los lectores de Credere su singular historia? Usted colaboraba con un Centro para diagnosticar y curar la infertilidad, y hac&iacute;a nacer a muchos ni&ntilde;os. Y sin embargo, con las mismas manos, mataba a tantos fetos. &iquest;Cu&aacute;ndo y por qu&eacute; su carrera cambi&oacute; radicalmente de direcci&oacute;n?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> Vea, mi mujer, pediatra, adoraba y cuidaba a los ni&ntilde;os, pero no consegu&iacute;amos tener hijos propios, y ella lo sufr&iacute;a terriblemente. Una tarde como tantas (en los primeros meses del 1986), me hab&iacute;a encerrado en mi estudio, la cabeza entre las manos, pregunt&aacute;ndome de qu&eacute; serv&iacute;a tener t&iacute;tulos, especializaciones, una carrera s&oacute;lida, la estima de la gente, si despu&eacute;s al volver a casa no era capaz de regalar una sonrisa a mi mujer.<br \/> &nbsp;<br \/> De repente, dos personas a las que segu&iacute;a desde hac&iacute;a tiempo por infertilidad, viendo las luces encendidas en el estudio, temieron que me encontrara mal e, irrumpiendo en el estudio, me encontraron llorando. Ante ellos, tuve el valor de confiarme.<br \/> &nbsp;<br \/><em>&#8211; &iquest;Qu&eacute; le dijeron?<\/em><br \/> &nbsp;<br \/> \u201cDoctor, nosotros no tenemos una soluci&oacute;n a su problema. Pero podemos presentarle a una persona especial que puede dar un sentido a lo que est&aacute; viviendo: Jesucristo\u201d. Eran hermanos que se acercaban t&iacute;midamente a un camino de conversi&oacute;n gracias a un movimiento eclesial, la Renovaci&oacute;n en el Esp&iacute;ritu, al que yo, al principio incr&eacute;dulo pero lleno de curiosidad, me acerqu&eacute; a peque&ntilde;os pasos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Credere Por Patrizia Carollo &nbsp; Ha sido la noticia que ha hecho m&aacute;s ruido, durante el anuncio del pr&oacute;ximo Jubileo de la misericordia: la facultad concedida, por v&iacute;a extraordinaria, por el Papa a algunos sacerdotes que ser&aacute;n enviados a las di&oacute;cesis para confesar y perdonar a las personas que han abortado, y al personal &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/basta-de-abortos-el-ginecologo-se-convierte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBasta de abortos, el ginec\u00f3logo se&nbsp;convierte\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32796"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32796\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}