{"id":32874,"date":"2016-06-13T12:31:00","date_gmt":"2016-06-13T17:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdone-a-mi-padre-que-me-obligo-a-abortar-aunque-no-se-arrepentia\/"},"modified":"2016-06-13T12:31:00","modified_gmt":"2016-06-13T17:31:00","slug":"perdone-a-mi-padre-que-me-obligo-a-abortar-aunque-no-se-arrepentia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdone-a-mi-padre-que-me-obligo-a-abortar-aunque-no-se-arrepentia\/","title":{"rendered":"Perdon\u00e9 a mi padre que me oblig\u00f3 a abortar, aunque no se&nbsp;arrepent\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Theresa Bonapartis<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cTheresa, necesitas aceptar la posibilidad de que tu padre nunca se arrepienta de obligarte a abortar\u201d. Nunca olvidar&eacute; estas palabras que me dijo mi director espiritual. Estuve rezando una novena a Nuestra Se&ntilde;ora de Czestochowa durante a&ntilde;os. De hecho, ella es la patrona del ministerio postaborto <em>Entering Canaan<\/em>&nbsp;que yo comenc&eacute; con The Sisters of Life.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Forzada a abortar por mi padre cuando era adolescente, le ped&iacute; a ella diariamente que cambiara el coraz&oacute;n de mi padre<\/strong> y le llevara a la misericordia de su Hijo. El pensamiento de que mi padre nunca se ha abierto a la gracia de ser perdonado era algo que yo no quer&iacute;a aceptar. Recit&eacute; esa oraci&oacute;n a diario durante veinte a&ntilde;os.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Perdonar a mi padre no fue f&aacute;cil<\/strong>. Quisiera poder decir que cre&iacute;a que estaba haciendo lo mejor para m&iacute; cuando me oblig&oacute; a abortar, pero mi padre estaba preocupado por las apariencias, y despu&eacute;s supe que estaba implicado en otros abortos.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>La muerte de mi ni&ntilde;o no nacido alter&oacute; toda mi vida<\/strong>, y la lucha con el abandono y el perd&oacute;n no la super&eacute; f&aacute;cilmente. <strong>S&oacute;lo a trav&eacute;s de mi propia curaci&oacute;n y la gracia de Dios fui capaz de empezar a mostrar a mi padre la misericordia y el perd&oacute;n que Dios me mostr&oacute; a m&iacute;.<\/strong><br \/> &nbsp;<br \/><strong>Es dif&iacute;cil abrazar a un coraz&oacute;n que no se arrepiente<\/strong>. Esto nos puede llenar de enfado, resentimiento e incluso odio si lo permitimos. <strong>La elecci&oacute;n de perdonar debe ser hecha una y otra vez<\/strong>, porque esta es la elecci&oacute;n que Dios quiere que hagamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Esto, por supuesto, no significa que tengamos que abrirnos a ser heridos de nuevo, sino que necesitamos liberarnos del peso que esos sentimientos pueden tener en nuestras vidas.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Mi aborto impact&oacute; a toda mi familia<\/strong>. La devastaci&oacute;n que trajo nunca se fue de nuestro lado aunque no se hablara de ello o se negara. Incontables familias experimentan este extra&ntilde;amiento, especialmente cuando hay coacci&oacute;n. Y con todo, muchos rechazan darse cuenta del pecado de su implicaci&oacute;n en el aborto.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Muchas mujeres buscan embarazarse de nuevo para \u201creemplazar\u201d<\/strong> al ni&ntilde;o que han perdido o, simplemente, buscando amor y afirmaci&oacute;n, y se vuelven a encontrar embarazadas, sin casarse, y de nuevo con las presiones de abortar.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Los padres y parejas de las embarazadas siguen sin apoyarlas en su decisi&oacute;n por la vida. As&iacute; que <strong>el acto se repite, a pesar del da&ntilde;o que produce.<\/strong> Sus miedos son mayores que su confianza en Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Es muy dif&iacute;cil seguir mostrando amor incondicional por gente as&iacute;. Podemos estar ciegos ante cualquier cosa menos ante la destrucci&oacute;n del beb&eacute; no nacido y el dolor que caus&oacute; su coerci&oacute;n, pero aun as&iacute; <strong>tenemos que ofrecer la misericordia de Dios tanto si la quiere como si no.<\/strong> No es una tarea f&aacute;cil, imposible sin la gracia de Dios.<br \/> &nbsp;<br \/> Debemos recordar siempre que esta gente est&aacute; perdida. Debemos intentar iluminarles el camino hacia Cristo.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Al final de su vida, gracias al cielo, mi padre se arrepinti&oacute;. Se confes&oacute; y me dijo que lo sent&iacute;a. Mis &uacute;ltimas palabras hacia &eacute;l fueron pedirle que abrazara a mi ni&ntilde;o no nacido cuando le viera en el cielo<\/strong>.<br \/> &nbsp;<br \/><strong>Cristo vino para llamar a los pecadores. Necesitamos aprender la lecci&oacute;n del Adviento y tener paciencia y esperar<\/strong>, porque nunca sabemos c&oacute;mo Dios act&uacute;a en los corazones de las personas. Los hay que siguen rechazando la misericordia de Dios, pero nuestra tarea es seguir ofreci&eacute;ndosela, sin saber si en el &uacute;ltimo minuto se arrepentir&aacute;n.<br \/> &nbsp;<br \/> Que nuestras voces se unan a los coros de los &aacute;ngeles, rezando por la reconciliaci&oacute;n de los que no se arrepienten, conforme nos acercamos al nacimiento del que es la misericordia en persona.<br \/> &nbsp;<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Theresa Bonapartis \u201cTheresa, necesitas aceptar la posibilidad de que tu padre nunca se arrepienta de obligarte a abortar\u201d. Nunca olvidar&eacute; estas palabras que me dijo mi director espiritual. Estuve rezando una novena a Nuestra Se&ntilde;ora de Czestochowa durante a&ntilde;os. De hecho, ella es la patrona del ministerio postaborto Entering Canaan&nbsp;que yo comenc&eacute; con The &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdone-a-mi-padre-que-me-obligo-a-abortar-aunque-no-se-arrepentia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPerdon\u00e9 a mi padre que me oblig\u00f3 a abortar, aunque no se&nbsp;arrepent\u00eda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-32874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}