{"id":3288,"date":"2015-12-01T01:11:35","date_gmt":"2015-12-01T06:11:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-teologia-del-banano\/"},"modified":"2015-12-01T01:11:35","modified_gmt":"2015-12-01T06:11:35","slug":"la-teologia-del-banano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-teologia-del-banano\/","title":{"rendered":"La teolog\u00eda del banano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Stam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En esa vida de continua renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu, el estudio siempre fresco y creativo de la palabra de Dios debe ser la fuerza renovadora de nuestra vida espiritual y nuestro ministerio.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Desde hace treinta a\u00f1os mi esposa Doris y yo vivimos en una finquita en Mata de Pl\u00e1tano de El Carmen (Goicoechea, Costa Rica). Parte de la finca, cerca de la casa, tiene facilidades para retiros de las iglesias. La otra parte, mucho m\u00e1s grande, es cafetal y plantaci\u00f3n de bananos. Esa parte me toca a m\u00ed, y cuando me pongo las botas para salir a cosechar el grano rojo o andar revisando los bananos, siento una felicidad muy grande. Adem\u00e1s, los bananos me han ense\u00f1ado unas valiosas lecciones espirituales, que quisiera compartir en este art\u00edculo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entrega toda su vida<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo primero que me impresiona del v\u00e1stago de banano es que da toda su vida para producir un s\u00f3lo racimo de fruto. \u00a1Toda una vida, para un solo racimo! Una mata de banano concentra su ser entero en una sola causa: producir su racimo. Despu\u00e9s de cosechar el fruto maduro (ojal\u00e1 antes de que las ardillas lleguen a com\u00e9rselo), no queda m\u00e1s que cortar el v\u00e1stago y dejarlo para enriquecer el suelo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfNo le parece que en ello se encuentra una lecci\u00f3n para nosotros? Recibimos una sola vida, sin oportunidad de repetirla. Lo que vamos a realizar para el Se\u00f1or, tenemos que llevarlo a cabo \u00a1ahora!, en esta vida, mientras dure, porque despu\u00e9s ser\u00e1 demasiado tarde. Por eso debemos enfocar toda nuestra vida hacia una meta bien definida: cumplir la voluntad de Dios y producir fruto de calidad para su Reino.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se reproduce<\/P><br \/>\n<P align=justify>Los bananos nos ense\u00f1an tambi\u00e9n otra lecci\u00f3n: ellos siempre se reproducen. Cuando tengo que cortar el v\u00e1stago que ya dio su fruto, me doy cuenta de que su tronco est\u00e1 rodeado de \u00abhijas\u00bb.&nbsp; No muere sin dejar atr\u00e1s una nueva generaci\u00f3n. Son estas \u00abhijas\u00bb que van a continuar la labor de su \u00abmam\u00e1\u00bb y mantendr\u00e1 a la finca surtida de sabrosos bananos. De igual manera, nosotros como cristianos estamos llamados a reproducirnos, a sembrar en otras personas la vida que Cristo nos ha dado. El proyecto cristiano no es solitario sino comunitario; cada cristiano o cristiana debe ser como aquella mata rodeada de sus tiernas \u00abhijas\u00bb. Cristo nos ha llamado para que llevemos mucho fruto. Y a la hora de salir de este mundo, dejaremos la obra del Se\u00f1or en manos bien preparadas para llevar adelante la causa del evangelio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En todo tiempo da su fruto<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otro admirable distintivo del banano es que da su fruto en todo tiempo. No tiene \u00abtemporada\u00bb, como, por ejemplo, el caf\u00e9 o los n\u00edsperos. Para el banano, todo tiempo es tiempo de producci\u00f3n y servicio. \u00bfTenemos nosotros como cristianos la misma constancia? Me parece que existen los \u00abcristianos de temporada\u00bb, que a veces son y a veces no son. \u00a1Que aprendamos del banano!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es f\u00e1cil de pelar<\/P><br \/>\n<P align=justify>El banano posee tambi\u00e9n otra gran virtud: a diferencia del mango o la naranja, el banano resulta muy f\u00e1cil de pelar, muy f\u00e1cil de comer y muy f\u00e1cil de digerir, pero a la vez es muy nutritivo. Nos alimenta y aporta mucho a nuestra salud. Nuestro mensaje tambi\u00e9n debe ser accesible al receptor, \u00abf\u00e1cil de pelar\u00bb, pero su contenido debe ser substancioso (con contenidos b\u00edblicos) y alimenticio para la vida espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El v\u00e1stago grande no siempre da el mejor fruto<\/P><br \/>\n<P align=justify>He observado otra se\u00f1a particular de los bananos: el v\u00e1stago m\u00e1s grande y grueso no siempre da el racimo m\u00e1s abundante ni los bananos m\u00e1s sabrosos. A veces he visto alg\u00fan v\u00e1stago flaco y peque\u00f1o doblado por el peso de un enorme racimo, como tambi\u00e9n uno que casi toca el cielo pero su racimo m\u00e1s bien da tristeza. Lo que importa no es el tama\u00f1o del v\u00e1stago sino la calidad del banano. El mundo moderno tiene una obsesi\u00f3n con el tama\u00f1o, una idolatr\u00eda de lo grande y un culto al \u00e9xito visible. En Apocalipsis 2\u00963, todas las iglesias que llamar\u00edamos \u00abexitosas\u00bb (\u00c9feso, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardis, Laodicea), para Cristo dejaban mucho que desear, y la m\u00e1s \u00abexitosa\u00bb hasta le produc\u00eda asco. Y las dos iglesias que Cristo aprueba con gozo, nosotros llamar\u00edamos fracasados (la pobre Esmirna, la Filadelfia con poco poder). Podr\u00edamos decir que nosotros miramos al v\u00e1stago pero Dios mira al racimo de fruto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Corre peligros<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una observaci\u00f3n final: he notado que muchos v\u00e1stagos de banano \u00abmueren desde arriba\u00bb. Me ha tocado muchas veces ver una planta que aparenta un buen proceso de maduraci\u00f3n, pero, entonces, cuando observo sus hojas superiores, las encuentro totalmente secas y muertas. La muerte comenz\u00f3 arriba. Este es un peligro tambi\u00e9n para cristianos hoy, especialmente l\u00edderes, cuando \u00abla muerte comienza arriba\u00bb, en la vida pensante. San Pablo nos exhorta a superar esa \u00abmuerte cerebral\u00bb transform\u00e1ndonos diariamente \u00abpor medio de la renovaci\u00f3n de nuestro entendimiento\u00bb (Ro 12.2). En esa vida de continua renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu, el estudio siempre fresco y creativo de la palabra de Dios debe ser la fuerza renovadora de nuestra vida espiritual y nuestro ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Se tom\u00f3 de www.juanstam.com. Se usa con permiso del autor. Todos los derechos reservados. DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados. <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Stam En esa vida de continua renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu, el estudio siempre fresco y creativo de la palabra de Dios debe ser la fuerza renovadora de nuestra vida espiritual y nuestro ministerio. 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